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Falsas denuncias

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Falsas denuncias
l
her mind to this extent, does she merit our sympathy, Or
has she gotten what she deserves? That response is left to
the individual reader or spectator.
An interesting authorial wink involves the Daughter's
warning to her adversary that because she will die with
the "text" of her life complete, she will have no chance to
obscure truth (i. e., meaning) by inserting double readings and rhetorical flourishes as she often did in her
dramatic texts. It is interesting to note that the qualities
the Daughter attributes to her mother's plays characterize Carmen Resino's theater as well.
Another subtext of this quasi macabre play raises
contemporary issues of our hurried lives, the worship of
youth, rampant materialism, concern with image and
pursuit of power, all of which invite devaluation of
elderly. One of the problems posed in the play is faced
many families when a relative needs end-of-life care.
person indicated for such duty may consider him/herself
too busy to undertake this potentially onerous task. Such
is the position taken by the Daughter, who nevertheless
acknowledges that the mother cared for her during numerous illnesses. The Daughter's defense -or evasion of
reality- is to pretend that she does, indeed, attend to the
dying mother's needs, albeit grudgingly. If we can trust
what the Daughter says in this regard, the person who
stood by the mother in her final need was the son; unlike
the Daughter, he showed compassion, or at least did his
duty. Obviously, the play raises many questions and is
open to various readings and conclusions.
128
Lidia Falcon
F ALSAS DENUNCIAS
FALSE CHARGES
Introducci6n de la autora
PERSONAJES
LAJUEZ
LA DENUNCIANTE
ELFISCAL
CHARACTERS
THE JUDGE (female)
THE COMPLAINANT (female)
THE PRosECUToR (male)
la primavera de 2005, en la prensa espafiola apareci6
entrevista con la juez decana de los juzgados de Baren la que esta senora afinnaba que se estaban predenuncias de maltrato por mujeres contra sus
.-anaos que eran falsas, y que Unicamente pretendlan
!l..olver rapidamente la problematica de su separaci6n
tener que acudir a los tribunales civiles. Estas dec1anlUones provocaron una enonne ~xpectaci6n en los mede comunicaci6n, que las reprodujeron repetidas vea la juez se Ie hicieron numerosas entrevistas en la
_u.u1~inn y en la radio, y provocaron una reacd6n de
desagrado en los grupos feministas, en los
~gados de las mujeres y naturalmente en las propias
Iftctimas de maltrato. A las reacciones de las feministas
respondi6 el fiscal jefe de Catalunya -un hombre por
que siempre fue progresista- dandole la raz6n a la
En un pais, como Espana, donde mueren asesinadas
/IIllualmente mas de cien personas: esposas, novias, amanhijas, madres, hijos, cuii.ados de los asesinos -inc1uininos y ancianos-, por las agresiones de los hombres
la familia que llevados de la furia machista son incade perrnitir la libertad de la mujer, cuando ya hemos
131
conseguido el divorcio y la igualdad legal entre hombres
y mujeres; donde se supone que dos millones de mUjeres
son apaleadas sistematicamente en el interior del hogar
por el hombre con quien conviven; donde se producen
unas quince mil violaciones a mujeres e incontables abu50S sexuales y violaciones a menores, de los cuales no se
denuncia ni el cinco por ciento; las afirmaciones de la
juez decana de Barcelona resultan enormemente indignantes ante la realidad de que nuestra sociedad abandona desde hace siglos a las mujeres victimas de maltrato.
Las activistas feministas habfamos logrado avances ultimamente en la defensa de las victimas de maltrato machista. En los ultimos meses se ha aprobado una legislacion mas punitiva y represora de los maltratadores, que
ha entrado en vigor el 19 de junio de 2005, y precisamente es en este momenta cuando se desencadena la
ofensiva judicial con el unico fin de no tramitar las denuncias y de defender a los hombres.
Yo escribf entonces varios articulos en la prensa diaria
de Catalunya no solo rechazando las acusaciones de denuncias falsas que habfan publicado la juez y el fiscal, sino explicando las verdaderas condiciones en que se encuentran las victimas y sus reacciones ante la justicia; una
justicia que se les niega continuamente, considerandolas
poco dignas de confianza, dispuestas siempre a mentir
en provecho propio. La denuncia de una mujer por delitos de maltrato 0 violacion es recibida por la polida y los
jueces con la desconfianza del que espera que sea un embuste inventado por la denunciante. Ningun otro delito
tiene este tratamiento, ya que al denunciante de un robo,
estafa 0 agresion se Ie atiende con cortesfa y dando por
supuesto que 10 que declara es cierto. En resumidas
cuentas, a la mujer que sufre y denuncia malos tratos de
su compafiero, se la victimiza doblemente, culpabilizandola de mentir en las denuncias.
Si al teatro corresponde no solo la representacion de
la realidad sino tambien la denuncia de los males de esa
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l!anUdU; si en alguna medida esa teatralizacion de un
dominado por la injusticia y la dureza contra los
debiles puede contribuir a despertar la conciencia en
sociedad que ampara esas injusticias, y si la ironia y el
rcasmo son materiales que sirven para crear la parodia
esa realidad, dandole la fuerza que aumenta sus conyo las he utilizado para denunciar las injusticias
se siguen cometiendo contra las mujeres y crear un
feminista que sigue la misma linea de otras obras
como Pague, calle y no moleste, con el deseo de
sirvan para despertar conciencias, denunciar injustiy mejorar este mundo.
LIDIA FALC6N
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La acci6n transcurreen el despacho del JUEZ de un Juzgado
de Instrucci6n. La mesa de la JUEZ, con carpeta, expedientes, telijono. Un ordenador allado. EI retrato del Rey en la
pared. EI sill6n de la JUEZ muy alto. EI silton frente a su
mesa mas bajito. El espacio sera muy pequeno y estaran
apifiados La JUEZ, el FISCAL y la DENUNClANTE. La JUEZ Ie
. . habLara a la DENUNClANTE frente a frente. EI FISCAL ten, dra que quedarse de pie.
En escena la JUEZ, con toga, sentada detras de su mesa mirando unos papeles. Se oyen unos golpecitos en la puerta.
Adelante...
Se abre la puerta lentamente y la DENUNClANTE asoma la
cabem por la abertura. Tartamudeando pregunta.
Puedo...
(Impaciente.) Sit sl, claro, ya se 10 he dicho ...
(Con brusquedad.) Venga, venga de una vez.
- (En pie delante de la mesa.) He recibido
esta citaci6n... (Enseiia un papel.) Y me ... me han dicho... ahi fuera ... que usted querla verme .. .
Sit sl, la he citado porque usted present6 una de.nunda contra su marido... hace... quince dfas ... (Consulta los papeles.) Bueno, sientese, sientese...
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Al sentarse fa
DENuNClANTE
queda muy bajita frente a fa
JUEZ.
DENUNCIANTE.- (Temerosa.) Hace un mes y medio que
presente 1a denuncia...
JUEZ.- (Sorprendida.) ,Un mes y medio? ... Aver... (Consufta los papeles.) Ya... pero, ,no ha presentado a1guna
otra despues?
DENUNCIANTE.- No, antes ...
JUEZ.- (lmpaciente.) ,Antes? lCuando?
DENUNCIANTE.- Varias veces ... Hace unos meses, y e1 mo
pasado...
JUEZ.- lAh, sf? Y ,por que?
DENUNCIANTE.- Pues... por 10 mismo...
JUEZ.- (RegafMndola.) ,Ah, sf? ,Y por que presenta varias
denuncias por 10 mismos hechos? ,No sabe que eso
no se puede hacer? ,Que se puede entender como denuncias fa1sas?
DENUNCIANTE.- (Desconcertada y balbuceando.) Bueno, es
que e1 siempre hace 10 mismo...
JUEZ.- ,Que?
DENUNCIANTE.- Me pega ... me insulta... me amenaza...
JUEZ.- (Remangandose las mangas de la toga.) Bueno,lY que
pas6 con las otras denuncias?
DENUNCIANTE.- (Se encoge de hombros.) No se...
JUEZ.- (lmpaciente.) lA que juzgado fueron?
DENUNCIANTE.- (Negando con la cabeza.) No 10 se... No me
10 han dicho nunca ...
JUEZ.- (Con un marcado gesto de desconJianza.) j6igame,
usted no puede venir aquf, aqul, al juzgado a verter
ca1umnias contra la justicia! Usted se cree muy lista,
lverdad? Cree que con decir que ha presentado varias denuncias ya esta todo dicho, y que inmediatamente la prensa y 1a televisi6n 1a haran famosa y
pondran verdes a los jueces que es de 10 que se trata···lverdad?
DENUNCIANTE.- (Tartamudeando.) No... no ... yo no...
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jNo me venga con subterfugios! Si hubiese presentado esas denuncias, la policia habria ido a buscar
a su marido; el juzgado los habria citado a los dos, y a
estas horas ya se habrian celebrado varios juidos de
faltas, 0 se habrianabierto diligencias previas ... Y de
todo eso, lque?
No... no se... A ml nadie me ha citado...
(TriunJante.) jPorque no hadenunciado, claro! jEso
est jEso es 10 que pasa siempre! jY los periodistas como tiburones al olor de la sangre! jUsted viene aqui a
provocar, eso est (La observa inquisitivamente mientras
la DENUNCIANTE tiembla.) ·,No sera usted un ganeho
de la prensa, 0 poor, de esas asociaciones de feministas provocadoras y desquiciadas, que s610 quieren
desprestigiar a los jueces?
(Temblando yllorosa.) No, no; que va ... yo
vengo sola...
JUEZ.- Pero bien aeonsejada por su abogado, claro ...
'E>ENUNCIANTE.-No, no tengo abogado... He ido a denundar a la policia porque mi herrnana se ha empefiado...
Dice que asf no podemos seguir viviendo...
JUEZ.- (Nuevamente inquisitiva.) lAh, no? lY c6mo estan
viviendo?
DENUNCIANTE.- Yo... pues... como siempre....
JUEZ.- Vaya manera de eontestar... Veamos, desde que
usted dice que present61a primera denuncia lha vivido con su marido... ?
DENUNCIANTE.- Sf, claro, ,que iba a haeer?
JUEZ.- (fA mira detenidamente con desconJianza.) jAaaah! De
modo que usted sigue viviendo con su marido mientras
presentaba denuncia tras denuncia porque Ie pega, lverdad? (Grita.) ilY usted pretende que yo me crea eso!?...
DENUNCIANTE.- Es que... Ie perdone... despues me pedia
perd6n y yo ... pues claro, eref que podia cambiar, y
como al fin y al cabo es el padre de mis hijos.
JUEZ.- jAeabaramos! Usted Ie ha perdonado despues de presentar la denuncia y pretende que nosotros, jnosotros!,
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la Administraci6n de Justicia, estemos aquf horas y
dfas tramitando denuncias y celebrando juicios para
que usted, y otras muchas como usted, perdonen a los
maridos y luego se vayan a la cama con elios ... (Furiosa.) jPero se han creldo que esto de presentar denuncias es un deporte! jYa podfa usted haberse dado
cuenta antes de presentar denuncia de que su rnarido
era unbuen hombre y el padre de sus hijos!... iAcaso
sera que no existen los malos tratos que alega? Aver
si aclara usted de que acusa a su marido...
DENUNCIANfE.- (Balbuceando.) Es que yo no me explico
bien... Yo no tengo estudios, sabe... (A punto de llorar.)
Y me siento muy deprimida, no se por d6nde tirar...
JUEZ.- (La mira largo rato y balancea la cabeza.) jAja! jAcabaramos! Como no sabe que hacer se viene aquf a denunciar, como para pasar el rato, ino?
DENUNCIANfE.- (A punto de llorar.) jHuy, no! jPor Dios!
jSi a mf 10 que mas me ha costado ha sido denunciarIe!... He aguantado muchos anos para no tener que
contarle todo esto a la policia y a usted ... Lo he hecho
al final por los nifios, para que no siguieran sufriendo
10 que estamos sufriendo... jSi usted supiera 10 que yo
hevivido!...
JUEZ.- (Cortdndola con un ademan.) jHuy, no, senora! jAquf
no estamos para escuchar toda su vida! jComo si nosotros tuvieramos algo que verI Usted tiene que ir a
psiquiatra y no al juzgado, caramba ... Pero ya que ha
presentado esta denuncia de la que tengo que hacerme cargo ... (Aparte, can fastidio.) jCon la cantidad de
asuntos importantes de verdad que tengo que resolver!... Pues ahora me tiene que ac1arar algunas cosas ...
(De pronto mira a su alrededor; se sorprende.) jHuy, si no
me habfa dado cuenta de que no esta el fiscal! (Levanta
el telifono.) Aver, dfganle a un fiscal que venga, que
tengo que tomar declaracion a una denunciante de
violencia domestica. jPues, que 10 busquen!
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de un golpe. Se rebusca en los bolsillos del panta16n
y saca un movil. Se levanta y pasea por el despacho mientras habla.
iD6nde estan los fiscales? lNo hay nadie en la fiscalia? jVayan a ver en citaciones 0 en el decanato 0 en
el Tribunal Superior, 0 en el bar, pero que venga un
fiscal, que no puedo tomar una declarad6n! (Cuelga de
nuevo enfadada. Se vuelve ala DENUNCIANTE.) jUsted no
me ha ocasionado mas que contratiempos! jSi a usted
no se Ie hubiera ocurrido presentar esa denuncia yo
no tendrfa ahora que perder el tiempo de esta manera!
jAhora no hay fiscales y no puedo seguir esta declaraci6n! (Suena el otro teiefono, y 10 levanta.) jPero bueno!
iD6nde esta ese fiscal? lEn un juicio por estafa? (Con
sarcasmo.) jPues que 10 deje todo y que venga inmediatamente, que aquf tenemos un asunto mucho mas
importante! iUna senora que no sabe que hacer y presenta denuncias contra su marido! (Cuelga de un golpe.
Se dirige a La DENUNCIANTE.) ... JEI fiscal va a tener que
desplazarse desde otro juicio para tomarle dec1aracion a usted porque a usted se.le ha ocurrido presentar una denunda!
DENUNCIANTE.- (Timidamente.) He presentado mas de
una...
JUEZ.- (Mas enfadada.) ,Peor, porque nos ha dado mas trabajo! jTomarle dec1araciones y declaraciones!
DENUNCIANTE.- 5610 me han citado una vez, usted ...
JUEZ.- (Muy inquisitiva.) Le advierto que si me lleva la
contraria puedo imputarla por un delito de desacato y
otro de desobediencia y otro de ... de... (No encuentra el
nombre.)
DENuNCIANTE.- (Asustada.) No, yo... porque usted me
pregunto...
JUEZ.- (Dando un pufietazo encima de la mesa.) Pues aver,
ahora Ie pregunto... iQue clase de malos tratos denunda?
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DENUNCIANTE.- (Cada vez mas asustada.) Yo, bueno... no
se... malos tratos ... es que el me ha pegado...
JUEZ.- jBueno! LMalos tratos, 0 Ie ha pegado?
DENUNCIANTE.- Yo no se la distind6n...
JUEZ.- (Sardonica.) ... jPues vaya, viene a denundar y dice
que no sabe si son malos tratos... ! jJa, ja!
En ese momenta se abre Ia puerta y entra corriendo el
FISCAL vestido de paisano. Estd sudando y rojo de la carrera.
FISCAL.- LMe llamaba?
JUEZ.- Sf, sf, esta Denunciante de violencia domestica ...
Vea... (Le alarga Ia carpeta que tiene encima de Ia mesa.)
EI FISCAL coge la carpeta que Ie da Ia JUEZ, y comienza a
pasar paginas a toda prisa sin leer.
JUEZ.- (AI FISCAL.) jFfjese! Despues de que ha presentado
varias denundas ahora 1a denundante dice que no
sabe... LEh, que Ie parece? (Se vuelve a Ia DENUNCIANTE
yen tono amenazador.) jEs que aqui estamos hartos de
denuncias falsas!, Lentiende senora? Senoras y senoras... (con tono de desprecio.) jY sus abogados! iQue vienen a denundar de malos tratos inexistentes a pobres
maridos, ineautos, que no se pueden imaginar la astuda de los abogados y la mala fe de sus mujeres, y todo para eonseguir sus buenos dineros, Lverdad? ...
DENUNCIANTE.- (TembIando y tartamudeando.) No, si yo no
tengo abogado ... Yo s610 denundaba los malos tratos,
y 10 hlce porque mi hermana se empen6 ... y bueno,
tambien el me amenaza de muerte cada dia ... yo no...
quiero dinero ... Bueno, s610 10 que necesito para dade
de comer a los runos ... Como no encuentro trabajo,
porque no he trabajado nunca y llevamos vados meses separados ... el no me ha dado nada... Ahora estamos todos en la easa de mi hermana pero somos muehos y no cabemos y si pudiera alquilar un piso...
140
jEso faltabaL LEs que acaso no tiene piso la fami
lia?
Sf, claro, pero esta e1 y no se quiere mar-
jPues, claro, d6nde ha de estar si es su casal jVamost Y usted tambien deberia estar en su casa con sus
hljos, que tienen que reladonarse con su padre, que
para eso es sU padre, Lentiende? Porque ahora usted
les ha causado un dano psicol6gico importante sepaI<lndoles de su padre... (Dirigiindose en parte a la
DENUNCIANTE y al FISCAL.) Porque 10 que estas mujeres y sus abogados no quieren entender es que los runos tienen el derecho de tener padre, Lentiende? Y
que el padre tambien tiene derechos, Lcomprende?
Usted no puede decidir por su cuenta que no vue1van
a verle, Lentiende?
DENUNCIANTE.- (Totalmente desconcertada.) Yo... me parece que es e1 el que no les quiere ... No 1es hace easo, y
cuando 10 hace es peor ... les causa dano ... Los trata
mal... Los runos no quieren estar con el... Los grita, los
amenaza... Nos amenaza a todos con matamos... Tenemos mucho miedo ... Es una tortura...
JUEZ.- (Se pone en jarras.) jUna 'tortura! jSera posible!
iC6mo puede exa$erar de esa manera! iEn Espana no
se tortura a nadie! Lo acaba de declarar el Ministro de
Justida, Lentiende? (Se dirige a ella, sefialandoIa con el
fndice.) Despues de otras calumnias de una pajara como usted, que es la presidenta de Amnistia Intemadonal, diciendo que se tortura en las carceles y en las
comisarias... jY eso es mentira, entiende, entiende!
Porque si asi fuera 10 sabriamos los jueces y habriamos condenado a los que 10 hlcieran... jY eso es mentira, tan mentira como que a usted 1a torture su marido!... Porque, Lusted sabe 10 que es la tortura? ..
Vamos aver... (Se inclina sobre la mesa para preguntarle.)
Contesteme: LAcaso la cue1ga de los pu1gares de una
viga... 0 la sube a una mesa con la cabeza cubierta con
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una capucha negra y Ie conecta unos e1ectrodos a1 te~
cho para descargarle corrientes eIectricas, eh? ,0 Ie
hunde 1a cabeza en una banera llena de agua hasta
que no puede respirar, eh? .. ,01a desnuda y la hace
andar a cuatro patas atada por el cuello como un pe~
rro?
La DENUNCIANTE con los ojos desorbitados niega con la
cabeza a medida que la JUEZ va preguntando cada una de
las formas de tortura.
JUEZ.-,Con que no, eh? ,Y usted se atreve a denundar a
su marido por tortura? ,Sabe 10 que significa denun~
da falsa? Usted esta cometiendo un delito, ,comprende? Uno 0 mas, porque e1 falso testimonio tambien es
un delito... ,Tiene algo mas que dedr?
DENUNCIANTE.- (Llorando.) No, no... yo s610 quiero vivir
tranquila...
JUEZ.- (Cada vez mas agresiva.) jPues no 10 parece! jPorque
en vez de quedarse en casa con sus hijos y su marido
se pasea por los juzgados obligando a trabajar a la
Administrad6n de Justicia, gastando el dinero de los
contribuyentes y agobiando a jueces y fisca1es que tenemos otros asuntos de verdadera envergadura que
resolver!...
Mientras la JUEZ hablaba el FISCAL ha pasado varias veces
las paginas del expediente a toda prisa sin enterarse. La
JUEZ se vuelve a el y Ie pregunta.
~i'\l....- Pues bien, ,que pretende usted que hagamos
nosotros?
(Lo mira desconcertada. Balbucea.) No se...
(Mas severo aun.) Usted no sabe 10 que quiere, y
eso que esta hablando de su marido, con el que debe
llevar varios anos viviendo, ,verdad? ... lY pretende
que 10 sepamos nosotros?
Querfa... que me protegieran...
r1::l'..AL.-,Ah, si? ,Y c6mo?
(Lo mira aterrada, vacila varios segundos,
mira a la JUEZ intentando encontrar en ella ayuda; la JUEZ
la mira interrogandola tambien con la mirada severamente.
Al final se encoge de hombros.) No se... No tengo idea ...
rI5CAL.- (Cierra el expediente con un golpe. Se vuelve a la
JUEZ.) El Ministerio Fiscal solicita que se sobresean Iibremente las diligencias abiertas a denunda de la denunciante por vio1encia domestica, y se incoen nuevas
diIigencias contra la denunciante por falsa denuncia,
asi como que se abra expediente gubernativo contra el
abogado que ha dirigido e1 procedimiento, a tenor de
10 dispuesto en los articu10s de 1a Ley de Enjuiciamiento Criminal y e1553 de la Ley Orgamca del Poder
Judicial.
.
DENUNCIANTE.- (Temblorosa.) Yo no tengo abogado ... Ya
10 he dicho ...
JUEZ.- (Cerrando a su vez ia carpeta de papeies que tiene encima de la mesa.) Pues ahora ibien que 10 va a necesitar... !
"ll!l'...AL.-
Se apagan las luces rapidamente.
JUEZ.- ,El Ministerio Fiscal tiene algo que preguntarle a
la denundante?
FISCAL.- 5i, Senorfa... (Se vuelve a la DENUNCIANTE en tona
severo.) A ver senora, usted asegura que tiene miedo
de su marido, ,no?
La DENUNCIANTE afirma con la cabeza.
142
143
Comentario
.lAdia Falcon, fundadora del Partido Feminista de Espana
lJ,lafeminista emblematica de su pais, trabaja de modo
~nsable para remediar la opresion de la mujer. Falsas
Mnuncias, que representa la fuerza de sus posturas y su
JeQz, se centra en los modos hegem6nicos masculinos del
.. $stema legal que pueden perjudicar a la mujer. Las afir~ones de la juez y el fiscal de Barcelona descritos en
'laIntroduccion de la autora seguramente han inspirado
.. accion de esta fantasia negra. ,,0 pasaran de verdad esQmaS parecidas?
Uno supone que la profesion legal esta dedicada a
,ciispensar la justicia a todos y que los jueces tienen en
$lenta su obligacion de obrar de modo imparcial y de
acuerdo con las leyes vigentes. Esta obra, sin embargo,
desmiente tales suposiciones. Como la autora, destacada
,~gada defensora, conoce intimamente el sistema legal
espanol, el vergonzoso tratamiento de la Denunciante
, :bien puede caracterizar las experiencias de algunas vlc,timas de la violencia domestica.
La Denunciante es la tipica mujer atrapada en una
relacion abusiva. Con poca formacion, se ha casado joven, nunca ha trabajado fuera del hogar y no esta preparada para mantenerse a si misma y a sus hijos. Nerviosa
145
en el ambiente hostil de la entrevista, no logra convencer
a la Juez ni al Fiscal de la gravedad de su problema. La
obra sugiere que aquellas personas situadas en las estructuras del poder legal en Espana pueden obrar independientemente, ya que el sistema no controla los procedimientos.
En cuanto a esta Juez que no demuestra compasi6n
por la Denunciante, ella representa la mujer que ha adquirido autoridad en una profesi6n largamente controlada por los hombres y ha asumido sus actitudes. El puesto
alto de 1a Juez frente a la silla baja de la Denundante comunica visualmente el poder relativo de las dos y que la
Juez percibe a la Denunciante como inferior a ella.
Como el Fiscal representa ese sector de la profesi6n
que desconffa de la mujer, descarta cualquier version de
los acontecirnientos que la Denundante logra balbudr.
Juez y Fiscal, por tanto, no mandan investigar sus quejas,
Ie niegan el apoyo psicologico y econ6mico que necesita
y acaban quitandole la poca confianza que Ie queda. ASl
se perperua el viejo c6digo opresor de la mujer.
,Cua! sera e1 destino de esta Denunciante y de tantas
otras como ella? lSera obligada por las circunstandas a
quedarse con el marido abusivo? lAcabarA matandola el
marido? En desesperacion, ,se prostituira para poder separarse? lAcabara su vida recluida en un hospital psiquiatrico? lSe suicidara.? Esta obra es una llamada de
aviso lanzada desde dentro del rnismo sistema legal espano!.
146
Dramatist's Introduction
spring of 2005, the Spanish press carried an interwith Barcelona's Chief Judge that attracted wideattention. In this interview, she stated that women
:falsely charging husbands with domestic violence
to bypass the civil courts and thus obtain legal
more quickly. The judge's assertions were
in the mass media, in numerous television and
interviews and provoked the ire of feminists, deattorneys and, of course, the victims of domestic
In his response to the feminists, Catalonia's
Prosecutor, a man who had seemed progressive besupported the judge's statements.
laws that proclaim gender equality and allow
some Spanish men refuse to grant freedoms to
Murdered annually in Spain in macho aggresare over a hundred wives, girl friends, lovers, moth'sons, daughters and brothers-in-Iaws (including
children as well as the elderly.). Spain is likewise
where every year two million women are sysbeaten in their homes by the men they live
where fifteen thousand women are raped and
countless cases of sexual abuse and rape of minor
take place, and not even 5% of these crimes are reIn the context of Spanish society, that for centuries
147
Fly UP