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Dinámica del enfoque tipo VENDA - Prospectiva, Calidad y Gestión

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Dinámica del enfoque tipo VENDA - Prospectiva, Calidad y Gestión
361.2
0-35c O'Gorman, Frances
Caridad y cambio : de la venda al faro /
Frances O'Gorman. - - 1 . ed. en español. San José : Varitec, 1993.
100 p. : il. ; 21 cm.
ISBN 9977-965-28-5
1. Acción social. 2. Cambio social.
I. Título.
Biblioteca Nacional de Australia
Catalogación de la publicación:
O'Gorman, Frances
Charity and change: from bandaid to beacon.
ISBN 1 875140 10 7.
1. Social action. 2. Social change. I. World Vision Australia. I. Title.
361.2
Copyright, World Vision Australia 1992
Todos los derechos reservados.
Copyright © 1993 de la edición en español han sido cedidos a
Visión Mundial Internacional.
Edición en español 1993.
Editor: Dr. José María Blanch
Editor asistente: Luis Diego Solórzano
Traductora: Gabriela Mata
Diseño de portada y fotografía: Juan Carlos Porras
Impresión: Varitec S A.
Dedicado a
José Chuquín
Juntos compartimos muchas de las
ideas y preocupaciones que les
pertenecen a todos los que caminan al
lado de los empobrecidos en el afán de
llevarles la justicia que se cimenta en
el amor. José se nos ha adelantado,
pero sigue con nosotros en nuestra
lucha
Publicado por la Oficina Regional para América Latina
y el Caribe de Visión Mundial Internacional.
Apartado 417-1150 San José, Costa Rica.
La casa publicadora reconoce con agradecimiento el permiso delas siguientes
organizaciones para usar material copyright: UNDP, cita y diagramas del
"Informe de 1992 sobre el Desarrollo Humano", OUP, 1992.
Worldaware, una caricatura de CWDE 1: Trade.
Peters, Fraser & Dunlop Group Ltd, caricatura sobre "El Sufrimiento", por
Posy Simmonds.
José Chuquín, Director de Visión Mundial Colombia, fue acribillado a
balazos por desconocidos en el exterior de la oficina de Visión Mundial
Perú, la mañana del 17 de mayo de 1991. Luchó por su vida durante once
días y murió el 28 de mayo de 1991, a las 8:50 de la mañana.
Prefacio
E
ste libro es fruto del diálogo en torno a reflexiones y
luchas, certezas y dudas, pérdidas y ganancias, celebraciones y temores. Emerge de la búsqueda continua de saber
responder a las causas del empobrecimiento y deshumanización de tantos seres humanos. Si bien los ejemplos son
principalmente de Brasil y otras partes de América Latina,
pues allí es donde ponemos en práctica nuestro compromiso
de amor y justicia —y algunos mueren por ello—, esos ejemplos reflejan muchos de los problemas, experiencias y perspectivas de agencias no gubernamentales y facilitadores en
otras partes del mundo. Los diagramas, estudios de caso y
reflexiones tienen limitaciones inevitables, pues apuntan a
enfoques que responden a una realidad social dinámica particular. Su fin es acicatearnos a descubrir nuevas perspectivas y a descubrir nuevas tendencias emocionantes que nos
lleven a un mundo justo y pacífico.
Las ideas básicas de este libro provienen de la edición
portuguesa Promogáo Humana (Sao Paulo: Ediçôes Paulinas, 1982). En el Prefacio de esa edición, el Arzobispo Helder
VII
Camara, Arzobispo de Olinda y Recife (Brasil), subraya la
importancia de los aspectos positivos y negativos de los
diversos enfoques del desarrollo humano, y advierte: "La
fragilidad humana nos afecta a todos. A quienes estamos
inmersos en la lucha por el bienestar humano, nos es difícil
ver que mano a mano con lo bueno, hay defectos en las
actividades a las cuales dedicamos nuestra vida". Dom
Helder respalda el estilo cuestionador del libro al decir: "Es
una cosa valiosa el poder discrepar amorosamente, provocar
fraternalmente, acicatear a los demás a pensar, y quién sabe,
a hacer más, e incluso a unirse a otros que también se dedican
de todo corazón a promover el bienestar de los demás".
Para Dom Helder, las causas de las necesidades de la gente
no están entre los pobres. Señala que "si no ocurre un cambio
no violento y valiente en las estructuras de los países ricos e
industrializados, será prácticamente imposible generar cambios en países como Brasil". Añade un consejo amable para
todos los que de alguna manera participan en la lucha pacífica a favor del cambio: "Es bueno que nuestras manos
sirvan para que los pobres vuelen, pero jamás debemos
atrevernos a tomar el lugar de sus alas".
Doy las gracias especialmente a Edmund N. Leising,
O.M.I. (coordinador), Rosana Baia Lobato, García Rodrigues
Viana, Carlos Frederico Schlaepfer, y Carlos Eduardo de
Moraes Freire, colegas míos del Centro Ecuménico para la
Acción y la Reflexión (CEAR, Río de Janeiro) con quienes
comparto las preocupaciones de este libro.
Frances O'Gorman
Brasil, Enero de 1992
VIII
Introducción
F
rances O'Gorman vive y trabaja en Brasil en uno de los
frentes más difíciles de la necesidad humana. Su credibilidad emerge de un profundo compromiso que la lleva a
servir a los pobres marginados y a buscar la transformación
mutua.
Este libro muestra la manera en que la percepción y destrezas analíticas de Frances se conjugan con sentimientos
profundos y valores con el fin de buscar valientemente
opciones que confronten y cambien situaciones de pobreza.
La forma en que ocurre el cambio determina la calidad del
resultado. Frances ha cristalizado el ámbito de opciones en
cinco posibilidades y describe cada una con sus logros, sus
fortalezas y debilidades, sus complejidades y peligros.
Frances O'Gorman ha contribuido mucho a que Visión
Mundial comprenda qué es transformación humana, particularmente en América Latina. Nos complace poner a la
disposición sus percepciones para beneficio de colegas y
amigos en todas partes.
Extiendo mi agradecimiento a Bill Walker, Alfred Hickey,
IX
Ket Lee, Aleida Jansen, Heather Elliott, miembros del dedicado equipo de Visión Mundial Australia que hizo posible
esta producción.
John Steward
Gerente de Servicios del Desarrollo
Visión Mundial A ustralia
Indice
Prefacio
Introducción
Al
lector
1. El cambio que genera diferencias
2. El enfoque tipo venda
3. El enfoque tipo escalera
4. El enfoque tipo retazos
5. El enfoque tipo colmena
6. El enfoque tipo faro
7. En busca del cambio
Cuadro de Resumen
Sobre la autora
x
VIl
IX
XIII
Al lector
E
l libro contiene algunas palabras y frases que probablemente no les serán muy familiares. La explicación de
ellas aparece a manera de notas al final de cada capítulo
según van apareciendo en el texto. Sírvanse notar además
otros dos grandes elementos de estilo:
1. Dos frases clave que requieren explicación son 'el
Primer Mundo' y 'el Tercer Mundo', pues su significado es
un tanto distinto del significado más común y tradicional de
esas frases.
/En este libro identificamos como Tercer Mundo a los dos
tercios de la población mundial que son pobres, entre los
cuales están los pobres de los países menos desarrollados
(que tradicionalmente han sido catalogados como el Tercer
Mundo), y un creciente número de pobres de los países
industrializados./
Por Primer Mundo identificamos al tercio de la población
mundial que "tiene", el cual se compone de la mayoría privilegiada de los países industrializados (que tradicionalmente
XIII
ha sido catalogada como el Primer Mundo), junto con aquellos que ocupan la cima de las pirámides sociales de los países
pobres. Este tercio mantiene su condición a expensas de la
indigencia de los pobres del Tercer Mundo que "no tienen".
(Para más detalles, véase la pág. 55)
Las acepciones tradicionales de Primer Mundo y Tercer
Mundo hacen referencia a la condición socioeconómica de
los países. Nuestro interés aquí es que las frases Primer
Mundo y Tercer Mundo se refieran a la condición socioeconómica de las personas, sin importar en qué parte del
mundo vivan.
2. Cada enfoque a la acción social que busca el cambio se
ha resumido con un dibujo. Cada parte del dibujo se describe
por aparte como lo indican los títulos en negrita que vienen
después del subtítulo "Dinámicas del enfoque tipo ...
(VENDA, ESCALERA, RETAZOS, COLMENA Y FARO)".
El cambio que
genera diferencias
A
lo largo de la historia, pero especialmente en las décadas recientes, muchas personas, grupos e instituciones se han apartado de la corriente general para expresar
preocupación por los pobres de sus sociedades, en aras de
producir un cambio social. Sin embargo, el concepto de
ciudadanía plena para todas las personas es bastante reciente. Las leyes y principios de los derechos sociales que
consolidan los derechos civiles y políticos, pasaron a formar
parte de la organización de la sociedad hace apenas cincuenta años. La conciencia social sigue todavía rezagada en
relación con el desarrollo, lo cual hace de la ganancia económica la fuerza orientadora de la sociedad.
La clase de diferencia que la acción social puede lograr
depende de la integración de cuatro dimensiones:
• c o m p r e n d e r lo q u e m u e v e a la sociedad, y en interés
de quién ocurre el cambio;
• percibir las causas que subyacen a la pobreza de las
personas;
• valorar la dignidad intrínseca de la vida humana;
• extender los límites del cambio.
Las organizaciones no gubernamentales (ONGs) son las
que más significativamente marcan el paso en el ministerio
social entre los pobres, y cada una pone en práctica su propia
forma y calidad de acción. Entre la diversidad de interpretaciones, motivaciones y actividades, sobresalen cinco enfoques a la acción social que busca el cambio. Han sido puestos
en práctica por voluntarios y profesionales.
La acción social más difundida es socorrer al pobre indigente, prolongando su supervivencia mediante la ayuda
material. Ese es el enfoque tipo VENDA.
Cuando ese enfoque no resuelve las necesidades, algunos
buscan hacer algo por el pobre atrasado, suministrándole
herramientas y conocimientos para salir de la indigencia. Ese
es el enfoque tipo ESCALERA.
Los agentes de acción social que comparten con el pobre
desaventajado, se centran en movilizar proyectos de autogestión para lograr la rehabilitación o la modernización. Esos
agentes siguen el enfoque tipo RETAZOS.
Caminar con los pobres marginados, participando en una
acción para el cambio y acompañando a los grupos comunitarios en su lucha social, es la manera que escogen los facilitadores del enfoque tipo COLMENA.
Unos cuantos trabajadores sociales examinan las causas y
transformaciones estructurales, y se comprometen a estar en
fa vor de los empobrecidos en la búsqueda mancomunada de
una nueva base y dirección para la sociedad. Ese es el enfoque tipo FARO.
Todos estos enfoques de la acción social para el cambio,
por el hecho de que actúan junto con el pobre y a favor de él,
suelen coincidir parcialmente en algunos aspectos, dejando
cabos sueltos en otros, debido a la naturaleza dinámica de las
necesidades sociales y a las rápidas transiciones sociopolíticas y económicas del mundo.
Los cinco enfoques descritos en este libro sirven como
puntos de referencia: reflejan la calidad de la acción para el
cambio social en la sociedad actual y exploran formas importantes para hacer una diferencia en millones de vidas que han
sido deshumanizadas por una pobreza prevenible.
Notas
Pobres marginados son los pobres productivos que son excluidos de
la sociedad o que viven en los márgenes socioeconómicos, debido a
la manera en que la sociedad se organiza y se controla en beneficio
de solo una parte.
2
El enfoque tipo
venda
E
l hambre consume a mil millones de
seres humanos en todo el mundo.
Ciento cincuenta millones de niños menores de cinco años se acuestan con hambre. Cada minuto mueren 30 niños debido
a la falta de alimentos o por vacunas baratas. Casi un cuarto de la población africana no ingiere suficientes alimentos
como para llevar una vida activa de trabajo. Aún más, de acuerdo con las
Naciones Unidas, los países africanos enfrentan una creciente dificultad para importar alimentos debido al problema de la
balanza de pagos y a la deuda externa. En América Latina,
durante la última década, el número de pobres indigentes
aumentó de 136 millones a 183 millones, saturando los centros urbanos con inmensas bolsas de miseria.
En Olinda, al noreste de Brasil, 24 millones de personas
sobreviven con menos de 12 dólares al mes. Casi la mitad de
los niños sufre una severa desnutrición. Muchos subsistían a
base de cangrejos de las marismas, pero la contaminación
industrial y la urbanización en expansión los han exterminado. Ahora, su medio de subsistencia es escarbar el botadero de basura en las afueras de la ciudad —o al menos así
solía ser. Hoy día, el ex-administrador municipal de salubridad alimenta a 40 cerdos con los desechos de la ciudad.
Haciendo uso de sobornos obtuvo los derechos de almacenar
las frutas y vegetales que botan los supermercados en un
montículo ubicado a un kilómetro del botadero citadino.
Luego, por 50 dólares al mes, contrató a Manoel para que
cuide su vertedero todos los días con una escopeta calibre 12
para mantener alejadas a casi 200 personas famélicas que
rondan el lugar. Son personas como Severina y su nieta
Leandra de tres años, que caminan arrastrando los pies entre
papeles y recipientes de hojalata, espantando nubes de moscas y ratas que han anidado entre los escasos montículos de
comida. "Todo lo que queremos es algo de comer. Los cerdos
—esos son un lujo de los de arriba", masculla Severina.
Calle abajo de la oficina de CEAR2 en Río de Janeiro, vive
hacinada en un baño público una pareja con cinco niños.
Hace tres años migraron a la ciudad y ocuparon el lugar,
luego de tirar fuera los inodoros. Aunque los niños están
enfermos, la madre lucha porque vayan a la escuela. El padre
lava carros y jala bolsas en el mercado semanal. Un día
conocieron a una mujer que dormía con sus tres hijos en la
calle, por lo que decidieron amontonar sus pertenencias un
poquito más para abrirles espacio y compartir su "casa" de
seis metros cuadrados.
¿Qué debe hacer uno ante necesidades como éstas? Para
millones de seres humanos quebrantados por el hambre, la
enfermedad, la falta de vivienda y necesidades básicas, la
respuesta inmediata y más extendida es socorrer.
El socorro se ocupa de los síntomas. El enfoque tipo
VENDA encarna parte de aquel viejo proverbio chino que
reza: "Si le das a una persona hambrienta un pescado, satisfaces su hambre por un día". Pero allí termina.
Dinámica del enfoque tipo VENDA
El Cuadro 1 destaca algunos elementos básicos del enfoque tipo VENDA.
Primer Mundo. 3 ¿Quiénes son los que socorren? Los que
están en la cima de la pirámide de la sociedad y que se
benefician y tienen acceso al control de las riquezas naturales
y manufacturadas del mundo. Parte de ese Primer Mundo
patrocina programas que extienden la mano a los pobres,
donando de su sobreabundancia privada o corporativa. La
opinión es que los pobres son pobres debido a su inercia, o
porque son víctimas de circunstancias tales como hambrunas, incendios, inundaciones, sequías, terremotos y guerras.
El Primer Mundo tolera la presencia de los necesitados en la
forma en que está establecida la sociedad. Incluso se preocupa por mantener la supervivencia del Tercer Mundo,
puesto que de ese modo puede seguir beneficiándose de la
manera en que está organizada la sociedad.
El pequeño Luiz, deocho años, deambula por las calles de
Recife pidiendo comida. Un vicegobernador italiano que
estaba de paso sintió pena por él, lo llevó a comer, le regaló
una bicicleta y prometió pagarle casa, comida, ropa, medicinas y escuela hasta la edad de 18 años. Un guía de turistas es
ahora el intermediario: recibe una donación mensual de
cuarenta dólares, que le entrega poco a poco a Luiz.
Enclenque y patizambo, Luiz sigue sin ir a la escuela,
duerme bajo los quioscos y divierte a los turistas en la playa,
pero alaba a su benefactor porque ahora come todos los días
¡y se ha comprado una mascarilla de buceo y aletas para nadar!
Agencia. 4 En el enfoque tipo VENDA, las agencias operan
como intermediarias entre los donantes y los receptores,
entre el Primer Mundo y el Tercer Mundo.
Recursos. Se recolecta dinero, ropa, alimento, medicinas,
mantas, juguetes, muebles, etc., mediante campañas de promoción que reflejan las metas de la agencia.
Metas. La visión que la agencia tiene de la pobreza se
relaciona con la disponibilidad de recursos en la sociedad.
La recaudación de fondos, que no sólo depende de la so-
ciedad, sino que también es moldeada y aprobada por ella,
determina las metas de la agencia. Estas están, por consiguiente, condicionadas a la aprobación de la sociedad. Por
ejemplo, en Brasil, el socorro que responde a las necesidades
de siete millones de niños abandonados de la calle atrae a
muchos donantes. En consecuencia, han emergido muchas
nuevas agencias y las ya establecidas han reorientado sus
metas para aprovechar los nuevos fondos disponibles.
Identifica necesidades. La agencia selecciona las necesidades de los pobres que son compatibles con los valores
sociales dominantes y que pueden satisfacerse mediante
respuestas materiales medibles y concretas.
Parea las necesidades con los recursos. Utilizando su
propio sistema de socorro o el de un socio local, las agencias
distribuyen recursos para responder a algunas situaciones
de pobreza. El pareamiento empieza a veces por necesidades
que demandan ciertos recursos; en otras ocasiones, comienza
por recursos disponibles los cuales predeterminan el tipo de
necesidades que se pueden satisfacer. Por ejemplo, en un
suburbio de Seattle unas comunidades eclesiales iniciaron un
programa con donaciones y servicios voluntarios para alimentar a los jóvenes de la calle. Muy pronto empezaron a
llegar las familias del vecindario. La agencia descubrió que
en Estados Unidos, uno de cada ocho niños (5.5 millones)
pasa hambre todos los días porque sus padres no siempre
pueden comprar alimentos. El programa fue entonces rediseñado para poder servir a familias.
Trabajadores sociales que se preocupan. Los personajes
clave en esta respuesta compasiva hacia el sufrimiento y las
necesidades son los trabajadores sociales, sean éstos profesionales o voluntarios. Canalizan ayuda material que se
consume a receptores cuyo único vínculo entre sí es su
dependencia mutua del socorro para poder sobrevivir a su
crisis actual. La acción central del enfoque tipo VENDA es
distribuir donaciones en una relación vertical de dar-recibir
que no implica riesgo.
Alimento, ropa, casa, medicinas. El éxito se evalúa en
términos de la cantidad de donaciones recolectadas y entregadas. La motivación para donar se sustenta fuertemente en
la imagen de personas necesitadas que son incapaces de
sobrevivir sin socorro.
El enfoque tipo VENDA crea soluciones temporales frente
a necesidades que surgen por causas fuera de control. Trata
las heridas abiertas como si fueran rasguños superficiales.
Sin embargo, pese a que no es suficiente, sí es vital.
Fortalezas del enfoque tipo VENDA
La acción social tipo VENDA produce una diferencia esencial en favor del cambio: procura salvar vidas humanas y
prolongar la supervivencia, especialmente mediante el socorro durante desastres.
Socorrer humaniza al dador (aunque no necesariamente
al receptor), y satisface un sentido de misión que se mueve
por el altruismo o el amor espiritual hacia el prójimo.
Para las personas de los centros comunitarios vecinales de
Crateus, el socorro cobró un significado especial que se
difundió por todas las áridas y remotas tierras del noreste de
Brasil.
Hordas de familias campesinas hambrientas que huían de
una sequía de tres años, llegaron a la ciudad en busca de
alimento y trabajo. Los propietarios cerraron sus tiendas, los
residentes les pusieron llave a sus puertas y el alcalde lanzó
la policía a las calles.
Rápidamente, los centros comunitarios movilizaron a dos
mil familias para que colgaran frente a sus hogares banderas
plásticas de color azul y blanco con la leyenda "Puerta
Abierta Al Hambriento". En esos hogares, los emigrantes
fueron recibidos amablemente, y se les dio comida y agua, y
se les ayudó a seguir su camino.
La caridad puede ser un buen negocio. Muchas grandes
compañías del Primer Mundo han suavizado la imagen rapaz del capitalismo haciendo donaciones a agencias que
tratan a pacientes con cáncer, huérfanos, discapacitados,
niños de la calle, ecología, y otros. Las buenas obras, las
cuales se transmiten de boca en boca, proyectan una imagen
de buen samaritanismo y sirven igual que una publicidad
eficaz.
Distribuir bienes y servicios básicos preserva el status quo,
pero no lo mejora. Los donantes disfrutan la satisfacción de
ser generosos, y los receptores se sienten agobiados por tanta
deuda.
Recaudar donaciones para el socorro moviliza medios de
comunicación, escuelas, sistemas políticos, iglesias, corporaciones de negocios y grupos voluntarios. El participar en
campañas de socorro puede hacer que una sociedad centrada
en sí misma se sensibilice en cuanto a la dignidad de toda
vida humana. Puede convertir soluciones temporales en piedras que forjen un tipo de mundo que se preocupa.
Esto es lo que les está sucediendo a 45 madres de Ciudad
de Mujeres en un área densamente poblada de las afueras de
Buenos Aires. Las mujeres que emigran del campo hacia la
capital argentina a trabajar, no ganan lo suficiente como para
vivir dignamente con sus hijos. Las pocas que trabajan, venden agujas y artículos diversos en las calles y duermen en las
estaciones del ferrocarril.
Una agencia fundó una Casa de Paso para darles albergue
temporal a estas mujeres y ayudarlas a la vez a organizar una
cooperativa. Ahorran dinero por tres años, luego reciben una
parcela de tierra como donación del proyecto distrital de
vivienda y construyen allí sus propias casas. Hoy, muchas
mujeres están tratando de fundar hogares colectivos como
Ciudad de Mujeres, partiendo del socorro, el esfuerzo y la
esperanza.
El socorro dispensado a los necesitados puede saltarse las
barreras de edad, sexo, raza, clase, religión y cultura. Los
donantes llegan a conocer datos personalizados de la indigencia y se les presenta la opción de tomar parte en la lucha
por hacer una diferencia.
Cuando la madre Teresa de Calcuta abrió un hogar para
servir a los necesitados en los tugurios de Salvador, Brasil,
fue cuestionada sobre el socorro a los pobres. Esta ganadora
del Premio Nobel y símbolo universal de la caridad, replicó:
Las personas me han dicho muchas veces
que no debería ofrecerles a las personas pescado sin ofrecerles también cañas de pescar.
Pero, muchas veces ni siquiera tienen fuerza
suficiente como para sostener las cañas. Si
les doy pescado los ayudo a recuperar fuerzas
para poder pescar mañana. Nuestra misión
es enfrentar el problema individualmente, no
colectivamente, es tratar a la persona, no a la
multitud.
No admiro el hambre, ni la falta de vivienda,
ni el frío, pero sí admiro la disposición de los
pobres a enfrentar todo esto, el valor que
tienen para sonreír gracias al amor que sienten por la vida, por seguir viviendo pese a
todo. Admiro su capacidad de descubrir tesoros en las cosas más pequeñas ... como el
pedazo de pan que en cierta ocasión le di a
un niño de India. Se lo comió migaja por
migaja, creyendo que así se llenaría más.
La pobreza existe porque existe el egoísmo.
No somos generosos como para compartir lo
que tenemos con otros. Los ricos se están
volviendo más ricos y los pobres más pobres.
Deseamos ser un puente entre los ricos y los
pobres, un puente entre ambos mundos. No
deseamos una confrontación de clases, sino
un encuentro, una hermandad, para que los
ricos salven a los pobres y los pobres salven
a los ricos. {Veja, 25 de septiembre de 1979)
Debilidades del enfoque tipo
VENDA
E1 socorro es contradictorio pues intenta ser parte de la
solución mientras sigue siendo parte del problema. Busca
hacer una diferencia en las necesidades de los pobres de la
sociedad, pero deja intactas las causas de las necesidades que
trata de superar.
El enfoque tipo VENDA afirma que la sociedad es satisfactoria; todo lo que debe hacerse es extenderles la mano un
poco más generosamente a los pobres indigentes. Con el
apoyo de los donantes, las agencias toman la iniciativa con
funciones reconocidas de donante-receptor, aliviando así la
conciencia de una sociedad que mantiene estructuras socioeconómicas distorsionadas que generan las mismas situacio-
nes que el socorro trata de resolver. Al utilizar agencias que
trabajen con un enfoque tipo VENDA, la sociedad decide por
los pobres lo que se les permitirá recibir en forma de alimento, ropa, vivienda, medicina y servicios, y expone a la
vez sus dudas sobre los "pobres merecedores". Los pobres
no-ciudadanos,5 que son tenidos como incapaces puesto que
son dependientes, pobres y no productivos, se convierten en
simples objetos de las donaciones. El socorro suele dispensarse mediante proyectos no relacionados, sin identidad de
grupo entre los receptores. Este socorro satisface las necesidades inmediatas e individuales de los pobres, pero aumenta
su no participación y pasividad hacia los problemas de la
vida.
Los donantes esperan y reciben gratitud. La compasión
emocional, añadida a la dominación cultural que el Primer
Mundo perpetúa, bloquea la conciencia crítica de cómo y
para quién funciona la sociedad. Sólo sentir lástima por los
pobres indigentes no lleva a que las personas se conviertan
y se comprometan con la causa de los pobres.
Los donantes rara vez se preguntan "¿Por qué están los
pobres así?", y los receptores no tienen voz que sea escuchada
—y ni siquiera pueden oírse— cuando preguntan, "¿Por qué
migaja tras migaja? ¿Por qué no tener nuestro lugar en la
sociedad, como derecho humano?"
Durante una reunión en un grupo comunitario de un
tugurio en las afueras de Río de Janeiro, hombres y mujeres
comentaron sobre las noticias del periódico que denunciaban
que programas de socorro que recaudaban fondos para niños
de la calle retenían la porción más grande para sus gastos
administrativos. Nuestro facilitador de CEAR fue interrogado sobre cómo se canalizaba el patrocinio del proyecto de
niños escolares de esa comunidad. Finalmente, el líder resumió las preocupaciones del grupo: "Somos pobres. Necesitamos ayuda para que nuestros hijos vayan a la escuela.
Estamos agradecidos con el proyecto y confiamos en su
palabra. Pero si usted, y otros en el proyecto están en alguna
forma utilizándonos a nosotros y a nuestra pobreza para
recaudar dinero para su propia organización, por favor,
vayanse ya y déjennos solos". ¡Recomendación juiciosa!
Más allá del enfoque tipo VENDA
Todas las personas tienen derecho a alimentación básica,
vivienda, atención en salud, descanso, educación, oportunidad de trabajo y seguridad en él, sin ser excluidas de las
fuerzas del mercado o ser explotadas por las mismas. Mientras ese derecho siga insatisfecho, el socorro tendrá un lugar
en la sociedad para llegar a sus miembros más débiles, a
saber, los hambrientos, los lisiados, los desempleados, los
abandonados, las víctimas de catástrofes y la gente sin hogar.
Cuando los necesitados conforman dos tercios de la población mundial, uno debe hacer la pregunta: ¿Está haciendo
el socorro una diferencia real? Pese a los miles de millones
de dólares invertidos en socorro, la pobreza deshumanizante
sigue extendiéndose. ¿Por qué? A pesar de toda la generosidad compartida, ¿por qué unos pocos siguen teniendo tanto,
mientras tantos no tienen nada?
Una de las respuestas que ofrecen las agencias sociales que
buscan cambiar las condiciones de los pobres indigentes, es
que debe ayudarse a los pobres a salir de su pobreza de
manera que puedan abrirse su propio camino en la sociedad.
Deben ser enseñados a superar su ignorancia e inercia. No
basta con darle un pescado al hambriento que lo sostenga un
día, Al hambriento hay que enseñarle a pescar por sí mismo.
De eso trata el enfoque tipo ESCALERA.
Notas
2. El CEAR es una ONG brasileña pequeña y autosostenible. sus
facilitadores promueven desarrollo comunitario en cinco tugurios
de Río de Janeiro. También son recursos que estimulan la autodeterminación comunitaria de los pobres y procuran un cambio social
justo.
3. En cuanto a los términos Primer Mundo y Tercer Mundo, véase
la sección "Al lector", página XIII.
4. Agencia: una organización social internacional, nacional o de las
bases.
5. Pobres no ciudadanos son los pobres que aportan a la sociedad
trabajando fuera de la fuerza laboral formal, pero que a pesar de ello
son privados de identidad ciudadana, voz, derechos y responsabilidades.
3
El enfoque tipo
escalera
E
ste anuncio lo redactó Aparecida
Días, fundadora de la Escuela Informal Esclava Anastacia. La escuela está
ubicada bajo un puente, a unas escasas
cuadras de una de las más densas concentraciones de edificios bancarios, en el centro de Río de Janeiro.
Aparecida se unió a otras 25 familias
que viven debajo de ese puente cuando
su casa fue arrastrada por una inundación de aguas negras que causaron las lluvias en 1988. Aunque trabaja como empleada doméstica y su esposo estaciona
automóviles en el aparcamiento de un hotel, no pueden
pagar la renta de tan siquiera un pequeño departamento.
Cuando Aparecida quiso matricular a su hijo de 13 años, tuvo
que decir que su residencia era "debajo del puente". Inme-
diatamente se le informó que ya no había lugar. Entonces,
con intrepidez decidió improvisar una escuela con una pizarra, mesas y bancas que encontró botadas. Junto con Antonio, vecino de un tugurio adyacente que había llegado
hasta el sexto grado, ambos se vieron de pronto con una
floreciente escuela de 27 estudiantes rechazados.
Pero Antonio fue enlistado en el ejército y Aparecida está
preocupada por el futuro de los estudiantes. Todavía sueña
con ver que todos los niños consigan un diploma y una
profesión, "para que no tengan que vivir debajo de un puente
como sus padres, que tienen empleos que no pagan salarios
decentes".
Estos jóvenes que viven debajo del puente no son una
excepción, sino simplemente unos de los 26 millones de
analfabetos de Brasil. Al igual que en la mayoría de los países,
el analfabetismo retrasa el crecimiento y desarrollo de la
población. Uno de cada cuatro adultos en el mundo es analfabeto, y el 75 por ciento de ellos reside en Asia.
La ignorancia incuba la indigencia y retarda la modernización. Según el analista político Gilberto Dimenstein, Brasil
está perdiendo cinco mil millones de dólares en comercio
debido al declive en la agricultura. La cosecha de granos en
el país podría ser tres veces mayor, incluso sin aplicar irrigación o crédito, si tan solo los granjeros recibieran instrucción sobre técnicas básicas de producción.
Cuando la pobreza se atribuye al atraso, la respuesta es
enseñarles a los pobres cómo emplear las herramientas de la
modernización y el progreso, de forma que puedan ocupar
un lugar productivo en la sociedad.
Esto es lo que creen los negocios locales y transnacionales.
En Río de Janeiro, muchos hoteles, tiendas y restaurantes han
establecido proyectos sociales para reintegrar a la sociedad
como miembros productivos a los niños de la calle que
deambulan por las playas. Les han dado alimento, vivienda
temporal, atención médica e instrucción sobre servicios hoteleros, jardinería, turismo y deporte.
"No es filantropía, sino un asunto de supervivencia", comenta uno de los gerentes. Para ellos, el negocio no puede
prosperar si la sociedad no prospera. Los hoteles pierden
clientela debido a la violencia de las pandillas callejeras.
"Si uno Je da a las personas hambrientas un pescado,
satisface su hambre por un día; si uno les enseña a pescar,
satisface su hambre para toda la vida ". Así reza el proverbio
ye\ enfoque tipo ESCALERA, el cual provee cañas de pescar.
Dinámica del enfoque tipo ESCALERA
El Cuadro 2 muestra algunos aspectos del enfoque tipo
ESCALERA.
Primer Mundo. La sociedad socializa a sus miembros para
que se conformen a los parámetros que fijan quienes toman
las decisiones, es decir, aquellos que determinan los criterios
para manejar escuelas, iglesias, agencias sociales, bancos,
redes de televisión, empresas mineras, laboratorios farmacéuticos, municipalidadeSíy el comercio exterior.
Favorece. La sociedad debe convertir a los pobres atrasados del Tercer Mundo 6 en miembros provechosos para poder acelerar el progreso, reducir la dependencia del socorro,
y distribuir las ventajas de la modernización.
Los famosos Carnavales de Río, que cada año se posesionan de la ciudad poco antes de iniciar la Cuaresma, han
dejado atrás sus raíces de Tercer Mundo para convertirse en
una empresa del Primer Mundo. Sin embargo, Joáozinho
Trinta, el productor millonario de los desfiles campeones de
samba 7 no ha olvidado su niñez pobre en un tugurio, y ha
organizado una escuela de samba para niños de la calle. Allí
se les da a los jóvenes un lugar donde dormir, comida,
alfabetización, capacitación laboral y destrezas artísticas y
manuales para producir decoraciones e instrumentos musicales de carnaval, los cuales venden a turistas.
¿Qué clase de cambio verán estos jóvenes cuando crezcan
y deban dejar la escuela? "Al menos ahora siento que soy
alguien, aunque no tenga dinero, ni nada", dice un joven de
16 años.
Incorpora a personas productivas. El supuesto básico del
enfoque tipo ESCALERA es que si las personas saben más,
podrán hacer más y tener más, y por consiguiente vigorizar
la economía y el desarrollo. El estado de la sociedad se
considera satisfactorio; todo lo que hay que hacer es lograr
que más personas lleguen al primer peldaño de la escalera.
Para elevar su nivel de supervivencia, el pobre atrasado
debe convertirse en aprendiz y responder individualmente
a la enseñanza de estrategias, las cuales le permitirán "encajar" en espacios de la producción, el consumo y los sistemas
de socialización en calidad de ciudadano de segunda clase.8
El éxito se mide en términos de cantidad de información
impartida, el número de pobres alcanzados por el programa
y el nivel del cambio de actitud.
Metas y recursos de la agencia. La sociedad pone recursos
a disposición de proyectos y programas de enseñanza que
sean aceptables. Las agencias normalmente toman la iniciativa de la acción social tipo ESCALERA, estableciendo metas
que armonicen con las normas y recursos del Primer Mundo,
interpretando los problemas de los pobres atrasados, y pertrechándolos para que se pongan al día con la sociedad.
Identifica y recupera necesidades sociales mediante estrategias de enseñanza. Las agencias planean actividades
con o sin la participación de los posibles aprendices, dependiendo de cuáles necesidades de aprendizaje consideren
básicas para la integración social. La instrucción, sea formal
(algo equivalente a la escuela primaria), no formal (como
capacitación en albañilería), o informal (discutir medidas de
higienes en las aldeas, por ejemplo), se ve como un fin en sí
mismo. El aprendiz individual debe por sí mismo conseguir
trabajo, aplicar la información y cambiar sus actitudes.
La acción social tipo ESCALERA puede producir un efecto
extendido. Recientemente en Brasil, por ejemplo, algunas
agencias sociales privadas, con la colaboración religiosa y
gubernamental iniciaron una campaña masiva para instruir
a madres pobres sobre cómo prevenir la deshidratación de
sus niños mediante la rehidratación oral casera ("una taza de
agua hervida con una pizca de sal y un puñado de azúcar,
dada en dosis de una cucharadita por vez"). Esto redujo la
presión sobre las ya atestadas clínicas públicas. La mortalidad infantil relacionada con la diarrea también bajó considerablemente en las áreas donde ese aprendizaje se dio.
Logros (capacitación laboral, planificación familiar, técnicas de agricultura, destrezas manuales, instrucción en salud,
alfabetización funcional). Las estrategias de enseñanza tipo
ESCALERA, que comúnmente suelen ponerse en práctica
mediante proyectos apoyados por la agencia, demandan en
general que se capaciten líderes en un área específica de
instrucción.
Por ejemplo, aunque Brasil intenta ponerse al día con la
modernidad del Primer Mundo, el 84 por ciento de los nacimientos siguen ocurriendo exactamente igual que hace un
siglo: con la ayuda de parteras.
Una universidad de Fortaleza descubrió que las pacientes
que sufrían complicaciones durante el parto eran trasladadas
rápidamente al hospital de maternidad (si se hallaba transporte), e iban acompañadas de parteras preocupadas que le
daban seguimiento al tratamiento y se mantenían en contacto
con las familias de las pacientes. Sin embargo, esas parteras
eran menospreciadas y criticadas por la gente "de cuello
blanco".
Se creó un programa no formal para capacitar a las parteras rurales, partiendo de su conocimiento tradicional, a la
vez que se buscó sensibilizar a los estudiantes de medicina
en cuanto a la importancia de los valores y la experiencia del
pueblo. Las aldeas recaudaron fondos para comprar una
ambulancia, la cual es un puente entre el campo y el hospital.
Hoy día, la infección está bajo control y no ha ocurrido una
sola muerte en partos bajo responsabilidad de las parteras.
Facilitadores preocupados. La sociedad controla el acceso
a los materiales y servicios educativos, tales como conocimiento, tecnología, información, destrezas y transmisión
de cultura, y establece también patrones de comportamiento
apropiado. Los facilitadores, como miembros de la sociedad,
procuran que los pobres atrasados se desarrollen. Para ello
les proveen información y formación del tipo que la sociedad
aprueba. Responden a los pobres en una relación horizontal
de una sola vía que no implica riesgo. Darles información a
los pobres atrasados exige un compromiso humanitario o
espiritual de parte de los facilitadores y agencias, pero no
implica necesariamente una identificación con la causa de los
pobres.
Fortalezas del enfoque tipo ESCALERA
Mientras que la acción social tipo VENDA provee alimento, ropa, vivienda y medicinas, la acción social tipo
ESCALERA provee herramientas para que los pobres obtengan estas cosas y salgan de la pobreza para ser miembros
provechosos en la sociedad. Las estrategias de enseñanza
responden a las necesidades básicas de la plenitud humana
al fomentar capacidades, talentos, destrezas, iniciativas y
razonamientos, y al abrir el camino para una limitada independencia económica.
El enfoque tipo ESCALERA busca incorporar a los marginados de la sociedad ampliando el acceso a los medios del
desarrollo humano productivo. Tal es el caso, por ejemplo,
de Nova Tacagua, en las afueras de Caracas, Venezuela. Los
veinte mil habitantes del área carecen de tuberías de agua,
drenajes y transporte público. Puesto que menos de un tercio
de los niños asiste a alguna de las tres escuelas primarias
locales, algunas familias y obreros religiosos iniciaron una
escuela comunitaria para 60 niños, para tratar las necesidades psicosociales y de alfabetización de los niños del tugurio. En vez de calificaciones, los estudiantes reciben
"caritas" (sonrientes, indiferentes o con el ceño fruncido) por
sus logros, con base en la evaluación del maestro y su propia
autoevaluación. Así, los niños se sienten valorados y aprenden rápidamente.
Con frecuencia, los aprendices se agrupan según sea su
interés, lo cual es un proceso que favorece la educación
popular pues se respetan los valores, la cultura, la sabiduría
y la historia de las personas. Por ejemplo, en el pueblo de
Patos, un proyecto de alfabetización que utiliza métodos de
Paulo Freire abarca 15 vecindarios mediante 30 facilitadores
locales que son apoyados por una agencia religiosa. La experiencia comenzó en un burdel, donde 12 mujeres aprendieron a leer y a escribir, utilizando palabras clave como
alimento, enfermedad, basura, hogar, pobreza. Gradualmente empezaron a escribir frases acerca de su vida, las cuales se
recopilaron para crear un texto de lectura para principiantes
que pudiera ser compartido con otras personas. Conforme
fue creciendo su autoconciencia, muchas prostitutas superaron
su alcoholismo e iniciaron una nueva vida.
Las aspiraciones de los pobres atrasados se orientan para
que éstos se beneficien del desarrollo. El progreso individual
contrarresta los conflictos de clase y las tensiones sociales.
Esto permite mantener el status quo y lograr un progreso que
sea pacífico para el Primer Mundo.
Debilidades
ESCALERA
del enfoque
tipo
La acción social tipo ESCALERA permite que el pobre
atrasado avance sólo hasta donde lo permita la sociedad, y
sólo en la dirección que ésta indique. No cuestiona ni duda
de la clase de sociedad en que se vive. El pobre indigente y
el pobre no-ciudadano pasan a ser pobres atrasados (ciudadanos de segunda clase que tratan de ascender dentro del
sistema), pero la sociedad sigue siendo la misma.
Eso es lo que mis colegas y yo observamos en el tugurio
de Santa Marta, donde trabajamos con la comunidad UNIDAS. Alarmados por los recurrentes brotes de hepatitis, los
trabajadores comunitarios de salud promovieron una campaña junto con una universidad cercana. Se publicaron tiras
cómicas que narraban cómo prevenir y tratar la hepatitis.
Estas historias se discutieron ampliamente y se reforzaron
con un drama popular. Las personas aprendieron bien. Sin
embargo, los trabajadores de salud hubieron de admitir: "Los
niños no tienen un lugar donde jugar excepto en los callejones, al lado de las tuberías abiertas de aguas negras. La falta
de agua obliga a que las personas utilicen las fuentes de agua
contaminada que brotan de las rocas de las colinas. Por eso,
todos los veranos vuelve el problema".
Cuando enseñar a pescar se ve como un favor y no como
un derecho, la enseñanza tiende a ser paternalista. Provee la
caña de pescar y el conocimiento para satisfacer el hambre,
pero limita la iniciativa y la reflexión crítica en cuanto a las
condiciones para pescar.
El individualismo del ponerse al día uno por uno, conduce
a la competencia e incluso a la división. Los pocos que logran
integrarse —superándose por sus propias fuerzas— dejan
atrás a masas frustradas del Tercer Mundo, sumergidas en
una cultura sin voz.
¿Cómo puede el Tercer Mundo incorporarse al Primer
Mundo sin que medien cambios sustanciales en la manera en
que está organizada la sociedad? Esta es la clase de pregunta
que surge en una situación particular de Honduras.
Allí, los agricultores de subsistencia han limpiado de árboles las colinas para plantar en sus laderas. Esos pequeños
agricultores no tienen más opción que adaptarse a las colinas
pues han sido expulsados de los valles irrigados por ríos y
de las llanuras costeñas por los grandes terratenientes y las
agroindustrias. Sin embargo, por falta de árboles, el suelo se
ha ido erosionando. Algunos facilitadores reunieron a los
agricultores para darles un curso de capacitación donde les
enseñaron técnicas para conservar el medio ambiente. Luego, los líderes apartaron unos terrenos de demostración donde les mostraron a los vecinos cómo poner las técnicas en
práctica. Dos grupos comunitarios ya han creado viveros de
árboles para una futura reforestación de las colinas.
Los esfuerzos tipo ESCALERA son en su mayor parte
aislados, autónomos y de corto plazo, y topan con limitaciones inmediatas tales como el analfabetismo, la ignorancia o
mano de obra no preparada. Rara vez se pregunta sobre las
causas que subyacen a una situación o qué ocurre una vez
que los aprendices dominan la información recibida. El enfoque tipo ESCALERA ofrece una solución superficial a los
problemas profundamente arraigados en las estructuras de
la sociedad.
En América Latina, por ejemplo, se está instruyendo en
comunidades pobres a utilizar plantas medicinales. Pero
algunas enfermedades que ya han sido erradicadas y controladas en áreas del Primer Mundo —como la malaria, la enfermedad de Chagas, la lepra, el cólera, la fiebre dengue y la
tuberculosis— todavía llegan a niveles de epidemia en el
Tercer Mundo debido a condiciones infrahumanas de vida.
Las víctimas de estas epidemias son ciudadanos de segunda
categoría a quienes se les niega acceso a oportunidades de
trabajo que les permitirían obtener una vivienda adecuada,
nutrición, higiene básica, y servicios públicos de salud e
información. Más aún, las compañías farmacéuticas transnacionales controlan el 85 por ciento de las medicinas, y con
persuasión hacen publicidad de una misma medicina hasta
con 70 diversas marcas. Esto también frustra la educación
alternativa de salud.
Más allá del enfoque tipo ESCALERA
El acercamiento tipo ESCALERA presupone que, en un
orden mundial basado en el libre comercio, las estrategias de
progreso individual, al cabo del tiempo, producen desarrollo
socioeconómico en el Tercer Mundo. Sin embargo, el número
de pobres atrasados aumenta. ¿Por qué? ¿Ingresar al sistema
en forma individual es la única medida para obtener la
ciudadanía?
El tener más (gracias al socorro) y el saber más (gracias a
la instrucción) pueden hacer una diferencia para unas cuantas personas ya que se ocupa de algunas de las consecuencias
de la pobreza del Tercer Mundo. Pero no es suficiente tener
una caña de pescar y conocimiento para atrapar pescados.
Las personas necesitan escuelas, clínicas de salud, centros de
costura, cooperativas de préstamo, sistemas de aguas negras,
mercados informales, guarderías diurnas y granjas comunales.
Para lograr el cambio, la acción social se vuelve hacia el
desarrollo de la autogestión con un enfoque tipo RETAZOS.
Notas
6. Pobres atrasados son los pobres que van detrás de los demás en
términos de progreso o desarrollo.
7. La samba es una danza vivaz de influencia africana y latina. Cada
año, personas de todo Brasil participan en "escuelas" de samba,
donde practican variaciones de samba que luego ejecutan en público
durante el Carnaval.
8. Ciudadanos de segunda clase son las personas que, en teoría,
tienen derechos y oportunidades, pero que en la práctica se ven
privadas de los mismos.
El acercamiento
tipo retazos
L
as plantaciones de caña de azúcar
abundan en las áreas rurales del estado de Río de Janeiro y enriquecen a los
terratenientes. Los cortadores ilegales
de caña, con sus machetes y pequeños
recipientes llenos de arroz, frijoles y harina de yuca, viajan dos horas desde los
pueblos marginales a los campos, sentados
sobre las tablillas de madera de
camiones abiertos.
Jóvenes de baja estatura, viejos enjutos, mujeres embarazadas y hombres fatigados cortan tallos negros todo el
día para ganar algo que les permita a sus familias subsistir
durante los meses que no se cosecha. Los supervisores pesan
los tallos de caña apilados —si el trabajador tiene menos de
72 medidas (124 metros) no recibirá paga ese día. Como son
trabajadores no registrados, no tienen derechos ni beneficios
que reclamar. Los médicos de la plantación atienden sólo las
emergencias y enfermedades graves, y ocasionalmente, a
obreros con picaduras de serpientes cuando todavía hay
tiempo de salvar la vida del paciente. Pero las enfermedades
causadas por desnutrición y otras enfermedades debilitantes
no se atienden.
Algunos niños empiezan a trabajar a los cinco años y jamás
entran en la escuela; muchos otros terminan abandonando la
escuela después de haber faltado a demasiadas clases durante los meses de cosecha. Luiz ha cortado caña desde que
tiene siete años, y a los doce años no ve futuro alguno para
sí: "Aquí, sólo vamos hacia atrás; nada mejora".
Vicente, sabio a sus 72 años, también empezó a trabajar
cuando tenía siete años. "Los hijos de los pobres simplemente
no crecen. Todos se quedan enanos. Los hijos de los ricos
comen para estudiar y jugar. Nuestro hijos comen para trabajar, y con el trabajo duro, la comida simplemente desaparece".
Agobiados por el hambre, la enfermedad, la mano de obra
esclava, las condiciones antihigiénicas de vida, la desesperanza, la ignorancia y la incapacidad de emprender acción
alguna, los cortadores de caña de Río —al igual que otros
miles al noreste— no pueden más que hacerse a un lado
cuando el fruto de su trabajo pasa en camiones repletos de
alcohol y azúcar para los centros comerciales. En esta clase
de situación, el socorro y la instrucción pueden traer alivio,
pero no hacen una diferencia.
No basta con darle pescado a un pobre no ciudadano, o
con darle cañas de pescar y enseñarle a pescar a un ciudadano de segunda clase. Los pobres desaventajados no sólo
carecen de oportunidades, sino que además están diseminados y aislados. La acción social para cambiar esto se apoya
en un recurso importante: las personas deben unirse en
esfuerzos de autogestión para participar activamente en el
progreso que dirigen quienes manejan la sociedad. Los pobres, que están en desventaja a causa de los sistemas socioeconómicos y políticos que controlan el desarrollo, deben ser
movilizados y apoyados para lograr el progreso. Esto requiere mejorar las técnicas locales de pesca y las prácticas
comerciales, y también la pesca para su propia subsistencia,
para que así, los pobres hallen un lugar en la sociedad como
ciudadanos seguidores. 9
Dinámica del enfoque
tipo RETAZOS
El Cuadro 3 resalta la manera en que funcionan los proyectos de autogestión del enfoque tipo RETAZOS. Son como
fragmentos de un proceso de cambio que llena algunas de
las lagunas dejadas por la modernización desigual.
Modelos del Primer Mundo para desarrollar la autogestión. El modelo que ofrece el mercado libre —oferta y demanda— y en torno al cual gira el Primer Mundo, se aplica
para lograr cambios dentro del Tercer Mundo. El desarrollo
se ve como crecimiento económico y el subdesarrollo como
una exclusión del desarrollo. En lugar de dar alimento y
cañas de pescar, en este modelo los pobres deben comprar
su propia comida y herramientas de trabajo. Los pobres
desaventajados se ven como consumidores en potencia que
deben ser integrados al progreso, involucrándolos en la economía informal y ayudándolos a que se superen por sí mismos.
Por ejemplo, los dueños de una plantación, de una granja
y de un molino de caña de azúcar en el centro del estado de
Sao Paulo, se han dado a la tarea de convertir el socorro y la
instrucción en proyectos de progreso, productividad y desarrollo económico con énfasis en las ganancias. Aunque el
trabajo de los cortadores es estacional, todos están registrados, reciben un salario básico y pagos adicionales sobre la
base de la producción. Antes de abordar el autobús para
volver a casa cada tarde, todo trabajador recibe un cartón de
leche de soya fría y de distintos sabores, que produce la "vaca
mecánica" de la granja.
Los niños hacen lo que se supone que hacen los niños:
comer, jugar y estudiar. Una guardería diurna con personal
especializado cuida a los infantes y niños preescolares de las
madres obreras quienes asisten a reuniones para aprender a
mejorar el bienestar de sus hijos. Los jóvenes viajan en au-
tobuses a la escuela primaria de la plantación o a la escuela
secundaria de la ciudad. Los premios (una bicicleta o un viaje
para ver al presidente) motivan a una asistencia perfecta.
Todos los niños reciben sabrosos almuerzos preparados con
productos orgánicamente cultivados, los cuales suplementan el ingreso familiar y forman hábitos saludables de alimentación.
Los residentes de la granja que cultivan huertas propias y
cuidan de las casas por las que no pagan alquiler, son recompensados con leche fresca de la lechería. Un centro social
multifuncional, que atiende a más de dos mil familias enlistadas, incluye clínicas médicas y dentales, un dispensario
subsidiado y un programa de rehabilitación para discapacitados mentales.
Le pregunté a un hombre que ha trabajado allí mucho
tiempo qué futuro veía para los jóvenes cuando acabaran la
escuela. Me contestó: "Trabajar aquí. Vivir aquí en la granja.
Es bueno. Además, no podemos sobrevivir en ningún otro
lado".
Metas y financiamiento de la agencia. Normalmente, las
agencias tipo RETAZOS proveen tecnología apropiada,
préstamos, fondos semilla, equipo, materiales y capacitación, para estimular la producción, el consumo, el empleo
y el mejoramiento de las condiciones de vida. El financiamiento que depende de donadores pronto sufre una baja
pues esta clase de desarrollo atrae menos donantes que el
socorro.
Las agencias centran sus actividades en las tendencias
actuales del desarrollo, tales como una agricultura alternativa, industrias caseras, ecología, mujeres en el desarrollo,
mercados vecinos y bancos cooperativistas. Su fin es procurar que los pobres luchen por salir de la pobreza sistémica
y pasen a formar-parte del desarrollo local mediante esfuerzos de grupo, los cuales se limitan a metas medibles de
proyecto.
En Quito, Ecuador, por ejemplo, algunas organizaciones
de mujeres de vecindarios pobres han iniciado tiendas comunitarias para vender productos básicos a precios controlados,
y de esta forma, hacer a un lado al intermediario. La agencia
provee préstamos, administra el almacén donde se guardan
los bienes comunales y ofrece asistencia técnica en contabilidad, administración y nutrición, todo lo cual promueve la
autogestión. Las tiendas ofrecen precios promocionales, recetas y muestras gratuitas sobre nuevos alimentos nutritivos,
e instan a las mujeres a organizarse y ganarse el respeto de
la comunidad. Las participantes han empezado a notar que
otras tiendas han bajado los precios para competir con esas
tiendas comunitarias.
Metas y recursos locales. La creación de proyectos tipo
RETAZOS es una iniciativa local. Las personas se movilizan
en torno a una necesidad sentida, sea ésta la supervivencia,
el mejoramiento de las condiciones de vida o el desarrollo.
Al no sentirse satisfechas por la forma en que están las cosas,
y al ver que el progreso pasa de largo, las personas se unen
en grupos para emprender una acción colectiva para su
propio beneficio. Con frecuencia, el sentimiento de logro ("lo
hicimos nosotros mismos") suaviza su vaga insatisfacción, la
cual surge de un continuo sentirse en desventaja dentro de
la sociedad. Las metas y recursos que nacen de la vida diaria
dan a los proyectos de autogestión una calidad de movimiento de base.
"Movimiento de base" describe ciertamente la acción de
las familias de Ceres, un pueblo rural al noreste de Brasil.
Unas 122 familias campesinas desalojadas de su tierra acamparon en las afueras del pueblo en espera de una reforma
agraria prometida por el gobierno.
Un grupo eclesial de la localidad, con el deseo de recaudar
fondos para Navidad para poder mejorar las condiciones del
asentamiento y a la vez crear más conciencia de la necesidad
de una reforma agraria, decidió celebrar un remate de pollos.
Mil familias dieron un pollo cada una de sus magras provisiones. El día del remate, los pollos se vendieron al jugoso
precio de tres dólares cada uno, y algunos se asaron inmediatamente para compartirlos festivamente, lo cual les dio a
los desplazados labradores un impulso alentador. También
se reunió a los campesinos para discutir cómo usar la tierra
para cultivar alimentos en vez de para especular.
Facilitadores comprometidos. Los trabajadores de desarrollo, motivados por las metas de la agencia de compartir
los beneficios de la sociedad con los desaventajados, ayudan
a poner en práctica las respuestas planeadas a necesidades
sentidas en forma de acciones concretas y autónomas. La
acción se basa en una relación de un solo sentido: líder-seguidor, e implica un mínimo de riesgo.
Una experiencia en Colón, Panamá, resalta algunos aspectos de la función del facilitador comprometido. Los miembros de una agencia eclesial optaron por trabajar con familias
pobres jefeadas por sólo uno de los padres. Crearon talleres
de manualidades, carpintería, mecánica, costura y tejido.
Uno de los trabajadores eclesiales, decidido a "acompañar a
las mujeres y caminar con ellas para que descubran su autodignidad", inició la organización "Mujeres de Colón Caminan Adelante". Trajo a abogados para hablar sobre los
derechos de las mujeres y los niños, a una trabajadora social
para dar una charla sobre el embarazo en adolescentes, y a
una enfermera para presentar el tema de la drogadicción. El
grupo escogió como lema la palabra "Podemos" y explicó:
"Creemos que esa palabra les 'lavará el cerebro' a las mujeres.
Deseamos que crean que aunque son pobres, pueden ayudarse a sí mismas y a sus hijos, pueden hacer una diferencia
en la sociedad atreviéndose a ser diferentes".
Según la profundidad y dirección que se les dé a los
proyectos participativos, la acción social tipo RETAZOS puede crear riesgos para los líderes y facilitadores comunitarios
que luchan por asegurarles un lugar a los pobres dentro de
una sociedad controlada por el Primer Mundo. Esto significa
que los proyectos tipo RETAZOS que logren la independencia económica podrían acarrearse la desaprobación de las
autoridades, lo cual quizás lleve a acortar la experiencia.
Planeamiento, acción y evaluación participativos. El enfoque tipo RETAZOS aplica la participación en un sentido
muy amplio: los pobres participan opinando, colaborando,
y beneficiándose de los resultados de los proyectos de autogestión. La iniciativa depende casi siempre de agentes externos y de dos o tres líderes locales que dirigen las reuniones
de grupo donde se identifican y presentan soluciones de
corto plazo frente a necesidades comunes.
Los pobres desaventajados viven la experiencia nueva de
contribuir en la toma de decisiones y de poseer cierto control
sobre los proyectos locales de desarrollo.
En Florida, algunas mujeres haitianas refugiadas luchan
por abrirse lugar en una forma de vida nueva y desconocida
en los Estados Unidos. Han descubierto que si toman decisiones juntas y trabajan como cooperativa, pueden sobrevivir y alcanzar autoafirmación. Con el apoyo de una agencia
local y el capital inicial de un centro comunitario de caridad
- e l cual también les presta uno de los dormitorios de su vieja
casa transformado en un taller—, las mujeres producen camisas bordadas con diseños culturales de su patria. Las
costureras reciben una parte de la venta de las camisas y
planean expandir y mejorar su cooperativa. Pero por causa
de un mercadeo limitado, actualmente tienen grandes reservas de camisas sin vender.
Retazos de progreso socioeconómico. Los proyectos de
autogestión no cambian la sociedad; la tornan más sencilla
para que los pequeños grupos reduzcan su pobreza mediante esfuerzos localizados de modernización. Cuando son pequeñas, democráticas y de corto plazo, las experiencias
participativas en acción grupal localizada permiten a las
personas ajustarse a la sociedad y al modelo económico del
Primer Mundo de desarrollo. Los proyectos exitosos de autogestión tienen un efecto "multiplicador" que amplía el ámbito
del enfoque tipo RETAZOS.
Para las personas del tugurio Cidade Nova en Sao Paulo,
Brasil, su centro comunitario es más que un edificio donde
se celebran reuniones, imparten clases y realizan eventos
culturales. Es un signo del esfuerzo unido que busca mejorar
las condiciones de vida con diversas actividades.
En pequeñas reuniones de grupo, la gente decidió hacer
algo en cuanto a su carencia de agua y electricidad. Movilizaron reuniones comunitarias locales y organizaron una
red de representantes de área. Tras obtener un acceso limitado a esos dos servicios públicos, continuaron con otros
proyectos. Gracias al financiamiento y ayuda de trabajadores
eclesiales, construyeron un salón comunal, una guardería
diurna con subsidio gubernamental y una clínica de vacunación que cuenta ahora con personal de salud pagado por
el gobierno. Luego formaron comités de trabajo para enfrentar otros problemas, tales como el de los desagües abiertos
de aguas negras, que causaban mucha diarrea en los niños.
Escribieron estatutos, registraron su organización y celebraron elecciones democráticas para elegir a los oficiales,
para lo cual les enseñaron a los miembros analfabetos a votar.
Fortalezas
del enfoque tipo RETAZOS
Los proyectos de autogestión pueden crear mejores condiciones de vida para algunos pobres desaventajados. Pued e n introducir tecnología a p r o p i a d a y u n a relativa
modernización en áreas atrasadas, como un intento de arreglar lo que el "progreso" ha pasado por alto.
La participación puede hacer una diferencia para el cambio. Cuando los pobres se unen en grupos, deciden cuáles
son sus metas, toman posiciones, actúan en interés propio o
en el de los demás, comparan su situación con el resto de la
sociedad, y discuten las causas inmediatas de sus problemas.
Esto les permite tomar control sobre algunos aspectos socioeconómicos de los sistemas sociales de los cuales normalmente dependen debido al control que ejercen unos pocos.
La participación prepara el terreno para la independencia
económica individual y la solidaridad de grupo, dentro del
contexto de la interacción grupal.
Una madre de Nicaragua contó: "Me dediqué seriamente
a ayudar a organizar el 'Proyecto de Agua' de nuestro vecindario. Estaba cansada de acarrear baldes desde el grifo principal. Antes de ese proyecto de agua, vivía muy aislada al
igual que mis vecinos. Ahora me he vuelto más 'hermanable'.
¡Y es una gran bendición que el agua salga por una tubería
directo en casa!"
Los proyectos tipo RETAZOS van más allá de las VENDAS
y las ESCALERAS hacia un involucramiento grupal y vecinal,
abriendo posibilidades para que el impacto social sea más
amplio. Tal fue el caso del Proyecto Cinco-Dos, en Santa
Madalena de Sao Paulo, Brasil. Dado que el desempleo estaba
haciendo estragos entre los obreros en metal, algunos grupos
comunitarios, inspirados en valores religiosos, idearon un plan:
grupos de cinco familias adoptarían a dos familias desempleadas con las cuales compartirían sus provisiones.
visiones.
Más de 100 familias se unieron a este proyecto de autogestión en un intento de ayudar a otras personas a sobrevivir,
sin crear inercia o dependencia. Como lo explicó uno de los
miembros de la comunidad: "Compartir alimentos fue sólo
un aspecto de nuestro proyecto". El proyecto también llevó
a cuestionar su situación, centrándose en el problema inmediato del desempleo. Se instó a los trabajadores desempleados a influir en la opinión pública, uniéndose y demandando
su derecho a trabajar, y que la ley existente sobre beneficios
de desempleo fuera puesta en vigor.
El enfoque tipo RETAZOS procura extender el progreso
económico a los desaventajados, conservando al mismo
tiempo la armonía social —es decir, conservando el status quo
sociopolítico tradicional que sostiene al desarrollo.
Debilidades del enfoque tipo RETAZOS
Los proyectos de autogestión se ocupan de necesidades
limitadas e inmediatas, tocando superficialmente algunos
sectores de la vida económica y sociocultural sin cuestionar
el modelo mismo del desarrollo que ocasiona que el Tercer
Mundo esté en desventaja. Es posible que la economía informal alternativa ponga pescado en la mesa, pero ¿afecta la
forma en que está organizada la sociedad? Unir RETAZOS
abre más espacios para que algunas personas ingresen al
sistema, pero ¿cómo pueden actividades como granjas comunales, cooperativas de préstamo o industrias caseras llegar a las causas mismas y reorientar el progreso para que
beneficie a todos?
Por ser sumisos y no críticos de los valores dominantes,
los ciudadanos seguidores de los proyectos tipo RETAZOS
atribuyen las causas de sus necesidades al "no tener suficiente", en lugar de a una especie de desarrollo económico
que sirve a los intereses de una minoría que lo utiliza para
su propia ventaja.
Los proyectos de autogestión suelen ser localizados. Con
frecuencia, los bolsillos de progreso económico no son auto-
sustentables y la producción alternativa no puede competir
bien en el mercado. El cambio social tiende a desvanecerse
cuando se completa el proyecto. En general, las personas
participan mientras se benefician personalmente del mismo.
El interés común se entiende como la suma de los intereses
individuales. Los proyectos exitosos de autogestión centrados en la comunidad con frecuencia se institucionalizan, y
un pequeño grupo privilegiado mantiene el control en forma
muy parecida a la empleada por los grupos poderosos para
mantener el status quo en favor del Primer Mundo. Los
trabajadores sociales comprometidos de la agencia se identifican con los pobres desaventajados y se unen a ellos para
compartir recursos en forma paternalista, sin convicción del
derecho que los pobres tienen de participar en la determinación de la clase de desarrollo que mejor les conviene a ellos
y al Primer Mundo.
Unir RETAZOS, utilizando voluntarios, puede reemplazar los derechos sociales con remiendos, en lugar de cambiar
lo que está mal. En Montevideo, Uruguay, por ejemplo,
gracias a la organización comunitaria, la creatividad y el
trabajo arduo, algunos pobres han convertido el basurero en
una huerta donde cultivan vegetales para el consumo y la
venta. Animados por los resultados, han trabajado juntos
para construir una clínica de salud que opere de noche,
cuando las clínicas públicas están cerradas. Cincuenta trabajadores de salud capacitados en primeros auxilios se turnan
para trabajar ahí, mientras que otros ofrecen sus automóviles
para transportar clientes a los hospitales, donde algunas
enfermeras y doctores colaboran pasando por alto las formalidades y permitiendo una rápida hospitalización.
Más allá del enfoque tipo RETAZOS
Para que el cambio social haga una diferencia, el desarrollo
y el progreso deben verse a través de los ojos del Tercer
Mundo. Los pequeños proyectos tipo RETAZOS llegan a las
personas donde éstas se encuentran y logran algunas mejoras, pero no cambian al Tercer Mundo ya que las causas de
las necesidades, el atraso y la desventaja no radican en la
carencia de progreso, sino en la carencia de una aplicación
equitativa del mismo.
Remendar lo que la modernización no logra es algo bueno,
pero ¿es suficiente? A la vez que dan el pescado de hoy e
instruyen sobre cómo pescar mañana con redes mejoradas y
sobre cómo establecer puestos de venta de pescado y p e s caderías colectivas, los facilitadores y los pobres deben apoyar movimientos de base que demanden y obtengan el
derecho a poseer una parte justa del negocio de la pesca. De
esto trata el enfoque tipo COLMENA.
Notas
9. Ciudadanos seguidores son los ciudadanos que se adptan a la
sociedad, buscando ajustarse a ella para lograr los beneficios básicos
que derivan de hacerlo. Eso ocurre en el acercamiento tipo RETAZOS.
El enfoque tipo
colmena
S
e requiere más que extender la mano, poner al día o remendar, para
lograr cambiar la manera en que la sociedad es manejada por el Primer Mundo y para él. Más que ser indigentes,
atrasados o desaventajados, los pobres
del Tercer Mundo son marginados.
Son excluidos de una participación suya por derecho en la sociedad y son
relegados a meros objetos de las
decisiones de una minoría controladora. Se
les niega voz y espacio en la sociedad, por lo que no se
benefician del trabajo que aportan.
Por ejemplo, los dueños de los ingenios de azúcar al
noreste de Brasil obtienen generosos subsidios gubernamentales, mientras que un millón de cortadores de caña son
privados de derechos laborales, carreteras, escuelas, centros
médicos, vivienda decente, higiene y otros. Más aún, la
mayoría de los nueve mil terratenientes del azúcar emplea a
militares privados para controlar a sus trabajadores.
Las poblaciones marginadas trabajan hoy día más duro
que nunca. Hace diez años, con el salario mínimo mensual
se podían comprar 119 kilogramos de frijoles... hoy, apenas
75.
En todo el mundo, muere medio millón de mujeres cada
año a causa de problemas evitables que se relacionan con la
reproducción... el 99 por ciento de esas muertes ocurre en los
países en desarrollo. Otros dos millones de niños mueren a
causa de enfermedades que podrían prevenirse con vacunación. El agua potable es un recurso que no está disponible
a 1.5 mil millones de personas.
¿Puede una mejora individual cambiar situaciones como
éstas? Siete mil indios potiguara del estado de Paraíba, al
noreste de Brasil, están atrapados entre la industria pesquera
y las plantaciones de caña de azúcar. Tradicionalmente, han
vivido del océano, pero su fuente de subsistencia les fue
arrebatada por las grandes compañías pesqueras. Hoy, los
indios deben mendigar alimento a las puertas de las plantas
procesadoras de pescado. Tres cuartos de las tierras de los
potiguara han sido absorbidas por cultivos de caña de azúcar. Ahora, los indios se han organizado para presionar por
un acceso justo de todos al comercio pesquero en la región y
para luchar por tierras y por la preservación de su cultura.
"Las indígenas mantienen su identidad y tienen una fuerte
relación con la naturaleza, la tierra y el ambiente", explica
Eliane, una activista en pro de los derechos de los potiguara.
Las mujeres formaron una red de grupos educativos para
contar la historia desde su perspectiva, y para iniciar un
movimiento unificado de derechos indígenas, que es autónomo e independiente del gobierno, agencias eclesiales u
otras entidades indígenas.
Más que recibir pescado, aprender a pescar y mejorar Jas
prácticas locales de pesca, los pobres como los indios potiguara están buscando el cambio mediante la unión para
demandar una justa parte para todos del negocio de la pesca.
La acción social para el cambio demanda no sólo ayuda,
enseñanza o modernización. Demanda una reorganización
del derecho de entrada a los medios del desarrollo, y una
nueva forma dé participación. Los pobres marginados luchan por superar las Barreras de la exclusión impuestas por
la sociedad controlada por el Primer Mundo y presionan
para que haya reformas en los sistemas y puedan así ocupar
un lugar como ciudadanos participante. 10
Ese es el énfasis del enfoque tipo COLMENA.
Dinámica del acercamiento tipo
COLMENA
El Cuadro 4 muestra los aspectos básicos del enfoque tipo
COLMENA, los cuales se interrelacionan de diversas maneras y en variados grados de intensidad en las experiencias
comunitarias.
Los grupos comunitarios constituyen el centro de la acción
social tipo COLMENA, pues se entrelazan11 para formular
estrategias propias, formar redes con otras comunidades y
generar movimientos populares que presionen a los sistemas
sociales excluyentes 12 en beneficio de los derechos de los
pobres marginados.
Raíces históricas del Primer Mundo y del Tercer Mundo.
La marginación de los pobres tiene causas fáciles de rastrear
en las historias de gobiernos, culturas, razas, religiones y
clases. Es el resultado de una concentración distorsionada de
poder que se esgrime para administrar recursos y mano de
obra en un mundo basado en el interés propio. Por tanto,
acrecienta el poder, la riqueza y el consumo derrochador de
la minoría que ejerce el control. Esto acontece entre naciones
—como el Norte industrializado que tira de las cuerdas de la
dependencia del Sur en desarrollo—, o dentro de las naciones
—como los grandes ganaderos, los especuladores de bienes
raíces y los ejecutivos del mercado monetario en Brasil.
La compleja sociedad moderna hace que cada vez sea más
difícil identificar cuáles son las personas que toman las decisiones que afectan al Primer Mundo. Los tentáculos de transnacionales y conglomerados industriales sin rostro operan
desde rincones escondidos para ejercer el control y manipular la información.
Sin el Primer Mundo no habría un Tercer Mundo; sin
explotación no habría marginación, o viceversa. Esta tensión
se ha dado a lo largo de la historia y va en aumento hoy día,
pues los ricos se hacen más ricos y los pobres se vuelven más
pobres. En el enfoque tipo COLMENA, los pobres marginados luchan por afirmarse a sí mismos, recuperar su dignidad y redescubrir su propia historia, uniéndose en grupos
comunitarios que fusionan la historia de cada participante
con la de un pueblo marginado.
Cuestionamiento crítico de la realidad. Los grupos comunitarios analizan la vida diaria dentro del contexto de la
sociedad y la historia, a la luz de los valores de la vida y los
impulsos de su fe. Estos factores, fundamentan su derecho a
tomar decisiones que mejoren su vida y la de los demás. Lo
que sucede se comprende en términos del por qué sucede de
esa manera.
Por "crítico" se entiende "ver lo que hay detrás": intereses,
fuerzas, antecedentes históricos, condicionamiento sociocultural, etc. El cuestionamiento abre el camino para desenmascarar los mitos que respaldan al status quo. Mueve a los
grupos comunitarios a intentar un enfoque diferente del
cambio que la acción social procura, analizando asuntos
como: ¿Qué normas guían a la sociedad? ¿Quién las pone en
práctica y se beneficia de ellas?
Un líder indígena de Colombia que lucha por los derechos
de los guambinos, expresa el cuestionamiento crítico que han
planteado:
Hemos sobrevivido a 500 años de explotación, sumisión y abandono. Nos han cortado
toda posibilidad de lograr desarrollo cultural,
económico y social. Participamos en las elecciones del país, logramos representación en
la asamblea y recibimos apoyo para la participación indígena. Sin embargo, cuando hablé sobre tener acceso a los r e c u r s o s
económicos y reconocimiento de nuestros reclamos territoriales para garantizar nuestra
subsistencia y desarrollo económico para
poder llegar a ser autosuficientes, encontramos una fuerte oposición. No queremos que
nos vean como obstáculos, sino como seres
humanos, iguales a todos los demás.
El cuestionamiento crítico conlleva la necesidad de reformular las relaciones sociales que impiden que los pobres
marginados participen equitativamente en el fruto de su
trabajo. Los pobres marginados son privados del acceso a los
medios para escoger calidad de vida, entre ellos la educación,
la salud, el crédito, la nutrición, la vivienda, la tierra para
labrar, el respeto por su propia cultura, el trabajo remunerado con salarios que alcancen para vivir, el descanso
recreacional y el reconocimiento de la dignidad que el Creador da a toda persona.
Los pescadores de la represa Sobradinho, situada cerca del
río San Francisco al noreste de Brasil —el río artificial más
grande del mundo—, están aprendiendo a cuestionar a su red
de relaciones locales. Esto demanda rastrear las fuentes de
las relaciones sociales más allá de las circunstancias locales
para llegar a la manera en que la sociedad está organizada
en general.
En sus esfuerzos por realizar proyectos de autogestión y
superar su pobreza indigente, los pescadores se toparon con
obstáculos intimidantes. El líder del proyecto de la represa
Sobradinho organizó en forma dictatorial a las asociaciones
pesqueras e instaló embarcaderos, botes y equipo de pesca.
Pero esas asociaciones cayeron en manos de jefes que explotaron a los pescadores y monopolizaron la producción y
comercialización, fijando sus propios precios y condiciones.
Incluso los que no eran miembros se vieron obligados a
venderles el pescado a los jefes de las asociaciones. Los
pescadores no tenían voz en todo los aspectos relacionados
con el manejo de las asociaciones pesqueras.
El pescado que se vendía en el embarcadero a cuarenta
centavos el kilogramo, llegaba al consumidor en el supermercado más cercano a cuatro dólares el kilogramo. Rara vez
podía el pescador dejar de depender de los jefes porque,
aparte de unas pocas y magras parcelas de vegetales, la pesca
era su único medio de subsistencia. Tras deducir los costos
por el alquiler de botes, equipo y redes, el combustible, el
hielo, el almacenaje en frío, los camiones de repartición y las
raciones de arroz y frijoles para su estadía en alta mar, los
pescadores no sólo no recibían paga por su trabajo, sino que
incluso les quedaban debiendo a los jefes.
No obstante, algunos pescadores acompañados por facilitadores compasivos,13 se empezaron a reunir en pequeños
grupos comunitarios tipo COLMENA. Uno de sus proyectos
fue comprar cuerdas de pescar por rollo y vendérselas directamente a los participantes a precio de costo. Con todo, han
persistido los problemas de marginación. Los intermediarios
han presionado a las fábricas para que boicoteen las ventas
de cuerda al proyecto comunitario. La creciente inflación ha
impedido que se mantengan las ventas, incluso a precio de
costo. Los grupos empezaron entonces a reflexionar sobre su
explotación socioeconómica como trabajadores de subsistencia lo cual empezó a crear unidad y conciencia para seguir
adelante en su lucha más allá de Sobradinho.
Valoración de la fe y la justicia.14 Para que la acción social
produzca una diferencia, deben hacerse juicios de valor que
revelen la deficiencia de simplemente dar, enseñar a hacer,
o promover una acción. La motivación proviene de afirmar
la dignidad de uno mismo y la de los demás, del darse cuenta
de que todos tienen derecho a ser sujetos, en vez de objetos,
de la acción. Es decir, toda persona tiene los medios para
realizarse humanamente, como también para contribuir a
que otros sean libres para tomar esas decisiones.
La valoración conduce del cuestionamiento crítico de las
ideas a un compromiso solidario con las personas necesitadas. Esta solidaridad requiere que nos esforcemos por
hacer algo sobre la sociedad que margina a las personas, y a
la vez analizar por qué las situaciones son como son y cómo
podrían ser diferentes.
La fe, como inspiración trascendente, profundiza la valoración pues reconoce que esa diferencia radica en ser más,
en vez de tener más, y que el significado de la existencia
humana va más allá de meramente ajustarse a un modelo
eficiente de sociedad progresiva modernizada. La fe subraya
las decisiones justas sobre lo que es correcto y lo que es
incorrecto en nuestras relaciones sociales como seres huma-
nos compañeros, todos los cuales hemos recibido el mismo
regalo de vida del Creador. La fe transmite un espíritu de
esperanza y celebración que hace posible el cambio, pero que
también descubre significados cuando el cambio no ocurre
inmediatamente. Los grupos comunitarios, al evaluar un
proyecto o acción, suelen comentar: "Fallamos, por estas y
aquellas razones, pero crecimos con la experiencia y sabemos
cuál es el camino a seguir".
La justicia promueve relaciones sociales equitativas que se
cimentan en el respeto mutuo hacia los derechos. La injusticia es la raíz de la marginación. Hay injusticia, por ejemplo,
cuando los derechos individuales o corporativos de generar
ganancias se colocan por encima del derecho que tienen las
personas de vivir humanamente del fruto de su trabajo. La
valoración de la fe y la justicia expone la vulnerabilidad de
los pobres marginados dentro de las circunstancias socioeconómicas y políticas del día de hoy, y nutre el compromiso
que busca el cambio en favor de todas esas personas.
Compromiso con el bien común. El bien común es algo
más que los intereses de personas unidas en grupos comunitarios, o vecindarios, o clases trabajadoras, si bien los puede
incluir a todos. Preocuparse por el bien común implica interesarse en todos los que son marginados por sistemas sociales distorsionados, como también en aquellos que causan
o permiten que la marginación ocurra. La solidaridad grupal,
la mutualidad y el reclamo de derechos se orientan hacia una
preocupación activa por los necesitados, atrasados, desaventajados y marginados, como un problema de justicia social y
del derecho que tienen todos a escoger ser ciudadanos participantes.
Al igual que con el cuestionamiento crítico y la valoración,
el compromiso con el bien común crece cuando se reflexiona
sobre las actividades y situaciones. Los grupos comunitarios
tipo COLMENA estimulan la conciencia espiritual y social
de la sociedad al servirse unos a otros para el bien común,
emergiendo como símbolo de contradicción frente al logro
individualista que tanto caracteriza el así llamado progreso
moderno.
Planificación y evaluación compartidas. Los grupos
comunitarios no aparecen de pronto para realizar una tarea.
Emprenden pequeños pasos juntos en un camino común, con
sus altibajos, una historia del pasado (que incluye la historia
de cada miembro), y un sueño para el futuro. Ese sueño suele
expresarse en términos de "quizás podamos construir un
mundo mejor para nuestros hijos y nuestros nietos".
En las discusiones, donde se respeta la experiencia y punto
de vista de los demás, los participantes forjan lazos de amistad y diálogo sobre acciones que deben emprender juntos,
actuando como sujetos de su proceso. Los retos de hallar
soluciones prácticas provienen de los pobres del Tercer Mundo, debido a que son ellos quienes conocen y sufren los
problemas, aunque no sean los causantes de los mismos. Pero
no pueden resolverlos solos. Producir un cambio que haga
una diferencia afectará a todos los niveles de la sociedad.
La experiencia de planificar y evaluar es tan importante
como las actividades y los resultados. El cuestionamiento
crítico permite que los grupos disciernan cuáles deben ser las
prioridades de sus actividades dentro de un marco flexible
de tiempo. Este amplio movimiento comienza con pequeñas
acciones inmediatas y concretas.
Dos líneas de acción complementarias producen el entrelazamiento del cambio social tipo COLMENA. En primer
lugar, están los proyectos de autogestión que responden a las
consecuencias de la marginación. Su fin es involucrarse limitadamente para generar resultados inmediatos. En segundo
lugar, están las actividades para reclamar derechos. Su fin es
involucrarse más ampliamente con otros grupos y movimientos, produciendo resultados inciertos a largo plazo en
respuesta a las causas percibidas de la marginación. Si no se
pasa a la demanda de derechos, los proyectos pueden quedar
a un nivel no comprometido tipo RETAZOS. Es decir, los
proyectos se desligan de las causas subyacentes a las necesidades sociales, que permanecen inalteradas. Por otro lado, si
no hay acciones prácticas de autogestión para resolver necesidades, la demanda de derechos puede pasar al nivel de
agitación.
La evaluación examina los proyectos y actividades para
demandar derechos, y hace la pregunta de por qué se dan
éxitos y fracasos. Evalúa los indicadores de la calidad de
vida, y la habilitación y presión de grupo para producir
cambios. Este aprendizaje de la experiencia y esta aparición
de nuevas percepciones, impulsan a la acción y la reflexión.
Algunas veces, los grupos empiezan con un proyecto tipo
VENDA o ESCALERA y, gracias a la evaluación, pasan a la
participación comunitaria tipo COLMENA.
La comunidad crece con la evaluación. Un ejemplo es un
grupo comunitario de Río de Janeiro, Brasil, que decidió
trabajar para mejorar el vecindario. Una de las necesidades
comunes identificadas fue la falta de un sistema de cañería
de agua. Se inició una campaña para demandarle a la compañía de agua de la ciudad que instalara el servicio, pero ese
movimiento de derechos se vino abajo. El grupo evaluó la
experiencia e identificó algunas de las causas del fracaso:
falta de motivación, una débil autoestima, desunión, dependencia, individualismo y dificultad para lidiar con est r u c t u r a s g u b e r n a m e n t a l e s . Su creciente sentido de
compromiso, sin embargo, dirigió a los participantes en otra
dirección. Decidieron avocarse a la unidad del vecindario
por medio de acciones pequeñas, tales como recoger y quemar la basura. Conforme las personas empezaron a conversar sobre sus acciones para apoyarse unos a otros y mejorar
el tugurio, fueron capaces de planear actividades más complejas para demandar derechos, las cuales requerían un compromiso mayor de parte de ellos con el bien común.
Participación popular decisiva. En el enfoque tipo COLMENA las personas toman en sus manos el poder de decidir
cómo eliminar los obstáculos, proponiendo opciones alternativas para reformar la situación. También abren espacio
para ejercer su ciudadanía en calidad de participantes. Su
acción produce una diferencia en dos maneras: una, como
proceso grupal, donde crecen en conciencia crítica hacia un
compromiso con el bien común orientado a los valores; y
segunda, presionando a la sociedad a cambiar las causas de
la marginación.
Un ejemplo lo constituyen 62 familias campesinas desposeídas de Ramada, al sur de Brasil. Tras evaluar las causas
de su difícil situación, se comprometieron a cambiar. Levantaron tiendas de campaña de plástico al lado de las carreteras
y durante tres años y medio sufrieron violentos desalojos
debido a varios tratados de tierra. Desafiando la margi-
nación, lograron finalmente asentarse en una esquina de
unas tierras desocupadas. Fijaron luego un proceso de negociación con las autoridades para ocupar la tierra y compartir
la responsabilidad de administrar el asentamiento. Se organizaron como cooperativa, donde cada uno empezó a dar
lo mejor de sí mismo para el bien de todos.
Ahora, todo lo tienen en común —cultivos, herramientas,
animales— y lo manejan mediante grupos de trabajo responsables. Las cosechas se dividen proporcionalmente según el trabajo de cada familia. Las mujeres, los jóvenes y los
niños participan en grupos especiales de interés. Por medio
de un boletín mensual, los granjeros se mantienen en contacto con otros movimientos y se involucran en la lucha
común de influir en la legislación de la reforma agraria.
Los marginados se unen para decidir y actuar en relación
con sus necesidades en una manera que influya en la sociedad y la cambie. Uno de los instrumentos más importantes
para los grupos comunitarios es la educación popular, puesto que es de los pobres, para ellos y con ellos. Se convierten
en sujetos de su aprendizaje y de su historia, al vivirla por sí
mismos y para ellos mismos.
Los grupos tipo COLMENA trabajan a su propio ritmo,
profundizan la conciencia, destacan valores y fermentan la
acción solidaria.
Un proceso popular de participación ayudó a que los
pobres marginados del tugurio Mocotó descubrieran y afirmaran su dignidad humana y su poder, además de que
produjo cambios urgentes en su tugurio. También tomaron
conciencia de su relación con otras personas marginadas que
viven en el fondo de una sociedad dividida en estratos
socioeconómicos.
Mocotó es un tugurio isleño cerca del atractivo paseo
marítimo de la ciudad de Florianópolis, al sur de Brasil. Más
de mil familias han estado asentadas allí por muchos años.
Algunos son campesinos que perdieron su tierra en manos
de la especulación de bienes raíces. Otros son empleados de
fábrica empobrecidos. Muchos son pescadores que ya no
logran ganarse la vida con sus redes. Las personas de Mocotó
viven allí porque no tienen otra opción; no tienen voz para
producir una diferencia en la sociedad.
Algunos facilitadores compasivos fueron a Mocotó y se
dieron cuenta de que las cosas sólo empezarían a cambiar
cuando las personas descubrieran la manera de hablar por sí
mismas. Hasta que "pudieran expresar sus propias palabras",
hallarían una manera de alcanzar derechos como ciudadanos.
El cambio nació de la oración y la reflexión. Los participantes comunitarios discutieron abiertamente sus necesidades, la forma de organizarse y la clase de actitudes que
debían tener. Reflexionaron, tomaron decisiones y se dividieron en grupos de trabajo. Establecieron una guardería
diurna y una clínica de salud, donde se integraron las prácticas tradicionales de curación con hierbas y oraciones, con
los servicios voluntarios de profesionales médicos y capacitación de obreros en salud preventiva. Se impartieron clases
de alfabetización y se movilizó al vecindario para presionar
a la municipalidad a darle el servicio de recolección de
basura al tugurio.
Con el tiempo, la pasividad, el individualismo y el aislamiento cedieron ante la unidad, la solidaridad y la búsqueda del bien común. Los participantes de la comunidad
adquirieron una nueva conciencia social y de clase al descubrir las causas de su marginación. Descubrieron cuáles eran
sus derechos legales y se prepararon para lidiar con la frustración de la burocracia gubernamental y el soborno. Comp r e n d i e r o n q u e los i m p u e s t o s q u e p a g a b a n c o m o
trabajadores y consumidores les daban el derecho de demandar servicios públicos. Y mientras demandaban mejoras,
siguieron adelante con proyectos de construcción de cañerías
de aguas negras, carreteras y gradas, y llevaron la electricidad a la Colina Mocotó.
Habilitación de grupos ciudadanos. La acción social tipo
COLMENA se basa en el liderazgo de un grupo base en vez
del de líderes individuales. Su red de base amplia compuesta
de pequeños grupos, vinculados con movimientos de acción
social colectiva a todo nivel de la sociedad, es la que pone el
fundamento para la habilitación.
La habilitación es hallar un "espacio" en las estructuras
sociales para que personas marginadas tengan voz y lugar.
Si su fin es garantizar los derechos ciudadanos de los pobres
marginados, debe incluir entonces poder socioeconómico y
de negociación política.
La habilitación interna viene de la fe compartida, del
compromiso con valores comunes, de reconocer las raíces
históricas y la dignidad humana, de comprender cómo opera
la sociedad, de perseverar en medio de los fracasos, de seguir
aprendiendo de la experiencia, y de vincularse con otros
grupos y movimientos.
La habilitación puede ocurrir a través de proyectos y
movimientos de largo plazo, o de pequeños incidentes, como
el que se incluye a continuación.
El grupo reunido en un pequeño afluente del Río Amazonas enfrentaba un grave problema. Los botes pesqueros
del puerto de Manaus habían atracado en la playa y estaban
llevando canoas al lago interior, única fuente de alimento
durante la estación seca para esa comunidad de 24 familias.
Además de quebrantar la ley, las técnicas de pesca de los
foráneos estaban agotando la reserva de peces. Cada vez que
la comunidad se acercaba a protestar, los pescadores los
amenazaban con armas.
Los hombres de la reunión admitieron taciturnos que nada
podían hacer contra las armas de los pescadores. Entonces
una de las mujeres se puso en pie y dijo: "¿Nos van a dejar a
nosotras y a los niños sin pescado que comer? ¡También
tenemos armas y debemos usarlas!" Al decir esto, tomó un
pedazo de papel que el facilitador de la agencia había colocado sobre la mesa. Era el código federal de pesca. Esa mujer
no sabía leer pero sabía que las regulaciones condenaban lo
que estaba ocurriendo en el lago. Le mostró el papel al grupo.
"Esta es nuestra primera arma, la ley. Debe ser obedecida".
Luego la mujer levantó una Biblia. "Esta es nuestra segunda
arma. Dios hizo el mundo para todos y puso peces en el lago para
darnos qué comer". Luego señaló a todas las personas de la
reunión y dijo: "Y la tercera arma es nuestra comunidad. Unidos
somos fuertes. Quiero que ustedes los hombres regresen y detengan esos botes pesqueros. Pero no solos. Nosotras las mujeres
y nuestros hijos iremos con ustedes". Las demás mujeres se
levantarony llamarona los niños. Casi una hora después estaban
todos de vuelta. Los invasores se estaban alejando. La comunidad se unió en una gozosa celebración de fe.
Facilitadores compasivos, apoyo de agencias. Las agencias desempeñan un papel secundario, aunque vital, en el
enfoque tipo COLMENA. Con frecuencia, la agencia le da
seguimiento a las iniciativas comunitarias o ayuda a crear
condiciones para que las comunidades den sus primeros
pasos.
Aportan recursos financieros, materiales, gerenciales o
educativos según las necesidades, capacidades y coordinación de la comunidad, en forma de donaciones equivalentes o suplementarias, pero nunca como una razón para
intervenir en la comunidad. La agencia adopta también la
lucha de los pobres marginados por cambiar la sociedad.
Esto suele obligarla a tomar partido sobre asuntos sociales y
aclarar su posición a los donantes.
Los facilitadores compasivos experimentan un proceso
grupal parecido en su propia organización, por medio del
apoyo mutuo, la reflexión sobre las experiencias y la realidad, y una comprensión más profunda del proceso del cambio social popular. El proceso de entrelazar empieza a hacer
una diferencia mediante la presión de los pobres marginados, lo cual molesta generalmente a las posiciones privilegiadas además de que genera oposición sociopolítica.
Los facilitadores compasivos y los líderes comunitarios
enfrentan con frecuencia el riesgo de ser acosados o incluso
perseguidos.
Los facilitadores son compañeros de viaje que caminan
con los grupos comunitarios, pero reconocen también que no
han vivido la misma historia de pobreza impuesta por la
sociedad. Los facilitadores compasivos no guían, ni están
alejados del proceso comunitario; comparten la lucha de los
pobres marginados en una relación comunitaria que implica
un posible riesgo. Esto expresa su conversión hacia la necesidad de cambiar la manera en que está organizada la sociedad. Los facilitadores y comunidades aprenden unos de
otros a través de la experiencia.
Puesto que reconocen que los cambios ocurrirán sólo
cuando los pobres mismos demanden una clase de sociedad
diferente, los facilitadores compasivos ayudan a los grupos
a reflexionar sobre lo que está sucediendo de manera que
puedan conducir a los grupos hacia momentos más profun-
dos del proceso. Escuchan, observan, refuerzan el proceso
proveyendo retroalimentación y ejemplos, retando, aportando perspectivas, y diseminando la lucha a otros niveles
de la sociedad. La mutualidad entre los facilitadores y los
grupos base comunitarios fortalece el proceso de entrelazamiento. Sin embargo, aún los facilitadores compasivos
más dedicados van y vienen, mientras que las personas
siguen luchando por resistir a su marginación y, al cabo del
tiempo, cambiarla.
Movimientos de base reformadores. La historia de explotación del Tercer Mundo por parte del Primer Mundo es
común en todas las experiencias comunitarias de tipo COLMENA. Los movimientos de base reformadores buscan influir en los sistemas sociales y económicos que afectan sus
vidas y les impiden integrarse a la sociedad.
Algunos movimientos son permanentes, tales como el de
los derechos de la mujer, el indígena, el negro, el habitante
del tugurio, el niño de la calle, el trabajador rural sin tierra,
etc. Otros movimientos son de corto plazo y presionan sobre
temas como el costo de los alimentos básicos, los cruces
peatonales en supercarreteras muy transitadas cerca de tugurios, violaciones a los derechos humanos, derechos de
pensión para trabajadores jubilados, etc. Los movimientos de
base reformadores luchan por hacer que las condiciones de
la sociedad sean más justas y participativas, empezando por
el grupo comunitario local.
Un ejemplo son las lavanderas de Rondonia, al norte de
Brasil. Cansadas de ver que su arduo trabajo era subpagado
por consumidores bien acomodados, se reunieron en pequeños grupos y fundaron una asociación. Guiadas por valores éticos y de fe, aprendieron a leer y a escribir y tomaron
conciencia de su realidad y derechos. Fijaron precios justos,
ajustadosa la inflación, por sus servicios de lavandería. Esto
cambió la relación de explotación por una de respeto mutuo,
dentro de los límites permitidos por la sociedad para el
trabajo doméstico. Su acción espoleó a las lavanderas de los
pueblos cercanos a organizarse en asociaciones, alentadas
por el lema de los movimientos de base de todo el país (y de
hecho, de todo el continente latinoamericano): "Unido, el
pueblo jamás será vencido".
Fortalezas del enfoque tipo COLMENA
Hay dos dimensiones que reúnen los aspectos positivos
del cambio social tipo COLMENA: el entrelazamiento y la
construcción de procesos.
La acción tipo COLMENA va más allá de extender la
mano, poner al día o remendar, para lograr una integración
entrelazando células comunitarias. Los pequeños grupos se
vinculan constructivamente para producir una clase de sociedad diferente cimentada en relaciones justas. Las células
comunitarias pueden abarcar vecindarios geográficos, clases
sociales, categorías de puestos y agrupaciones culturales. Los
marginados se convierten en sujetos en la obtención de derechos que les han sido negados y en el aporte al cambio
mediante movimientos que presionan para que haya reformas.
En segundo lugar, el cambio ocurre internamente en las
células conforme van creciendo en autoconfianza mediante
la construcción de procesos. 15 Inspirada en valores éticos y
de fe, la construcción de procesos prepara a las personas a
ser más
su vivencia como ciudadanos participantes, empezando con el grupo base comunitario. El cambio ocurre
también externamente en las estructuras de la sociedad por
medio del testimonio vigoroso de los grupos tipo COLMENA, conforme éstos se entrelazan mediante experiencias
de participación democrática y conforme luchan por superar
condiciones de pobreza que provienen de la opresión y la
marginación.
Los problemas no se ven como opuestos estáticos (los que
tienen contra los que no tienen) sino como relaciones que
pueden trabajarse mediante proyectos, consolidación de
grupos y movimientos base de derechos comunitarios. La
construcción de procesos permite a las personas crecer en
dignidad humana, recuperando un sentido de historia pasada y proyectando aspiraciones para el futuro.
Los proyectos y los movimientos quizás fracasen, pero la
experiencia del aprendizaje permanece. Incluso el evento más
pequeño puede ser significativo. En el enfoque tipo COLMENA algo comienza a cambiar en la vida de los marginados.
Debilidades del enfoque tipo
COLMENA
La participación comunitaria tipo COLMENA exige una
dedicación desinteresada y una fuerte solidaridad, y coloca
el bien común por encima del interés personal. Son pocos los
pobres que se involucran. Sólo unas cuantas agencias dan
apoyo. Si no se fortalece continuamente el proceso y se
amplía la base de la participación, las experiencias pueden
verse reducidas a proyectos tipo RETAZOS y causar muy
poco impacto en la sociedad.
El balance entre acción y reflexión es esencial en el proceso
tipo COLMENA. Cuando la ejecución de proyectos desplaza
el cuestionamiento crítico y la evaluación, el proceso queda
reducido al activismo. Cuando los conceptos, la información
y las actitudes no se traducen en acción, el proceso se convierte en mero intelectualismo.
El enfoque tipo COLMENA no propone un cambio del
modelo socioeconómico que moldea la sociedad, sino un
cambio dentro del mismo. Cuestiona la manera en que se
aplica el modelo, pero no el modelo mismo. Los movimientos
populares sólo pueden llevar la reforma tan lejos como lo
permitan las estructuras de la sociedad. Pueden impulsar la
reforma de sus condiciones, pero no pueden tomar el liderazgo para afectar las operaciones sofisticadas de las estructuras sociales, económicas, políticas y culturales. Por
ejemplo, ¿qué sucede cuando, debido a tarifas comerciales y
políticas de la balanza de pagos, las personas "sin rostro"16
que toman decisiones en las transnacionales venden más
barato el producto del trabajo local?
La acción tipo COLMENA poda las ramas indeseadas que
estorban el camino del progreso para todos, pero deja intactas las raíces. Por tanto, pueden brotar nuevas ramas del
sistema para reemplazar las que son podadas. Hay una
contradicción entretejida en el concepto de participar como
ciudadanos: los pobres marginados critican a la sociedad
porque los excluye, sin embargo, desean ser incluidos como
miembros activos de esa misma sociedad a la cual retan.
El entrelazamiento propone extender la democracia a to-
dos, pero da pie para una duda perturbadora. ¿Toma el
Primer Mundo en serio la democracia cuando mantiene su
control sobre el Tercer Mundo? ¿Ha habido algún cambio
radical tras décadas de tanto socorro, instrucción, proyectos
y participación comunitaria?
debe hallar una nueva base para fomentar relaciones de
trabajo equitativas y sostenedoras de vida mediante nuevas
estructuras en la industria pesquera.
El enfoque tipo FARO reta a la sociedad a procurar una
dirección radicalmente diferente.
Más allá del enfoque tipo COLMENA
Las comunidades se dan cuenta de que la acción social tipo
COLMENA hace una diferencia sólo en la medida en que se
acomode a las estructuras existentes.
En Crateus, al noreste de Brasil, las mismas personas que,
en una respuesta a tipo VENDA, abrieron sus puertas a los
refugiados víctimas del hambre por causa de la sequía (ver
pág. 24), siguieron hallando maneras de lidiar con el problema. En sus grupos comunitarios tipo COLMENA aprendieron a irrigar cultivos y a reemplazar los fertilizantes
químicos por otros naturales. Llevaron a cabo exitosos proyectos de autogestión de plantación y almacenamiento. Con
todo, siguieron llegando emigrantes durante el ciclo de sequías porque el problema no se limitaba a la combinación de
clima y a otras circunstancias características del árido noreste; era un asunto de estructuras políticas y económicas. En
la "industria de la sequía", los fondos de emergencia que el
gobierno proveía para aliviar a campesinos hambrientos
mediante esquemas de trabajo manual —como por ejemplo,
construir carreteras y perforar pozos— eran desviados para
construir lujosas piscinas e irrigar los cultivos de los agentes
del poder político.
Una vez que las personas forman parte de los sistemas
organizados de generación de ganancias, tienden a justificar
su pertenencia manteniendo el status quo. Para hacer una
diferencia, la acción social debe llegar no sólo a los marginados, sino también a los que esgrimen el poder y a los que
sostienen el status quo con su neutralidad. No basta con dar
pescado e instrucciones sobre cómo pescar, o mejorar las
técnicas de la pesca y el comercio, o demandar una parte justa
del negocio de la pesca. La acción social que busca el cambio
Notas
10. Ciudadanos participantes son los ciudadanos que desempeñan
activamente su papel de reafirmar y fortalecer la sociedad unidos.
11. El término "entrelazar" es una analogía de la fuerte estructura
que se forma cuando se unen células individuales en una colmena.
(Ver página 70, Fortalezas del enfoque tipo Colmena.)
12. Por excluyente se entiende aquellas acciones que conducen a
excluir a otros de derechos o privilegios.
13. Facilitadores compasivos son las personas que caminan al lado
de otros en calidad de amigos.
14. La valoración es hacer evaluaciones o decisiones a la luz de los
valores de la fe y la justicia humana.
15. La construcción de procesos es un movimiento permanente en
el cual los grupos llevan a la práctica lo que han aprendido al evaluar
su experiencia. Mediante las reflexiones, decisiones y acciones de
los participantes, los grupos logran los resultados y cambios que
desean.
16. "Sin rostro" significa que las personas responsables no pueden
ser identificadas debido a que la toma de decisiones es muy complicada. Por otro lado, las decisiones suelen hacerse en otro país o en
un continente diferente.
6
El enfoque tipo
faro
L
os 9.600 yanomami del área amazónica son los últimos sobrevivientes de una civilización que emigró de
Siberia hace cuarenta mil años. Por siglos, esta aislada tribu convivió armónicamente con una de las junglas más
impenetrables de la Tierra. Dividido en
comunidades, este pueblo nómada emigra cada diez años, cuando la delgada
capa de suelo fértil (que requiere cien
años para recuperarse) ya no produce ni siquiera yuca. Para
respetar el balance de la naturaleza, las mujeres yanomami
sólo se embarazan cuando el hijo anterior ya tiene al menos
tres años.
La armonía con la naturaleza a veces toma extraños giros.
Los yanomamis jamás cazan a las hembras de las especies
animales. En cierta ocasión, un hombre salió a cazar monos
para darle su deliciosa carne a su familia. Cuando la flecha
alcanzó al animal, un pequeño mono saltó de la rama cerca
de su madre. Percatándose de su error, el cazador se llevó el
monito a la aldea. La esposa, que estaba amamantando a su
hijo, se impuso la tarea de proteger la vida de la pequeña
criatura y le dio de mamar junto con su hijo. El monito se
convirtió en mascota de la aldea.
En la década de los setenta, el balance de la vida humana
y natural empezó a cambiar para los yanomamis al llegar
cazafortunas aislados o en grupo, seducidos por los metales
preciosos y la madera.
Para 1985, casi cuarenta y cinco mil mineros, muchos de
los cuales eran fugitivos de la justicia, se dedicaban al contrabando de oro —respaldados con frecuencia por políticos
locales y el poderoso Sindicato de Mineros de Oro. Haciendo
estragos en el ambiente, convirtieron claros de bosque en
montañas de desechos y envenenaron los ríos con mercurio.
También introdujeron enfermedades que diezmaron a los
indefensos yanomamis a quienes despojaron de su medio de
subsistencia, su habitat primario y su cultura.
La Constitución Brasileña de 1988 reconoce oficialmente
que los yanomamis son dueños de 9.4 millones de hectáreas
de tierra a la que ellos siempre han llamado hogar. Pero este
decreto de límites está muy lejos de estar en vigencia. Con
protestas airadas, líderes de negocios, políticos locales, oficiales y medios de comunicación reclaman que "es demasiada tierra p a r a tan pocos indios". (A m a n e r a de
comparación, en el estado de Amazonas, una sola de las
propiedades de una conocida compañía maderera abarca 4.3
millones de hectáreas y emplea a sólo 68 trabajadores.) Los
militares arguyen que la reserva podría amenazar la soberanía nacional, puesto que los yanomamis de Brasil y Venezuela podrían unirse y proclamarse en país independiente...
¡toda una hazaña para una civilización "primitiva" que depende de la jungla!
La verdadera razón para estancar el decreto de límites es
que hay millones de dólares en oro, estaño, casiterita, diamantes, bauxita y otros minerales enterrados en tierra yanomami, mucho de ello al lado de la frontera con Venezuela.
Veinticinco corporaciones mineras están ya listas, esperando
poder entrar en la danza.
Sin embargo, grupos de todo el mundo están tratando de
hacer una diferencia en cuanto a esto. Sus acciones abarcan
desde apoyar proyectos como el programa de salud comunitaria que manejan los mismos yanomamis, hasta crear
conciencia en el público y presionar a los gobiernos a cambiar
la sociedad, como aconteció en el Foro Mundial y la Cumbre
de la Tierra, celebrados en Río en 1992.
La acción constructiva mediante actividades locales pequeñas de autogestión, y la confrontación mediante la denuncia de los resultados y las causas de la pobreza inducida
por estructuras sociales explotadoras en todo el mundo, son
dos corrientes complementarias de la transformación de la
sociedad.
El enfoque tipo FARO busca lograr un tipo diferente de
mundo por medio de la transformación que se basa en la
caridad y el cambio.
Dinámica del enfoque tipo FARO
Las causas de la deshumanización de tantos millones de
seres humanos tiene raíces muy profundas. Para hacer una
diferencia, la acción social que procura el cambio debe sentar
bases totalmente nuevas para las relaciones sociales.
El Cuadro 5 muestra el enfoque tipo FARO como un
proceso de espiral que incorpora los enfoques tipo VENDA,
ESCALERA, RETAZOS y COLMENA, pero que va más allá
de todos. Su aspiración es un ideal que todavía debe cumplirse, aunque ya disciernen en los diferentes enfoques de
acción social algunas señales tenues del mismo.
La acción social tipo FARO sobresale como una luz que
advierte de las injusticias perpetradas, y como un faro que
guía el camino hacia el descubrimiento de una manera nueva
y justa de organizar la sociedad.
Espiral transformadora. La espiral del enfoque tipo FARO
se mueve como un proceso histórico: empieza con el empobrecimiento del Tercer Mundo que causan las estructuras
controladas por el Primer Mundo. No hay un plan original
para saber dónde y cómo moverse en esta espiral. La única
guía son las metas y valores de la transformación, y una
anticipación de la calidad de sociedad que tendría sentido
para todos. Los fuertes momentos de confrontación y acción
constructiva provocan el efecto ondulante de la espiral.
La confrontación denuncia la violación a los derechos de
la gente, pregunta por qué el desarrollo sólo favorece al
Primer Mundo, protesta contra las injusticias cometidas con
los indefensos, y expone las causas y consecuencias de la
marginación socioeconómica que engendran la pobreza. Los
movimientos que demandan derechos son una de las expresiones más difundidas de la confrontación.
La acción constructiva empieza por la acción práctica y
pasa a atender las necesidades inmediatas de supervivencia
y calidad de vida como alternativas a situaciones de privación. La reflexión crítica sobre la acción, vista dentro de la
interdependencia de las estructuras sociales mundiales, promueve perspectivas e indicadores de transformación y formas para influir políticamente para obtener cambios más
profundos. La acción constructiva ocurre mediante proyectos locales y entrelazamiento de tipo COLMENA entre grupos comunitarios que comparten experiencias y unen
fuerzas para el bien común.
Toda experiencia de acción social que busca el cambio a lo
largo de la espiral puede convertirse en una oportunidad de
transformación, si se hace una evaluación, incorporando lo
mejor de lo aprendido, y si se sigue adelante hacia lo que aún
no se ha intentado. El punto de referencia siempre es un
Tercer Mundo marginado y empobrecido.
La transformación no es un fin en sí mismo. Como proceso,
jamás se llega a completar. Como ideal, es difícil, aunque no
imposible.
Depende de que se crea en la dignidad de la vida humana
y de que se tomen decisiones que sean consecuentes desde
el micro-nivel (personal) hasta el macro-nivel (estructural)
de la sociedad. No hay escogencias intermedias. O ayudamos a que el cambio ocurra, o ayudamos a que el Tercer
Mundo siga siendo lo que es.
Condiciones para escoger la vida. Todas las personas
tienen el derecho a escoger la vida. En el cambio social tipo
FARO, los empobrecidos luchan por hacer real esta escogencia. Más que eso, los pobres, oprimidos y marginados de la
tierra dan la cara, hablan sus propias palabras y se organizan.
Se convierten en ciudadanos líderes que forjan una nueva
clase de historia para el mundo entero.
Un pequeñísimo FARO destella entre los indios del archipiélago Kuna Yala de Panamá.
Desde el siglo quince, los kuna han sido presionados por
invasores del Primer Mundo a forjar su historia, tradiciones
y cosmovisión. A cambio, han tenido que asimilar la civilización occidental y someterse a intereses políticos y económicos foráneos, así como a su religión, c u l t u r a ,
individualismo competitivo y consumismo (que ahora es
posible gracias a la televisión y las transmisiones por satélite). Hoy se promueven diferentes clases de escogencias,
con el apoyo de trabajadores eclesiales creativos.
Por ejemplo, un día un indio kuna del continente mostró
las ocho variedades de plátanos 17 que su comunidad de 20
familias podía cultivar. Añadió que pronto esperaban volver
a plantar café, cacao y arroz. Cuando se le preguntó dónde
vendía la comunidad el plátano que sobraba, el indio hizo
una pausa perplejo. "Usted no comprende", amonestó gentilmente, "esa no es la manera en que los kuna hacen las cosas.
Nosotros llevamos el banano que sobra a las islas y se lo
damos a otras comunidades para que no tengan hambre".
Estructuras orientadas a la justicia. Para poder escoger la
vida, los mecanismos perversos del control socioeconómico
de los privilegiados deben ser reemplazados por relaciones
sociales justas.
¿Qué clase de estructuras deben ceder? Los ejemplos
abundan.
La producción de banano es esencial para el progreso y
desarrollo de Costa Rica, que exporta 78 millones de cajas al
año, lo cual lo coloca primero en el mundo en la producción
por hectárea. Esto genera importantes divisas extranjeras y
provee trabajo. Pero no es el único cuadro.
La deforestación y la erosión harán en pocos años un
yermo del país. Los fungicidas que se rocían desde aeroplanos afectan otros cultivos y matan a los peces de los ríos.
Los pesticidas y agroquímicos que se emplean en los bananales, envenenan el suelo y el agua, matando raras especies animales, provocando graves accidentes laborales y
causando problemas de salud en las personas que viven
cerca.
La distribución mundial del ingreso es muy desigual,
como lo demuestra el diagrama de la página siguiente. De
acuerdo con el PNUD:
El 20% más rico de la población mundial
recibe el 82.7% del ingreso total mundial,
mientras que el 20% más pobre recibe sólo el
1.4%. El crecimiento económico mundial rara vez llega hasta los estratos inferiores.
En los Estados Unidos, el quinto de la población que
genera ingresos se lleva a casa más dinero que los otros
cuatro quintos juntos. Ese quinto afortunado está construyendo una fortaleza de privilegio dentro de la nación, amasando riqueza gracias a la economía mundial de inversión,
tecnología y comunicación.
A pesar de la acelerada industrialización, la pobreza ha
aumentado incluso en los países más "ricos". En el Reino
Unido, durante la década de los ochenta, el número de
personas por debajo de la línea de pobreza aumentó a un 18
por ciento de la población. Cerca del 40 por ciento de los 36
millones de habitantes de los Estados Unidos que están por
debajo de la línea de pobreza tienen menos de 18 años. En
Australia, la riqueza se concentra en manos de muy pocas
personas: el diez por ciento de la población posee el 50 por
ciento de la riqueza privada de la nación.
Los países que no pueden competir en el mercado libre
industrializado tienen que exportar productos primarios,
tales como pescado, fruta, minerales, madera, granos y mano
de obra. Mientras tanto, el Primer Mundo simplemente manipula las crecientes ganancias gracias a la rapidez y sofisticación de la información.
La deuda externa de América Latina pasó de 330 a 420 mil
millones de dólares en la década del ochenta, pese a los masivos
pagos de intereses. Mientras tanto, el empobrecido 70 por
Población Mundial
El 20% Más Rico
El Segundo 20%
El Tercer 20%
El Cuarto 20%
El 20% Más Pobre
ingreso Mundial
82.7%
11.7%
2.3%
1.9%
1.4%
El diagrama, el recuadro y la cita se extrajeron con el debido permiso del informe
Human Development Report 1992, Programa de Desarrollo de las Naciones
Unidas(UNDP), Nueva York, Oxford University Press, 1992.
ciento de la población carece de vivienda adecuada, atención a
la salud, agua potable, sistemas de aguas negras y educación.
En Brasil, el uno por ciento más rico recibe 217 veces más
paga por su trabajo que el uno por ciento más pobre. Los
conflictos de tenencia de tierra crecen. Los 20 terratenientes
más grandes controlan un quinto de la tierra del país, del cual
la mitad está ociosa. Cuarenta y seis corporaciones transnacionales industriales y financieras controlan dos veces más
tierra que tres millones de pequeños agricultores. La prioridad de Brasil ha sido elevar las divisas para pagar los intereses de su deuda externa, invirtiendo en soya, café, naranjas
y caña de azúcar para exportación. Esto ha causado deforestación y contaminación química, y ha llevado a tener que
importar comida.
La represa hidroeléctrica de Tucuri le costo a Brasil diez
millones de dólares, de los cuales se debe mucho todavía.
Para construirla se anegaron 2.300 kilómetros cuadrados,
desplazando a los pueblos de la selva. ¿Para qué? Básicamente para proveer poder eléctrico barato a las industrias
de aluminio y poder así exportar este producto a los países
industrializados.
,
La transformación tipo FARO demanda un cambio radical
de eje, del Primer Mundo al Tercer Mundo, activado por un
principio ético universal de justicia. Más que redistribuir los
recursos, significa que las personas son la razón de la economía y la política; no el poder, ni el desarrollo, la modernización, la riqueza, o el predominio sociocultural de un grupo
sobre todos los demás.
Las nuevas estructuras sólo pueden darse cuando las presiones son lo suficientemente fuertes como para reemplazar
- n o reformar- las estructuras actuales.
Mayordomía responsable. Los valores éticos y espirituales crean una conciencia integral mundial. 18 Tanto el Primer
Mundo como el Tercer Mundo deben responsabilizarse por
la vida humana, la naturaleza y el planeta. Deben fundar una
nueva sociedad preocupada por el bien común, con base en
la limitación del crecimiento y en las escogencias voluntarias
de estilos de vida que enfaticen la suficiencia, pero no el
exceso Esto significa que la economía mundial debe cimentarse en principios que no sean la actual concentración de
riqueza como resultado de las fuerzas del libre mercado y la
tendencia competitiva por la ganancia.
Un pequeño destello del FARO, que es toque de atención
y también ilumina el camino, brota de los extractores de
caucho del estado de Acre, en la zona amazónica.
El Concilio Nacional de Extractores de Caucho ha estado
luchando por mucho tiempo por el bienestar y desarrollo de
los pueblos de la jungla, además de la preservación del
ambiente. Cuando se tienen noticias de que una zona va a ser
deforestada, las familias corren al lugar y se colocan frente a
las sierras para impedir que los árboles sean talados. Los
pueblos empobrecidos de la jungla desafían a los guardaespaldas de los poderosos madereros en esta confrontación
no violenta llamada la técnica del empate, o de "obstaculización". Es una acción que implica un alto riesgo, el líder
Chico Mendes fue asesinado y ha habido ya varios intentos
de asesinar a su sucesor.
La clave del proyecto de los extractores de caucho es
establecer un sistema de "reservas de extracción", con el cual
las personas de la jungla puedan seguir extrayendo productos naturales sin destruir la naturaleza. Las tierras son de uso
colectivo; nadie es propietario privado. Esto evita la especulación real de tierras. Se cosechan para la venta el caucho, las
nueces brasileñas, las palmas de copaiba y otras varias clases
de frutas silvestre. Los pequeños molinos que descascaran
las nueces procesan hasta 70 toneladas al año. Ganarse la
vida en la tierra evita un éxodo masivo a las ciudades de
personas que buscan sobrevivir.
Los extractores de caucho tienen 50 escuelas de una sola
aula e incluso su propio dentista, que aunque no sabe escribir
su nombre, ¡hace maravillas con los clientes! Han experimentado la habilitación que surge cuando se unen la acción y los
valores. Han formado movimientos y redes que van más allá
de la región, incluso a otros países, donde hacen llamados a
especialistas ambientales para que los aconsejen y respalden.
Se hizo una prueba de criar ganado en una hectárea deforestada y dedicar una hectárea intacta a la producción natural. Se demostró que el ganado producía 40 kilogramos de
carne, mientras que el bosque producía cuatro veces el valor
de la carne en caucho y nueces.
Pero las causas de los problemas son estructurales, no situacionales. Es decir, las causas son externas al conjunto interconectado de circunstancias locales y tienen sus orígenes en la
manera en que la sociedad como un todo se mantiene unida
mediante estructuras socioeconómicas, políticas y culturales.
Radican fuera del área del Amazonas. El precio del caucho está
bajando en el mercado mundial. Barreras interminables impiden comercializar la fruta y las nueces debido a la competencia feroz en el mercado internacional. No se han establecido
límites en las reservas debido a los intereses egoístas de quienes
ostentan el poder. El movimiento se ve amenazado por una
deliberada exención de castigo a los responsables de ejercer
violencia en contra de los pueblos del bosque, especialmente
en contra de los líderes del movimiento. Los extractores de
caucho claman al mundo para que comparta con ellos lo que
creen y lo que están tratando de hacer.
Facilitadores creativos. Los facilitadores del cambio tipo
FARO
pactan con los pobres basados en su compromiso con
los valores, en sus principios y en su conciencia crítica de la
realidad social. Se involucran creativamente para hallar maneras de facilitar el proceso de transformación en espiral.
Actúan como pioneros, atreviéndose a cuestionar, retar e
incomodar
("consolar a los afligidos y afligir a los que están
cómodos"), y buscan maneras alternativas de crear relaciones
sociales justas. Junto con los grupos comunitarios ponen en
práctica acciones basadas en la comunidad, tales como proyectos de autogestión, Realizan además movimientos de demanda
de derechos y participan en experiencias que van más allá de
las necesidades inmediatas en la sociedad para fijarse en las
causas. No se detienen cuando tienen éxito o cuando fracasan,
sino que persisten en la lucha de los empobrecidos con grupos,
organizaciones e instituciones en todos los niveles de la sociedad. Buscan una nueva base para forjar relaciones de vida y
de trabajo que trasciendan el negocio de la pesca.
El papel del facilitador tipo FARO incomoda a la sociedad
que se complace del status quo, al desafiar la manera en que
están las cosas y construir alternativas contrastantes. Esto
implica grandes riesgos para la comunidad y el liderazgo de
la agencia. Como consecuencia, son pocas las agencias dispuestas a utilizar el enfoque tipo FARO.
Notas
17. El plátano es una planta tropical cuyo fruto es muy parecido al
banano.
18. La conciencia integral mundial significa tener conciencia del
bienestar de toda la sociedad y el planeta del cual depende la vida
y comprometerse con ello. Esto comienza con reconocer que el
prójimo pobre tiene derecho a una vida humana plena.
7
En busca del
cambio
A
ntonio Silva ha trabajado durante 25 años cortando
caña en la zona noreste de Mata, en Brasil. Durante la
época de la corta gana tres dólares al día para mantener a su
esposa Damiana y a sus seis hijos.
El hogar de Antonio y Damiana, de tablillas pintarrajeadas, tiene una cama, algunos colchones viejos de paja, un
retrete de juncos en la parte trasera, y lámparas de aceite. El
molino de azúcar del lugar no extiende el servicio eléctrico a
las casuchas de los trabajadores.
El desayuno de la familia consiste de un banano cocido
para cada uno. Para el almuerzo, sólo Antonio come frijoles
y harina de yuca porque Damiana insiste en que debe estar
fuerte para manejar la hoz. Ella y los niños comen camotes
enteros y esperan a la noche para comer frijoles y yuca.
Antonio se considera privilegiado porque puede cultivar
una parcelita que tiene detrás de la casa. Sin embargo, admite
que le debe al almacén de la plantación el salario de tres
meses y que no tiene idea de cómo pagará la deuda, la cual
sigue aumentando.
¿Qué hacemos por los Antonios y Damianas del Tercer
Mundo?
Los trabajadores sociales que utilizan el enfoque tipo
VENDA extienden la mano para socorrer a los necesitados.
Damiana dice que algunas buenas señoras mantienen suplida a su familia de ropa, zapatos, e incluso sombreros de
segunda. Cuando las cosas se ponen bien difíciles, les dan
unos cuantos kilogramos de provisiones.
¿Ha cambiado en algo la situación de Antonio y Damiana?
Sí. Sobreviven... apenas, es cierto, pero al menos hasta que la
enfermedad ataque. Al igual que el 85 por ciento de los
trabajadores rurales de la región, Antonio y Damiana son
Analfabetos. La escuela está demasiado lejos como para enviar a los hijos a estudiar. Además, los niños deben ayudar a
los padres en casa y salir a trabajar al campo.
¿Qué hacemos por los ignorantes y no calificados del
Tercer Mundo?
Los facilitadores que usan el enfoque tipo ESCALERA
trabajan para que los pobres atrasados, ciudadanos de segunda clase, se pongan al día con los sistemas del Tercer
Mundo, adquiriendo información y destrezas.
Para Antonio, leer y escribir no ha hecho diferencia alguna
en sus crueles horas de trabajo en la plantación. Al ver la
desesperanza de tantas generaciones a su alrededor, siente
que las cosas quizás nunca cambien. Ya no intenta construir
MILI letrina de cemento con un tanque séptico, tal como le
enseñaron. Cuesta demasiado, implica demasiado trabajo y
no tiene sentido. Le agradeció al facilitador el haberle mostrado cómo mejorar sus plantas de yuca con fertilizantes
orgánicos, pero el dueño de la tierra lo amenaza constantemente con desalojarlo y le impide plantar algo más que una
pequeña parcelita o criar gallinas, por temor a que llegue a
obtener derechos sobre la tierra al hacerla productiva.
¿ Han cambiado algo las condiciones de Antonio? Muy poco.
Está tratando de surgir, pero ¿de qué sirve aprender a pescar
si uno no tiene caña de pescar?Su familia es una de millones
del Tercer Mundo que luchan lado a lado, pero no unidos.
¿Qué hacemos por los pobres aislados y desaventajados
del Tercer Mundo?
Los facilitadores que usan el enfoque tipo RETAZOS comparten con los ciudadanos pobres la promoción de proyectos
de autogestión, cuyo fin es que progresen dentro del Tercer
Mundo remendando sus situaciones de privación.
Cuando se le pidió a Antonio y a sus compañeros que
participaran en un proyecto de autogestión que los beneficiaría, inmediatamente todos señalaron lo que querían:
¡ataúdes!
Los pobres del área mueren igual que como viven: sin
nada. Los muertos son llevados a una fosa común en hamacas viejas, que sirven de sudarios. El proyecto promovió que
el molino de azúcar dedujera 50 centavos por semana de cada
salario para que los trabajadores tuvieran derecho a un ataúd
y a una tumba. Antonio reconoce que la vida es dura, pero
no cree que tenga más derechos. "Al menos ahora tenemos
el derecho a un entierro decente", dice.
¿Ha cambiado algo para Antonio y sus vecinos? Sí, algo.
Lo que se les negaba individualmente, les fue otorgado
gracias a un esfuerzo de grupo: el derecho a concluir con
dignidad una vida deshumanizada.
¿Qué hacemos por los pobres del Tercer Mundo a quienes
las realidades políticas y socioeconómicas locales les cortan
el acceso a la plenitud de vida?
En el enfoque tipo COLMENA, los facilitadores compasivos caminan con los pobres marginados buscando el
entrelazamiento, promoviendo la ciudadanía participante
mediante la cooperación comunitaria. Demandan sus derechos mediante la acción común, buscando ejercer presión en
el Primer Mundo para lograr reformas que se abarquen al
Tercer Mundo.
Antonio y Damiana saben lo que es trabajar juntos por un
fin común. Sin ello no podrían sobrevivir. Niños y adultos
unen fuerzas en los campos para que la familia subsista. Cada
miembro es indispensable. Para el momento en que lleguen
a su décimo cumpleaños, los hijos de Antonio sabrán cortar
caña como adultos, manejar el machete, y tragar sorbos de
aguardiente para elevar su nivel energético.
Antonio y sus compañeros se reunieron para discutir
problemas presentados por su Federación de Trabajadores
Rurales. Movilizaron el apoyo para una lista de demandas
que presentaron a los jefes, donde solicitaban condiciones
mínimas de seguridad laboral, salud, educación y salarios
que satisficieran las necesidades de la vida. Se lanzaron a una
larga huelga, durante la cual sobrevivieron gracias a la comida que donaron otros movimientos comunitarios. Muchas
de sus demandas les fueron concedidas. Aún así, algunos
líderes fueron despedidos. Otros se dieron por vencidos y
emigraron a la ciudad. Con el tiempo, la inflación se trajo al
suelo las ganancias salariales. Los precios de la caña bajaron.
Las maniobras políticas que les daban privilegios a los jefes
de la agroindustria estancaron el movimiento de los trabajadores.
¿Ha cambiado algo para familias como la de Antonio y
Damiana? Algunas condiciones, que les permiten seguir trabajando y viviendo, están mejorando. Pero la relación Primer
Mundo-contra-Tercer Mundo sigue intacta.
¿Qué podemos hacer por el Tercer Mundo que ha sido
empobrecido por estructuras de la sociedad que favorecen al
poder centralizado y el poseer?
Para hacer una diferencia, la acción que busca un cambio
social debe moverse en una espiral de transformación. Mediante el enfoque creativo tipo FARO, los facilitadores pioneros urgen a los ciudadanos a asumir papeles de liderazgo en
todos los niveles de la sociedad para unirse solidariamente
con el Tercer Mundo oprimido. Hacen un llamado a estar a
favor de y a ponerse del lado de los derechos de toda persona
de escoger una vida plena para sí y para los demás. Esto
significa cambiar radicalmente el eje actual estructural del
Primer Mundo: del poder e intereses egoístas hacia un mundo armonioso y unido moldeado por relaciones sociales
justas.
¿Qué sucederá con los Antonios y Damianas del Tercer
Mundo local, nacional y transnacional?
Un mundo armonioso significaría que Antonio, Damiana
y todos los que se parezcan a ellos en todas partes, tendrían
derecho y libertad de escoger vivir, trabajar, aprender, contribuir a las decisiones para el bien común, y ser sujetos de
la historia, significaría que las estructuras individuales y
corporativas de tipo económico, social, político y cultural
garantizarían estos derechos. Y esto sucedería por una simple razón: seria la clase de mundo que las personas querrían.
¿Es esto un sueño? (Ciertamente. Pero es lo que hace que
el FARO siga irradiando sobre ese mundo posible, nuevo y
justo.
TABLA RESUMEN
Sobre la autora
F
rances O'Gorman es brasileña criada en Sao Paulo. Posee
un Bachillerato en Sociología y Bienestar Social de la
Universidad de Madonna, y una Maestría y un Doctorado en
Educación, con énfasis en educación comunitaria no formal,
de la Universidad de Michigan, Estados Unidos. Sus primeros años como profesional los dedicó a la educación primaria y a la enseñanza de inglés para adultos en Sao Paulo.
De 1970 a 1976, Frances trabajó con el equipo técnico del
departamento de financiamiento de proyectos comunitarios
nacionales de FASE (Federación de Organizaciones para la
Asistencia Social y Educativa), organización brasileña con
sede en Río de Janeiro.
Desde 1976 hasta el día de hoy ha participado en actividades de CEAR (Centro Ecuménico para la Acción y la
Reflexión), un pequeño grupo autónomo y multidisciplinario que depende administrativamente de FASE. El CEAR
acompaña a grupos comunitarios de los tugurios de las
colinas de Río de Janeiro. Frances ha interactuado también
con trabajadores eclesiales y facilitadores comunitarios de
organizaciones no gubernamentales en varios países, para
evaluar las dimensiones socioeducativas de su trabajo con
los pobres marginados.
Por otro lado, Frances ha impartido conferencias, dirigido
talleres y servido como asesora para universidades y agencias no gubernamentales en varios países. Ha escrito seis
libros (dos en portugués, dos en inglés y dos en ambos
idiomas) y ha publicado artículos en Brasil, los Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido.
Impreso en los talleres de
Imprenta y Litografía VARITEC S.A.
San José; Cpsta Rica
en el mes de mayo de 1993
su edición consta de 2500 ejemplares
Fly UP