...

Equipamiento del becadero

by user

on
Category: Documents
6

views

Report

Comments

Transcript

Equipamiento del becadero
Equipamiento para el becadero

Caza Menor
La becada exige al cazador pasar muchas horas de su vida en el bosque, subiendo y
bajando duras pendientes en medio de una espesa y dura vegetación que hace todavía
más difícil, si cabe, el avance.
Cazador de becadas con sus perros y la percha de un día tras las becadas en el País Vasco.
En esas jornadas tras la sorda el aficionado debe contar con un equipo adecuado y
específico para la práctica de esta singular pero dura caza, empezando por la escopeta y
acabando por el beeper del auxiliar canino, sin olvidar la munición, la ropa y el calzado.
Sabedores de ello, les ofrecemos a continuación extractado el punto segundo del
capítulo tercero del libro ‘La Becada en España’, de Antonio J. Lucio y M. Sáez de
Buruaga, en el que sus autores tratan sobre el equipamiento para la caza de esta ave.
Las frecuentes jornadas de lluvia y frío de la época de caza de la becada no desaniman
al sordero. Más bien al contrario, le motivan a salir con la ilusión de que el monte se
encontrará lleno de becadas. [...] Aun así, hay que estar completamente convencido para
animarse a salir al monte en uno de esos días ‘de perros’, y ese convencimiento no lo da
más que la seguridad de una buena vestimenta, que evite precisamente que nos calemos
hasta los huesos y que tengamos que irnos a casa a media mañana ateridos de frío. [...]
Una vestimenta adecuada es fundamental para el desarrollo de esta actividad, al igual
que ocurre en el resto de los deportes. La ropa debe ser ligera y permitir la transpiración,
ya que durante la jornada de caza pueden ser muchos los kilómetros recorridos y por
zonas que exijan un continuo esfuerzo físico. Además, la resistencia al desgarro es
importante, ya que no sería la primera vez que el estreno de un pantalón o de un
impermeable se salda con un ‘siete’ de arriba abajo por una rama o zarza que se cruza
en el camino. Debemos cuidar que la ropa que llevemos nos permita encarar de forma
rápida y correcta la escopeta, evitando prendas demasiado gruesas o flojas en las que se
quede trabada la culata.
El calzado es también importante. Las botas deben ajustarse bien al pie y proteger los
tobillos (los malos pasos son habituales). Deben ser resistentes al roce continuo con
zarzas y tocones y contar con una buena suela. En jornadas de lluvia pueden emplearse
botas de goma, de las que existen modelos muy cómodos y apropiados para la caza. El
chaleco de caza completa la vestimenta. No es recomendable la percha para llevar las
becadas, ya que si las llevamos colgando es fácil que el bosque nos robe alguna y no
hay nada más triste para un cazador que dejar una pieza en el monte. No llevando
morral, que en el bosque suele resultar incómodo, el mejor sitio para llevar la becada es
en los bolsillos del chaleco, pudiendo introducirlas previamente en una bolsa de malla
estrecha (como las utilizadas para ajos o cebollas) si queremos mantener perfecto el
plumaje.
Cencerro, zumbador electrónico
La caza de la becada requiere, por las características del terreno en el que se desarrolla,
de medios auxiliares para el control y el seguimiento del trabajo del perro, ya que la
mayor parte del tiempo permanece fuera de nuestra vista, siendo el oído nuestro
particular lazarillo.
* El cencerro. Tradicionalmente se ha venido utilizando el cencerro, chincharri,
esquila, campano o como queramos llamarlo. El cencerro, colocado mediante un collar
colgado del cuello o del lomo del perro de caza, nos da la idea de la zona que va
recorriendo y de su actividad, de tal forma que al encontrar un rastro de becada, el ritmo
del cencerro se ralentiza y el tintineo es cada vez más lento y suave hasta que por fin
deja de oírse cuando el perro localiza y bloquea a la becada.
Existen cencerros de tamaños y materiales variados, factores éstos que condicionan la
sonoridad del mismo. La utilización de uno u otro dependerá fundamentalmente del
terreno y de la andadura del perro, de forma que a mayor distanciamiento del perro,
deberemos emplear cencerros de mayor sonoridad para controlar correctamente su
labor. El sonido del cencerro no es agradable para el perro, por lo que debemos
descartar aquéllos que tengan un sonido excesivamente metálico o agudo, siendo
preferibles los badajos de asta. Para eliminar parte del tintineo metálico que se produce
después del golpeo del badajo y dejar un sonido más seco, sin disminuir apenas la
sonoridad, puede rodearse el contorno inferior del cencerro con cinta adhesiva.
Se suele colocar normalmente en el cuello, aunque cada vez es más frecuente ver perros
con el cencerro situado en la zona lumbar. [...] Con esta ubicación el oído del perro se
ve menos afectado por el sonido, sufre menos y atiende mejor nuestras órdenes.
* El zumbador electrónico. Como la tecnología avanza rápidamente en todos los
campos, en el de la caza no podía ser menos, y así desde hace unos años contamos en el
mercado con unos localizadores electrónicos, vulgarmente conocidos como
zumbadores, para su aplicación en la caza de la becada. Estos aparatos se colocan, al
igual que el cencerro, con un collar sujeto al cuello del perro. Disponen de diversos
modos de funcionamiento, basados en la emisión de pitidos cada cierto tiempo. Hasta
aquí, el sistema es parecido al tradicional cencerro. La diferencia se observa cuando el
perro se queda de muestra; al contrario que el cencerro, que se queda en silencio, el
aparato detecta la inmovilidad del perro y comienza a emitir un pitido diferente, de
forma que el cazador se da cuenta de que el perro está parado y puede llegar a él con
mayor facilidad orientándose por los pitidos.
Existe cierta controversia por la utilización de estos aparatos, fundamentada en la
ventaja que suponen a la hora de localizar al perro de muestra frente al tradicional
cencerro y, por tanto, en el aumento de efectividad en la captura de la sorda. Esto ha
motivado que su utilización haya estado prohibida temporalmente en algunas zonas de
la Península, aunque en la actualidad su uso está permitido en todas las Comunidades
Autónomas. [...]
Escopeta y munición
Actualmente existen en el mercado numerosos modelos de escopetas especiales para
becada, en sus distintas variantes de escopetas paralelas, superpuestas o repetidoras. El
denominador común en dichas armas, respecto a la escopeta de caza convencional, es su
menor peso y los cañones más cortos o con chokes que favorezcan una mayor
dispersión de la perdigonada. El calibre más empleado es el 12, aunque también hay
quien utiliza el calibre 20.
A la hora de elegir una escopeta o de adaptar la que tenemos para la caza de la becada,
hemos de tener en cuenta que cualquier tipo de escopeta, bien sea superpuesta, paralela
o repetidora, puede servir perfectamente para esta modalidad, siempre y cuando estemos
perfectamente adaptados a la misma y nos permita un encare rápido y correcto, ya que
el margen de tiempo para efectuar el disparo suele ser muy corto. [...] El peso de la
escopeta y su tamaño son también factores importantes, pues vamos a pasar varias horas
cargando con ella por zonas cerradas, en las que se agradece disponer de un arma que
resulte manejable. El menor peso tiene como inconveniente un mayor retroceso, con lo
que en algunas ocasiones, sobre todo si utilizamos cartuchos con excesiva carga de
perdigón, se puede perder el encare del arma tras el primer tiro, ocasionando errores en
los segundos tiros.
Las escopetas de dos cañones, superpuestas o paralelas, poseen, como principal
ventaja frente a las repetidoras, la variación en la apertura de tiro de cada cañón,
utilizándose habitualmente un cañón rayado o con choke más abierto para el primer tiro
y un cañón algo más cerrado para el segundo. Si vamos a adquirir una escopeta con un
cañón rayado, puede que nos ofrezcan la posibilidad de elegir entre distintos grados de
giro de las estrías (1/4, 1/3 de vuelta). Lógicamente, a mayor grado de giro, mayor
dispersión de los perdigones, con lo que se abarca un mayor diámetro pero, al mismo
tiempo, quedan más huecos sin cubrir en el interior de la zona de plomeo. El tipo de
cazadero en que nos vayamos a mover y la distancia habitual a la que efectuamos los
disparos determinarán la apertura de tiro recomendable para este cañón. En la escopeta
repetidora, al disponer de un único cañón, hablaremos de combinar distinta munición
para conseguir aperturas y alcances diferentes en los tres tiros.
El cartucho es el componente más barato de nuestro equipamiento pero, sin embargo, de
gran importancia para el éxito final del lance. ¿Cuál es el mejor cartucho para la caza de
la becada? Pues, aunque parezca una perogrullada, el que mejores resultados depare en
nuestro cazadero y con nuestra escopeta. [...] Cazando en zonas muy cerradas, suelo
utilizar cartuchos del n.º 10 tanto para el primero como para el segundo tiro, ya que, de
hecho, no suele haber prácticamente diferencias entre las distancias a las que se efectúan
ambos disparos. Si el tipo de bosque permite segundos disparos algo más largos utilizo
plomo del 10 para el primer tiro y del 8 para el segundo.
Hay tal variedad de cartuchos de becada, con distintas pólvoras, tamaño y carga de
plomo, composición y forma del taco (con diferencias notables en la dispersión de los
plomos), etc., que conviene tomarse la molestia de realizar pruebas sobre blancos, al
objeto de elegir aquellos que mejores plomeos produzcan en las distancias habituales a
las que vamos a tirar.
Fly UP