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MUSEO DE .ARTILLERIA, - Biblioteca Virtual de Defensa

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MUSEO DE .ARTILLERIA, - Biblioteca Virtual de Defensa
MEM ORlA HISTORILO-DESLRIPTIVA
ACERCA
DEL
MUSEO DE .ARTILLERIA,
ESCRITA EN 1874.
•
MADRID:
UIPRENTA DE LA VIUDA DE AGUADO É HIJO.-l'ONTEJOS:
18i6.
.
.
8.
•
Mi primer cuidado, cuando en setiembre de 1873 vine destinado al
Museo de Artillel'Ía, fue pasar una minuciosa revista á los objetos y registrar el Archivo. para enterarme á fondo de todo lo concerniente al establecimiento. y ponerme por este medio en aptitud de podcr desempeñar á conciencia y con conocimiento de ca lisa mi comelido. y acercarme así á mis
dignos antecesores en cuanto mis facultades lo permitieren. Eslas dilijencias
me confirmaron en mis ideas acerca de la necesidad de arreglos periódicos
en las dependencias en que hay continuo movimienlo de ingreso de efectos
de muchas y variadas clases. me hicieron reparar ciertos lunares aotes descubiertos por los que me precedieron, y me pusieron en el caso de tomar
sendas apuntaciones para mi gobierno. Pero una vez coordinadas estas notas, y habiendo visto que no existe relacion ninguna escrita que de á conocer los antecedentes. el estado actual y el que hay motivos para esperar sea
el venidero de nuestro Museo, y poseido del afecto que á todo lo perteneciente al Cuerpo profeso. me he decidido á redactar las siguientes noticias
y pensamientos que, en mi sentir, convendria hubiese de todos los establecimientos, dependencias y secciones (aunque de mejores plumas), que en
su dia sirviesen de cimiento para escribir la hisLoria de la Artillería Española, obra mas útil é instructiva de lo que comunmenLe se supone.
De Lodos modos. y tal como he acertado á desempeñarlo, ofrezco mi
trabajo al Gefe superior y al Cuerpo de Artillel'Ía en general, bajo la salvaguardia de su benevolencia.
Madrid, agosto dc 1875.=Adolfo Carrasco.
PRIMERA
DIVISlüN.
VVVVV"'VV
HISTORIA DEL MUSEO DE ARTILLERIA
(1).
Origen. Las radicales reformas que recibió el arma <.le Artillería en los
primeros años del presente siglo. y que consigna la Ordenanza es pedida por
Carlos 1Ven 29 de agosto de 1802, afectaron profundamente á todos los ramos de conslilucion del cuerpo; y como originarias del movimiento de progreso iniciado durante el reinado anterior, y estimuladas por el exajcrado espíritu 'reformador traspirenáico, t1e cuya influencia ningun pueblo
pudo desentenderse, dieron lugar á inesperadas novedades hasta entonces
ignoradas ó menospreciadas en nuestro atrasado pais. Entre ellas merece
particular alencion, por la trascendenlal importancia que enlrañaba, la
creacion del Museo de Artillería, especie de exposicion permanente é
historia tangible del pasado. espejo del presente, y germen, hasla cierto
punto, de su porvenir; sistema suplementario de instruccion desconocido de
nuestros antepasados, tan poco inclinados á la via de publicidad, del que
solo existia á la sazon como mueslra, aunque de diversa índole, la Real Armería (2), y que no tu\'o imilacion hasta el año de 1844, en que se creó el
Museo Naval, pues el de Ingenieros, que empezó á figural' con vida propia
en 1827, se desprendió del de AI'li llerÍfl , al que babia estado unido desde
su principio formando cuerpo comnn bajo el nombre único de Real 1Jluseo
lVilitar.
POI' esto es, pues, menester empezar la historia del de Artillería.
6
MUSEO
DE
PRIMERA PARTE.
a~-
Real
Museo Militar.
VVVVVV""'VVVVVVV
l.-Hasta la restauracion de Fernando VII.
Creacion. 1803. El primitivo origen del Real'Museo Jfilitar se encuentra en e.I Real decreto de 19 de octuhre de 1156, estableciendo cuatro al'senales de Artillería, en Barcelona, Zaragoza, Sevilla y la Coruña; y á
consecuencia de cuya disposicion se planteó otro central en Madrid, al que
babian de remitirse y dejar en depósito muestras y modelos de los trabnjos
ejecutados en los otros, para que en el Despacho de la GueITa y Direccion
general de Artillería é Ingenieros (crenda en aquel mismo año), se pudiera
tener exacta noticia y cabal conocimiento de los adelantos y novedades
de todos. Pero la verdadera crencion del Museo tuvo lugar en virtud de
Real orden de 29 de marzo de 1803. en la que se mandaba costear por los
fondos del ramo de Artillería, á cargo de cuyo cuerpo debia quedar el
nuevo establecimiento, siendo el Gefe superior Gene'ralísimo el Príncipe de
la Paz, Ge.fe de Estado Mayor de Artillería el General D. José 'avaITo
Sangran, y Subinspector del departamento 'de Segovia D. Miguel Ceballos.
Sirviero~ de base para la instalacion del Museo, los efectos que aún
habia del mencionado arsenal, y la coleccion de modelos de fortificacion y
al'tillería del Marqués de Montalambert, que por Heal oJ;den de 31 de
marzo del mismo año compró á la viuda de aquel ilustre Ingeniero D. Nico·
lás de Azara, Embajador de España en' París. A la vez s'e dispuso reunir y
coleccionar todos los modelos, armas, planos, memorias y objetos propios
del establecimiento proyectado que pudieran existir en las maestranzas, fábricas, almacenes, archivos y otras dependencias de Arlillería é Ingenieros;
entrando en el plan la formacion de una Biblioteca militar, compuesta de
libros, memorias, dibujos y toda ciaSe de documentos relativos al arte mi·
litar, y con especialidad á los ramos de Artilleria é Ingenieros.
Organizacion é insta/acion, Se estableció en el palacio Monteleon (3),
en donde estaba el parque de Artillería. y se confió su dil'eccion al infati.gable, celosísimo y muy instruido Teniente Coronel Capilan del cuerpo
ARtILLERÍA.
1
·0. Joaquin Navarro Sangran, poniendo á sus órdenes al Capitan de Ingenieros D. Juan Ordovás, para inspeccionar y dirijir la construccion de
Dlodelos correspondientes á este instituto, en un pequeño taller que se montó
anexo al Museo, y servido por cuatro operarios de habilidad escojidos..en las
maestranzas de ArtiHería.
Tambien se nombraron dos dependientes para la conservacion y limpieza, el uno con el caracter de peon de confianza, y el otro con el de portero. Se consignaron 6.000 rs. de dotacion para el sostenimiento. por cuenta
del ramo de Artillería, considerando al Museo como una dependencia de
dicbo cuerpo. por ser este el encargado de la fabricacion y entretenimiento
de las armas y mtlterial de todo el ejercito. En tal concepto. los establecimientos fabriles del mismo recibieron órdenes para contribuir y cooperar
directamente á los progresos y aumentos de la nueva. dependencia con la
construccion de modelos de fábricas. maquinaria, piezas, montajes. carros
y demás productos de sus manufacturas; lo cual cumplieron eficazmente,
manteniendo al efecto con ellos una activa correspondencia el Director
n. Joaquin Navarro Sangran. Barcelona se encargó de la construccion de
cañones y sus carruajes; Sevilla de los morteros y obuses. con los suyos; y
Segovia, del carro fuerte, trinquival. cábria y olras máquinas de fuerza.
Primeros trabaJos de los establecimientos (abriles del cuerpo. Al propio
tiempo se comenzaban en Sevilla y Trubia los modelos generales respectivos de estas fábricas de fundicion, y los particulares de sus hornos y maquinaria, y lo mismo en las de armas de Toledo y Plasencia. mientras en la
maestranza de Cartagena se trabajaba en el modelo de un tren de batir. y
en la de Segovia se emprendia el de su laboratorio de mistos y el del
Alcazar, los que sucesivamente fueron enviando y aún existen muchos; sin
contar los ejemplares al natural que cada dependencia suministró de las
armas portátiles reglamentarias y usuales de fuego y blancas, ni la «coleccion
de llaves de fustl. carabina y pistola de todas clases, así estranjeras como
nacionales y provinciales. como la malagueña. la catalana. la valenciana, la
madrileña, la vizcaina. etc.,» con las esplicaciones y noticia de sus ventajas
y conll'as,» de que se encargó la maestranza de la Coruila.
Escala de los modelos. La escala mandada obsel'var para la debida
unifol'midad en las obras, fue de 9 lineas por cada 6 pies. IjlU para los
edificios. y pulgada por pie, ó 1/12 . para los demás efectos.
Primeras labores y obras efectuadas en el JJluseo. Los modelos de Montalamberl. que habían llegado en 15 cajones el 29 de abril .del año de la
fundacion (juntamente con 4, ejemplares de á 11 tomos cada uno de la
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MUSEO DE
obra de fortificacion del mismo Ingeniero, como obsequio añadido por su
viuda), fueron reconocidos por Navarro y Ordovás, y estando muchos baslanle mal tratados del viaje. se procedió á su recomposicion en el taller'
mon.lado para esla clase de trabajos, á cuyo fin acudieron dos obreros hábiles de la maestranza de Segovia, efectuándose á la vez las obras mas
indispensables en el edificio para el establecimiento del Museo. Para lodo
eslo habian recibido los susodichos Gefes comision especial del Príncipe de
la Paz, quien se interesaba directa y personalmenle en lodo 10 relativo al
Museo; circunstancia que no sería justo disimular. Aprobado por el Gene·
ralísimo el proyecto con seis planos que aquellos Gefes le presenlaron, en
28 de marzo de 1803, para la aplicacion de una parte del espresado editicio ó Museo mililar, y emprendidas las obras segun queda dicho, dieron parle
los mismos á Godoy, en 4 de setiembre del propio año, de estar compuestos 101 modelos de fortificacion, y de haberse hecho varias obras y construido eslantes, mesas, vidrieras y olras cosas necesarias para colocar el
Museo en ocho salas para modelos, una para Biblioteca, con dos eslancias
contiguas para esferas é instrumenlos, y dos gabinetes para dibujar y para
archivos, el uno de Artil1el'Ía y el otro de Ingenieros. No habiéndose podido
terminar complelamente por «el embargo de maderas y ocupacion general
de los carpinteros, pintores y olros artesanos, con motivo de la construccion de la plaza de toros y adornos de las casas para las funciones Rea.les,» y por el relardo en la recepcion de fondos, pues se babia n consig··
nado 6.000 rs. mensuales, y se necesitaban hasla 45.000 para quedar todo
terminado.
.
Efectos procedentes del Buen-Retiro. Otras muchas medidas se tomaron
para imprimir segura marcha al nuevo eslablecimienlo y acelerar sus progresos. Solo consignaremos la peticion dirijida por los Gefes superiores de
Artillería é Ingenieros al Ministro de Estado en 1: de agosto de 1803,
para que «se trasladasen al Museo mililar todos los modelos de plazas y
máquinas mili lares que exislieran en el Palacio del Buen-Retiro, así como
las demás de esla especie que eslaban á cargo de D. Agustin Betancourl.»
A eslo se accedió incompletamenle. En cuanlo á la primera parle, se destinaron al Museo, en 29 de agosto, los modelos de la plaza de Cádiz, Peñon
de Gibraltar, balerías del campo de San Roque, fuerte de la Concepcion
cerca de Ciudad-Rodrigo, y castillos de San .Fernando de Figueras, San
Juan de Ulúa, San Diego t1e Acapulco y el de la Bahía de la misma
ciudad. Pero por lo respectivo á las máquinas cuslodiadas por Belancourt,
en virtud del informe de este, se contestó en 7 de noviembre permitiendo
9
tan solo sacar copia ue cuanto se quisiera, por .no desmembrar aquel instituto,,) lo que no llegó á tener lugar de ningun modo, por no llenar el objeto propuesto ni permitirlo otLas atenciones mas urgentes,
JI wnento del personal. En 2 de noviemb,:e de 1804, sintiéndose la necesidad de Jestinar al ~fuseo algun Oficial subalterno para trabajar en los
planos, auxiliar y suplil' en casos de necesidad al ya Coronel Navarro, propuso este al Capilan 2: O. Alejandro Rivacoba, como .mozo de juicio, laborioso y á propósito para el encargo, ,) el cual fue nombrado al siguiente
dia. Tamoien espei-imentó algun aumento el personal de obreros y dependientes, y se agregó el Guarda-almacen ordinario O. llannel Gomez.
Contribucion de los departamentos para fundar el .Dfusco. Mientras
tanlo, se rebuscaba en todos los almacenes y dependencias del cuerpo. con
JeciJido empeño de engrandecer el naciente establecimiento; y como muestra de la universalidad de este y de lo que hubiera podido llegar á ser en
breve tiempo siguiendo esta marcha, que las escaseces ó los trastornos vinieron bien pronto á interrumpir, y han seguido retardándola desgraciadamente has la hoy mismo, conviene insertar un resumen de los objetos q·ue,
además de los ya indicados, ingresaron durante los dos primeros años de
vida del ¡fuseo.
Modelos de baterías horizonlales, enlelTadas, elevadas y empotradas; de
un proyecto ue otra andante, y de las torres construidas por los ingleses
en ~Iahon; así como de los almacenes de pólvora de la escuela práctica, y
de la ciudadela de Barcelona y de Monjuich¡ y tambien de piezas, carruajes
y miíquinas antiguas ó proyectadas; juntamente con juegos de armas, herramienlas, piezas de armaduras y otros objetos, hasta llena" 57 cajones;
procedente latió de BarceIQJ1:J, que se distingllió enlre todos por el número
de sus donativos.
Segovia. además de la ayuda malerial, trabajando por encargo del Museo, por ejemplo en la eonslruccion de los 119 marcos que entre otras cosas hizo para la coleccion de láminas de Morla, y suministr:Jndo la herramienta para el taller del mismo, envió modelos de tiendas de campaña.
salchichones y objetos de campamento y de material del arma antiguo y
eslranjero, con ulla colecciun al natural del armamento del ejército y útiles
de gastadores; y otra de lodo lo concernienle á fuegos artificiales, y herramientas y aparatos para su confecciono
A Sevilla se debieron modelos de lanchas, barcas, pontones, carruajes
de conducirlos, con lodo lo necesario para su manejo; y un lt'amo de puenle de barcas armado; modelo de atalaje completo de tina batería á <;aballo;
ARl'lLLERÍA,
.
10
MUSEO DE
Y varios otros curiosos, sobre los de la cOII)plicada y abundante maquinaria de su fundicion, anles citada.
Carlagena remitió modelos de los molinos, graneador, tabona de azufre
y almacen de pólvora y general de la fábrica de Murcia; de UD horno de
enrojecer balas; de otro de campaña para cocer pan; de cureñas de costa,
tle madera y hierro. Y al mismo respecto el departamenlo de la Coruña.
Tambien los particulares empezaron á favorecer el Museo con donativos, siendo los pri meros de que se consel'va noticia el maestro armero
(barzabal de Eibar, y el Príncipe de la Paz. El primero regaló un modelo
de un taller y maquinaria de enlucil' espadas y estirar hierros y latones. El
segundo cedió mas adelante nn relój de trasmision de órdenes, de los usados para dil'ijir las operaciones de la policía en Munich, y que el Príncipe
habia recibido del Elector de Baviera.
Estado del.bfuseo cuando sobrevinieron las primeras dificultades ocasionadas por la guerra. Con tales elementos, secundados por la solichud y
buenos deseos que reinaban en lodas las regiones interesadas, no tardó el
Museo en alcanzar' un grado de desarrollo superior á cuanto se podia esperar, fallando poco para que pudiese llenar satisfactoriamente el objeto de
sus fundadores, es decir, -completar la instruccion de la Oficialidad de ArlilIel'Ía é Ingenieros,» cuando la guerra con Inglaterra, en 1805, obligó a
suprimir el taller, y suspender todos los trabajos pendienles en las fábricas
y maeslranzas con destino al Museo, por falla de fondos; y sin que pudieran
ser atendidas las juiciosas representaciones de Navarro, fundadas en que el
Museo estaba aún sin formar; á la que .contestó el Director general del
Cuerpo dando las gracias á aquel Gefe, y diciéndole que babia correspondido dignamente á la confianza que en él se hizo cuando se le encal'gó del'
eslablecimiento del Museo Militar. Por consiguiente, en mayo se despidieron
los trabajadores, regresaron á Segovia los 3 obreros carpinteros-carreteros
de aquella maestranza, quedando solamenle el armero; se nombró nn sargento Conserje con t rs. de gratificacion, y un peon para la limpieza; y se
mandó vendeJ' todos los efectos inútiles ó que no tuvieran uso, para con su
importe pa~al' á los dos nombrados dependientes, pues no habia otro recurso á que acudir para este gasto forzoso.
Primer inventario en 1805. Quedaron desde entonces reducidas las
ocupaciones á la redaccion del primer inventario. que terminó el mismo
año el Capitan de Al'tiJlel'Ía D. Alejandro Rivacoba, quien habia quedado
sustituyendo á Sangran, ausente por asuntos del servicio. En 1807 se marchó Rivacoba con licencia por enfermo: y quedó en su lugar y al frente del
·ARTILLERíA.
11
Museo, pOI' ausencia tambien de Navarro, el Capitan 2: Don Césal'
Gonzalez.
Ideas sobre la traslacion del ~b/useo. Al principio del año siguiente
de 1808, trató el Príncipe de la Paz de trasladar á la casa del Almirantazgo
las dependencias del Gobierno que radicaban en Monteleon. escepto el i\1t~­
seo Militar, aunque respecto de este nombró el Generalísimo una Comisiono
cuyo informe se concretaba á decir que este establecimiento necesitaba una
vivienda principal con 16 ó 20 piezas ó salas buenas, y otras circunstancias que no concurrian en ~Ionte!eon, cuyo edificio no conceptuaba á propósito al efecto. por lo estraviado del barr io y por las malas condiciones de
la fábrica. que tenia los pisos sin firmeza y las paredes endebles, y por lo
tanto muy accesibles á los cambios atmosféricos, tan contrarios á la buena
conservacion de los objetos. Los inmediatos acontecimientos nacionales entregaron al olviclo estos proyectos.
Pérdida del .b/useo en 1808. Así se fue pasando hasta que ocurrieron
los inolviuables y sangrientos sucesos de 1808. A consecuencia de ellos se
apoderaron los franceses del Museo, en cuyo edificio estuvo el foco principal de la gloriosa insurreccion, con lo que vinieron á quedar sin fruto los
gastos y diligencias que habia costado su organizacion y acrecentamiento.
El JIlIseo durante la dominacion francesa. Hasta el 11 ue agosto
de 1812 estuvo el establecimiento sometido á los inv¡¡sores, cuyo Gobierno
en 20 de agosto de 1810, nombró Conserje á D. PrudE'ncio Ventura Gomez,
que lo habia sido del Colegio de Artillería de Segovia. y que habiendo quedado en aquella poblacion. cuando le evacuaron los Cadetes y sus Oficiales.
al cuidado del moviliario, Biblioteca y demás enseres existentes en el Alcázar, vil)l;l á Madrid, en febrero de este año de 1810, á depositar en el Museo
los libros, instrumentos y otros de aquellos mismos efectos. Este sugeto
conservó su cargo hasta la restauracion. y á él se debió que el Museo se
librase de una total ruina y destruccion. Al principio de la dominacion parece que continuó al frente D. César Gonzalez, que habia tomado partido
con los franceses.
En 8 de setiembre de 1812, aprovechando la ausencia de los franceses
por causa de nuestra victoria de Arápiles, se trató de rehabilitar el eslable·
cimiento, y se formalizó un .iOlentario de las máquinas. modelos y demás
efectos que exislian en el ~tuseo Militar pertenecientes al Real Cuerpo de
Artillería;» un .índice de los libros contenidos en la Biblioleca grande,» y
otro .índice de la Biblioteca de la primera pieza pequeñ(),» firmados todos
por D. Prudencia Ventura Gomez, y autorizados con la intervencion de Don
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12
MUSIW DE
F,'ancisco tle l'aulil Casano, ESlaban entonces distribuidos los objetos en 12
habitaciones, sin sujecion á ningun orden ni sistema. En la segunda habia
6 mesas y 4 rinconeras; en la lercera, 9 mesas, 3 de las cuales cojiall lodo
el largo de la sala, una en medio 1 as otras dos arrimadas á las paredes, v
habia además en la misma 4 estantes; en la cuarta tambien habia 6 mesn's
y 4 rinconeras; en la sesta 6, y otra larga en medio de ia sala; y las demás
eran mas pequeñas.
De los objetos que existían se podrá formal' idea por los que se repartieron al tiempo de la division del Museo, de que mas adelante se hará mé,'ito. Pero el regreso de los enemigos en 3 de noviembre, y despues en 3
de diciembre, no dió lugar para mas operaciones, quedando lodo paralizado
hasta la evacuacion definitiva, en 28 de mayo de 1813, pudiéndose dar por
fenecido en esta fecha el primer período hislórico del Heal Museo Militar.
II.-Hasta. la division entre los cuerpos de Artillería é
Ingenieros.
Recuperacion del Museo. En el primer año subsiguiente á la espulsion
de los invasores, no eslaban ciertamente las cosas para poder ocuparse nauie con formalidad de tan pacífico eSlablecimiento, y no se hizo mas que
encargar de su cus·lodia al Capitan O. Domingo U1zurrun; más en 5 de abril
de 1814, el Director gelleral de Artillería D. Martín García Loigorry espuso al Rey, «que siendo el )luseo uno de los ramos que relalivamente habj)¡,
padecido menos duranle la permanencia de los invasores en la Corle,. convenia su continuacion y fomento, y propuso para dirijil'1a á su antiguo Di·
reclor D. Joaquin lJavarro Sangran,. ya Mariscal de Campo, Coronel del
cuerpo y Conde de Casa-Sarria. Fue aproba(la esta propuesla por Real 01"
den de 12 del mismo mes y año, exhorlando á procurar su enriquecimiento
bajo el sistema que se adoptó en su plantificacion.» En su consecuencia, 0"denó el Director general á O. Joaquin Navarro que propusiese lo que pareciera conveniente.
Su lamentable estado. Al hacerse éste nuevamente cargo del 1\Iuseo,
procedió sin descanso á practicar un escrupuloso reconocimiento y recuento, con ayuda del inventario de 1805, que por una feliz casualidad habia
conservado en su poder, y en 24. de mayo siguiente dió cuenta del estado y
decadencia del Museo durante los nueve años que de él estuvo separado
aquel benemérito Gefe. Con la pena que era lan natural en quien habia
ARTlt,LF.RIA.
1"3
dallo sér y ,,¡da con su intelijencia y sus manos al sagrado depósito de
nuc~tra historia militar, dice en su Memoria, que todos los planos y pape'Ies del Archivo y libros de la Biblioteca habian desaparecido; que bajo el
pretesto del des¡¡rme del vecindario de Madrid, los franceses tuvieron especial cuidado de estraer todas las armas blancas, de chispa y de viento, «que
formaban una hermosa coleccion,» muy dificil y casi imposible de reemplazar, por lo estraordinario y parLicularísimo de algunas; «que el abandono
en que lo habian tenido los intrusos poseedores, dió lugar á que personas de
lodas clases pudieran tomar clandestinamente cuanto les pareció; fallando en
consecuencia, no solo piezas de muchos modelos, sino todos aquellos susceptibles de servir de juguete á los niños.» como .eran los carruajes y piezas de
Artillería, que tenian mucho valor; que todas las máquinas se encontraban
desarregladas, incompletas y sucias; y que todas las vidrieras. puertas y
ventanas fallaban ó estaban destrozadas.
P~'ovidencias para la ~·estauracion.
Mandó formal' nuevo inventario, y
propuso las medidas que creyó mas convenientes; y entre ellas, que de los
cuatro obreros de dotacion. uno fuera armero y otro maestro ma yor de
montajes, con el aumento de un escribiente; y que se permitiese la entrada
al público, mediante papeletas, una ó dos veces por semana; difiriendo,
por lo demás, poco sus planes del adoptado para la primitiva plantificacion.
Para secundarle se nombró al Capitan de ~rtil\ería D. Juan Lopez Pinto,
que no tardó en ser reemplazado por el Subteniente D. Alejandro OJivan.
El mismo Rey Fernando VII pudo convencerse por sí mismo del estado
lamentable en que dejaron los franceses el Museo, en la visita que hizo el
dia 20 de mayo del mismo año con el Director general de Al'tiJlería, á
quien estímuló á la rehabilitacion y acrecimiento de tan util dependencia (t). Para esto S9 señalaron 6.000 rs. mensuales de consignacion.
ArbitrIOS para el fomento. Afortunadamente D. Martin García Loy~orri era la persona mas á propósito para cooperar á los proyectos de
.~avarro. Una de las pruebas que de esto dió, fue su influjo para que se
reclamasen al Gobierno francés (como se hizo por Real orden en 1814) los
objelos de arte durante la invasion estraidos de los Museos. palacios, iglesias, etc., entre los cuales se incluyeron (aunque infructuosamente) los
principales que se habian echado de menos en el Museo.
Otra fue la Real orden de 13 de julio del mismo año, que obtuvo para
que los libros depositados en )a casa del Marqués de Almenara, procedentes «de los secuestros de los que, por cumplir como leales. apeJlidaban los
afrancesados insurgentes,» se distribuyeran entre el Colegio y Museo de
14
MlJSIW DE
Artillería (despues de recojer los prohibidos el Examinador eclesiástico del
obispado). Antes habia mandado que los Gefes de los departamentos relIl.i_
tieran ejem pIares de las armas de todas clases que los franceses é inglese
hubieran dejado en las plazas, y dispuesto que el parque de Madrid antici.
para al Museo 24.000 rs. para los mas indispensables y perentorios gastos,
á reintegrar sucesivamen le de los 6,000 rs. mensuales de consignacion.
Se destina al ltlll.seo un Gere de Ingenie1'os en concurrencia con el de Arti.
llería (1814). Hasta aquí no habia tenido el cuerpo de lng~nieros mas parlicipacion en el Musco que la de asistir un Oficial al taller de recomposicioll,
• para intervenir en los trabajos referentes á su inslituto. Al reinstalarse, POI'
iniciativa y á espensas del cuerpo de Artillería, se hizo omision de aquelOfi.
cial, nombrando solo uno del último cuerpo para ayudar al Director. Pero
en julio del repetido año de 1814, el Ministro de la GuelTa consultó al Di.
rectol' general de Artillería, por insinuacion del de Ingenieros de fecha 20
de junio anterior, si convendria nombrar para el Museo, en concurrencia
con el de Artillería, un Gefe de Ingenieros para entender en todo lo concerniente á su instituto, como en la primera época.
El Director general de Artillería contestó afirmativamente, pero añadió
entre otras cosas, que no siendo lo mismo coleccionar y dar colocacion á
los modelos de los objetos, que servirse de estos y emplearlos en la instruc·
cion, aunque hubiera en el Museo Oficiales de ambos cuerpos, uno solo de·
bia estar á la cabeza. El resultado fue la Real orden del 1i de setiembre
siguiente, resolviendo se destinase al Museo un Gefe de Ingenieros para que,
de acuerdo con el de Artillería, propusieran -juntos la planta, forma y me·
dios de montal' el establecimiento,» como si ya' no lo estuviera enteramente,
debiendo hacer de Directol' el mas antiguo. Fue nombrado al efecto, con
fecha del 29, el Coronel de dicho cuerpo D. Gaspar Durwell, á quien sustituyó en mayo siguiente el Brigadier Coronel D. Gaspar Goicoechea, con lo
que la Plana Mayor del Museo se componia nada menos que de 1 Mariscal de Campo y 1 Brigadier, con 1 Capitan de Artillería.
Estado ntinoso de Afonteleon. Allanadas estas dificultades, siguieron las
cosas su marcha natural. En tal eslado, lo que primero preocupó á los Gefes del Museo fue la traslacion de este á otro local, pues habiéndose obsel"
vado con insistencia crujidos en la armadura y notable ensanche en las
grietas de las paredes del edificio, y reconocido este por el Arquitecto Don
Anlonio Cuervo en 6 de febrero de 1816, se encontró en tal estado de
ruina. que calculaba su habilitacion en 765.000 rs., debiendo quedar desocupado basta concluirse las obras. En vista de esto, el Direclor general de
ARTILLERÍA.
15
Artillería encargó al del Museo, en 23 del mismo mes de-febrero, que indagase y le propusiera los edificios que conceptuara propios para Museo y
parque.
Diligencias para encontrar nuevo local en 1816. El General Navarro,
despues de muchas dificultades para encontrar edificio con las condiciones requeridas, y habiendo visto que «el Palacio del Buen-Retiro estaba
inuti\» para el objeto, indicó para escojer el Seminario de Nobles (que muchos años adelante habia de ocupar pasajeramente el Colegio del arma); la
casa de la Duquesa de Alba, que formaba dos lados de la Plaza del Rey; la
del Conde de Sástago, frente á Santa Bárbara, unida con otra cónlígua del
~farqués de Camarasa; la de la Duquesa de Osuna, frente á la alcan tarilla
de Leganitos, construyendo en el jardin almacenes para parque; la del
Nuevo Rezado, en la calle del Leon, para Museo solo; y con preferencia el
Palacio de Buena - Vista (5), á pesar de los gastos que exij ian las reparaciones á causa de su aislamiento y capacidad para reunir en él las dependencias del arma, así como por librar de su. completa ruina tan hermoso y
bien situado edificio.
Toma de 'posesion del Palacio de Buena- Vista en 1816. Este fue el
elejido despues de haberle inspeccionado el Ministro de la Guerra y el Director general de Artillel'Ía, determinándose la traslacion por Reales órdeDes de 9, 14 Y24, de marzo de aquel año de 1816. En 30 de abril el Pa·
gador del mismo, D. Prudencio Ventura Gomez, en representacion del cuerpo de cuenta y razon de Artillería, se entregó de las llaves, que obraban en
poder de la Academia de San Fernando, por habel' allí cuadros, libros y
otros objetos de arte procedentes de secuestros; entregándose tambien de
val'ias maderas, ventanas, puertas y otros enseres perlenecien tes á la misma, que se hallírban depositados en la contigua huerta llamada del Valenciano' que, como el Palacio, estaba á cal'go de los Directores del Crédito
público.
Empezó la rehabilitacion el 9 de junio de dicho año de 1816, verificándose al mismo tiempo la mudanza, para la cual se empleaban por economía
los artillel'os libres del servicio; los objetos se subian por un plano inclinado
al primer piso, y se amontonaban en unas salas mientras se habilitaban
otras; de modo que no se ocasionaron gastos estraordinarios al Gobierno, ni
menos al cuerpo de Ingenieros, que no intervino en ellos siquiera, pues el
Brigadier Goicoechea se hallaba con licencia por entonces.
Obras para ponerle en estado de servicio. Las obras mas urgentes para
poner el palacio en estado de servicio eran: el recorrido de las ~rmaduras;
•
16
•
MUSEO DE·
I'enovacion del tejado, que por su abandono y mucho peso, pues era de baldosas, amenazaba, "segun el Arquitecto." inminente riesgo de aplanar tIldas las bóvedas, algunas del segundo piso ya hundidas á causa de ias
aguas; todo lo cual se presupuestó en 35.000 rs. Además de la construccion
de la escalera principal, pues solo hábia una provisional de vigas y lablones
en el palio al descubierto. la pavimentacion v surlido de puerlas, ventanas v
vidrieras de lodo el edilicio. recomposicion de los cielos rasos, el desmonl~
y arreglo del espacio delante del edificio. que todo eslabn cubierto de escombros y piedras de sillería de propiedad del Real Patrimonio. quien se
la llevó dos años despues para las obras de la plaza de Oriente; y la creacion de una fachada compuesta de muro y porlada cenando el terreno por
la calle de Alcalá. Permitió eslo último el Ayuntamiento por resolucion del
13 de julio, ast como Lirar con escopeta (guardando las debidas precauciones) á las palomas, lechuzas y garduñas que en considerable abundancia
anidaban en los tejados, estropeá odolos y eosuci ando las habí taciones por
falta de venlanas (6); se omitió el conveniente y deseado surtido de agua del
viaje de la Castellana, pOI' ascender su coste lo menos á 60.000 fS.
En la primera meseta de la escalera, á la derecha, se puso la sala de
armas; eo el piso principal, la sala de sesiones de la Junta Superior Facultativa, é inmediatamente el Archivo y Biblioteca; a continuilcíon cuatro salas destinadas al Museo; y al fin. el departamento de Ingenieros. En el segundo piso. el Archivo de la Direccion general de Artillel'Ía. En el patio se
colocaron al descubierto piezas y proyectiles; en las habitaciones bajas, la
litografía,'las oficinas de detall y Je cuenta y razon del parque, y los lalle.
res. Los sótanos se aprovecharon para almacenes.
Fondos para conseguirlo. No hallándose el Tesoro en disposicion de
suminislt'al' las sumas necesarias para estas cosas, se limitó el Gobierno á
mandat', en ;; de junio y 21 de agosto, se facilitase cuanto fuera posible, á
cuenta de los alrasos adeudados al Museo. con la cláusula de pagarle en lo
sucesivo puntualmente sus 6.000 rs.; lo cual no cumplido, dió lugar a la
Real ordeo de 7 de setiembre. para que elCrédito público suministrase (como
lo hizo) los 74.000 atrasados. conforme se fuesen invirtiendo, á reintegrarse
de lo que la Tesorería sucesivamente diese á cuenta de dicho descubierto;
sin disminuir por entonces, como se habia intentado. la acostumbrada consignacion mensual, para poder llevar a cabo los proyectos. Pero ni la consignacion cOl'I'iente, ni ·las atrasadas, invertidas casi totalmente en .las obras.
cubrieron los desembolsos por eslas ocasionados, y se hubieron de allegar
otros recursos estraordinarios, por eJem¡llo, 10.000 rs. que en 1818 aprontó
17
el parque de Artillería de Madrid; 20.000 el de Málaga; el mismo año.
700 cañones inútiles de fusi\, para el balconaje de la fachada princi pal,
unas maderas que el Crédito público tenia en Buena-Vista pel'lenecientes á
un telégrafo inutilizado, y oh'os de menor cuantía que, como los anteriores,
supo agenciar la eficacia del cuerpo de Artillería,
Suspension de las obras en 1822. Y como quiera que las consignaciones al principio se cobraban sin puntualidad. y despues de ningun modo,
todavía estaban las obras por acabar, cuando en setiembre de 18~2 hubo
que despedir á los trabajadores por absoluta carencia de medios; bien es verdad que desde la aplicacion del reglamento, de que luego se hablará, que
mermó las facullades y naturalmente entibió las buenas disposiciones del
Director y del cuerpo en general, los trabajos languidecieron de un modo
sensible. Tampoco se realizaron con la amplitud que fuera de desear, porque en 26 de octubre de 1817 fue denegado el gran pensamiento de NavalTO, de agregar al palacio las casas contiguas del principio de la calle
del Barquillo, para concentrar en un solo punto el escuadron de Artillería,
que estaba alojado en San Gil, la compañía de á pie, que seguia en Monteleon. pabellones para los Oficiales del Ministerio de Cuenta y Ramn, y todas las dependencias del ar'ma; con las miras de facilitar el servicio y evilar el facil acceso y comunicacion de los vecinos de aquellas casas con el
recinto que circundaba al palacio, el cual, sin la manzana que hace esquina
entre las calles de Alcalá y del Barquillo, tendria mucho mas lucimiento, y
basta mejores condiciones para su actual destino, Lo que todavía fallaba era
el al'l'eglo del segundo piso, y su correspondiente escalera,
Servicio del Afuseo, Mientras tanto, el Museo seguia prosperando con
los modelos que facililaban las fábricas, en especial la maestranza de Barcelona, y con las reslauraciones hechas en su taller; y cumplia su objeto de
contribuir á la enseñanza militar, ya recojiendo y evitando la pérdida del
matel'ial científico de otros establecimientos, como sucedió con los instrumentos de Matemálicas y Física del Seminario de Nobles y de la Real Casa
de Pages, que conservó cuidadosamente basta 1~t5; ya prestando sus modelos á las Academias mililares, de que podria atestiguat' si existiera la de
Gual'dias Españolas, cuyos alumnos, así como los Pajes del Rey, concUl'rieron además varias veces, con sus Profesores, á esludiar los modelos; ya
proporcionando la copia de ellos, como consta por las que sacaron en diferentes ocasiones Oficiales del Minislerio de la Guerra, arlistas y pintores;
ya contribuyendo á esperimentos y pruebas, como en 1817, que concurrió
una Comision de la Marina, presidida por el Director general de Ingenieros
SÉRIE lI,-TO~1O XIV.
2
ARTILLERÍA,
18
~'USEO DE
de la misma, para examinar y probar trozos tle cables y otras piezas de
cordelería que se babia n conslruido de modelo para el Museo, y que POI'
sus especiales condicioncs se enlregaron á dicha corporacion por Real 01"·
den de 25 de junio de 1818; ya dando informes y planos científicos, y fOI'.
mando láminas y esplicaciones de los objelos los Oficiales destinados en el
Museo (trabajo propuesto con ahinco desde la fundacion). Estos Oficiales,
por molivo de las obras dcl edificio y de los trabajos estraordinarios para
reparar los desperfectos causados duranle la dominacion francesa, llegaron
at número de 5, entre Capitanes y Tenientes de ArlillerÍa; pero la escasez
de personal facullativo obligó, en 1817, á reducirlos á 2, escojiéndoloscomo queda Navarro, «de génio particular, estremada proligidad, habilidad
cn el dibujo y laboriosidad contínua, con mucha inteligencia.»
Procedimientos para reo7'ganizar el .Dluseo. POI' el origen, antecedenles, direccion, administrarion, suminislros, colaboracion de las fábricas,
gestion general y conexiones, el Museo habia sido basla aquí universalmenle
considerado como una dependencia de Artil1ería, Pero con el nuevo orden
de cosas, renacieron las dificullades de 1814; y de resullas dc una representacion dcl Ingeniero general, salió la Real orden de 2 de diciembre
de 1821, para que de acuerdo los Directores generales de Arlílleria é Ingenieros, propusieran el sistema de mayor conveniencia para el al'l'cglo del
Museo. Fueron nombrados para estudiar el asunto, por Ingenieros, el Brigadier D, Bias Teruel, que era el Director representante de este cuerpo y
motor de la consulLa, el Coronel D, Manuel Bayo y el Capilan D. Francisco
Benilo, y por Artillería el General Subin~pector D. Ignacio Mui'loz de San
Clemenle, Director principal que era del Museo en reemplazo de Navarro
desde 1817 (7), el Coronel D, Feliciano del Rio y el Teniente Coronel Don
Juan Mata Marina, los tres de la Jnnta Superiol' Facullativa, Reunidos todos
en sesion los dias 9 y 11 de enero de 1822, acordaron proponer ciertas
bases para'un reglamenlo, que juzgaban de ineludible, necesidad para el
mejql' gobierno del Museo. En 15 del propio mes fueron aprobadas por los
dos Direclores generales con ligeras varianles, y por Real orden de 2 de
febrero de 1822 se mandó que una Comision de Oficiales de Artillería é
Ingenieros formase un reglamenlo sobre las bases indicadas por el Inspeclor general del último cuerpo, que eran juslamente las propuestas por la
Junta antes mencionada.
Reglamento de 1822, En 1.0 de julio de aquel año se remitió al Direclor general de Artillería el reglamenlo firmado el dia anterior, el que fue
aprobado por Real orden de 1.0 de julio del mismo. con la inesperada al
ARTILLERíA.
19
par que justa condicion de qlle los Directores del Museo habian de pertenecer precisamente á las respectivas Juntas Superiores FaculLativas. y que los
demás Oficiales fueran de los empleados en Madrid, asi como el Pagador.
para evitar aumentos.
.
La Comision qlle formuló el reglamento se compuso del Brigadier Coronel Director D. Bias Teruel, Coronel Teniente Coronel D. José Cortines por
Ingenieros. y del General Subinspector D. Ignacio l\Iuñoz de San Clemente,
Coronel D. Mariano Fernandez Montoya y Teniente Coronel Capitan D. José
Marina por Artillería. Por nota se da un estracto de este reglamento (8).
Las bases determinaban en sustancia: 1. o que se dirija el Museo por una
Junta compuesta de un Gefe y IIn Oficial de cada cuerpo, presidida por el
mas antiguo en el empleo efectivo de su cuerpo si los tienen iguales, y si
no por el que le tenga superior; 2: que ésta presupuestará mensualmente
la dotacion para gastos generales, ó sean comunes á los dos cuerpos; 3: que
el sobrante de la consignacion se divida entre ambos, conforme determina
el reglamento; 4: que para la inversion de cada parte se entienda cada
Gefe con su respectivo Inspector. sin perjuicio de presentar la cuenta á la
Junta para conocimiento del Gobierno; 6. la Junta propondrá los gastos superiores á los reclll'sos ordinarios que se Cl'ean precisos. Al apr'obal' estas
bases se previno que en los asuntos generales que no fueran privativos de
ninguno de los dos cuerpos ni de las atribuciones de la Junta, firmaran los
dos Inspectores las órdenes pai-a esta y la correspondencia con el Gobierno.
Persollal del Museo, 1822. La primera sesion de la Junta de gobierno
del Museo se celebró en 30 de junio de 1822, asistiendo el Presidente. General Subinspector de Artillería, D. Ignacio Muñoz, y los vocales Brigadier
D. Bias Ternel y Capitan D. Malías Soldevilla de Ingenieros, y Capilan Don
Juan Perez Dávila, de Artillería; además estaban destinados como Ayudantes,
D. Manuel de la Pezuela pOI' Artillería, y D. Juan Ibañez pOI' Ingenieros.
Scguia de Pagador el que lo era desde 1814, el Oficial 2.° del Ministerio de
Cuenta y Razon de Artillería, D. Prudencio Ventura y Gomez, El personal
subalterno se componía de 1 maestro maquinista para construccion de instrumentos de malemáticas, 1 peon de confianza, 1 portero por Ingenieros,
olro por Artillería, 1 escribiente eventual, 2 ordenanzas para la Junta Superior Facultativa de Artillería, y algunos operarios, pues se continuaban
algun tanto las obras del edificio. En cuanto á los gastos, los ordinarios gencrales ascendieron en agosto inmediato á 4.672 rs. y 25 mrs., y á este
tenor en los demás meses.
lntervencion fmncesa en 1823. En este estado continuó el Museo hasta
0
20
MUSEO DE
la ocupacion de ~ladrid por las tropas francesas en 1823, habiendo quedado
en suspenso desde 7 de marzo, en ocasion de estarse ultimando los inventarios corforme el reglamento. POI' ausencia de los Gefes y Oficiales se en-o
cargó del Museo el Oficial 2: de Cuenta y Razon D. Antonio Brihuega,
aunque por poco tiempo, pues no tardó en reemplazarle, asumiendo todo
el mando, el Pagador D. Prudencio Ventura Gomez, quien recibió nel Duque
de Angulema la condecoracion de la Flor de Lis, en muestra de lo complacido que aquel personaje quedó en la visita que bizo al establecimiento el 8
de julio de aquel año memorable.
Restablecimiento del flfus'eo en 182i. Dicho se está que el reglamento
quedó anulado, como perteneciente á la época constitucional, y á repal'ar
esta falta acudió el Rey con su orden de 6 de setiembre de 1824, la cual
mandaba que «los Museos de Artillería é Ingenieros sigan en la forma y el
estado que tenia n en 7 de marzo de 1820, que era la de un Museo único
militar, y que los Directores propusiel'an un reglamento sucinto en conformidad con las leyes vigentes.»
Vida precaria del Museo. Con todo, durante este año y el siguiente nada notable aconteció, á no ser la incorporacion de todos los libros, maquinas é instrumen tos del estinguidc Colegio de Ar~illería de Segovia. Las escaseces de los tiempos impidieron el abono total de la consignacion, que por
orden de la Regencia de 1. o de julio de 1823 se habia reducido á lo necesario para cubrir las mas urgentes atenciones, mediante presupuestos anticipados. Estos giraban sobre unos 2.000 rs. mensuales. En tanto formó y
presentó el Pagador todas las cuentas atrasadas, desde principios de 1823,
que se hallaban p e n d i e n t e s . '
•
Division del flfuseo flfilitar en los dos de A,·tillería é Ingenieros en 1827.
Pero se conoce que la práctica de este período convenció al fin de la necesidad de la separacion de los dos cuerpos, reclamada de mucho tiempo atrás
por la razon, y que debió haberse realizado en julio d\'l18H. Una Real
orden espedida en 9 de enero de 1827, determinaba que el Museo «se dividiese en dos departamentos,» como se hizo desde luego, habiendo sido
aprobada por Real orden de 22 de abril siguiente la distribucion de objetos
hecha enll'e ambos cuerpos, y no lardando en aprobarse tambien (3 de julio) el reglamento correspondiente al departamento de Ingenieros, que recibió el nombre de Museo de Ingenieros. Se ponia este á cargo de un Teniente Coronel con 1 Capilan del detall y 1 Teniente, 1 sargento y 3 ordenanzas, sin Pagador, y con 3.000 rs. mensuales de asignacion (9).
Consideraciones. Nunca fue prudente la amalgama de Artillería e Inge-
ARTILLERÍA.
21
Dieras en el mismo centro sin un deslinde perfecto de atribuciones. y una
pauta de recíprocos deberes entre los represe tantes de ambos cuerpos; pero se hizo intolerable desde que el último ·destino recayó en un Gefe de alta
categoría, cuyo papel pareció desairado al que 10 desempeñaba.
El reglamento de 1822, á pesar de la separacion de bienes dentro de la
misma casa, no ofrecia condiciones de estabilidad y concordia, porque li·
gando á los Gefes superiores de ambos cuerpos con mútua dependencia, les
quitaba la libertad de accion, al paso que coartaba la iniciativa de los Directores del MUseo; y pretendiendo fijar los límites de la jurisdiccion de
cada cual, se erigian obstáculos permanentes á la marcha y desarrollo del
establecimiento, y se fomentaba el germen de las competencias y rivalida·
des. Esto no es inculpar á ninguna de las Corporaciones. ni á ninguna de
las personas complicadas en el asunto, pues todos manifestaron siempre
solicitud é interés por el 1\Iuseo, dimanando tal vez las diferencias, de esceso
de celo y buenos deseos. El mismo Brigadier Teruel, motor de la cuestiou
de reglamento en 1822, y mas adelante de la separacion definitiva, hallán·
dose accidentalmente encargado de la direccion superior del Museo en se·
tiembre de 1822 (única vez que el mando salió del cuerpo de Artillería),
hizo los mayores esfuerzos para que se cobrasen los atrasos (lo que al fin se
logró, si bien consignados fuera de Madrid), y trabél'jó con fervor para obtener' I'ecursos estraordinarios, demostrando que los 6.000 rs. ordinarios
eran insuficientes para terminal' las obras que faltaban y atendel' á la rehabilitacion de máquinas y modelos, que se hallaba muy atrasada á pesar de
la asídua aplicacion desde 1814, á causa de haber tenido que dar la preferencia á aquellas, sin las cuales no era posible colocar y clasificar los
objetos (9 bis),
lJistribucion de efectos. La dislribucion de los efectos al dividirse en
dos el Museo Militar, se verificó al tenor siguiente: el cuerpo de Ingenieros
se llevó todo lo relativo á puentes militares, instrumentos para levantamiento de planos. modelos de fortificaciones, plazas y baterías, y objetos de arquitectura militar; dejando para el de Artillería, ademas de lo concel'1liente
á esta arma, un ejemplar de los duplicados de todas clases, y algunas baterías de salchichones, sacos y candeleros, De la pequeña librería que existia, se repartieI'on pOI' igual las obras duplicadas, escojiendo entre las demás cada Director las que le parecieron mejor, con equidad y buena armonía. El único punto sobre que hubo desacuerdo, fue el modelo del frente de
una plaza atacada, que los ingenieros querian por ser de su instituto. y los
artilleros tambien por necesitarse para las esplicaciolles en la clase de Ar-
22
MUSEO DE
tillería de la Academia. La Superioridad 10 resolvió disponiendo que lo
conservase el cuerpo de Ingenieros, facilitándoselo al de Arti\lería para
copiarlo, pagando los gastos á medias. Para este arreglo, á fin de evitar
disensiones, se prescindió de la histol'ia, origen y procedencia de Jos objetos, así como del conjunto de los gastos, trabajos y derechos con que cada
cuerpo habia contribuido á la organizacion del Museo desde sus principios.
pues de otro modo el reparto hubiera debido variar muy radicalmente, como es facil comprender en vista de cuanto queda relatado. El encargado de
la recepcion por el cuerpo de Ingenieros fue el Coronel D. Basilio Aguslin,
y por Artillería el Teniente Coronel D. Juan Calisto de Ojeda, que se babia
hecho cn rgo al efecto desde 19 de enero á 7 de febrero, y em pezaron la
distribucion el dia siguiente 8, quedando terminada el 13 del mismo mes;
y aprobada que fue por el Director general, se procedió á la entrega, que
ya eslaba efectuada el 1 de marzo inmediato (10).
Continuaron los dos Museos en el mismo edificio, pero con entradas
separadas, necesitándose permisos difel'entes para visilar cada uno, lo que
era molivo de queja para el público. Así terminaron las desavenencias,
quedando independiente el Museo de Artillería, y naciendo el de Ingenieros C).
(0) Esta apreciacion de procedencia se acredita con los antécedentes que precedeu,
confirmados en la Real orden de 14 de noviembre de 1838, de que pronto se va á hacer mérito, la cual espresa que los lIJuseos de Artillería é Ingenieros habian estado antes reunidos en uno con el nombre de Museo lIJilitar, ((bajo la direecion del cuerpo de
Artillería. »
ARTILLERíA,
23
SEGUNDA PARTE.
-~-
Museo de Artillería.
v v v v v v /vVVV"JvV
•
I,-En el palacio de Buena-Vista.
Reglamento del .JIuseo de Artillería de 1827. El reglamento para la
parle que quedó bajo el nombre de .Real Museo Mililar de Arlillería,» fuc
presentado y propueslo en 11 de abril. con la firma del Vicepresidenle de
la Junla Superior Facullativa D. Joaquin Ibarra (Director del primitivo
anles de la separaciou), del Brigadier' gefe de escuela D, Feliciano del Río,
del Coronel D. Antonio Miralles y del Teniente Coronel D. Juan CaJislo de
Ojeéla. Con algunas modificaciones y mayor estension, fue aprobado por
Real orden de 21 de julio de 1827, Direclor nalo debia ser el Vicepresidente de la Junla Super'iot, Facullaüva, teniendo á sus órdenes 2 Capitanes
ó suballernos, y dependiendo lambien del establecimienlo los Oficiales deslinados á la enseiíanza de la Academia de Cadetes (establecida en sustitucion del suprimido Colegio de Segovia), con un Oficial de Cuenla y Razon,
Pagador y encargado de efeclos. Se destinaban 2 peones de confianza para
el aseo y limpieza, y 2 obreros (carpintero y cerrajero) de las compañías
de maestranza, asistiendo además el maestro armero de la plaza. Se asignaban 3.000 rs. de dolacion mensuales, Por nola se estracta este reglamento (11).
Mermado el Museo con la seccesion, y no permitiendo la penuria de la
época ni siquiera abonarle puntualmente la escasa dotacion que le quedó,
con la que babia que alender tambi,en á la Secrelaría de la Junta Superior
Facullativa, segun Real orden de 13 de noviembre de 1827 aclaratoria al
reglamento, no pudo bacer grandes progresos por el pronto, mayormenle
debiendo suplir además, aunque en calidad de adelanto, los gastos de conslruccion del modelo de Madrid.
Asignacion, POI' Real orden de 14. de noviembre de 1828 se mandó
pl'oponer un sistema de organizacion y gastos de Museos y Escuelas de
aplicacion de Artillería é Ingenieros, y por otra uel 24. del propio mes se
24
MUSEO DE
mandaron consliluir' estas. señalando para todo 9.090 rs. mensuales; de~
biendo seguir atenido el Museo á los 3.000 1's. que venia disfrutando
desde la separacion. Para la distribucion de fondos opinaba la Junta Supe..:
rior FaculLativa que la parte de cada cuerpo debia proporcionarse al número de sus Oficiales, y que habiendo entonces 140 de Ingenieros y 464 de
Artillería. es decir. en la relacion de 1 á 3. correspondian 2.250 rs. al
primero y 6.750 al segundo, y todavía con algun perjuicio de esle.
Modelos topográficos, Por esta época se empezaron á construir los preciosos modelos topográficos, bajo la direccion del Capitan D. Leon Gil del
Palacio, tan especial en esta clase de trabajos. En vista del de Valladolid,
que presentó al Rey y fue destinado al Museo en 1828, se le mandó ejecutar el dc Madrirl y sus alrededores. Al efecto concedió permiso la autoridad
eclesiástica para trabajar en dias festivos. la municipalidad para levantar el
plano de la poblacion, el Gobierno 24.000 rs. y un plazo de diez meses, y
el Director general 2 subalternos y los obreros necesarios para que le ayudaran e). Se montó un taller de modelos. en el que además del de
Madrid se constl'Uyeron otros por disposicion del Director general D. Cal'1os
O'Donnell. Esto fue c'ausa de que ni el tiempo ni los gastos correspondiesen á los cálculos de Palacio, por lo que en Real orden de 7 de mayo
de 1830, se concedieron 81.000 rs. mas, que con los 24.000 acreditados
por Real orden de 7 de mayo de 1829, hacian 105.000. suplidos, mientras
llegó el caso de cobrarlos, por el Museo y Escuela (}ráctica. Los modelos
construidos hasta mayo de 1830, en que el Director general mandó circunscribir las labores al dc Madrid, fueron los ~iguientes.
Parque de Artillería de la Coruña (27 pies en cuadro) ..
Plaza y bahía de Reus,. con 3 embarcaciones (24 pies)..
Tone de Hércules, en la Coruña (5 '/2 pies) ..•......
Caslillo de San Anton, en la Corufia (5 '/2 pies)
.
Puerto de Praderas (de menol' superficie)..•..... ; .
Una fragata con U cañones (menos el casco)
.
2.000 rs.
1.800
1.000
1.050
900
2.000
Total . .... 8.750
La lone, castillo y pum'lo, con zócalos de madera pulimentada y fanales
de cristal.
(,l Uno de ellos el Subteniente O. Patricio de la Escosura, y otro el de la misma
clase O. José Rielsa. .
25
ARTILLERíA.
Véase ahora el coste del modelo de Madrid.
Coste intrínseco del modelo ..... , . '...........• 66.358 rs.
Seis mesas para colocarle, formando una plataforma
4.700
de 270 pies en cuadro ••...................
5.720
Adornos y molduras laterales de maderas finas ..•.
Cuatro columnas de hierro con remate para los ángulos
. 1.600
Una lápida con 190 letras de cobre dorado, dedicando el modelo á SS. MM., adornos para la
3.5U.
misma y dos galerías. . . . . . . . . . . .. .
.
Total . ....
82.922
Por otra parte el blanqueo. esterado y arreglo del local en que se
dispuso el modelo las dos veces que SS. MM. se dignaron pasar á verlo,
costaron 3.164 rs.
AdemiJs, por cuenta de los 10.500 rs. concedidos al taller, se compraron herramientas, se costearon. para regalar á las personas Reales, dos estuches circulares para hojas de espadas, y un canastillo de hierro con pedestal, fanal y una tarjeta de plata; y tambien se pagaron los jornales de la
iluminacion en celebridad del casamiento de SS. M~1.: todo lo cual subió
á 10.164 rs.
El modelo de Madrid, que se habia principiado el 29 de' noviembre
de 1628, quedó concluido el 12 de igual mes de 1830, ó sea á los veintitres
meses y medio. Ocupa una superficie de 270 pies cuadrados, y su escala es
de media línea por vara, equivalente á l/SU' Está tan exacto y detallado
como se puede apetecer, y su valor crece á medida que varía la fisonomía
de la Capital, con derribos y nuevas construcciones. Fue destinado con el
de Valladolid y otros, en 1832, por el Rey, al Gabinete Topográfico que se
estaba entonces formando en el palacio del Retiro (justamente en donde se
halla el Museo), y luego correspondió al Museo en el reparto que en 1854.
se hizo al disolverse dicho Gabinete.
Sumamente complacido Fernando VII con este modelo, mandó á Palacio
construil' el del Monasterio del Escorial, que se presupuestó en 36.000 (·s..
repal·tidos en nueve meses de trabajos, aprobados por Real orden de 28 de
febrero de 1831. Antes habia construido el del Real Palacio de Mad('id en
5.000 I·S., del que tambien mandó hacer el Rey un duplicado. Por Real
26
MUSEO DE
orden de 22 de marzo de 1832 se le encargó el de Aranjuez y sus uependencias, presupuestado en 90.856 rs. y 23 meses de trabajo, que se suspendió en junio por falla de fondos, y en 10 de setiembre mandó el Re'y
que se continuase por cuenta de la Tesorer'ía de Palacio, suministrando
3.000 rs, mensuales; y por Real orden de 27 de abril del mismo año se
dispuso construyese tambien el de la Casa de Campo, que se tasó en 46.540
reales. Entre tanto construyó Palacio por su cuenta el del desembarcadero
del Canal de Manzanares para regalárselo á la Rei na de Nápoles. Estos y
otros modelos del mismo autor, llaman siempre vivamente la atencion de
cuantas personas visilan el Museo.
Proyectos de modelos de b8tallas. En 18B, siendo Palacio Coronel y
Director del establecimiento, propuso y ofreció construir una coleccion de
modelos topográficos de las principales acciones de la pasada guel'l'a civil,
prévio el estudio práctico del tel'l'eno por una comision nombrada para ello,
cuyo proyecto fue aprobado por la Junta Superior Facultativa, si bien no
ha llegado á realizarse,
Confraternidad del Museo y de la Escuela del arma. Mientras tanto se
organizaba en Alcalá de Henares el nuevo Colegio del arma, y con este
motivo, desde junio de 1830 se empezaron á remilir los libros, máquinas é
instrumentos de la pertenencia del antiguo, que desde la disolucion de este,
el año de 1823, estaban deposilados en el Museo. Algunos objetos de esta
procedencia se conservaron basta des pues del año de' 1839, en qne el Colegio se fijó en Segovia. Ocasion oportuna es esta de consignar la buena armonía y mútua correspondencia que siempre ha existido entre ambos establecimientos, como complementarios y dirijidos á los análogos fines de inculcar, ampliar y consolidar los conocimientos de la facuILad. No solamente
se mandó en la época cilada ejecutar en el Museo la recomposicion oe los
modelos del Colegio. construir en 1841 los que necesitase, y posteriormente
otros como las magníficas turbinas de Foul'Deyron y Fontaine, y los de fortificacion concluidos el año de 1873, sino que en 18H adquirió con destino
al mismo, y le remitió lodos los enseres para la enseñanza de la gimnasia;
el propio año le cedió los modelos de mecánica que en 1836 trajo D. José
Odriozola del Eslranjero, y coslaron 6.247 francos y 15 céntimos al Museo,
y en 1853 le proporcionó todos los ejem pIares duplicados que existian de
armas portáLiles modemos. Y no ha sido esto solo: en 1827, cuando estaba
suprimido el Colegio, se eSlableció en el Museo la .Academia de Cadetes,
único centro de enseñanza entonces; en 27 de octubl'e de 1841 dispuso el
Director general que, como complemenlo de inslruccion, los Subtenientes
27
recicn promovidos vinieran á Mad rid para asistir al Museo dos horas los
dias que no fueran de esposicion, hasta enterarse de todo lo que venia al
casO, bajo las esplicaciones del Director; y cuando por los años de 1864
á 1868 residió en Madrid la Escuela de aplicacio)l, el Museo era un anejo,
reuniendo un mismo Gefe los dos cargos de Subdirector de este y segundo
Gefe de aquell a.
No se ha limitado al Colegio del arma la ayuda prestada por el Museo á la
enseñanza militar, sino que se ha hecho estensiva á otros establecimientos.
aparte de la que parlicularmente se presentasen á adquirir los Oficiales del
ejército: ejemplo son las visilas que los alumnos de Estado Mayor snelen
hacer con sus Profesores, y que debieran ser imitados por otras Academias,
incluso la de Administracion militar, cuyos individuos deben procurar familiarizarse desde muy pronto con los objelos del malerial de guerra que
en su dja tendrán que custodiar bajo graves responsabilidades. Hasta para
la instruccion de S. M, Doña Isabel 11 y S. A, Doiía Fernanda llegó á suministrar el Museo objetos, como la esfera terrestre, que en 184.2 pidió el
Tutor con dicho fin.
Trabajos científicos. Otros medios ha empleado el Museo para difundir
la instruccion; y aunque sea anticipando algunas fechas. se insertarán aquí
los pri ncipales. dando princi pio pOI' el •Diccionario tecnológico del material de Artillería.» Desde 1784 le mandó componer el Directol' general
Conde de Lacy, cnya orden fue renovada en 1803. y luego en 1831, recayendo por fin en 1869 el encargo de redactarlo bajo el titulo de «Tratado
de nomenclatura del material de Artillería.» en los Gefes y Oficiales del
Museo. En 26 de abril de 1847 se dispuso que los Oficiales del mismo, y
con los muchos y curiosos datos que en él disponian, escribiesen la historia
de la antigua Artillería que se cargaba por la culata. Esto á mas de la
formacion de los catálogos, que si han de llenar su objeto. necesita quien
los hace. muy estensos conocimientos del material y de la historia del
arma.
Pero aún ha ido mas allá el Museo por la via de propagacion de las luces, En mayo de 1831 quedó instalado un taller de litogl'afía, al que aplicaron para gastos de estampacion de planos 12.2i5 rs. que existian del
fondo de remonta del estinguido primel' batallon del Tren. En este ta\ler se
hacian las láminas del material y las de varias obl'as que se imprimian por
cuenta del Museo (á reintegrarse con la venta). por ejemplo, la Instruccion
del artillero, el Viaje facultalivo de Lujan, la Instruccion para las tropas
lijeras y Oficiales que bacen el servicio de puestos avanzados, etc. En 18Hl
AR'fILLEIUA.
28
MUSEO DE
Y50, al hacel'se cargo el Archivo facullativo de la Biblioteca del Museo
quedaban en este todavía 5826 ejemplares de publicaciones que, por no es'.
lar ya en uso ó por su elevado precio no tenian á la sazon salida. y repre_
sentaban contra el fondo de impresiones un cargo de 61.088'/2 rs., y por
la necesidad de dinero y falla de local se pidió autorizacion para la venta
en pública subasta.
Esta relacion sumaria, juntamente con lo dicho sobre los servicios del
Museo al \legal' la narracion á la altura de los años 1816 á 22, Ylo que mas
adelante se irá esponiendo. son otras tan las pruebas de que ell\luseo flesde
su creacion ha sido considerado, cual corresponde, como una dependencia
facultativa. y ha desempeñado mas allos destinos que los de un mero depósilo de objetos raros y anticuados, constituido simplemente para dar pábUlo
á la curiosidad.
jlarclta del lJluseo por los MíOs de 1830 á 34. Volviendo al encadenamiento de los sucesos y marcha del Museo, prosiguió éste en la recomposi·
cion de modelos, recibiendo algunos tambien de los departamentos del arma, al mismo tiempo que se le destinaban objetos memarables y de mérito
histórico, entre otros la lanza del desgraciado General Leon, y se verifica·
ban cambios con las potencias estranjeras, como por ejemplo con Inglaterra. Para que los Oficiales del Museo pudieran entregarse mas libremente al
trab,ajo de la nomenclatura y esplicacion de los moqelos, y los dependientes
á la limpieza y entretenimiento de los objetos, en agosto de 1832 se limitó
la entrada pública á dos dias por semana. sin perjuicio de continuar abierto
diariamente á los Oficiales de todas armas que concurren con el fin de
instruirse.
Sigue la situacion precaria. En cuanto á emolumentos, se padecian los
habituales apuros, sufriendo años enteros de atraso en los percibos. á pesar
de las quejas de una parte y promesas de la otra; sin, embargo de haberse
aumentado las atenciones en 18340 con la gr3tificacion de 2.000 rs. para
el Secl'etal'io de la Junta Superior Facultativa y con las del escribiente y
ordenanza de la misma. que añadidas á las de los tres individuos destinados
á la custodia y limpieza importaban 1. 2001's. mensuales. Esta situacion
llegó con el tiempo á agravarse en términos, que en mayo de 1838 se adeudaban al Museo 7.200 rs. y no babia mas que 300 en caja, y estúvose á
punto de cerrarle por falta de recursos.
Hallazgo y colocacion de las mortajas de Daoiz y Velarde. Un suceso
notable tuvo lugar' por este tiempo, que fue la in vencion de las mortajas de
Oaoiz y Velardc,. Estas existian depositadas en un cajon clavado y sellado
ARTILLERíA.
29
que tenia en su poder el encargado de efectos del Museo desde el 30 de
abril de 1814, en que se efectuó la exhumacion de los restos de los mártires del Parque. Abierto y reconocido el cajon, y tomadas las declaraciones
convenientes, resultó contener la casaca y hábito con que fueron sepultados
Daoiz Y Velarde, los cuales se colocaron en unas urnas, en donde existen
todavía con prohibicion absoluta de que se abran éstas sin orden espresa
del Director general de Artillería; conservándose tambien original la auténlica justificativa, fechada en 8 de marzo de 1838, dia del acontecimiento.
Traslacion de los restos de Daoi= y Velarde al sarc6fago del Prado, é
ingreso de las antiguas urnas en el Aluseo. Poco despues, en 2 de mayo
de 1840, fueron depositados los restos de nuestt·os héroes en el monumento
del Campo de la Lealtad, en el Prado, despues de trasladados la tarde anterior, desde las urnas en que los pusieron el alio 1815, á una caja, de la que
se entregó una llave al cuerpo de Artillel'Ía, que se conserva juntamente
con las de las urnas. Como estas eran propiedad del mismo cuerpo, que las
costeó por suscricion, fueron reclamadas por el Director genera\, á propuesta del Director del Museo, al Alcalde de Madrid y al Presidente de la
Real Capilla de San Isidro, y fueron entregadas en el establecimiento el dia
! del mismo mayo; desde entonces se llevan todos los años á la funcion de
ani versaJ'io que se celebra en San Isidro (12).
n.-En el Palacio del Buen-Retiro.
Cuando el Museo se iba reponiendo de las pasadas privaciones y alcanzando cierto grado de bienestar y brillantez, segun manifestó ya en 1837 el
General D. Mariano Breson al terminar su revista de inspeccion, la primera
que consta en el Archivo, un nuevo incidente vino á interrumpir otra vez
los progresos del asendereado establecimiento.
Ordenes pCt1'a desalojar el Palacio de Buena- Vista. En efecto, órdenes
del Regente del Reino de 17 y 19 de julio de 1841, mandaban que inmediatamente, sin pérdida de tiempo, saliese el Museo de ArtiHería del Palacio
de Buena-Vista; siguieron otras de 21 del mismo, del Ministerio de la Gueera, y de 1.. de agosto, del Gobierno, disponiendo se trasladase al Palacio
del Buen-Retiro, al local que dejaba libre el Real Gabinete Topográfico. .por
mudarse al inmediato edificio llamado CasoD; recayendo por fin la acql1ies·
cencia de S. M., pOI' pertenecer estos edilicios entonces al Real Patrimonio (13).
:W
MUSF.O nE
l'raslacion al Palacio del BUeIl- Retit·o. Así quedaron perdidos para el
cuerpo los gastos invertidos por este en las obras de Buena-Vista, que pa.
saron de un millon de reales, sustraidos al fomento y mejora. del Museo
recargándolos con los de traslacion, y lo que es mas, con los alquileres dei
nuevo local, que se han acercado bastante á medio millon en los 30 año
largos que se han venido satisfaciendo. El caso es que en 184.3 falló poco
para que volviese á Buena- Vista, pues en la distribucion qt1e de esle edificio se hizo entre el cuerpo de Artilleria y el de Ingenieros, hubo pensa_
miento de d~stinar las habitaciones del ala del E. á nuestro Museo con sus
dependencias y las de la Junta Superior Facultativa. En Monleleon estuvo
13 años, en Buena- Vista 25 yen el Buen-Retiro lleva 34, que suman los
72 que cuenta de duracion.
Un empleado del Heal Patrimonio y el Director del Museo, D. Leon Gil
del Palacio (que lo era tambien del Gabinete Topográfico), con asistencia
del Arquitecto de la Real Casa, concertaron la estension del local, su precio de alquiler y las condiciones de arriendo. Convinieron en 17.885 reales
anuales, por semestres adelantados, satisfechos por la Hacienda militar con
cargo al presupuesto del material de Ingenieros, pagando además el cuerpo
la traslacion del Gabinete Topográfico al Cason, así como las obras precisas
para la instalacion del Museo. El contrato se formalizó el 9 de agosto. en
12 del mismo fue aprobado por el Gobierno, yen este dia se tomó posesion
y se dió principio á la mudanza. Efectuóse esta con tanta premura y aclividad, que quedó termi nada en la noche del 11,; habiendo costado 10.210
reales illclusos los gastos ocasionados por la del Gabinete Topográfico y los
de instalacion, aprobados todos en 30 de setiembre en los términos
siguien tes.
Gratificaciones á 200 artilleros por cuatro ti ias .......• o 3.200 rso
Treinta viajes de carro á 81's ... oo. o.. o.... o.. oo. . .
24.0
A los carpinteros por desarmar y armar modelos.y estantes durante diez dias .. o. o
o....•.....•.... o.
480
o. ooo.. oo. o o.....
840
3 albañiles en veinte dias
6 peones
ooo
oo o. o. o..
84.0
~faleriales.. o.. o
o
o
o.. o. o.. o. o 2.500
Obras de carpintería. o. o o. . . . . . . . . . . . . . .. . .. o
720
o
o.. o .
240
Tablas. oo
oo.. o
Cristales . o o
o o. oo.. . o. o.. ,
o
250
Herrería y cel'I'ajería. varias composturas y menudencias. 1.000
Total. ... o.
10.210
AnnU.CI\lA.
31
Inau,qul'acion de las nuevas salas y planta baja . . Se estableció el Museo
en el salon de Reí nos (14) y sus dos contiguos (O). en <.Ionde aún persiste.
porque la planta baja no se inauguro hasta el año 184,5, y las salas de Ultramar todavía mas adelante, y á medida que han ido aumentando las colecciones.
El dia 23 de octubre de 1841 se abrieron las es posiciones públicas;
eran los martes y sábados, de nueve á doce de la mañana y de dos á cuatro de la tarde.
Diligencias del Director D. Lean Gil del Palacio en pro del Afuseo. Era
entonces Director el Bl'iga<.liel' D. Leon Gil del Palacio, que, digno imitador
de Navarro, se puso en I'elucion con los establecimientos del Estado y particulares para la adquisicion de armas de todas clases, y con varias casas
de la grandeza para obtenel', ya en cesion absolula ya en calidad de depósito, objetos pertenecientes á personajes distinguidos de los pasados tiempos; y tambien empezó á formal' la rica' coleccion de banderas que adornan
el Museo .
.4.dquisicion de armas y de piezas de artillería antiguas. Entre las adquisiciones de la primera clase cuéntanse las siguientes: las grandes recálIlaras de Baza; la bombarda de Tudela. llamada Tiro del Puente; la magnifica que tenia la Condesa de Montijo en el castillo de Casal'l"ubios; 9 piezas
antiguas de Valladolid; el notable cañon fOl'jauo de Anciola. y otras del mismo género; varios esmeriles, trabucos y espingardas de Ceuta; un precioso
arcabuz de rueda del siglo XV; hojas de espada enroscadas; modelos de
armas blancas griegas y romanas imitadas en Toledo; piezas de armaduras;
modelos de armas estranjel'as y de las nuevas de pel'cusion; modelos de la
artillería de bronce. hechos en Sevilla á 1/6del natural; y muchos efectos
militares de las Islas Filipinas, acopiados en sus viajes por el Capitan Don
Fernando Halcon. Tambien adquirió las armas y objetos del arte ele la guerra que existian en la Biblioteca Nacional, y fueron concedidos por Reales
órdenes de 4 de setiembre y 22 de diciembre de 1841, entre estos la primorosa plaza de armas de bronce con figuras de plata esmaltada, que habia
pertenecido pel'sonal mente á Ca dos 1Vpor regalo del Emperador de Austria.
En cambio de estos objetos se entregó á la Biblioteca' Nacional en abril
signiente, la librería del Príncipe de la Paz, compuesta de 5.045 volúmenes
(O) En el tercero. hoy sala de armas y entonces taller del pintor de cámara D. José •
Aparicio, se encontró un lienzo (que pasó al Gabinete Topográfico) representando la
IJalalla de San Marcial.
32
MUSEO DE
que conservaba el Museo pOI' tiaberla hallado en el Palacio de Buena· Vista
cuando se instaló.
Adqltisicion de o~jetos históricos. De la segunda clase, d<)stinada á pérpetuar la memoria de preclaros varones y hechos gloriosos, merecen mencion el estandarte y tienda que el Emperador Carlos V llevó á Túnez, Con
los tapices que á la última servian de alfombra, propiedad de la Santa
Hermandad Vieja de Toledo, en cuya Capital se conservaban; la bandera de
Rernan Cortés, procedente del Ministerio de la Guerra (1839); el magnífico
cañon de culebrina de 1557, mandado hacer por el Obispo de Córdoba Don
Leopoldo de Austria, hijo de Maximiliano de Austria, cedido por el Conde
de Altamira; la espada de Aliatar, Alcaide de Loja; la lanza de Rui Diaz
de Andrade, Castellano de Amposta, regalada por su descendiente Don
1. Bermutlez de Castro; el baston. sable y bordados de Torrijos, donacion
de su viuda, quien asistió á la entrega y firmó el acta correspondiente; la
faja del mismo pel'sonaje por el General D. Manuel de la Concha, quien la
habia usado y la tenia de aquel; la espatla de Porlier; el sable turco de
AIí, Bajá de Egipto. regalado por D. Antonio Estéfani; la armadUl'a del
Sullan de lligan, cedida por el General D. José Ruiz de Apodaca; una
pieza de montaña perdida por los ingleses en el asalto de Santa Cruz de
Tenerife; y las llaves del sarcófago en que descansan los huesos de Daoiz y
Velarde.
Tambien seguian ingresando objetos de otl'as clases, como los modelos
de 4.1 piezas de artillería á 1/12 del natural, y los topográficos de Fuenterrabia y Melilla, con otros muchos difereptes, en términos que durante los
años de 184.1 y 184.2 pasaron de 300.
Banderas. En cuanto á bandel'as se consiguieron por el pronto, en 24
de julio de 1842, 20 que habia depositadas en el Minister'io de la Guerra,
y luego muchas mas de provinciales y otros regimientos estinguidos; recayendo una Real orden en 17 de octubre de 184.3, para ,que ingresaran en el
Museo las que dejasen los cuel'pos al adoptar la española. Mas adelante, por
Real orden de 7 de febrero de 1859, se previno por regla general, que las
banderas que se inutilizasen por viejas y hubieran de renovarse, se depositen precisamente en el Museo de Artillería. y las inutilizadas en el campo
de batalla y tomadas al enemigo, se depositen en el santuario de Atocha.
Que siempre que en los almacenes se reciban efectos de guerra, se aparten los curiosos para el Museo. En 18H, con fecha 9 de mayo, dió el
Director general una circula¡" mandando que cuando quiera que en los al·
macenes del cuerpo, al recibirse efectos de gnerra, se bailasen algunos que
33
Al\TILLERlA.
por mérito científico ó artístico mereciesen ser estudiados para los adelantos de nuestra profesion, fueran remitidos al Museo.
Coleccion de bustos. En 1816 se comenzó la coleccion de bustos por
los del Rey y la Reina, fundidos en Trubia. Otros muchos objetos vinieron
á enriquecer el Museo por este tiempo, y si no fueron tanlo~ como deseaba
y solicitó Palacios, consistió en la escasez de recursos ó en diticullades insuperables.
Seccion de Artilleda JI municiones. A causa de tanto aumento, y principalmente por los objetos pesados, se eslableció una seccion de ellos en la
planta baja, destinuda con parlicularidad á 13s piezas y municiones de arlilIerí3, y que se abrió al público en 18t5, segun queda indicado.
Salida de ejemplares duplicados con destino á otros establecimientos. En
cambio facilitaba los ejemplares duplicados, para formar colecciones, á otros
establecimientos, corno por ejemplo sucedió con la fábrica de Toledo, y mas
adelante con la Escuela ele ¡iro elel Pardo y el Colegio elel arma.
Seg1'egacion de la Biblioteca. Por este tiempo, en 18iS, se separó la
Biblioteca elel Museo para formal' parte elel Archivo facullativo, establecielo
aquel año en el Palacio de Buena· Vista, quedando solo los ejem pIares de
obras pertenecientes al fondo de impresion, de cuyo valor debia verificarse
el reintegro por la venta.
Primer catálogo. El mismo Di reclor, Gil del Palacio. t1espues de c1asifirar, ordenar y dar debida colocacion á todos los objetos, compuso y redactó
el primer cali:llogo, imp,reso en 184.9. y en el que figuran cerca de 900 artículos, muchos comprensivos de varios objetos bajo el mismo número, y
para cuya impresion adelantó 2.000 rs. el P<Jrque ele Madrid.
En fin, á este Director debió grandes adelantos el Museo; y si bien es
cierto que la decoracion de los salones era un poco recargada y de gusto
algun lanto antiguo, con profusion de tarjetones llenos de letreros yadornos de madera y carton dorado, segun decia despues su sucesor para justificar las acentuadas reformas que introdujo, debido era á lo exíguo de la
asignacion, insignificante para el sosten y progreso de un establecimiento
de la importancia y necesidades del Museo.
Gastos estraordillarios. En efecto, no bastando (os recursos ordinarios,
ni los pequeños arbitrios creados pOI' Palacio, como la venta de los catálogos (*). habia que recurrir á préstamos de la caja del malerial en 1844, y á
(') Se vendían en la portería dell\1useo: Catátogos, á ~ rs.; Biografías de Daoiz, VeSÉRIE H.-TOMO XIV.
3
:34.
MUSEO DE
concesiones eslraorJinarias; como la de 13.421 rs. para salisfacer el coslc de
los modelos de las armas de percusion recibidas del Eslranjero el espresac10
año, y para cubrir aIras alenciones. Eslas subian mas cada vez: no solamente gravilaban lodos los gaslos de la Juuta Superior Facullaliva (con arreglo á la Real orden de 13 de noviembre de 1827) r los de la Comision
permanente del Archivo de Simancas, sino que tambicn los del eslablecimienlO del Archivo facullalivo (3.000 rs.), los de maleriales de conslruccion del calafalco para las honras anuales de los dirunlos del armll, que hizo
n. Juan Fedeli (5.000 rs.), y hasla la decoracion é iluminaciones de la Lchada, mandadas hacer en celebridad de la enlrada de la Reina Madre (6.000
reales), y olros pOI' el eslilo,
En esla época se creó la plaza de maeslro armero, propio del Museo,
con 300 rs. de sueldo y Real nombramienlo, por no baslar á prestar esle
servicio el del parque de la Capilal, que venia haciéndolo.
Recuerdos en honor de Sangran, Palacio y Piriei7'o. Láslima es no le·
ner el relralo de O. Lean Gil de! Palacio al lado del no menos inleresanle
del fundador D, JoaCJuin Navarro Sangran, y el del Brigadier D. Sanliago
Piñeiro, que son los tres Direclores que mas se han dislinguido, y con mas
fe y enlusiasmo se han consagrado al engrandecimienlo y brillo del Museo,
sin hablar de los que viven todavía.
Director Piftúro, su celo y actividad. En octubre de 18~9 tomó á su
cargo la direccion del Museo el inleligeule y laborioso Coronel del cuerpo
O. Sanliago Piñeiro, quien superó en aClividad á su antecesor, logrando Ull
admirable ·ingreso de objelos. La copiosísima correspondencia que siguió
con las auloridades del cuerpo en los depárlamenlos, con los Comandanles
de Arlillería de las plazas, con los Directores de las fábricas y maeslranzas,
y con muchos parliculares y personas notables, prueban sus conslanles desvelos en benelicio del establecimienlo. No solamenle lrató de ampliar las
colecciones que tanlo incremenlo babían lenido en los. últimos años, sino
que se propuso formar uua complcla efe primeras materias, encargando ú
todas parles muestras de maderas y minerales de cobre, eslaño, hierro y
azurre, materiales refraclarios, de moldería y salitrosos, que boy constituyen
uno de los mas notables ramos de riqueza del Museo: solo en el año de 1850
ingresaron 51.0 objetos; mejoró la colocacioll y adornos de los salones, y dió
nueva vida á todo.
larde y Ruiz, á 21's.; copias de las Cuentas del Gran CapiLan, á ~ rs.; y ejemplares de
la Carta riel Rey Don Sancho el Bravo á Guzman el Bueno, :í i rs.
ARTILLERíA.
3l)
Adquisiciones curiosas. De este período datan varias lombardas y morteros antiquísimos de la planta baja, el caiion de San Ignacio, el montante
de García de Parcltes, una lanza' de torneo del Marqué.s de Jura·Real, la
espada del Duque de Ciudad-Rodrigo, la del Duque de Bailén, que está tocad-a á los cuerpos de San Fernando y de San Isidro, y que envió la Reina
Isabel en una bandeja de plata cincelada de 34.6 marcos de peso, el dia 30
de setiembre de 1842; tambien la espada, baston y una laya de labrar la
tierra, que fueron del General- Mina; y el sable turco que cojió al General
París, despues de matarle, el cabo Vicente ~Ianzano, regalado .por el Duque
de Ahumada. Invitado el Duque de la Victoria á ceder su espada. contestó
que durante su vida no creia que debiese estar depositada. El de Valencia
prometió una de -las suyas.
Se dispuso «un aparato para esponer con decoro al público» las espadas
y bastones del Duque de Bailén y demás notabilidades de la milicia, para
lo que concedieron al Iuseo, fuera de la asignacion. 19.4.1 21's. con cargo al
crédito estraordiuario abierlo para atender á los gastos ocasionados en los
honores lributados al espresado Duque de Bailén por Real decreto de 24. de
setiembre de 1852.
La coleccion de banderas continuó aumentándose; en 1853 se recibie- •
ron las de la extinguida Milicia Nacional, que á poco fueron devueltas por
Real orden de 12 de setiembre de 18M. Se acrecentó la coleccion de buslos con los del Príncipe de Asturias, Velarde, Daoiz, Maria y otros. todos
vaciados en Trubia. Se adquirió un modelo de la plaza de Gijon, obra del
Coronel D. Rafael Tuñon, en 16.000 rs., que fueron adelantados á la caja
á reinlegrar 500 mensuales. Se recibieron las curiosas armas que habian
sido tomadas al enemigo en la espedicion de Joló, enviadas por el General
Clavería. Ingresaron muchos objetos de diferentes clases, como colecciones
de cápsulas y chimeneas y olras, así de nuestras fábricas como enviadas
pOI' las Comisiones de Oficiales del cuerpo qne viajaban pOI' el Eslranjero.
Se heredaron los efeclos que formaban el pequeño Museo de la fábrica de
fusiles de Sevilla al tiempo de su estincion; lo mismo que mas adelante sucedió lambien con los de la de Plasencia. En cambio se enviaron al Colegio
de Segovia al'mas repelidas.
Proyecto de una coleccion de fit'mas·autágrafas. Hubo el pl'opósito de
formar una colecciüll de autógl'afos de todos los Directores generales que
habia tenido el cuerpo, á cuyo efecto se comisionó al Teniente del Museo,
D. Mal'iano Perez de Castro, en febrel'o de 1851, con facultad para l'egistrar el Archi va de la Direccion general: pensamienlo que no llegó á reali·
~.l
USEO
D~
zarse, pero que sería bueno llevar á cabo alguna vez formando un albul1l
de firmas. como se ba hecho con las de los defensores del parq ue en 1.808,
Daoiz, Velarde y Ruizo
.
Proyecto de la adquisicion de la tienda de Froancisco lo Se entablaron
negociaciones con el ~1arC(ués del "Basto, Gentil-Hombre del Rey de Napoles (por mediacion del Sr. Bermudez de Castro), para conseguir la tienda
que sirvió á Francisco' 1 de Francia, prisionero de los espailOles en Pavía;
mas parece que las exijencias pasaron los límites de lo razonable. Quizá en
el dia, habiendo cambiado las circunstancias, se podría Ilegal' á un arreglo.
aunque costase algun sacrificio, que bien lo merece un objeto tan interesante, que tan buen juego baria con la tienda del competidor eterno de
aquel Hey, que existe en este Museo.
Redaccion de un catálogo mas estenso y detallado que el primero. Llegó
á ser tal y tan grande el acrecentamiento de las colecciones. que perdió
todo su interés el catálogo de 184.9, y fue necesario emprender desde 1851
la redaccion de otro mas estenso. que no tuvo tiempo de concluir el Coronel Piñeiro, si bien trabajó hasta el número 492, mientras siguió comisionado en Madrid, á su ascenso á Gefe de Escuela en 18t>3, con objeto de
terminarle; lo que no llegó á cumplir, pues por Real orden de 30 de octubre de 1854. se le mandó acudir á su destino en el 2: departamento, quedando encargado su sucesor. O. Pedro Valera, de dar cima a dicho trabajo.
con los antecedentes que dejó ordenados Piñeiro elÍ tres legajos y muchos
apuntes sueltos.
Piqueté de artilleros para vigilar las salas. DUI:anle el mando de este
'Director se destinó al MlJseo, además de la guardia. un piquete de 10 artilleros para la vigilancia de las salas en los días de exposicion, en lugar' de
los 3 ordenanzas que asistian desde 1842 á peticion de Palacio, y se introdujo la costumbre de cambiar papeletas con los demás Museos de Madrid.
P.rimera Exposicion industrial de fl/adrid en 1850 o .En el mismo período comenzó á figurar el ~Juseo en las Esposiciones industriales. á contar de
la verilicada en Madrid en el ailo de 1~!>o, en la que Pilieiro fue designado
. para representar al cuerpo y dar colocacion á los objetos pertenecientes á
esté. E1l\1useo exhibió Jos bustos de bronce de los Reyes y Reina Madre,
de Narvaez y Azpiroz, de valor de 10.000 rs. cada uno. y otros de hierro,
de las mismas personas, de 1.200. Tambien envió los de bronce, de Argüelles, 'foreno. Mon y Pidal; el de hierro de Júvellanos, y la estátua del
General Leon, del mismo melal, tasados los primeros á 40000 rs. y el último y estátua á 600. Se presentaron lambien minerales y productos varios.
37
•
Primera Exposicion Universal de Londres. Tambien fue Piñeit'o el encargado de enviar á la Esposicion de Londres del mismo año los objetos
del cuerpo, que fueron un .fusil á piston,. de Plasencia, tasado en '142 1/2
reales; 1 alabarda antigua, grabada y dorada, de Toledo, en 300; 8 hojas
de espada y sable, de la misma. en 3.040; 1 busto del Rey, de °Trubia, en
10.000; 4 litografías hechas en la propia fábrica; 2 piezas de hierro batido
construidas en Ouate, del Museo; y 1 obús de 9 largo. de Sevilla. En el
Museo figura, desde fines de 1852, la medalla que obtuvo la fábrica de Trubia en aquella Esposicion Universal, principalmente por el busto del Hey.
Pintores copiando o~jetos del JlJltseo. La fama del Museo se iba haciendo general: no eran ya solamente los Oficiales del cuerpo y del ejército, y
los estranjeros, los que obtenian permisos especiales para estudiar los objetos de las colecciones, sino que se daban á los artistas de nombradía para
sacar copias de las armas preciosas ó raras, y de los trofeos, como sucedió
en 1853 con el acreditado paisajista D. Carlos Maria Esquivel y el pintor
de Cámara O. Bernardo Lopez.
Tambien acudian las Corporaciones á nuestro Museo en busca de trofeos
y objetos vistosos para adornar sus ceremorias ó fiestas. Entre los infinitos
ejemplares de este género, se cuenta la puntual costumbre de llevarse ban·
deras y otras cosas al Tribunal Supremo de la Guerra para la funcion anual
que celebra en Sílll Isidro, el 20 de noviembre, en sufragio para los militares difuntos; lo mismo que la del Ayuntamiento. de pedir las urnas de
Daoiz y Velartle para el aniverSario del 2 de mClYo; sin contar con lo que
contribuye á la fiesta que todos los años tributa el Cuerpo de Artillería á
su Patrona Santa Bárbara.
Aumento del taller y sus labores, El tallm' tambien recibíó algun impulso. habiéndole renovado con aumento de una fragua. de que antes carecia. lo que costó 4.000 rs. En él se hicieron muchas restauraciones, algunas de importancia y delicadeza, como la de la tienda de Carlos V,
que costó 3.000 rs., y la del modelo de fortificacíon, de bronce con figuritas de plata, y las de varios otros modelos y armas; se cónstruyeron mesasaparadores para los minerales y primeras materias, que se estaban coleccionando, y nuevo catafalco para los aniversarios de difuntos del cuerpo,
que costó 40.000 I'S., y pasó al cuidado del Parque en junio de 1857 (lo
mismo que en 1858 pasó tambien todo lo perteneciente á la fundicion de'
Santa Bárbara). Para todo lo cual hubo necesidad de adoptar prudentes
economías y echar mano de ingeniosos arbitrios, siendo compensados tanos desvelos COll la satisfaccion que mostraba el cuerpo eu poseer un Museo
ARTILLERíA.
t
38
AJL:SEO IIE
que podia competir dignamente con los del Estranjero. Gran parte de gloria cupo en este resultado al ilustre Director general D. Francisca Javier de
Azpiroz. á quien tanto debe el arma de Artillería.
Di1'ector [J. Pedro Vatera. El nuevo Director del Museo. D. Pedro Valera, se mantuvo en su desUno de 1853 á 1808. Los sucesos principales de
este periodo son: la disolucion del Real Gabinete Topográfico; dos esposiciones públicas; instalacion del taller de precision en el Museo; tru:"lacion
al mismo de la litografía; establecimiento de una olicina fotográfica; la pubricacion del segundo catálogo; y un robo de caudales y efectos.
Supresion y reparto del Real Gabinete Topográfico. La supresion del
Gabinete Topográfico de S. M., de que era á la sazon Director el Coronel
Teniente Coronel del cuerpo D. José Zizur, se verificó por Reales órdenes
de 30 de octubre y 2 de noviembre de 185i, en las que se mandaba repartir sus efectos entre los ~luseos de Pintura, Artilleria é Ingenieros, debiendo ponerse de acuerdo los respectivos Directores. Al nuestro correspondieron los modelos de )Jadrid y Aranjuez, y uno de un navío, obras las dos
primeras de D. Leon Gil del Palacio, segun queda manifeslado.
Esposioion Universal de París y A,q1'icola de AJadrid. Fueron las Esposiciones, la Industrial de París de 1855, á la que se remitieron por Real
orden de 19 de febrero del mismo, (,los objetos de origen ó fabricacion española existentes en el ~Iuseo dignos de figurar en ella," así como la coleccíon de maderas que al efecto se facilitó al cuerpo de Ingenieros de Montes;
y la de Agricultura de Madrid de 1857, para la cual se puso á disposicion
de la Junta Directiva la tienda de Carlos V,.y valió al ~ruseo el ingreso de
la coleccion de maderas pres('ntadas por la fábrica de Trubia, con lo que se
introdujo la costumbre de dejar los establecimientos del cuerpo á beneficio
del Museo los productos que presentan en las Esposiciones.
Talle1' de precisioll. El laller de precision se insla ló en el MlIseo en
abril de 1857, debiendo ser Subdirector .nalo de este el .Director de dicho
laller. destino que hasta esto no habia existido, á mCllOS de considerar como tal al Gcfe ~Ile habia por parle del cuerpo de Ingenieros antes de la separacion. Se puso en la habilacioll que ocupaba el Pagador y Encargado de
efeclos.
Litografía. La antigua litografía del Museo, aunque sin dejar de estar
aneja al mismo, babia llegado á convertirse de hecho en una dependencia
esclusiva de la Direccion general, y á ella se vino á agregar la de Trubia
en 1853; pero en IBM se reslituyó csla última á su matriz, y volvió larnbien la primera á su primitivo local á dependcr direcla y efcctivamen!e del
ARTILL~:níA.
3!)
Museo, corno ha seguido hasta el dia con grande utilidad para el establecimiento y para la Junta Superior Facultativa.
Fotogr'ofía. El principio de un taller de fotografía provino de una disposicion del Director general, mandando entregar al Teniente del Museo,
O, Luis Villaverde. 120.000 rs. para ensayos para las aplicaciones de la
fotografía á la representacíon de los objetos del material de guerra. Este
taller, con la litografía y oficina de uibujo, forman una sola dependencia en
el dia de mucho servicio, como se acaba de indicar.
Impresion del segundo catálogo. y su segunda tirada. En mayo de 181:>6
quedó concluido el catálogo, en cnya redaccion tuvo mucha parte el Capilan
D. José Ciscar, y se entregó el manuscrito al Director general, quien lo
aprobó y autorizó su impresion en 11 de julio siguiente, despues de informe favorable de la Junta Superior Facultativa, aunque aconsejando acertadamente que la tirada. no fuera muy numerosa,» á causa de las muchas
var¡"aciones que con el trascurso del tiempo se van haciendo necesarias. La
lirada fue de 500 ejemplares. adeltintando para ello la Direccjon general
a.ooo rs .• á reintegrar 000 mensuales. y se puso á la venia al precio de
16 rs. cada ejemplar. Despues. en 1863, se efectuó otra de 1.000 ejemplares, que vendidos al mismo Jlrecio al princi pio, hoy se dan á 81'S., pero se
venden poquísimos, por 10 incompletos é inexactos que han venido á ser á
causa de los aumentos, bajas y variaciones despues de 18 años, quedando
todavía una existencia de muchos ejemplares, que no lendr:ín seguramenle
salida, y que se de~ieran retirar de la circulacion porque no dan idea del
~Iuseo. y producen muy fundadas quejas de los compradores, que no pqeden
ser contestadas en razon y justicia,
Robo de dinero y alhajas, Consistió el robo en 5.2qO rs. en melálico,
la bandeja de plata regalada por Isabel II cuando remitió el baston del General Castaños, y algunas piezas de una escribanía del mismo metal que
estaban dentro de la caja de caudáles, la cual se halló agujel'eada; llevaron
además los ladrones una hoja de espada de culebra. ricamente adornada, y
separaron lejos de su sitio, en direccion de la salida, el modelo de fortificacion. de bronce con figuritas esmaltadas, que se tenia en opinion de ser de
plata maciza. Aconteció en la noche del sábado 21 de setiembre de 1856 á
la madrugada del lunes 29 inmediato, en cuyo dia, al ir á abril' la puerta de
la primera sala. el peon de confianza la encontró con picaporte solo, siendo
así que en la tarde de dicho sábado quedó cerrado con llave á vista del sargento de la guardia, sin que esle ni su relevo, ni los artilleros que tuvieron
á sus órdenes, se ap(Jrcibieran del hecho ni notasen nlido ni luz. Se instruyó
4.0
MUSEO DE
la cOITespondiente sumaria pOI' el Ayudante del 5: regimiellto del arma, Dún
Eugenio Carrillo. sin que se pudieran descubrir los culpables, lo que tampoco se consiguió, ni el menor indicio de ello, por las persuasiones y amenazas
que en particular y sucesivamente se emplearon con los dependientes del
~Iuseo. Con posterioridad se instruyó espediente administrativo por elJuzgado
privativo del cuerpo, para salvar la responsabilidad civil de los Llaveros,
ante el Tribunal ~Iayor de Cuentas, para que pudiera servirles á aquellos
de data el testimonio de su inculpabilidad.
Rernision de armas' á la Escuela de tiro del Pardo. Las adquisiciones
continuaron en gran número, pero tambien se dieron en 1857, 71 armas de
fuego portátiles de las repelidas á la fábrica de Oviedo, y despues, en 1858,
olras muchas á la Escuela de tiro del Pardo.
Uniforme de los dependientes. Se limitaron las esposiciones ó entradas
del público á sólo la tarde, de doce á lres, en los dos acostumbrados
dias de cada semana. Para darlas mayor s~lemnidad se estableció, desde marzo de 1857, el uso de uniforme para los dependientes que en ella
tomaban parle, todo lo cual se ha ¡continuado basta el dia en la misma
forma.
A (raso en el pago de los alquileres. Las consignaciones no estuvieron
tan atrasadas como en otros tiempos; en cambio se demoraron los pagos de
alquileres del edificio al Heal Palrimonio. hasla deberle mas de un año(1856),
que luvo que aprontar el Cuerp~, de la caja del' material, en calidad de
reintegro, ínterin lo reclamaban y le era acreditado al de Ingenieros.
En los siguientes años de 185~, 1859· Y1860 no ocurrieron novedades
notables, fuera del aumento de efectos construidos por las fábricas, en vi auos del estranjero por O. Francisco Sancbez ó adquiridos por otros conductos, como la espada del General Tacan, Conde de la Union de Cuba, y los
útiles que sirvieron á la Reina Isabel para poner la primera piedra al taller
del Príncipe Alfonso. en Truoia.
Regalo al Príncipe de Asturias. ~n cambio se regaló, en 18:;9, á este
Príncipe el modelo de un obús de montaña, con su curei13 y demás correspondiente. Tambien se vendieron algunos efectos inúliles.
Segunda Esposicion en Lonlb·es. En el año de 1861 se preparar'on los
objelos para enviar á la inmediata esposicion de Londres.
Proyectos de grandes ?'eformas. Este año merece particular recuerdo,
por' nn proyeclo de reformas tlel Mnseo, presentado por la Junta Superior
Facultativa, de orden del Direclor general, Marqnés de la Habana, bajo las
siguientes bases, (' ú otras mas eslensas y completas, s~ dicba Coi'poracion
ARTILLERÍA.
1.1
lo juzgaba oportuno~l) en el bien entendido que se podria aplicar un millon
de reales á dicha reforma, únicamente para la localidad.
1: Obtener del Real Patrimonio toda la planta baja, para colocar piezas, proyectiles y efeclos de grandes pesos.
2: Obtener del mismo una zona de terreno al Sur, Ó sea á espaldas del
edificio, para construir un tinglado de hieno y cristal para colocar los modelos al natural de toda clase de piezas, proyectiles, montajes y carruajes
del moderno material.
3: Que todos los establecimientos, al construir efectos, enviaran uno de
muestra al Museo.
4: Que se adquieran en el estranjero colecciones de armas, instrumentos y efectos militares.
1): Que se dotara al Museo con un maestro mayor hábil y un operario
para construir modelos y entretener los existentes.
6.' Que se ilustrara el catalogo con un alblllll fotográfico del material
del Museo.
7.' Que se elevara la consignacion al doble, es decir á 8.000 rs. mensuales (7 de mayo de 1861).
Asiqnacion de 10.000 rs., y presupuesto para maquinaria. A conseclIencia de esto, y á propuesta del Director general, se dictó la Real orden
de 30 de abril de 1862, la cual, considerando que por sus muchas atenciones. las fabricas y tallel' de precision no podian construir para el Museo los
modelos y coleccion de armas que necesitaba, y que la consignacion señalada no perm ilia 'estenderse á construcciones y adquisiciones despues de
atender al entretenimiento y gastos mas indispensables, al paso que habia
• la obligacion de estar a la alLura de los adelantos modernos, disponia que
por el materi<l] se asignasen al Museo 10.000 rs. mensuales, en vez de los
4.000 que disfi'lltaba, ademas de los 16.677 presupuestados y pedidos en
marzo para reposicion de útiles, herramientas y moviliario, que se babia de
facilitar del presupuesto estraordinario del material, con cargo al capítulo de
"Fonlenlo de los establecimientos;» tomados los 6.000 de aumenlo mensuales
de la Direccion general y los 16.677 á fin de mes de la misma. Además, en
octubre se pidieron y en 26 de diciembre concedieron, cou cargo al espresado capítulo del presupueslo estraordinario, 6. 7~8 rs. para ensanche del
taller, y constl'uccion de lIna galería de cornunicacíon desde la primera sala
al despacho'del Capilan. con bajada al taller, si bien fue negada la cantidad
de 20.000 rs. que se habia pedido para adquirir un lomo y otras máquinas, porque se debian invertir 4.000 rs, mensuales en eslas adquisiciones.
l\lUSEO l:C
Obras en el edificio. Entre tanto se pedía al Real Patrimonio la ejecu·cion de ciertas obras para la seguridad del edificio, que se suponia algo
ruinoso y deteriorado, asi como que saliesen de él todos los inquilinos par'.
¡¡culares que le habitaban; todo lo cual se negó, consiperancfo las obras de
pura conveniencia para el uso particular del Museo, y el desahucio de los
inquilinos como un perjuicio á los rendimientos de la finca. Pero en junio
se accedió al derribo de ciertos tabiques y á otras obras de ensanche que,
sin perjudicar á la fábrica, eran indispensables para poder colocar muchos
objetos que carecian de sitio, y mas larde a\ ensanche del taller, todo pOI'
cuenta del Museo, y con condicion de deshacerlo cuando lo exijiere la COIltinuacion de la galería de invierno que estaba empezada á espaldas del
edificio.
o por esto se consiguió la amplitud que los no interrumpidos aumentos
del Museo requerían, pues fue preciso entregar al parque muchos efectos
que existian almacenados sin cargo para adornos en festejos y fUllciones,
como fusiles, pistolas, sables, cornetas, clarines, cascos, corazas, útiles de
gastador'es, elc.
Construccion de modelos á 1/.. El resultado de los antedichos gastos,
además de mejor aspecto y mayor desahogo del establecimiento, file la cons·
tmccion de preciosos modelos, que agradaron mucho al Director general.
el primero de los cuales fue una fragua de campaña, en la escala adoptada
definitivamente de l/S del natural.
Revistas de inspecciono Tambien manifestó su complacencia por estos
adelantos el Géneral Dolz, en las revistas de inspeccion que pasó en 20 de
diciembre de 1862 y 22 de enero de 1863,
En mayo de 1862 dispuso el Director general que, además del piquete
tle 10 hombres los días de esposicion, nombrase cada uno de los regimientos de guarnicion en Madrid un ordenanza diario de servicio en el ¡useo.
Memoria anual. Tambien mandó, en 19 del mismo mes, que todos los
años se redaclase y se le remitiese una descripcion delallada del eslablecimienlo, con las innovaciones ocurridas durante aquel período, empezando
pOI' la correspondiente al anterior de 18tH,
En noviembre, tambien de 1862, asislió á copiar objelos el pintor Don
Francisco Sanz.
Director D. Pedro ¡ruegas. Tales fueron los hechos durante el mando
de D, Jose Zizur, que en noviembre de 18640 fue reemplazado por el Coronel D. Pedro (ruegas, que conservó el puesto hasla fin de 1867.
"Uaqttinaria en el taller. En esle periodo. y auo de 1864" se monlaron
•
ARTILLERíA.
43
las. máquinas del taller. en el que, aparle de modelos, se construyó el montaje de una pieza de artillería del siglo Xl V, tan á satisfaccion del Director
general, ([ue ordenó éste se fueran constru yendo 011'05, hasta monlar todas
l~s piezas antiguas
lo cual no se ha podido cumplir porque no solamente
se rebajaron los 10.000 rs., sino que en 1866 quedó reducida la consignacíon á 3.000 rs., como cuando no existia el taller y las necesidades era n
de menos cuanlía. Así es, que se hubo de recurrir nuevamente á Trubia y
Sevilla para que proporcionasen modelos á l/S de la mouerna artillería, así
como la de sus propios edificios; habiéndose recibido no mucho despues los
de las maestranzas de la Coruña y Barcelona, y fábrica de Toledo. Y fue menester asimismo acudir á otros arbitrios económicos, entre ellos el aprovechamiento de los desperfectos de otros talleres, lo que dió lugar á la orden
del Oir'celor general de 18 de agoslo de 1866, para que la maestranza de
dadrid reservase al ~Iuseo todas las maderas de desecho, que en este podrian ser utilizadas, por las cortas dimensiones de sus productos habilUales.
Prosigue el desarrollo del j)fttseo. Sin embargo, los modelos hechos en
las fábrieas, las donaciones particulares y las compras en el estranjero, sostuvieron el desarrollo gradual que el Museo venia esperimentando de mucho
tiempo atrás; esto motivó el proyecto de tomar en arriendo alguna habitacion mas de la planta baja para prolongar esta, la que no consintió el Real
Patrimonio. En efecto, sirva de muestra la diminuta relacion siguiente.
Además de un mortero peróide de 1705, que envió el Comandante general
de Extremadura, dejó en depósito el Marqués de Villavieja una lanta~a de
.1indanao (1865), se recibió la espada del Gencral D. Luis Fernandez de
Córdoba, los sables ele Palarea y de Morillo, la faja del General Quesada
(1865), y la boina y sable ele Cabrera. regalados estos por D. Manuel ele la
Concha; ingresaron los mucbles que sirvieron p:lra firmar el Convenio de
\'or3ar(1, y los llsíldos por O'Donell y Muley Abbas para los preliminares
tle la de Wad-rás; el recibo original que el Sllllan de Marruecos dió á la
lleina de E~paña Isab '1 ll, por las 4 piezas completas de campaña que esta
regaló á aquel en 1864; así como la silla de monlar, á uso de aquel pais,
con que el mismo Sullan agasajó al Teniente del cucrpo D. ~1anuel Gonzalez Estéfani, uno de los portadores de las piezas ("); entraron 13 modelos
n.
(') En t870, y prévio superior permiso, se hicieron tres montajes del siglo XV, para
otl'as tanlas piez 13 de ([ich:l é¡lOCa que posee el :\Jal'llué, de Alc:tiiices.
(") Se entiende que tambien le dió et correspondiente caballo árabe,
t4
MUSEO UE
á l/S de piezas de artillería de los sistemas Rodman, Parrot y Dalgreen
remitidas de los Estados-Unidos por el Capitan D. Joaquin Buega; tambi~~
una magnílica vista fotográfica, de 9 mel. de longitud, de la fábrica de
I(rupp, en Essen, y un muestrario de sus produclos, finezas ambas de este
afamado industrial; los modelos, herramientas y plantillas de la extinguida
fábrica de armas de Plasencia; dos colecciones de armas de Ultramar. coropl'3das en 9.000 rs.; y varios objetos curiosos rnej ¡canos, que donó el Conde
de la Cortina. Por fin, la vista en perspectiva del antiguo Palacio del Buen_
Retiro. comprendiendo desde el Prado hasta los últimos límites del hoy llamado Parqne de Madrid, y desde la puerta de Alcalá hasta San Gerónimo,
Copiado á pluma de otro que hahia en el cuado del Rey, por el Capitan del
.luseo O. Luis Villaverde, quien la regaló, así como la bandera que ondeaba en la alcazaba de Tetuan el 4 de febrero de 1860, cuanuo las tropas
españolas tomaron las trincheras.
Albltm para firmar las personas notables. En 1864 dispuso el Directol'
general que los establecimientos principales, y entre ellos el ~Iusco, tuviesen un album para que en él «suscriban sus nombres, con las obsel'\'aciones que tengan á hien esponer, las personas que los visiten, siempre que
por su categoría, ilustracion tI otras circunstancias se juzgue deba quedar el
recuerdo de su visita; el cual continua abierto cofl el espresado objeto .
.Modelos para la escuela de Estado .Mayor. En 1866 se construyeron
algunos modelos de piezas de artillería para la escue'la de Estado Jayor.
Proyecto de nuevo Reglamento. En el mismo año la Junta Económica
formó las bases para la rcdaccion de un' Reglamento del, 1useo. Auterior
fue la Real orden de 15 de diciembre de 1865, fijando la plantilla del personal facu\lativo, administrativo, peí'ieial y de vigilancia del Musco, que era
con corta diferencia el que continua, si bien ahora con el caracler y dependencia de la Junta Superior Facullaliva que á su tiempo se verán (15 y 16).
En 26 de febrero de 1867, el Director de la fábrica' de armas blancas
de Toledo espuso, que para formar la coleccion de las firmas de su manufactura. yen vista de no existir ninguna con el sello ó marca de aprobacion
del Ministerio de la Guerra, convendria que el Museo la prestase las reglamentarias que estuvieran selladas, para construir otras iguales, que con el
sello de la Direccion general pudieran servil' de patrones autélHicos para la
fabricacion; y así se ejecutó de orden del Gefe superior del cuerpo.
El l/useo envia operarios á la Esposicion de Pa1"is. Al propio tiempo
se enviaron los objetos á la Esposicion de París de 1861, siendo de notar
que á este certamen asistió el maestro tornero del taller , José SOl'ia (17),
ARTILLERÍA.
CartOneS para fundú' los leones del Congreso. Véase otra cosa de. esta
época que merece consignarse. En 1865 se d tinaron 200 quintales de
bronce en cañones tomados á los marroquíes, que exislian en el Museo. para
fundir en nuestra fábrica de Sevilla los dos leones que adornan el pórtico
del Palacio del Congreso, segun Heal orden de 7 de marzo de 187 i.
Fueron 7 cañones, 2 obuses y 1 mortero, de los cuales 3 eran suecos,
1 inglés y otro veneciano.
Poca estabilidad de Directores. Desde la salida del Coronel Iruegas.
cuyo celo yactiviuad se pueden inferir de lo arriba espresado, debido en
su mayor parle á la iniciativa de este Director, y hasta la entrada del actual, en 1810, ó estos Gefes han sido interinos por ausencia de los propietarios, como D. Juan Rodriguez Quintana, que durante el año que lo fue
(1868) estuvo comisionado en Orbaiceta, ó su permanencia ha sido pasaje:a, como la de D. José Casto COl'I'ea. que no duró mas que dos meses en
'\868. y la de D. Francisco ~labi. que no fue mucho mas prolongada.
Espenriicion de papeletas en provecho de la Beneficencia. En este período, aparte de las continuas adquisiciones y de los trabajos del taller, nada
no~ble ocurrió, si se esceptuá la orden del Ministro de la Guerra de 6 de
juli. de 1869, mandando entregar al Gobernador civil de la provincia
2.000 papeletas de entrada al ~lllseo, para espenderlas á beneficio de los
Asilo" de Aranjuez y del Pardo, sin perjuicio de seguir distribuyéndolas
tambim el cuerpo como hasta entonces. Esta espendicion de papeletas por
la autcridad civil en favor de la Beneficencia, continua hoy, al precio de ·2
reales; ~olo que están impresas por dicha autoridad, y son difer ntes de las
del cueqo (').
Visita; cU1'iosas. Entre las visitas curiosas que tuvo, el Museo en esle
tiem po. al pueden conlíl 1': llna Comision del ~f useo Arqueológico Nacional,
para hacu' algunos estudios; el Nuncio de S. S.; y un General lurco.
Anexiol del Museo á la Junta Superior Facultativa. Pero en 1871 se
convirtió ~llleramente el ~luseo en una dependencia de la Junta Superior
Facullatin. El Hegente del reino. en 22 de febrero, dispuso se nombrase
para Direltor del Musco un Coronel, que fuese al mismo liempo vocal de la
Junta Suplrior Facullativa; que el Teniente Coronel y Capitan del establecimiento brmaran lambien parle en lo sucesivo de la citada Corporacion,
tomando tI primero de estos, que desde 1869 se habia constituido en Di-
(') Aotulmente se venden á peseta en la librería de San Martin, Puerta del Sol.
r. (i
~'USF:O DE
reclor, el título de Subdirector, con el cargo de Interventor de la contabili_
dad, que seria lIna sola pJra el ~luseo y Junta, y que el Capilan fuese
gefe del laller é Inspeclor de los lt'abajos que diese la Junta.
.
Queda suprimida la asigllacion fija. En consecuencia se lrasladaron al
Museo lodos los efeclos de la Junla que existian en el parquc, incluso la li.
lografía, y se puso al frenle de esta un maestro grabador lilógrafo y follÍgrafo de planla fija, quc hasla el año anlerior habia eSlado conlralado; lodo
mandando introducir economías, y suprimiendo la asignacion fija de 3.000
·reales mensuales, que algunos años, en liempo de D. Leon Gil del PaJaeio.
habia llegado á 4.000, pidiendo en su lugar por presupueslo mensual lo
que se juzgase proporcionado, segun las necesidades variables de la Junla.
Disohtcion del cuerpo de JÍ1'tiLLel'Ía. Siguióse así hasta el aüo de 1873,
de lan aciaga memoria para el cuerpo, sin otra ocurrencia que el ingreso,
á pelicion de la Comision encargada de erijir un monumenlo á la memoria
del Duque de Teluan, del relralo ecueslre de esle General, pinlado al ól~o
por D. Dióscoro Puebla, y pagado con el sobranle de los fondos rccaudados
para el espresado monumenlo.
Vida del .lJIuseo durante la interinidad, ti inolvidable dia 8 de febrero
de dicho año de 1813, se hizo cargo del Museo, de orden del Capilar General de ~radrid D. Manuel Pavía, el Coronel, Teniente Coronel de lslado
Mayor, D. Hermógenes Saruaniego. Luego se encargó el Comisario P. Manuel Arahucles, hasla el 27 de junio, en que fue n'ombrado Direclor el Coronel de Infanlel'Ía D. Antonio ~iolló, auxiliado por un Comandalle y un
Capilan de la misma arma. Hasla esta focha, dicho Comisario aClllluló las
funciones de Direclor é inlerventor, leniendo la tercera llave de la caja el
Oficial de Adminislracion militar encargado del polígono. El ~IlSeo siguió
su vida. sin que la inlervencion de Gcfes y Ofidales agenos al cuerpo de
Artilleria haya dejado recuerdos desagradables, pues lejos aquelos de hacel' alleraciones y plantear reformas, como facilmenle podrín cre~rse, luvieron el buen crilerio y la prudencia de dejar el establecimiento cO'l'er' pOI' el
camino que le encontraron trazado. Pero no es menos cicrto quesi el cuerpo no se hubiera reorganizado sobre sus antiguas bases y pcrsmal, probablemenle el Museo hubiera desaparecido, segun deja sospcchar a orden de
16 de setiembre, mandando que el armero y maeslro de monla,es pasaran
al parque á preslar sus servicios; y que si por esla medida se lIviera que
paralizar la consiruccion de modelos y no [ludieran utilizarse er el parque,
se despidiera lodo el personal sobrante.
Esposicion de Viena. Sin embargo, en esle inlerregno se ceebró la Es-
ARTILLEníA.
.fj
pJsicioll Universal de Vicna, cn la que el Museo oblllVO un premio (medalla
lle mérito', aj como el maestro dcltaller, D. Joaquin Cajal, otra de cooperacion; habicndo sido nombrado cl maestro armcro del mismo, D. Fausto
pcrez, que por. orden de 24 de marzo habia sido comisionado para la inspeecion y colocacion de los efectos del cuerpo, ex perta ó peri lo del Jurado
inlernacional en el grupo XVI, seccion 2.", «A rmameQto general, Artillería
é Ingenieros militares.» (18) Pero ya habia quedado todo dispuesto antes
de la disolucion. Se empacó la remesa en 15 cajones, con peso de 800 kil.
Ycoste de 500 pesetas (19). Las inciclencias mas parliculares relativas á di·
cho certamcn, conccrnientes al Museo, fucron las que sigucn.
Enagenacion de objetos del cuerpo en Viena. En 3 de abril de 1873
mancló el Gobiel'l1o, que para lograr que los objetos remitidos de las fábricas
y otros est(lblecimientos del cuerpo para la Esposicion de Viena, sean conocidos en cl pais y apreciados los adelantos de la industria militar, se recogieran al terminarse y quedaran dcfinitivamente en el Musco. En 7 de junio
se dispuso, que si Austria y Prusia deseaban para sus ~Iuseos objetos del
uuestro, se cedieran á los precios indicados por este en 30 de mayo, ingresando su producto en el mismo (del cual ya eran propiedad todos los
remitidos por el cuerpo, segun la orden anterior); en su consecuencia, la
Cornision española vendió algunos. aunqne á precios iilferiores á los de tasacion, hecha con IIn aumento de 25 por 100 por razon de gastos generales
sobre el valor intrínseco de los objetos.
Los vendidos fueron los siguientes:
Rodela cincelada, del siglo XVI, al Museo de Viena. 30.000 rs.
Espada cincelaría, de la misma epoca, al de Berlin.. 5.326
Espada árabe, al Príncipe D. Alfonso de Barban y
Borbon
,•,
, 1.000
Tambien se vendieron á ~(useos y particulares varias hojas de sables y
espadas, cuyas ventas todas fueron aprobadas en 23 de agosto, si bien se
previno en 13 del mismo á la Comision, se abstuviera de enagenar los efectos construido.3 espresamente para modelos. Los productos de estas ventas
ingresaron en el Tesoro Nacional.
Reorgani::;,acion del Cuerpo. Sobrevino la reorganizacion del Cuel'po por
decreto dc 21 dc setiembre del mismo 1813 y orden del 23 inmediato para
poner á los Gofes y Oficiales en posesion de los destinos qlle [enian el 8 de
febrero; y por otra del 25 se hizo cargo del ~luseo el Capitan que era del
mismo, D. Joaquin Bouligny. El primer trab¡¡jo flue se emprendió en esta
48
~IUSEO DE
nueva era. fue el de la conslruccion de una cureña para el cañon de monlaña Plasencia.
En diciembre regresó de Viena el maestro armero, despues de dejar
em pacados todos los efectos de la pertenencia del Museo (que no se recibieron basta ma rzo de 1814.).
Exposicion Nacional. Mientras tanto, en 9 de octubre. se mandó que el
susodicho Capilan entendiera en la colocacion y arreglo de los objetos del
cuerpo en la Esposicion (acional que iba á celebrarse en Madrid á fines del
mismo año.
En esta fue agraciado el ~Iuseo con una medalla de plata, y el Capilan
Bouligny con un diploma de coopel'acion; y se concedieron al Museo los
efectos presentados por la fábrica de Tnledo (premiados con medalla de
oro) (20).
Como se ve, el Museo ha podido figurar á un tiempo en dos Esposiciones, siendo premiado en ambas, y sin resentirse de esta falla de objetos la
riqueza de las colecciones.
Cl¿estion de edificio. Una cueslion ha preocupado en eslos ú!limos
años á los encargados del Museo, que ha sido la del edilicio. Sabido es ya
que la parle ocupada por aquel era el piso principal y parte de la planta
baja, hallándose el resto de este y las buhardillas, que caen sobre los salones, .habitadas por varios particulares enteramente eslraños al establecimiento; y que la espresada localidad costaba al Estado 17.885 rs. anuales,
pagados al Real Patrimonio por semestres vencidos. Por ley de 12 de mayo
de 1865,' fueron ceuidas varias' fincas de! Real Patrimonio á la nacion, y en
1868 tomó d~ todas posesion la Hacienda nacional.
En vista de esto. el Director del Museo es puso al de Artillería, en 6 de julio
de 1869, la anomalía de seguir p3gando aquel alquiler el Ministerio de la
Guerra al de Hacienua, y los inconvenienles de tener en el edilicio habitantes particulares, en su mayor p3rte gentes pobres y sin respons3bilid3d, y
que por lo tanto convenia solicitar la cesion completa PIl favor e1el cuerpo,
que como directamente interesado en el brillo e1el estable(;imiento, era quien
mejor podria mirar por la conservacion del ediíicio, posible mediante
oportunos reparos, á pesar del estado de deterioro á que habia venido á
parar por el descuido en que lo habia tenido el Patrimonio, y que amenazaba ser mayor en lo sucesivo. Se hacia observ3r de paso su inutilidad para
los servicios ordinarios, por su situacion y distribucion, su escaso v310r intrínseco, al propio tiempo que sus recuerdos históricos, y los inconvenientes
de la traslacion del Museo á otra parte. En 20 de octubre del mismo aiio
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