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Manejo Integrado de Plagas

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Manejo Integrado de Plagas
SECRETARIA DE AGRICULTURA,
GANADERIA, DESARROLLO RURAL PESCA Y
ALIMENTACION
Subsecretaría de Desarrollo Rural
Dirección General de Apoyos para el Desarrollo Rural
11
Manejo integrado de plagas
L
as plagas agrícolas pueden ser controladas eficazmente aplicando la estrategia de
manejo integrado, una alternativa racional para disminuir la dependencia en el uso de
insecticidas químicos. Se basa en las prácticas culturales con orientación al control de
plagas, la capacidad que tienen las plantas para tolerar o resistir daños por plagas y la
acción de los factores naturales de mortalidad de las plagas, como son parasitoides,
depredadores y patógenos. Es la alternativa de control más usada, para substituir el uso
inadecuado de los insecticidas.
Los daños por plagas en la agricultura
deben reducirse
En la agricultura de nuestro país son
frecuentes e importantes los daños que
causan plagas tan conocidas como el
gusano cogollero del maíz, las moscas de
las frutas, el picudo del algodonero, las
arañas rojas, las mosquitas blancas, las
chicharritas o los pulgones que atacan a las
plantas cultivadas. Con los insectos se
asocian numerosas enfermedades virosas y
además se presentan otras causadas por
hongos, bacterias, y nemátodos. Las
malezas, los roedores y las aves completan
este panorama de organismos perjudiciales
a la agricultura,
mismos que
necesariamente tienen que combatirse para
disminuir sus daños. Los insectos, hongos y
roedores son también un serio problema
para los productos agrícolas almacenados.
En general, dichos organismos constituyen
también serios problemas para la salud del
hombre y los animales de importancia
ganadera.
Aunque este boletín trata del manejo
integrado de ácaros e insectos que son
plagas de las plantas cultivadas, los
principios y la explicación del MIP son, en
general, aplicables a los otros grupos de
plagas mencionados.
El manejo integrado de plagas es la
estrategia racional más comúnmente
aceptada para reducir los daños por
plagas en la agricultura
Durante los últimos 40 a 50 años el
combate de los insectos y ácaros que son
plagas en la agricultura y el medio rural, se
ha hecho principalmente por medio de
insecticidas químicos. Algo similar se ha
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Sistema de Agronegocios Agrícolas
hecho en contra de otros grupos de organismos
perjudiciales. Esta práctica ha sido muy útil en
la protección de las cosechas a través de esos
años, pero también ha ocasionado
perjuicios relativos a la salud y a vida del
hombre, al medio ambiente, a organismos
benéficos para la agricultura y ha provocado
que muchos insectos y ácaros se hayan
convertido en plagas mucho más difíciles de
controlar que lo que eran antes del uso de los
insecticidas químicos.
Muchas de las plagas se han hecho resistentes
a los insecticidas y acaricidas químicos y
además la peligrosidad de estos productos
para la salud del hombre es cada vez más
evidente, lo que ha ocasionado la prohibición o
la restricción del uso de un buen número de
ellos. Desde 1991, están oficialmente
prohibidos (CICOPLAFEST, 1996) la
comercialización y el uso, entre otros, del
dieldrín, endrín, mirex, BHC, paratión etílico y
toxafeno. Además, se ha restringido el uso de
insecticidas como DDT, aldicarb, bromuro de
metilo, fosfuro de aluminio, lindano,
metamidofós, y otros más.
Esta tendencia va en aumento y en los próximos
años será mayor el número de insecticidas (y
otros plaguicidas) prohibidos para la
agricultura.
Diversas plagas se están combatiendo desde
hace varios años mediante otros métodos y los
productores están substituyendo a los
insecticidas por alternativas más ventajosas,
como el Manejo Integrado de Plagas
(MIP). La estrategia del MIP se ha venido
utilizando desde hace varias décadas en
cultivos como el algodonero en algunas
regiones agrícolas de México, pero todavía no
es de aceptación amplia a pesar de sus
ventajas.
Características del Manejo
Integrado de Plagas (MIP)
Mediante la estrategia del MIP las plagas
son tratadas desde el punto de vista de
sistemas (sistemas ecológicos) y de
poblaciones de las especies. Una plaga
en particular forma parte de un sistema. No
vive sola y por esto es un error no tomar en
cuenta lo que la rodea.
a) Las plantas cultivadas y no cultivadas, sus
plagas, los enemigos naturales de éstas y
los demás organismos con los que conviven
en el medio, forman una comunidad
biológica compleja, que con frecuencia se
extiende por fuera de los límites de las áreas
cultivadas.
Los organismos de la comunidad
interaccionan fuertemente entre si, pues
mientras unos son productores (las plantas)
otros son consumidores (los que se
alimentan directamente de ellas) y otros son
parasitoides, depredadores o patógenos de
estos últimos, etc. Esto sucede bajo
condiciones de clima, suelo, actividad
humana en general y actividad agrícola en
especial. Cuando esto se presenta en una zona
agrícola, todos los elementos mencionados,
forman, de manera general, un ecosistema
agrícola.
En los campos agrícolas existen de manera
natural muchos insectos, ácaros, hongos, virus
y bacterias, que son enemigos de las plagas.
Por esto conviene ayudarlos a que hagan mejor
su trabajo. Por lo mismo, uno de los objetivos
del MIP es modificar o mejorar el ecosistema
haciéndolo más favorable para que aumente la
mortalidad de las plagas a causa de sus
enemigos naturales (y de otros factores
naturales de mortalidad) y para que mejoren
también las condiciones que favorezcan el
desarrollo y la producción de las plantas
cultivadas. Las rotaciones de cultivos, el
aumento de la diversidad de cultivos, vedas,
disminución de sustancias tóxicas para los
agentes de control biológico, y otras acciones
más deben encaminarse a la modificación del
sistema del cual forman parte la planta y la
plaga.
.
Figura 1. Ejemplo de factores de un ecosistema agrícola que interaccionan con una plaga.
Manejo integrado de plagas
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Figura 2. El manejo de la diversidad de cultivos y, en general, de la diversidad de plantas y animales, forman parte
importante del manejo integrado de plagas
a) Con base en lo señalado en los puntos
anteriores, la forma más racional de
estudiar y manejar a las plagas debe
hacerse desde el punto de vista de los
ecosistemas, de los cuales forman parte.
Además, cada especie debe estudiarse y
manejarse desde el punto de vista
poblacional, considerando el ecosistema
en el cual vive. Deben tomarse en cuenta,
de manera especial, las plantas cultivadas
y no cultivadas que son hospederas de la
plaga, asimismo los enemigos naturales
de ésta.
Es necesario determinar el comportamiento
y las densidades de la plaga a través del
año, conocer también las relaciones
numéricas entre la densidad de la plaga y el
daño que provocan en las plantas. El
conocimiento de estas relaciones, así como
del costo económico del combate de la
plaga, son indispensables para determinar
a cuáles niveles de densidad es conveniente
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Sistema de Agronegocios Agrícolas
llevar a cabo acciones de combate, basadas
en las relaciones entre costos y beneficios.
b) Los umbrales también toman en cuenta la
susceptibilidad y el estado de desarrollo de la
planta, el estado biológico de la plaga y la
disminución de rendimiento que puede causar,
así como el control biológico sobre la plaga y
las condiciones del clima. Esta es una tarea de
los centros de investigación agrícola que
conviene
revisarse y actualizarse
periódicamente. A pesar de las dificultades
para determinar experimentalmente los
umbrales de acción y asimismo para aplicarlos
en condiciones de campo, el uso de los mismos
en MIP es necesario, efectivo y redituable para
los productores.
Algunos ejemplos, simplificados, de umbrales
económicos o umbrales de acción son los que
se han determinado para el cultivo de la soya.
Este cultivo hasta antes de la floración puede
tolerar hasta 50% de destrucción de plantas por
el periquito tricornudo, sin perder rendimiento
(cuando se siembra a la densidad de unas
40 semillas por metro lineal); en plena
floración, el umbral de acción para
Heliothis zea es de 3 o 4 larvas por metro
lineal de plantas, en cambio, cuando ya
están presentes las primeras vainas el
umbral es de 6 a 9 larvas por metro lineal
de plantas.
Generalmente se aplica el umbral de acción
cuando se va a hacer uso de un método de
combate de efectos más o menos rápidos,
como es el caso de los insecticidas
químicos. El INIFAP ha propuesto la forma
de hacer muestreos de muchas de las
plagas importantes y cuándo aplicar una
medida de control con base en los umbrales
de acción. Sin embargo también son útiles
cuando se trata de insecticidas microbiales
(por ejemplo Bacillus thuringiensis) o de
liberaciones de parasitoides y depredadores
de acción rápida (por ejemplo, avispitas
tricogramas que parasitan huevecillos de
lepidópteros, o catarinitas adultas de
Hippodamia spp., que son muy voraces).
Debe quedar claro que el MIP logra
disminuir o eliminar el uso de plaguicidas y
substituirlos por los métodos
“recomendables de acuerdo con el MIP” y
otros de poco o nulo impacto para el
hombre y los recursos naturales.
Los plaguicidas pueden aplicarse solamente
como último recurso para el control de
plagas.
C) El MIP se orienta a la reducción de las
densidades de las plagas a través del
tiempo. Las medidas de control también
procurarán, individualmente o en conjunto,
reducir las variaciones de las densidades de
las poblaciones de las plagas a través del
tiempo.
Asimismo, el MIP debe orientarse, idealmente
a lograr lo anterior de manera extensiva, de
preferencia a “nivel” de ecosistema, y no
solamente en predios aislados.
Característica deseables de los
métodos de control que son
apropiados de acuerdo con el
MIP
La estrategia del MIP utiliza preferentemente
métodos de control de plagas que cumplan con
los requisitos de:
• Efectividad contra la plaga.
•Compatibilidad con otros métodos de control.
Por ejemplo, el control biológico es
compatible con el aumento en la diversidad
de plantas, pero, en muchas situaciones, no
es compatible con los insecticidas químicos.
•Impacto ambiental nulo o bajo, como es el
caso de los parasitoides y depredadores, las
feromonas, los repelentes, las variedades
resistentes a las plagas, etc.
•Efectos duraderos en el medio, y que
contribuyan a modificarlo, para que sea más
favorable a las planta y menos apropiado
para las plagas.
•Economía, desde el punto de vista de
costos/beneficios.
•Factibilidad técnica de su empleo.
•Aceptación por los productores y, en general,
por la sociedad.
Manejo integrado de plagas
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Figura 3. Características deseables de los métodos de control.
Métodos de control de plagas
más recomendables de
acuerdo con el MIP
Los métodos de control de plagas que son
más recomendables desde el punto de vista
del MIP son:
6
otros métodos de control, antes de que sea
necesario. Es conveniente también sembrar
variedades que resistan mejor al ataque de las
plagas (Figura 4).
1) El que se basa en las prácticas culturales
orientadas al control de plagas.
Es
indispensable conocer cómo se desarrolla
el cultivo, cuáles son las etapas más
susceptibles al ataque de la plaga, cuáles
son las fechas de siembra más convenientes
para escapar al ataque de las plagas, qué
hacer después de la cosecha para disminuir
la población de insectos que se refugian en
los residuos de los cultivos, en el suelo, etc.
3) El control biológico es parte muy importante
del MIP, como ya se explicó antes. Además de
cuidar y reforzar la acción de los agentes de
control biológico que normalmente están
presentes en el ecosistema, pueden liberarse o
aplicarse en el campo, parasitoides,
depredadores y microorganismos patógenos
de plagas que son producidos en centros de
reproducción o laboratorios especializados,
como el de Irapuato, Gto., Zapotlanejo, Jal.,
Tecomán, Col., o Río Bravo, Tam., y que año
con año han ido aumentando en número en
nuestro país.
2) El basado en las características de
tolerancia o resistencia de las plantas al
ataque y daño por las plagas. Todas las
plantas resisten alguna cantidad de lesiones
causadas por las plagas, sin que esto
reduzca sus rendimientos. Es necesario
conocer cuáles son los límites de tolerancia
a las plagas, para no aplicar insecticidas y
Es muy común encontrar en el campo enemigos
naturales de las plagas, como son, entre otros,
las catarinitas Hippodamia, crisopas verdes,
chinches ojonas, chinches pirata, chinches
asesinas, chinches pajizas, los cólops,
numerosas avispitas parasitoides como los
bracónidos y tricogramátidos, así como
hongos, bacterias, virus, aves y otros grupos
Sistema de Agronegocios Agrícolas
Figura 4. Ejemplo de tolerancia de una planta al ataque de una plaga.
más. Individualmente y en conjunto hacen
un trabajo muy importante, eliminando a
muchos insectos perjudiciales.
Los producidos en laboratorios o centros de
reproducción de organismos benéficos son
, entre otros, las avispitas tricogramas que
parasitan huevos de plagas, crisopas
verdes, hongos Beauveria y Metharrizium,
bacterias Bacillus thuringiensis y otros más.
4) Los métodos de interferencia, dentro de
los que sobresalen las feromonas y los
repelentes de insectos.
El MIP factor clave para la
agricultura sostenible
La aplicación del MIP puede constituirse en
un factor clave de la sostenibilidad de la
agricultura. Los principios básicos del
MIP, los métodos de control de plagas, que
van de acuerdo con dichos principios y las
metas que pretenden, son coincidentes
con varios de los aspectos fundamentales
de la agricultura sostenible. Conservar o
mejorar la salud del hombre, igualmente la
diversidad biológica así como los recursos
naturales en general, optimizar la acción de los
factores naturales de mortalidad de las plagas,
la disminución o eliminación de productos
químicos de alto impacto ambiental, son todos
objetivos comunes del MIP y la agricultura
sostenible.
El MIP y la agricultura sostenible contribuyen a
que los productores cultiven sus campos con
mayor confianza desde el punto de vista técnico
y con mayores expectativas de mejorar su
calidad de vida. Contribuyen así a fomentar el
interés por desarrollar la agricultura y a
conservar esta actividad fundamental para la
vida del hombre.
Ventajas del MIP
De acuerdo con lo que hemos apuntado, son
varias las ventajas que tiene el MIP sobre otras
formas de combatir a las plagas:
Manejo integrado de plagas
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1. Chinches piratas
2. Catarinitas
3. Cólpos
H
H
N
L
L
A
A
A
4. Crisopas verdes
5. Sírfidos
H
6. Dolicópodidos
L
A
A
A
7. Tricogramas
8. Bracónidos
9. Traquínidos
L
L
A
A
A
Figura 5. Insectos depredadores (1 a 6) y parasitoides (7 a 9) comunes de plagas agrícolas. (H: huevos, N:
ninfa, L: larvas, A: adultos)
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Sistema de Agronegocios Agrícolas
a) Reduce las densidades de las poblaciones de las plagas y las variaciones de las
mismas a través del tiempo de manera más
durable que otros métodos. Esto permite
pronosticar con mayor seguridad lo que
puede esperarse de las plagas a plazos
cortos o medianos. De acuerdo con lo
anterior, es posible planear acciones de
control con mayor oportunidad y
probabilidades de éxito.
b) Disminuye el uso de plaguicidas.
c) Disminuye la cantidad de residuos tóxicos en los alimentos del hombre y los
animales domesticados.
d) Preserva o mejora la salud del hombre.
e) Contribuye a la protección ambiental en
las zonas agrícolas y relacionadas.
f) Conserva la diversidad biológica en el
medio.
g) Conserva a los enemigos naturales de
las plagas.
h) Evita la dependencia en un solo método
de control.
i) Es potencialmente más barato. Sobre
todo a plazos mediano y largo.
j) Contribuye a organizar a los productores
y otros grupos interesados en la agricultura,
para apoyar, planear y realizar actividades
de investigación, divulgación y programas
de control de plagas de manera sostenida y
extensiva.
Recomendaciones generales
para el manejo integrado de
plagas
1. Seleccionar variedades de plantas que
resistan o toleren mejor que otras el ataque
de plagas y enfermedades.
El INIFAP y las empresas productoras de
semillas de trigo, maíz, soya, hortalizas y otras
plantas cultivadas han obtenido variedades
que resisten mejor que otras al ataque de
ciertas plagas y enfermedades.
2. Orientar las prácticas culturales (vedas
estacionales, fertilización adecuada, fechas de
siembra, densidad de siembra, sistema de
siembra, cultivos múltiples, etc. ) hacia la
reducción de la presencia y daño por las plagas
y hacia el aumento de la densidad, diversidad y
acción de parasitoides y depredadores de las
plagas.
Llevar a cabo prácticas de saneamiento de
los predios para eliminar físicamente a las
plagas: podas, recolección de frutos y partes
vegetales infestadas, eliminación de residuos
infestados de cosechas, etc.
3. Inspeccionar el campo con la frecuencia
que demanden la planta, la plaga y sus
enemigos naturales, para poder tomar
decisiones, según convenga, sobre cuándo y
cómo aplicar medidas de control de la plaga.
4. Proteger a los enemigos naturales
de las plagas y aumentar su acción. Los
insecticidas son muy perjudiciales para los
enemigos naturales de las plagas. Los cultivos
múltiples pueden ser benéficos para los
parasitoides y depredadores, igualmente la
presencia de otras plantas (diferentes a la
Manejo integrado de plagas
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cultivada) que sirvan de alimento y refugio a
dichos organismos.
5) Liberar en el campo parasitoides y
depredadores de plagas con base en la
densidad de los huevos, larvas, o adultos,
que puedan ser atacados por aquellos.
Tomar en cuenta el daño que puede causar
la plaga, la calidad de los enemigos
naturales, el costo/ beneficio de las
liberaciones, y la regulación que pueden
lograr sobre la población de la plaga.
No deben aplicarse insecticidas cuando existen
parasitoides y depredadores en cantidad
suficiente para controlar a la plaga.
Aplicar solamente insecticidas o acaricidas
recomendables para la plaga. Utilizar las dosis
que sean adecuadas. No exceder estas dosis.
Evitar el uso de mezclas de plaguicidas.
Aplicar cuando las condiciones del clima sean
favorables: sin peligro de lluvia, con
temperaturas moderadas y vientos no fuertes.
Figura 6. Algunos métodos y factores importantes para decidir la aplicación de medidas de combate.
6. Reducir el uso de insecticidas
químicos. La aplicación de un insecticida
debe basarse en inspecciones frecuentes y
en el criterio de los umbrales económicos
(o umbrales de acción).
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Sistema de Agronegocios Agrícolas
Asegurarse de que el equipo de aplicación esté
en buenas condiciones y que se use
adecuadamente.
Para prevenir intoxicaciones, los aplicadores deben evitar el contacto directo con los
plaguicidas; deben usar equipo adecuado que incluya mascarilla, guantes, anteojos, ropa y
calzado y bañarse con abundante agua y jabón después de las aplicaciones.
7. Hacer aplicaciones de o usar substancias que son tóxicas o que interfieren con la vida normal
de las plagas como son los repelentes, las feromonas, los reguladores del crecimiento
de los insectos y otros más.
Los insecticidas botánicos se han usado desde hace muchos años. Siguen siendo útiles para el
control de insectos y entre ellos se cuentan la rotenona, la sabadilla, la anabasina y la nicotina.
En la actualidad se utilizan también extractos e infusiones de diversas plantas que son útiles
como repelentes, antialimentarios, o que evitan la oviposición de los insectos sobre las plantas a
las cuales se aplican. Algunas de las plantas que tienen propiedades como las mencionadas,
son las siguientes: Nim (Azadirachta indica), Higuerilla (Ricinus communis), Cempazúchil
(Tagetes erecta), Ajo (Allium sativum) y Epazote (Chenopodium ambrosioide).
En el mercado encontramos feromonas útiles para «monitorear» la presencia, distribución y
abundancia de diversas plagas, así como para provocar desorientación de los adultos en el
campo y evitar con esto que las hembras y los machos se encuentren y que tengan progenie.
Algunos ejemplos de feromonas son la del gusano rosado de algodonero, la del gusano alfiler
del jitomate y la del gusano soldado.
Ejemplo de reguladores del crecimiento, es el diflubenzurón, que obstaculiza el desarrollo
normal de insectos, principalmente lepidópteros.
8. De preferencia, aplicar el MIP de manera sostenida, extensiva y organizada.
Manejo integrado de plagas
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Bibliografía de apoyo
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Sistema de Agronegocios Agrícolas
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Management: Historical
Pespectives and Contemporary
Developments. Annu. Review
Entomology. 43:243-70.
Responsables de la ficha técnica
Raquel Alatorre Rosas,
Hiram Bravo Mojica,
Jorge L. Leyva Vásquez y
Arturo Huerta De la Peña
Colegio de Postgraduados.
Carr. México-Texcoco, Km. 36.5.
56230 Montecillo, Edo. de México
Teléfono: (595)2 02 00 Ext. 1607 y 2 02 67
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