...

Motivar desde las emociones y sentimientos

by user

on
Category: Documents
1

views

Report

Comments

Transcript

Motivar desde las emociones y sentimientos
Motivar desde las emociones y sentimientos
Rachel Watson Delucchi
Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas
Resumen
La palabra MOTIVACIÓN viene del latín Motivus relativo al movimiento;
motivar, que mueve, movedor. Un motivo es una necesidad o deseo específico
que activa al organismo y dirige la conducta hacia una meta. “La motivación es,
en síntesis, lo que hace que un individuo actúe y se comporte de una
determinada manera. Es la combinación de procesos intelectuales, fisiológicos
y psicológicos que decide, en una situación dada, con qué vigor se actúa y en
qué dirección se encauza la energía.” (Solana, Ricardo F. Administración de
Organizaciones. Ediciones Interoceánicas S.A. Buenos Aires, 1993. Pág. 208)
Por otro lado, la EMOCIÓN es un programa de reacción automática con que
nos ha dotado la evolución. Cada emoción dispone al cuerpo a un tipo diferente
de respuesta. Las emociones son organizaciones complejas de la vida mental.
Las emociones entran en el sistema cognitivo tanto como sentimientos
percibidos- cuando alguien piensa “estoy triste”- como percepciones alteradas
– cuando alguien triste piensa “no soy bueno”-. Por ello, las emociones incluyen
al sentimiento y los pensamientos, los estados biológicos y el tipo de
tendencias a la acción que lo caracterizan. Existen centenares de emociones y
muchísimas mezclas, variaciones, mutaciones y matices diferentes entre todas
ellas.
¿Qué relación existe entre Motivación y Emoción?
La relación entre motivación y emoción no se limita al hecho de que en toda
conducta motivada hay un componente emocional, una reacción emocional,
sino que puede surgir en sentido inverso una emoción puede dar lugar a una
conducta motivada, dirigiéndola hacia un objetivo y con una intensidad
determinada. Se puede decir en definitiva que toda conducta motivada produce
una reacción emocional, y a su vez, una emoción facilita la aparición de unas
conductas motivadas y otras no.
Activa un motivo
Emoción
Motivación
Búsqueda de sensaciones
La pregunta central a reflexionar en la conferencia gira en torno a ¿Cómo hacer
como docentes para integrar motivación y emoción en el proceso de
enseñanza-aprendizaje?
Motivar desde las emociones y sentimientos
Una pregunta que me he estado haciendo ya hace mucho tiempo es ¿Cómo
hacer para que mis alumnos se conecten realmente con lo que les estoy
enseñando y con lo que ellos están aprendiendo? Para poder responder a esta
pregunta estuve investigando sobre la “Motivación” en el ser humano y
encontré que, definitivamente, la manera más certera de motivar a una persona
(adulto, joven, niño), era des de sus emociones y sentimientos.
A lo largo de esta conferencia analizaremos juntos el papel primordial que
juegan nuestras emociones y sentimientos en la Motivación, e intentaré brindar
algunas orientaciones para que, como maestros, podamos, desde nuestras
aulas, motivar a nuestros alumnos desde sus emociones y sentimientos.
Empecemos entonces:
En el libro de psicología de Morris, encontré una analogía que me pareció
bastante interesante y que nos puede ayudar a empezar a entender más
claramente el vínculo Motivación-Emociones y sentimientos.
En un capítulo de ese libro se señala que “las historias clásicas de detectives
comúnmente son estudios de la motivación y la emoción. Al principio, todo lo
que sabemos es que se ha cometido un crimen: después de cenar con su
familia, la dulce Amanda Jones cae y muere envenenada con estricnina. “Pero,
¿Por qué cometería alguien una acción como ésa?” se preguntaron todos.. la
policía hace las mismas preguntas en términos diferentes: “?Quién tenía
motivos para matar a la señorita Jones?”. En una buena novela de misterio, la
respuesta es “Prácticamente todos”.
Por ejemplo, está la hermana menor que, si bien ya tiene 75 años, todavía se
sobresalta cuando piensa en aquel trágico día de hace 50 años en que
Amanda le robó su novio. Y está el vecino de al lado, a quien se le ha
escuchado decir que si el perro de la señorita Jones vuelve a destruir sus
geranios, habría consecuencias.
Luego está el sobrino despilfarrador que espera heredar una fortuna de la
fallecida. Por último, la camarera guarda un secreto vergonzoso que la señorita
Jones conocía y que había amenazado con revelar. Los cuatro sospechosos
estaban en la casa la noche del crimen, tenían acceso al veneno (que se había
usado para matar las ratas del sótano) y tenían intensos sentimientos acerca
de Amanda Jones. Todos ellos tenían un motivo para matarla”. (1)
En esta historia, la motivación y la emoción están tan estrechamente
entrelazadas que es difícil hacer distinciones entre ellas. Sin embargo, los
psicólogos tratan de separarlas para poder explicarlas y entenderlas.
(1) Tomado del libro de Morris (2005). Psicología. México. Editorial Pearson.
Empezaremos por la Motivación, luego hablaré de las emociones y
sentimientos para, finalmente, analizar el vínculo que existe entre ambas.
¿Qué es la motivación?
Existen diversas definiciones de lo que es la motivación. De todas las que he
revisado, me quedo con la siguiente:
“La motivación es, en síntesis, lo que hace que un individuo actúe y se
comporte de una determinada manera. Es una combinación de procesos
intelectuales, fisiológicos y psicológicos que decide, en una situación dada, con
qué vigor se actúa y en qué dirección se encauza la energía. (2)
La palabra motivación viene del latín Motivus “relativo al movimiento”, motivar
“que mueve, movedor”.
Un motivo es una necesidad o deseo específico que activa al organismo y
dirige la conducta hacia una meta. Todos los motivos son desencadenados por
algún tipo de estímulo: una condición corporal, un letrero o un sentimiento.
Cuando un estímulo induce una conducta dirigida a una meta, decimos que ha
motivado a la persona.
Principios básicos de la motivación
• No se puede motivar a otras personas. Podemos hacer cosas para que
la persona se motive, pero en realidad la motivación es personal y solo
el individuo decide qué es lo que lo motiva o no.
• Todas las personas están motivadas. Todos tenemos una razón para lo
que queremos hacer. No existen conductas sin motivación. Así la
conducta sea negativa e inadecuada, hay detrás alguna motivación para
llevar a cabo esa conducta.
• La gente hace cosas por sus razones, no por tus razones.
Robert W. Pike, 1994 (3)
(2) Solana,
Ricardo.
Administración
de
Organizaciones.
Interoceánicas S.A. Buenos Aires, 1993. Pág. 208.
Ediciones
(3) Pike, Robert. (1994). Creative Training Techniques Handbook. Minneapolis
Lakewood Books.
Tipos de motivación:
Podemos hablar de dos tipos de motivación, a saber:
1. Motivación Extrínseca o Incentivación
2. Motivación Intrínseca o Automotivación
1. Motivación Extrínseca
La motivación extrínseca se refiere a la motivación que se deriva de las
consecuencias de la actividad. Por ejemplo, un niño puede hacer sus tareas
domésticas, no porque las disfrute, sino para obtener una propina; y un adulto
que odia el golf, puede jugarlo con un cliente porque eso le ayudará a cerrar
una venta.
Cuando hablamos de motivación extrínseca en educación, nos referimos a los
estímulos externos que satisfacen al estudiante y está orientada al incentivo
(elogios, premios, buenas calificaciones, etc.). La persona actúa porque obtiene
un beneficio.
Los factores motivacionales externos provienen del contexto socio-cultural en el
que está inmerso el individuo.
En el caso de nuestros alumnos, aparte de todo lo que vive en su entorno
(casa, barrio, etc.) y de todos los incentivos que de ahí provienen, el ambiente
de clase (y del colegio en general) es definitivamente una fuente de motivación
extrínseca.
2. Motivación Intrínseca
La motivación intrínseca se refiere a la motivación proporcionada por la
actividad en sí misma. El juego es un buen ejemplo.
Este tipo de motivación está más relacionada a la satisfacción de necesidades
internas del estudiante. El estudiante actúa no por un beneficio externo, sino
por la satisfacción personal que conlleva realizar la conducta.
Según Csikszentmilhalyi (4) cuando hay motivación intrínseca, hay una
sensación total de estar inmerso en una actividad, la atención está focalizada y
existe un sentimiento de control de uno mismo y del ambiente.
(4) Mihaly Csikszentmihalyi es el director del “Quality of Life Research Center”
de Claremont Graduate University, en California. Allí se dedica a investigar
la base y las aplicaciones de los aspectos positives del pensamiento.
Cuando se ofrecen recompensas extrínsecas por una conducta, es probable
que disminuyan la motivación intrínseca y el sentido de la responsabilidad. Las
recompensas inesperadas no necesariamente reducen la motivación intrínseca;
y la retroalimentación positiva puede que, de hecho, incrementar la motivación
intrínseca.
Dentro de los factores motivacionales internos, se encuentran las metas, las
atribuciones, las creencias de auto-eficacia (creencias acerca de la propia
capacidad de aprender y desempeñarse en diferentes niveles de exigencia) y
las EMOCIONES.
Resalto la palabra EMOCIONES, puesto que desarrollaré, de manera extensa,
lo referente a éstas, al ser uno de los puntos importantes de esta exposición.
Es importante que identifiquemos a las emociones como un factor motivacional
interno muy poderoso.
¿Qué es la emoción?
Al igual que los motivos, también las emociones activan y dirigen nuestra
conducta. “Ella gritó de alegría”, decimos, o “Estaba tan enojado que pude
haberlo estrangulado”.
Básicamente, una emoción es un impulso que lleva a la acción. Si se controla,
es el fundamento de la voluntad. Si hay descontrol, conduce a la deficiencia
moral y a la ineficiencia.
Es un programa de reacción automática con que nos ha dotado la evolución.
Cada emoción dispone al cuerpo a un tipo diferente de respuesta.
Las emociones son organizaciones complejas de la vida mental. Las
emociones entran en el sistema cognitivo, tanto como sentimientos percibidos –
cuando alguien triste piensa “no soy bueno” -. Por ello, las emociones incluyen
al sentimiento y los pensamientos, los estados biológicos y el tipo de
tendencias, a la acción que lo caracterizan. Existen centenares de emociones y
muchísimas mezclas, variaciones, mutaciones y matices diferentes entre todas
ellas.
El investigador Paul Ekman plantea, después de un estudio bastante riguroso,
que existen emociones básicas (ira, miedo, tristeza, alegría). Robert Plutchik
(1980) propuso que existen ocho emociones básicas: temor, sorpresa, tristeza,
repugnancia, enojo, expectativa, alegría y aceptación. Daniel Goleman plantea
que pensar las emociones en términos de familias principales (la ira, tristeza,
miedo, alegría, amor, sorpresa, aversión y vergüenza. Este debate científico
aún no tiene respuesta final.
Lo importante, más allá de cuáles son las emociones básicas del ser humano,
es que las emociones pueden dificultar o favorecer la capacidad de pensar,
planificar, acometer el adiestramiento necesario para alcanzar un objetivo a
largo plazo, solucionar problemas, etc. Porque las emociones son las que
realmente establecen los límites de capacidades mentales innatas, determinan
los logros que se alcanzan en la vida aún cuando tengamos un coeficiente
intelectual modesto o bajo.
Me gustaría, para efecto del punto al que busco llegar en esta conferencia,
analizar una de las emociones que favorecen el aprendizaje: Felicidad y
Bienestar.
La llamada psicología positiva se interesa en entender una de nuestras
emociones más positivar: la felicidad (Seligman, 2003). Para los psicólogos, la
felicidad es sólo un aspecto del bienestar subjetivo. Además de la felicidad, el
bienestar subjetivo supone experimentar más emociones positivas que
negativas y tener sentimientos de satisfacción general con la vida.
Se ha encontrado que los eventos externos y las características demográficas
tienen muy poca influencia sobre el bienestar subjetivo. Las claves para la
felicidad son las metas que itiene la gente, su habilidad para adaptarse a las
condiciones que le rodean y su personalidad.
Las técnicas de adaptación y afrontamiento también parecen contrtibuir a la
felicidad.
¿Para qué sirven las emociones?
Las emociones tienen varias funciones:
•
Ayudan a la adaptación al medio, a través de su carácter funcional; facilita
la realización de las conductas necesarias para la supervivencia. Por
ejemplo, el miedo que provoca la reacción de huida o evitación. También
facilitan la comunicación con organismos de la misma u otra especie.
•
Funciones sociales: la emoción sirve, tanto para identificar las propias
reacciones emocionales como también las de los otros y ayudan a la
interacción social.
•
Funciones motivacionales: la emoción y la motivación están íntimamente
ligadas, ya que proporcionan a todas las actividades, por un lado, dirección
y por otro, intensidad. La emoción proporciona energía, por otro lado, dirige
a un objetivo, facilitando el acercamiento o alejamiento al objetivo de la
conducta motivada por las características de la emoción. La función
motivacional de la emoción se puede expresar a través del
agrado/desagrado hacia una actividad, por ejemplo, intensidad de la
reacción afectiva.
¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA EMOCIONAL?
No puedo dejar de tocar un concepto importante que también debemos tomar
en cuenta cuando relacionemos motivación con emoción: “La inteligencia
emocional”.
Salovey y Mayer acuñaron el término Inteligencia Emocional en 1990. Ellos
describieron la inteligencia emocional como:
“Una forma de inteligencia social que implica la capacidad para monitorear los
sentimientos y emociones propias y ajenas, de distinguirlos, y de usar esta
información para guiar su propio pensamiento y acción”.
Para Myer y Salovey, la inteligencia emocional es “la habilidad de percibir con
precisión, valorar y expresar emociones, la habilidad de ingresar y/o generar
sentimientos que faciliten el pensamiento, la habilidad de comprender
emociones y su conocimiento y la habilidad de regular emociones para
promover un crecimiento intelectual y emocional.
RELACIÓN ENTRE MOTIVACIÓN Y EMOCIÓN
Ahora que hemos explorado lo referente a la motivación y a las emociones,
podemos empezar a hacer las conexiones entre ellas.
Motivos y emociones nos empujan a emprender cierto tipo de acción, desde un
acto drástico como el asesinato; a un hábito tan común como tamborilear los
dedos sobre una mesa cuando estamos nerviosos.
Más aún, la misma motivación o emoción puede producir conductas diferentes
en personas distintas. Es posible que la ambición motive a una persona para
asistir a la escuela de leyes y a otra a unirse a una banda delictiva. La tristeza
puede hacer que una persona llore a solas y llevar a otra a buscar a un amigo.
A menudo una misma conducta surge de diferentes motivos o emociones. Así
por ejemplo, alguien va al cine porque está contento, aburrido o solitario.
Al igual que los motivos, las emociones también activan e influyen en la
conducta, pero es más difícil predecir el tipo de conducta.
La emoción es una experiencia interna que sólo se manifiesta externamente
mediante gestos o movimientos. Es una experiencia psicológica en la que
intervienen
tres
sistemas
de
respuesta:
Fisiológico/adaptativo,
conductual/expresivo, cognitivo/subjetivo. Siempre está presente en cualquier
actividad. Toda actividad implica una emoción.
Hay algunas teorías que tratan de explicar la relación existente entre
motivación y emoción. Analicemos algunas de ellas.
Teoría de la reducción de la pulsión:
De acuerdo con la teoría de la reducción de la pulsión, la conducta motivada es
un intento por reducir un estado desagradable de tensión del cuerpo (léase
emoción desagradable para la conexión que necesitamos hacer entre
motivación y emoción) y regresarlo a un estado de homeostasis o equilibrio.
Las pulsiones primarias no son aprendidas, motivan la conducta que es vital
para supervivencia. Las pulsiones primarias incluyen el hambre, la sed y el
sexo. Las pulsiones secundarias se adquieren a través del aprendizaje, por
ejemplo, nadie nace con una pulsión para adquirir gran riqueza, pero mucha
gente es motivada por el dinero. Otras pulsiones secundarias incluyen obtener
buenas calificaciones en la escuela y alcanzar éxito profesional.
Teoría de la activación:
Esta teoría sostiene que una vez que las pulsiones están satisfechas, hacen
poco. Literalmente, las personas no tendrían motivación una vez satisfechas
sus necesidades. Sin embargo, la gente trabaja, juega, conversa y hace todo
tipo de cosas para las cuales no existe deficiencia biológica conocida que estén
tratando de satisfacer.
Algunos psicólogos sugieren que la motivación tiene que ver más con la
activación o el estado de alerta.
La teoría de activación sugiere que cada individuo tiene un nivel óptimo de
activación que varía de una situación a otra y en el curso del día. La conducta
es motivada por el deseo de mantener el nivel óptimo de activación para un
momento dado. En ocasiones, la conducta parece estar motivada por un deseo
de reducir el estado de activación.
Mucha gente participa en actividades que son extremadamente estimulantes:
alpinismo, paracaidismo, saltar en bungee y planear.
Dichas actividades, encaminadas a la búsqueda de emociones, no parecen
reducir ninguna pulsión, ni tampoco es claro que se realicen para buscar un
nivel óptimo de activación.
Zuckerman sugiere que la búsqueda de sensaciones es en sí misma una
motivación básica. Existen los buscadores de grandes sensaciones, en
comparación con los buscadores de sensaciones bajas.
CONCLUYENDO:
Considerando todo lo que hemos venido conversando hasta ahora, se podría
resumir la relación entre motivación y emoción de la siguiente manera:
La relación entre motivación y emoción no se limita al hecho de que en toda
conducta motivada hay un componente emocional, una reacción emocional,
sino que puede surgir en sentido inverso; una emoción puede dar lugar a una
conducta motivada, dirigiéndola hacia un objetivo y con una intensidad
determinada. Se puede decir, en definitiva, que toda conducta motivada
produce una reacción emocional y a su vez, una emoción facilita la aparición de
unas conductas motivadas y otras no.
.Activa un motivo
Emoción
Motivación
Búsqueda de sensaciones
Teniendo clara esta relación, me gustaría analizar algunos motivos en
particular que se encuentran muy relacionados con nuestra labor educativa. Me
refiero a los motivos de estímulo que incluyen la curiosidad, exploración,
manipulación y contacto. También es importante la motivación al logro y a la
afiliación.
Exploración y curiosidad
Son motivos suscitados por lo nuevo y lo desconocido y se dirigen hacia una
meta específica que consiste en “averiguar”. Pero a medida que nuestra
curiosidad se satisface y lo desconocido se vuelve familiar, tendemos a
aburrirnos. A su vez, esto nos impulsa a explorar más nuestro entorno
Manipulación y contacto
La manipulación se concentra en objetos específicos que queremos sentir,
tocar, manejar, o con los que queremos jugar antes de sentirnos satisfechos.
La manipulación es un motivo limitado a los primates. La necesidad de contacto
es más universal que la necesidad de manipulación y no se limita a tocar con
los dedos, pues implica a todo el cuerpo.
Logro
Se refieren al deseo de destacar, “superar los obstáculos, ejercer el poder,
esforzarse por realizar algo difícil tan bien y tan pronto como sea posible”.
Hay que considerar tres aspectos separados pero interrelacionados de la
conducta orientada al logro: orientación al trabajo, el deseo de trabajar duro y
tener un buen desempeño; dominio, la preferencia por las proezas difíciles o
desafiantes; y competitividad, el gusto por comparar las habilidades propias
con las de otros.
Afiliación
El motivo de afiliación se refiere al deseo de estar con otros, a la formación y
mantenimiento de vínculos.
La pregunta frente a todos estos tipos de motivaciones es ¿Cómo las
integramos en nuestra labor educativa?
¿CÓMO MOTIVAR A MIS ALUMNOS DESDE LAS EMOCIONES Y LOS
SENTIMIENTOS?
Luego de todo lo conversado, podemos tener en cuenta algunas sugerencias
que pueden ayudarnos a conectar las emociones y las motivaciones de
nuestros estudiantes de manera efectiva y potenciar así su aprendizaje.
• Los alumnos deben tener claro qué es lo que van a aprender al final de
la clase.
• Crear situaciones (dinámicas, actividades) que despierten la atención e
interés hacia el tema y que conecten a los alumnos con sus emociones
sentimientos frente al tema.
• Crear estímulos (ejemplos, preguntas, materiales, gráficos, etc) que
causen impacto y generen emociones.
• Recoger las necesidades y expectativas de los alumnos.
• Pensar qué dinámicas o actividades pueden satisfacer dichas
necesidades.
• Ser capaces, como docentes, de comunicar nuestras emociones y
sentimientos. Comunicamos nuestros sentimientos de manera no verbal,
lo hacemos, entre otras cosas, mediante la calidad de la voz, la
expresión facial, el lenguaje corporal, el espacio personal y los actos
explícitos.
• Alentar la expresión de emociones y sentimientos por parte de los
alumnos.
• Cuidar la relación interpersonal con los alumnos.
• Propiciar la integración entre los alumnos.
Fly UP