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el granero fortificado islámico de andarraix
EL GRANERO FORTIFICADO ISLÁMICO DE ANDARRAIX:
UN POSIBLE RECLAMO TURÍSTICO Y CULTURAL
PARA EL VALLE DE RICOTE
Jesús Joaquín López Moreno
(Asociación Cultural “La Carrahila”)
1. CARACTERÍSTICAS Y ESTUDIOS DEL YACIMIENTO.
En el momento de la ocupación castellana de todo el reino islámico de Murcia y
por consiguiente, en el inicio del protectorado castellano (1243), ya existía presencia
humana en el hoy denominado “Cabecico de la Cobertera” (Abarán / Blanca), tal como
lo manifiesta el tipo de construcción de sus estructuras (fin de época almohade),
cerámica y otros materiales encontrados tras las tres campañas de excavaciones
arqueológicas llevadas a cabo por François Amigues, Johnny De Meulemeester y André
Matthys entre los años 1988 y 1990. Dichas excavaciones dejaron al descubierto datos
interesantísimos que, a continuación, intentaremos exponer de la manera más simple
posible 1 .
Localizado en el límite de Abarán y Blanca, el “Cabecico de la Cobertera” se
encuentra a una altitud de 248 metros, midiendo la superficie que lo corona en su eje
mayor (N-S) 43 metros, mientras que el menor (E-W) alcanza los 28 metros. Además,
presenta un perfil troncocónico de fuertes pendientes que lo convierten en uno de los
enclaves con mejores defensas naturales de toda la Vega Alta del Segura. En su cima
1
AMIGUES, F., “Excavaciones arqueológicas en el Cabezo de la Cobertera (Abarán, Blanca). Campaña
de 1988”, Memorias de Arqueología, 3, 1995, 413-421. AMIGUES, F., DE MEULEMEESTER, J. y
MATTHYS, A., “2ª Campaña de excavaciones arqueológicas en el Cabezo de la Cobertera (Abarán –
Blanca). Campaña del 25 de octubre al 5 de noviembre de 1989”, Memorias de Arqueología, 4, 1993,
495-509. AMIGUES, F., DE MEULEMEESTER, J. y MATTHYS, A., “Tercera campaña de
excavaciones arqueológicas en el Cerro de la Cobertera (Abarán / Blanca – Murcia)”, Memorias de
Arqueología, 5, 1996, 597-604. Más recientemente y haciendo una síntesis de las tres campañas de
excavaciones arqueológicas sobre el Cabezo de la Cobertera: AMIGUES, F., DE MEULEMEESTER, J. y
MATTHYS, A., “Archéologie d´un grenier collectif fortifié hispano-musulman: Le Cabezo de la
Cobertera (Vallée du Río Segura/Murcie)”, Castrum, 5, 1999, 347-359. A lo largo de este artículo se
harán alusiones a informaciones arqueológicas de este yacimiento que proceden todas ellas de los
artículos mencionados, por lo que vemos conveniente no volverlos a citar. Sobre este yacimiento en 1974,
Manuel Jorge Aragoneses (“Arqueología”, Abarán, Diputación Provincial de Murcia, fasc. 2, 1974, 1517) señaló que en el Cabezo de la Cobertera existían huellas de presencia musulmana (“atalaya –en la
cumbre-... y cementerio –en la ladera-”), además de haberse comprobado una primera ocupación de la
cultura ibérica cuando “en 1964 un espeleólogo, Pedro Fernández Molina, halló en el fondo de una sima
de escasa profundidad fragmentos de cerámica ibérica de estilo geométrico”.
amesetada encontramos aproximadamente cuarenta estructuras adosadas y situadas las
periféricas al recinto de manera que su parte posterior sirviese de cerco o muralla,
siendo de tipo almohade y con características similares:
- Cada una consta de un umbral (0,45 m – 0,70 m de anchura) que da paso a un
espacio rectangular de entre 1,5 y 2 metros de ancho por una longitud variable,
alcanzando alguna casi los cinco metros.
- Dicho espacio está subdividido por un tabique (0,12 m de anchura media) que
incomunica las dos mitades, siendo la mitad del fondo más pequeña que a la que da
paso el umbral.
- El espesor medio de los muros se sitúa en los 0,40 m, siendo dichos muros de
tapial de hormigón y de tierra mantenida con un enlucido de yeso.
- El suelo se presenta enyesado, encontrando empotrada en él y cerca de la
puerta una piedra plana utilizada como hogar para encender el fuego, así como agujeros
o nichos para colocar las tinajas.
- Por último, las calles con la que se comunican los umbrales son irregulares,
encontrándonos en el yacimiento un aljibe con muros construidos con sólido tapial y
con capacidad para 15,47 m3, además de existir una pequeña plazuela.
En el estudio realizado por los arqueólogos se deduce que el tabique que divide
las dos mitades de la estructura no debía de llegar a una altura mayor a la que puede
alcanzar un hombre, por lo que dicho tabique formaba una despensa para guardar el
grano de la cosecha. Por consiguiente, llegaron a la conclusión que el yacimiento se
trataba de un granero colectivo fortificado que aprovechaba la orografía del cerro para
su defensa, conociéndose paralelos a este tipo de fortificaciones de uso agrícola en
África del Norte (Marruecos) y en el Medio Oriente. Otro dato de interés es la
existencia de una plazuela que podría ser utilizada para airear el grano, siendo
imprescindible para que no se pudriese durante el periodo de almacenamiento.
Continuando con el estudio del yacimiento, se descartó que debido a las escasas
dimensiones del espacio dedicado a la convivencia, donde sólo cabe una persona, estas
estructuras se traten de viviendas. Además, el hecho de encontrar en la mayoría de las
estructuras presencia de un hogar, hace indicar que cada una fue habitada por un
vigilante. Otro dato de interés dado por este estudio es la cronología de este granero,
estando ocupado ya en el siglo XIII 2 y hasta el momento de la Reconquista, ya que a
2
Parece ser que el granero ya estuvo ocupado en el siglo XII, pues de él se ha obtenido cerámica y
monedas de este siglo (JORGE ARAGONESES, M., art.cit., 17): “De este yacimiento proceden
partir de esta fecha no hay continuidad en la cerámica encontrada. Sin embargo, volvió
a ser ocupado en época cristiana (siglo XV), periodo que analizaremos al final de este
escrito. Además, este granero sufrió modificaciones en su organización espacial dentro
de la misma época islámica. Así, encontramos modificaciones en el trazado de las
calles, sobreelevando el nivel de las mismas y destruyendo estructuras, por lo que en los
umbrales de algunas de éstas tuvieron que poner escaleras de uno o dos peldaños para
salvar el desnivel. Ante estas modificaciones los arqueólogos sostienen dos hipótesis:
que el granero fuera habitado sin interrupción, aunque sufriera modificaciones, o que
existiesen, dentro del mismo periodo islámico, periodos de abandono y de nueva
ocupación, con las consiguientes reformas que estos hechos conllevan.
Hasta aquí llega el estudio hecho por los arqueólogos de este yacimiento en
época musulmana. Pero todavía quedaban en las memorias arqueológicas algunos
interrogantes por resolver de este enclave, como la unidad administrativa a la que
pertenecía o la localización de las tierras dedicadas a la agricultura. Estos son los puntos
que, a continuación, trataremos.
2. SU UNIDAD ADMINISTRATIVA: ANDARRAIX.
A finales de 1303 (22-XII), siete años después de que los aragoneses se
apoderasen del territorio murciano, el rey de Aragón cede para el asentamiento del
caudillo magrebí Alabbez Abenrraho y su hueste, que había contratado para hacer la
guerra contra Castilla y Granada, el castillo de Negra y las alquerías de Ceutí y Lorquí 3 .
Poco después, concretamente el 22 de enero de 1304, le dio “las alcherias que dizen
reyren e alusca” y cuatro meses más tarde (16-V-1304) le concedió otras dos, tratándose
“de hauaran e de andarraix” 4 . Si observamos la palabra “Andarraix”, no podemos negar
que con el paso del tiempo a podido evolucionar a “Darrax”, pago que se sitúa en la
falda Este del Cerro de la Cobertera. Además, el hecho de haber sido entregada a la vez
que Abarán, nos hace ver que dichas alquerías deberían ubicarse próximas. De igual
numerosos fragmentos cerámicos correspondientes a los distintos tipos musulmanes de la segunda mitad
del s. XII y primeras décadas del s. XIII, así como alguna moneda de plata y bronce de la misma cultura
y cronología”.
3
TORRES FONTES, J. y LUIS MOLINA, A. “Murcia Castellana”, en GARCÍA ANTÓN, J. et alii:
Historia de la Región de Murcia, Tomo III, Ediciones Mediterráneo S.A., Murcia, 1980, 381-387.
4
GIMÉNEZ SOLER, A., “Caballeros Españoles en África y africanos en España”, Revue Hispanique,
tome XII, 1905, 352-372.
modo, estas dos alquerías fueron entregadas 60 años antes a Sant Dentellón, cuando el
infante Alfonso el 15 de abril de 1244 le hace entrega “el castillo de Aldarache con su
villa e Favarel, que es allende el rio, es contra Sieza” 5 . La identificación de Aldarache
con Andarraix nos la dio Govert Westerveld en 2002, en su obra Blanca, “El Ricote” de
Don Quijote. Expulsión y regreso de los moriscos del último enclave islámico más
grande de España. Años 1613-1654 6 , quien en contra de lo que opina Juan Torres
Fontes que la identifica con Larache 7 , este autor nos da la semejanza entre “Aldarache”
y “Aldarrax”, forma escrita esta última dada en 1588 para referirse al Darrax. Como
aportación anecdótica a esta última forma, tenemos que decir que hasta no muchos
meses existía en el cruce de caminos de Corona una señal con la denominación
“Aldarrax”. Otra semejanza complementaria a lo dicho por Govert Westerveld, es la
dada por Luis Lisón Hernández este mismo año, quien convierte la “r” de Aldarache en
“rr” dando lugar a Aldarrache o Al-darrache 8 . Lo anteriormente dicho significaría que el
granero fortificado pertenecía en época islámica a la alquería Aldarache o Andarraix,
que de igual manera se puede pronunciar, constituyendo la cima del cerro, a parte de
una gran despensa donde guardar grano, una fortaleza donde resguardarse de las
incursiones enemigas. Otro dato que verifica esta hipótesis es la existencia de un
cementerio hallado en una de las laderas del cerro 9 . Sobre su evolución posterior a la
ocupación de Abenrraho en 1304 nada se sabe, pasando a formar parte de la población
de Blanca en una fecha incierta 10 .
5
DE AYALA MARTÍNEZ, C. (ed.), Libro de Privilegios de la Orden de San Juan de Jerusalén en
Castilla y León (Siglos XII-XV), Instituto Complutense de Estudios de la Orden de Malta (ICOMAL),
1995, 498 y 499.
6
WESTERVELD, G., Blanca, “El Ricote” de Don Quijote. Expulsión y regreso de los moriscos del
último enclave islámico más grande de España. Años 1613-1654, 2002, 5. Agradecemos a Govert
Westerveld el habernos enviado la página 5 de su obra justo antes de publicar el presente escrito.
7
TORRES FONTES, J., “Del Tratado de Alcaraz al de Almizra. De la tenencia al señorío (1243-1244),
Miscelánea Medieval Murciana, XIX-XX, 1995-1996, 287 y 288: “La última concesión de 15 de abril
(1244) que conocemos es la que nos ofrece el privilegio más defectuoso de los que tenemos de esta fecha,
por cuanto el beneficiario fue “Sam Dentellon”, que cabe identificar con el noble aragonés Sancho de
Antillón. También la denominación de los señoríos con que fue agraciado resultan en principio un tanto
equívocos. Uno era el castillo y villa de Aldarache, que parece corresponder con Larache, denominado en
distintos documentos como Alharache y Alabrache. Es conocido que Larache junto con El Castellar, a los
pies del cerro y castillo de Monteagudo completaban el sistema defensivo de la huerta de Murcia en este
sector.... Tampoco parece ofrecer duda alguna la identificación del segundo señorío concedido a Sancho
de Antillón, pese a la distancia de uno y otro, ya que el “Fauarel, que es allende el rio, es contra Siesa”,
corresponde al “Fauaran” de los privilegios de Sancho IV de 1281 y 1285, por lo que prometía y después
concedía el valle de Ricote a la Orden de Santiago”.
8
LISÓN HERNÁNDEZ, L, “El Valle de Ricote: una Encomienda de la Orden de Santiago”, Abarán:
Acercamiento a una realidad, V Curso, 2003, 29, 45 y 46.
9
JORGE ARAGONESES, M., art.cit., 17.
10
LISÓN HERNÁNDEZ, L, “El Valle...”, art.cit., 45 y 46: Lisón Hernández da la probabilidad de que el
Darrax fuese ese “otro lugarejo de hasta quinze vecinos cristianos” que se menciona en la visita
santiaguista de 1468: “La situación de este lugarejo resulta harto problemática, pues no señala el nombre,
En relación a su demografía, podemos pensar que era inferior al resto de
alquerías del Valle de Ricote, constituyendo una alquería de segundo orden. Su causa la
podemos encontrar en las limitaciones de su sistema hidráulico, no estando constituido
por una acequia de las características de la de Abarán o la de Blanca, sino, como más
adelante veremos y haciendo caso a la arqueología espacial, por el canal de agua que
una noria ubicada en la margen del Segura nutria, suponiendo esto un menor aporte de
agua para riego en comparación con las acequias nombradas. Debido a esta escasa
población es por lo que podemos pensar que no apareciese nombrado Aldarache cuando
el infante Sancho promete donar a la Orden de Santiago todo el Valle de Ricote 11 . No
cabe otra explicación que años después apareciese con categoría de alquería y con la
forma “Andarraix”.
3. ZONAS DE CULTIVO: UN EJEMPLO DEL SISTEMA HIDRÁULICO
UTILIZADO EN EL DARRAX ISLÁMICO.
A continuación nos detendremos en el estudio del parcelario del Darrax
islámico, estudio basado fundamentalmente en la arqueología espacial, consistente en el
análisis detallado de espacios irrigados actuales en los que, al menos en lo fundamental,
ha pervivido el diseño original medieval 12 , utilizando para dicho análisis la prospección
sistemática del terreno, la documentación cartográfica y un contrato de creación de una
noria para regar el Darrax en 1604, documento citado en 1986 por Luis Lisón
Hernández y cuya transcripción apareció en el ya citado libro de Govert Westerveld 13 .
Aunque en la actualidad el paraje de Darrax está atravesado por la acequia
Charrara, ésta no lo hacía así hasta 1780, fecha en que se continuó dicha acequia desde
el paraje abaranero del Campo de la Cuna hacia el anterior 14 . Hasta ese momento y
salvo que menciona en general los lugares de Ricote, Ulea, Blanca, Asnete, Ojós y Abarán. No
descartamos que pudiesen residir dichos cristianos, casi aislados, en torno a un pequeño castillo situado
en el paraje de Darrax”.
11
TORRES FONTES, J. “Documentos de Sancho IV”, Colección de documentos para la historia del
reino de Murcia, IV, 1977, 1 y 2.
12
MANZANO MARTÍNEZ, J., “La agricultura de regadío”, en BERNAL, F. et alii: Guía Islámica de la
Región de Murcia, Editora Regional de Murcia, 1990, 124.
13
LISÓN HERNÁNDEZ, L., “Aportaciones para la historia del regadío en Abarán: 1.492-1.859,
Programa de Festejos de Abarán, 1986. Este documento fue publicado recientemente por Govert
Westerveld (Blanca..., op.cit., 293-297), cuya copia me la pasó gustosamente un amigo descendiente de
don Francisco Javier de Molina, marqués de Darrax en 1725, llamado José Manuel de Molina.
14
LISÓN HERNÁNDEZ, L., “Aportaciones...”, art.cit.
desde 1604, esas tierras eran irrigadas por el canal de una noria ubicada en la orilla del
río Segura. Así lo podemos certificar con el contrato de creación de una noria en 1604,
cuyas aguas eran conducidas hacia Darrax, y con los restos conservados (muro con
canal del agua elevada) de una noria localizada en Cañada de Hidalgo (Abarán), restos
que se corresponden con la noria del documento al equiparársele en temporalización,
ubicación, medida de la rueda, material de construcción de los pilares y muro con canal.
Lo interesante de esta noria es que el canal procedente de ella para irrigar las huertas
tendría que tener un trazado semejante al de la actual acequia Charrara al elevar la noria
el agua justo a la misma altura por donde transcurre ésta, aprovechando, de este modo,
al máximo esa altura y poder conducir sus aguas hasta Darrax. Por lo tanto, se pueden
saber las tierras que eran irrigadas por esta noria desde 1604 a 1780, siendo
aproximadamente las que actualmente se encuentran por debajo de la acequia Charrara,
dejando las de la parte de arriba para el secano y la construcción de las viviendas para
no desaprovechar las tierras irrigadas por el canal de la noria. Tenemos pues una
aproximación a la distribución del parcelario utilizado en la alquería islámica de
Andarraix, distribución que se debería corresponder, pues los que construyeron esa
noria fueron moriscos, es decir, islámicos convertidos al cristianismo conocedores e
imitadores del anterior sistema hidráulico empleado para irrigar los huertos de Darrax 15 .
4. ABANDONO DEL GRANERO FORTIFICADO.
Analizando los hechos históricos que marcaron el final del predominio
musulmán en la península, decir que aquel Tratado de Alcaraz, firmado en 1243 entre
islámicos y castellanos que dio lugar a la ocupación de todo el reino en 1245 con el
sometimiento de Cartagena, fue perdiendo gas, culminando cuando Alfonso X, en 1257,
se establece durante más de seis meses en Murcia para comenzar una política
encaminada a la incorporación efectiva del territorio murciano, impulsándose los
repartimientos para asegurar el asentamiento de los pobladores cristianos y, de este
modo, consolidar el dominio de Castilla sobre el reino. Pronto aparece el descontento
general entre la población musulmana por la violación de los acuerdos firmados en
1243, estallando la sublevación mudéjar de 1264, que dio fin dos años más tarde con la
llegada de las tropas aragonesas de Jaime I “El Conquistador”, dominando tal revuelta
15
LÓPEZ MORENO, J. J. “Una noria en el río Segura (Cañada de Hidalgo, Abarán), ejemplo del sistema
hidráulico utilizado en la alquería islámica de Andarraix”, inédito.
en nombre de su yerno Alfonso X. Con el fin de la rebelión mudéjar se deja atrás la
etapa de protectorado castellano, comenzando el pleno dominio del territorio 16 . Según
los arqueólogos, no queda claro si fue en 1243-1245 o en 1266 cuando se abandona el
granero, abandono evidente por la no continuidad de la cerámica obtenida. Sobre la
definitiva fecha de abandono, y gracias a que en la segunda campaña de excavaciones se
obtuvo sobre el suelo de una estructura un dirhem de bronce anónimo de los Benhud
con ceca de Murcia y de 1247, diremos que fue con la dominación de la sublevación
mudéjar de 1266 cuando se produjo el definitivo abandono, al igual que ocurrió en
Siyâsa (Cieza), cuya población mudéjar se vio obligada a abandonar sus casas del Cerro
del Castillo 17 .
5. NUEVA OCUPACIÓN EN ÉPOCA CRISTIANA.
Haciendo
un salto en el tiempo y situándonos a principios del siglo XV,
encontramos a la Orden de Santiago establecida desde 1285 en el Valle, constituyendo
la Encomienda de Ricote y manteniendo la población mudéjar con sus costumbres,
sistemas de producción y religión. Es en este siglo cuando los arqueólogos sitúan una
nueva ocupación en “La Cobertera” debido a las nuevas estructuras superpuestas sobre
las de tipo almohade de diferente técnica de construcción, a la cerámica tipo Paterna Manises propia del siglo XV, y a un vellón de Juan II de Castilla (1406-1454). Este
periodo de ocupación concuerda con una recuperación demográfica producida en la
Encomienda de Ricote a principios del siglo XV debido a una política segregacionista
ejercida por la población cristiana en las principales ciudades del reino, lo que motivó el
éxodo de los mudéjares desde éstas a las encomiendas cuya población mayoritaria era
de su misma religión 18 .
Según los arqueólogos, estos nuevos pobladores se encontraron con un lugar
abandonado, fuertemente arruinado y con un aljibe totalmente destruido. Algunas de sus
16
TORRES FONTES, J. y LUIS MOLINA, A. “Murcia Castellana”, en GARCÍA ANTÓN, J. et alii:
Historia de la Región de Murcia, Tomo III, Ediciones Mediterráneo S.A., Murcia, 1980, 295-387.
17
NAVARRO PALAZÓN, J y JIMÉNEZ CASTILLO, P, “Siyâsa”, Materiales de Historia Local, CPR
de Cieza y Asociación Cultural “Fahs”, Cieza, 1998, 100: “Las escasas referencias documentales con que
contamos y la información proporcionada por la arqueología parece indicar que en 1272 ya no quedaba
prácticamente población musulmana en Siyâsa y que el número de repobladores cristianos era muy
reducido”.
18
YELO TEMPLADO, A., “Los vasallos mudéjares de la Orden de Santiago en el reino de Murcia
(siglos XIV – XV)”, Anuario de Estudios Medievales, 11, 1981, 45.
estructuras las construyeron sobre las de tipo almohade, utilizando en muchos casos los
bloques que constituía el aljibe, por lo que para abastecerse de agua tenían que bajar con
más frecuencia al río. Además, renovaron algunas de éstas quitándoles el tabique divisor
que formaba el silo o despensa y abriendo muros, comunicando dichas estructuras unas
con otras. Por tal motivo, podemos decir que en esta segunda ocupación si se pudo
registrar alguna vivienda, pues el espacio de estas nuevas estructuras da para albergar al
menos a una familia. Por otro lado, muchas estructuras continuaron sin remodelación de
su planta, exceptuando la desaparición del silo de algunas de ellas.
Pero dicho emplazamiento volverá a ser abandonado de forma definitiva a partir
de la segunda mitad del siglo XV, como lo manifiesta la ausencia de continuidad de las
monedas encontradas situadas en ese periodo 19 y el que no se citase en la visita
santiaguista de 1468 20 . Esto se debió, por un lado, a las luchas civiles entre las familias
más poderosas del reino, que tuvo como consecuencia el saqueo de todos los lugares del
Valle de Ricote por Rodrigo Manrique a finales de 1448, o bien, a la incursión realizada
por el Rey Chico de Granada Abenhozman a finales de 1450. De existir presencia
humana en el Cerro de la Cobertera tras estos hechos, no debió de aguantar la cabalgada
realizada por el rey de Granada Muley Abulhasán el 7 de abril de 1477, la cual despobló
todo el Valle de Ricote al marcharse sus moradores con él 21 .
6. IMPORTANCIA DEL GRANERO FORTIFICADO.
Tan sólo los restos de un silo fortificado, junto con pequeños trozos de cerámica
y alguna moneda, y la huerta de Darrax, así como este último vocablo, son los únicos
legados que nos quedan de Andarraix, bienes a proteger por todos. Sobre esto último, es
obligado mencionar la lamentable situación en la que se encuentra la planta de la
estructura del granero fortificado tras la excavación, ya que lleva trece años luchando
contra el paso del tiempo y la acción del hombre. Por lo pronto, la Concejalía de
19
No tenemos constancia, ni por la investigación arqueológica ni por los clandestinos, de la obtención de
alguna moneda cuya fecha de acuñación sobrepase la primera mitad del siglo XV. Tenemos registradas
las siguientes monedas obtenidas todas ellas en las laderas del cerro de la Cobertera: un dinero de
Dionisio I de Portugal (1279-1325), un vellón de Enrique III (1390-1406) con ceca de Burgos; y tres
vellones de Juan II (1406-1454), similares a la que se encontró en el granero, con ceca de Sevilla, Toledo
y Burgos.
20
TORRES FONTES, J., “Los castillos santiaguistas del reino de Murcia en el siglo XV”, Anales de la
Universidad de Murcia. Filosofía y Letras, volumen XXIV, núms. 3-4, 1966, 344-346.
21
LISÓN HERNÁNDEZ, L., Aproximación al pasado histórico de Abarán, Grupo “ABARAN V
Centenario”, Abarán (Murcia), 1983, 3.
Turismo del Ayuntamiento de Abarán, en estrecha colaboración con la Asociación
Cultural “La Carrahila”, ha solicitado al Servicio de Patrimonio Histórico una
subvención para la realización del proyecto técnico de restauración de la planta de la
estructura del granero fortificado, además de haberse considerado para dicha concesión
como Bien de Interés Cultural. Si definitivamente se lleva a cabo dicha restauración,
conseguiríamos la permanencia optima del granero para futuras generaciones,
pudiéndose utilizar como reclamo turístico y cultural al ser, además de la única
presencia física que nos queda del Darrax islámico, el único granero en todo el
Occidente musulmán cuya planta de sus estructuras se conserva tal como fue utilizada
en época islámica: “En España, concretamente en la zona de Levante, se han localizado
varias fortificaciones agrícolas similares a la que nos ocupa. Se trata de graneros
fortificados, pero de los cuales la planta primitiva de época musulmana ha sido
completamente destruida tras la ocupación cristiana. La conservación de las estructuras
primitivas de época musulmana en el Cabezo de la Cobertera, otorga a este yacimiento
una importancia especial, por ser el único ejemplo de granero de planta bien conservada
en el Occidente musulmán” (François Amigues) 22 .
22
AMIGUES, F., “Excavaciones arqueológicas en el Cabezo de la Cobertera (Abarán, Blanca). Campaña
de 1988”, Memorias de Arqueología, 3, 1995, 421.
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