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Document 2895214
Revista Mexicana de Investigación Educativa
ISSN: 1405-6666
[email protected]
Consejo Mexicano de Investigación Educativa,
A.C.
México
Cortez, Nolvia; Jáuregui, Berenice
Influencia del contexto social en la educación bilingüe en una zona fronteriza de Sonora y Arizona
Revista Mexicana de Investigación Educativa, vol. IX, núm. 23, octubre-diciembre, 2004, pp. 957-973
Consejo Mexicano de Investigación Educativa, A.C.
Distrito Federal, México
Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=14002310
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Sistema de Información Científica
Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal
Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto
RMIE, OCT-DIC 2004, VOL. 9, NÚM. 23, PP. 957-973
Investigación
INFLUENCIA DEL CONTEXTO SOCIAL
EN LA EDUCACIÓN BILINGÜE EN UNA
ZONA FRONTERIZA DE SONORA Y ARIZONA
NOLVIA CORTEZ / BERENICE JÁUREGUI
Resumen:
Se llevaron a cabo dos estudios de caso con familias fronterizas de Estados Unidos y México para conocer sus percepciones hacia el uso de la lengua, identidad fronteriza y opciones educativas. La elección del idioma y la necesidad de
preservar la identidad difieren, haciendo sentir a la familia méxico-estadunidense
más vulnerable a perder su identidad étnica y su lengua materna; mientras que
la mexicana percibe el aprendizaje del inglés como una ventaja de sus hijos
sobre aquellos que no son bilingües, sin sentirse vulnerables de perder su identidad o lengua.
Abstract:
Two case studies of border families from the United States and Mexico were
carried out to discover the families’ perceptions of language use, the border
identity and educational options. The selection of language and the need to
preserve identity differed. The Mexican-American family members felt more
vulnerable to losing their ethnic identity and native language, while the Mexican
family members perceived the learning of English as an advantage for their
children over non-English speakers, and did not feel vulnerable to losing their
identity or language.
Palabras clave: lengua, educación bilingüe, influencia social, identidad cultural,
Estados Unidos, México.
Key words: language, bilingual education, social influence, cultural identity, United
States, Mexico.
Nolvia Cortez: es profesora de tiempo completo en el Departamento de Lenguas Extranjeras de la Universidad de Sonora. College of Humanities, Department of Spanish and Portuguese, 1423 E. University
Blvd., Modern Languages 545, Tucson, AZ 85721, CE : [email protected]
Berenice Jáuregui es investigadora del Centro de Investigación en Sistemas de Salud del Instituto Nacional de Salud Pública CE: [email protected]
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Cortez y Jáuregui
La frontera mexicana como creadora de identidad
E
l intercambio cultural, político y social que existe entre la frontera de
México y Estados Unidos ha sido de interés para diferentes estudios
sociales debido a la dinámica específica de la zona, donde una característica es el uso del idioma: empleo del inglés, del español o de ambos al
mismo tiempo, como una manera de interactuar en la comunidad fronteriza. Debido a la constante interacción de los habitantes y a las necesidades de establecer lazos de comunicación, la educación se ve afectada
en las generaciones más jóvenes, promoviendo el bilingüismo como una
herramienta que mejorará su habilidad para interactuar, tanto social como
profesionalmente, con los miembros de ambas comunidades.
De tal forma, las comunidades fronterizas ofrecen un sitio privilegiado
para estudiar la relación entre lenguaje e identidad y, con mayor profundidad, la que se establece entre grupos etnolingüísticos dominantes y dominados (Carli, 2003).
La frontera entre México y Estados Unidos de América ( EUA ) es un claro
ejemplo de este fenómeno, debido a la naturaleza de diferenciación de poder entre los dos países. Sin embargo, no se trata solamente de una división
territorial, sino de un área integrada en esferas sociales, culturales, políticas
y económicas de ambas naciones (Fernández, 1989; Hidalgo, 1995).
La migración constante de mexicanos hacia el país del norte ha dado
lugar a varias generaciones de méxico-estadunidenses así como de residentes mexicanos fronterizos, quienes incidieron en el desarrollo de un sistema social regional único donde la cultura, la interacción social y la estructura
familiar se disiparon por los dos lados de la zona. El resultado es una
comunidad transfronteriza, formada por familias que fortalecen sus lazos
sociales debido a los movimientos de población que se dan, de manera
circular y cotidiana, entre ambos lados de la frontera para satisfacer necesidades (Ojeda, 1994).
La variabilidad entre los tipos de fronteras méxico-estadunidenses puede
deberse a la interacción de ciertos factores como: a) fecha de fundación
de las ciudades, b) proximidad geográfica a México, c) densidad de la
población mexicana y d) desarrollo económico (Hidalgo, 1995). Con
base en lo anterior, la relación entre los habitantes, el uso del español y
la mexicanidad como identidad pueden asociarse de manera continua o
discontinua, fluida o con conflictos, dependiendo de la confluencia de
los factores mencionados. En ciudades fronterizas más antiguas, la ecua958
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Influencia del contexto social en la educación bilingüe en una zona fronteriza de Sonora y Arizona
ción entre mexicano como identidad y el español como lengua se percibe
de manera natural y cotidiana, a diferencia de ciudades de reciente fundación, por la interacción social entre ambas poblaciones.
Una distancia geográfica más lejana entre la ciudad fronteriza mexicana y la estadunidense es una condición que lleva a una ambivalencia
en la relación entre identidad y lengua. La proporción entre habitantes
de descendencia mexicana o anglo-estadunidense también enriquece o
inhibe la ecuación entre mexicanidad como identidad y el español como
lengua; por ejemplo, la población de la frontera estadounidense con una
alta concentración de habitantes de origen mexicano, facilita el mantenimiento del español y la conservación de la identidad como tal; mientras que una mayor proporción de anglo-estadunidenses inhibe la vitalidad
del español y, con ello, la “mexicanidad” de la zona.
Para Hidalgo (1986), los valores de la lengua y sus variedades se magnifican
en la frontera debido a la multiplicidad, multidireccionalidad y a los contactos multiétnicos y multilingües que existen entre los tres principales
grupos etnolingüísticos de la región: mexicanos (español), méxicoestadunidenses (inglés-español) y anglo-estadunidenses (inglés). Las diferencias lingüísticas y étnicas ayudan a mantener distancias entre estos grupos
mientras que, al mismo tiempo, hay rasgos únicos del contexto fronterizo
moldeados por la convivencia y mutua influencia.
De acuerdo con los parámetros de Hidalgo, la frontera de Nogales presenta un alto grado de naturalidad y continuidad debido a la interrelación
de los factores indicados. Ambas ciudades tienen la misma fecha de fundación, están localizadas de manera inmediata (basta cruzar la línea fronteriza para llegar al corazón de las dos) y la densidad de población de origen
mexicano o latino en el lado estadunidense es de 81%, mientras 17% es de
origen anglo-estadunidense ( US Census Bureau, 2000).
Por otra parte, Nogales, Sonora, México es la ciudad fronteriza del estado de mayor crecimiento demográfico y expansión económica ( INEGI ,
2000), mientras que del lado de EUA , Nogales se encuentra en uno de los
condados más pobres del estado de Arizona ( AZ ), con 21% de sus familias
por debajo del nivel federal de pobreza. ( US Census Bureau, 2000). Esto
puede explicar por qué la interacción entre los habitantes de ambas ciudades se ha caracterizado por un relativo grado de cooperación y convivencia
en los ámbitos institucional, gubernamental (local) y personal, donde este
último es el más visible.
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Lozano (1997) describe la presencia de sonorenses en el sur de Arizona,
de tercera, cuarta o hasta quinta generación, que aún visitan a sus familiares en Sonora. Los lazos sociales y familiares se fortalecen con el tiempo, a
pesar de la división fronteriza. El sentido nacionalista y regionalista que se
demuestra por sus raíces y el hecho de tener relaciones cercanas con sus
familiares en su lugar de origen es una característica de esta región. Esto se
puede observar por el paso constante entre las dos ciudades; en 2000, el
Servicio de Inmigración y Naturalización de EUA reportó más de 40 mil
cruces diarios, con fines personales y laborales, en esa frontera.
En Nogales, Arizona es evidente una situación lingüística muy diferente a otras fronteras; ahí se presencia un “bilingüismo estable” debido
a la coexistencia de anglo y méxico-estadunidenses (Hidalgo, 1986). Es
decir, se puede usar tanto un idioma como otro sin que se altere la estabilidad de alguno. Debido a que en términos poblacionales los angloestadunidenses son una minoría, el uso del español prevalece sobre el del
inglés, este último se restringe a las escuelas y a los dominios donde se
interactúa con anglo-estadunidenses, tales como centros de trabajo, oficinas gubernamentales u hospitales. En contraste, en el contexto social e
informal, entre los mexicanos (nacidos en México o en Estados Unidos),
el idioma de mayor presencia es el español o su uso simultáneo con el
inglés. Hidalgo (1986) documenta el mismo fenómeno en el sur de El
Paso, Texas donde la falta de habilidad o de voluntad para hablar español se consideraría una “deslealtad cultural”.
Nogales, Sonora tiene cinco veces la población de su ciudad hermana
(160 mil a 32 mil, según los censos de cada país en 2000) debido al flujo
migratorio originado por las oportunidades de empleo que genera la industria maquiladora. El español es el idioma principal, mientras el inglés
se restringe a dominios muy específicos donde pueden laborar angloestadunidenses o en zonas turísticas. Por otro lado, hay una interacción
cotidiana con el inglés por la exposición a los medios de comunicación
que llegan a los hogares fronterizos; las televisoras y las estaciones de radio
intercalan programas en ambos idiomas y los pobladores escogen entre
uno y otro, sin importar en cuál están; de tal forma, mientras que no
todos los habitantes de Nogales, Sonora son usuarios activos del inglés,
muchos están expuestos a él de manera cotidiana.
En ambas poblaciones el objetivo es aprender es el inglés. Las razones
varían según el lado en el que uno se encuentra. Para los habitantes de
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Influencia del contexto social en la educación bilingüe en una zona fronteriza de Sonora y Arizona
Nogales, AZ es el idioma oficial (aunque no es el de mayor uso); es, como
lo mencionamos anteriormente, el de las escuelas, el de las instituciones
gubernamentales y el necesario para conseguir servicios médicos y prestaciones de bienestar social; de tal modo, aun cuando no es el que se
utiliza mayoritariamente, la motivación para aprenderlo tiene fines
integracionales si se quiere alcanzar el sueño americano (Gardner, 1988).
En cambio, para los habitantes de Nogales, Sonora, el motivo para aprender
inglés es de carácter instrumental (Gardner, 1988), expande las posibilidades de empleo y es una herramienta para lograr beneficios educativos,
culturales y sociales; además de la importancia que le atribuyen como
“idioma de la globalización”, que hace que sea éste, y no otro, el idioma
a aprender.
En este marco se examinará la relación entre identidad y lenguaje, entendida la identidad como un proceso mutable (Wodak, 1999), construido por prácticas discursivas que continuamente se redefinen y se negocian
dentro y fuera de las comunidades. Las narrativas de las madres y sus hijos, de cada lado de la frontera, revelan sus percepciones hacia el uso de
lenguaje, identidad y opciones educativas.
Metodología
El proyecto se realizó con dos estudios de caso, en donde se exploró la
percepción de familias fronterizas de EUA y México con respecto al uso del
inglés y el español; se examinaron los diferentes efectos de aprender inglés
como segundo idioma en una comunidad mexicana y la conservación de
ambas lenguas en una comunidad méxico-estadunidense con la finalidad
de identificar aspectos de identidad y opción educativa, además de conocer cómo, dónde y por qué utilizan cierto idioma de acuerdo con la situación en la que se encuentran.
Por ese motivo, en el segundo semestre de 2001 se realizó un estudio
exploratorio de tipo cualitativo con el fin de examinar el significado de la
educación bilingüe en familias transfronterizas y analizar la influencia del
contexto social en la zona de Nogales, Sonora / Nogales, Arizona.
Para recolectar la información se llevaron a cabo entrevistas a profundidad, principalmente con las madres de los dos hogares estudiados, pues
son ellas las principales promotoras de la educación de sus hijos. En la
familia que radica en EUA , no hay padre, el núcleo lo conforman Lupita
y su hija Angélica; mientras que en la radicada en México, está integrada
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por los padres y dos hijos varones (los nombres de los participantes se
modificaron para mantener el anonimato).
Las familias fueron contactadas porque ambas madres asistían a una
clase de inglés, impartida por la autora principal de este artículo, pues
estaban interesadas en aprenderlo para ayudar a sus hijos en las tareas escolares. Los criterios de inclusión fueron:
•
•
•
•
familias de origen mexicano (por lo menos los padres);
que en el contexto social (incluyendo la escuela y/o la casa) se utilizaran
tanto el inglés como el español;
que hubieran hijos en edad escolar; y
tener familiares en ambos países.
Al inicio de la entrevista, a cada familia se le pidió su consentimiento para
ser audiograbadas, además se les precisó la confidencialidad y anonimato
del estudio.
La guía de preguntas se elaboró desde una perspectiva antropológica
del estudio Funds of knowledge (Recursos de conocimiento), realizado en
unidades domésticas de grupos minoritarios en EUA con el propósito de
identificar los recursos que las familias destinan a comida, casa, actividades sociales y educativas; dependiendo del bagaje cultural e intelectual,
será como se distribuyen los recursos, es por eso que el nombre del proyecto es Recursos de conocimiento , integrando el cúmulo de conocimientos y
habilidades para el bienestar familiar (González, 2001).
Una vez transcritas las entrevistas, se elaboró una clasificación para la
codificación por categorías de análisis, dependiendo de la información que
se recogió y con la que se elaboró un cuadro con los diferentes elementos
obtenidos en la educación bilingüe y los factores que influyen. Así, las
categorías de análisis que surgieron para este estudio fueron:
•
•
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Uso de lenguaje: manejo del inglés, español o su uso simultáneo ( code
switching ) así como el contexto en que se utilizan los idiomas.
Repercusión e influencia en la educación : el impacto de las políticas
sobre el idioma en las opciones que tienen los padres para educar a sus
hijos, específicamente el caso de Nogales, Arizona y la puesta en marcha de una ley que restringe el acceso a los niños a una educación
bilingüe (Proposición 203).
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Influencia del contexto social en la educación bilingüe en una zona fronteriza de Sonora y Arizona
•
Identidad fronteriza : la configuración de identidad de los actores
sociales que habitan en el área fronteriza méxico-estadunidense, la
que se ve moldeada por ubicación geográfica, características individuales, dinámica familiar, factores históricos, contextos sociales
y políticos.
Resultados
Datos generales de las familias
Ambas familias estudiadas son trabajadoras, donde el español es el idioma de interacción familiar. Lupita, la madre de Nogales, Arizona, tiene
53 años de edad y es madre soltera con una hija de 11 años. Es mexicana
de nacimiento y estadounidense por nacionalización, migró a Arizona a
los 12 años junto con sus padres y hermanos. De acuerdo con la descripción de Martínez (1990), Lupita es una migrante que vive y trabaja en
EUA pero cuyo estilo de vida responde a las normas culturales mexicanas.
Para ella es fundamental que su hija, Angélica, aprenda inglés para integrarse al sistema educativo y, eventualmente, al campo de trabajo; además, nació en Estados Unidos, lo que implica el uso cotidiano de ambos
idiomas.
La otra madre es Elizabeth, residente en Nogales, Sonora; tiene 28
años de edad, está casada y tiene dos hijos, de seis y dos años. Son consumidores binacionales (Martínez, 1990) puesto que guardan pocos nexos
con EUA , con la excepción de adquirir productos de consumo personal.
Elizabeth estudió la carrera técnica de cultora de belleza, que es en lo que
trabaja. La familia ha podido reconocer las ventajas de saber inglés a
través de otras personas, especialmente parientes cercanos que tienen
profesiones donde usan el inglés de manera intensa; así, creen que tener
a sus hijos en una escuela bilingüe les dará ventaja, inclusive en un futuro cercano:
[…] quiero que mis hijos tengan una buena educación porque están en frontera
y porque en estos tiempos es necesario estar bien preparados. Quiero que él
aprenda lo que yo no aprendí ( RE-E-1 ).
Ambas familias han hecho planes pensando en el futuro de sus hijos para
proporcionarles educación y un mejor futuro. Como mencionamos, las
dos son trabajadoras y mucho de su esfuerzo está dirigido en proveer a sus
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hijos opciones distintas a una educación tradicional monolingüe a pesar
de no contar con altos ingresos.
Uso de lenguaje
Como se ha descrito, la relación entre EUA y México es desigual, empezando por la jerarquía en el uso de los idiomas; donde el español es el
de menor dominio, a diferencia del inglés que se considera el de mayor
“utilidad” y, por ende, de prestigio, aun cuando se usa en determinados
contextos.
Por esta percepción de diferencia de valores atribuida a las lenguas,
muchos habitantes de ambos lados de la frontera aspiran a aprender el
inglés precisamente por la movilidad social relacionada con su uso. Incluso, en los canales tanto mexicanos como en los hispanos de Estados Unidos se transmite una cantidad significativa de comerciales que ofrecen cursos
de inglés (por ejemplo, “Inglés sin barreras”, “Inglés a tu manera”, etc.);
para ello muestran a una persona sin posibilidades de éxito por no saber el
idioma y es hasta que lo aprenden cuando lo alcanzan.
Escogí escuela bilingüe para mi hijo porque es mi responsabilidad educarlos.
Estamos en la frontera y ahora hace falta que estén bien preparados. Quiero
que él pueda defenderse solo cuando esté grande. La educación es lo único
que le voy a poder dejar ( RE-E-2 ).
Por otro lado, de acuerdo con las políticas de Estados Unidos, el español
no se considera una lengua que promoverá la movilidad social, por el contrario, muchas veces es vista como un problema, sobre todo si es la única
con que cuenta una persona (Ruiz, 1984). Argumentos como el anterior
han propiciado un movimiento de “english only ”, que pide que el idioma
oficial de EUA sea el inglés (hasta ahora no existe uno para ese país, aunque
algunos estados han declarado al inglés como la lengua oficial de la entidad),
ha promovido la eliminación de la educación bilingüe porque, supuestamente, “interfiere” con el aprendizaje del inglés, aun cuando este argumento ha sido refutado por especialistas en lengua (Crawford, 1991; Padilla,
1991). Se considera que este movimiento ha sido el promotor principal de
iniciativas como la Proposición 220, en California, y la 203 en Arizona
(actualmente ley) para restringir el acceso a la educación bilingüe a niños
que tienen una lengua materna distinta al inglés.
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Influencia del contexto social en la educación bilingüe en una zona fronteriza de Sonora y Arizona
Como hemos mencionado anteriormente, en México, saber inglés como
segundo idioma es educativa y profesionalmente benéfico para aspirar a
mayores oportunidades en EUA . Sin embargo, a pesar de las políticas impuestas para eliminar la educación bilingüe, hay quienes ven la ventaja de
dominar ambas lenguas, como el caso de Lupita, que menciona los beneficios de su sobrino al contar con una carrera y, en especial, por su dominio de los dos idiomas:
Una persona que habla los dos idiomas puede llegar a donde quiera, me doy
cuenta con mi sobrino, que es un alto ejecutivo en Phoenix por sus estudios,
y también es porque habla los dos idiomas perfectamente ( ICS-L-3 ).
En el contexto mexicano, el uso del español es para comunicarse en todas
las arenas; la identidad como tal no se resquebraja si nunca se aprende a
hablar inglés. Pero, indudablemente, hay más acceso a este idioma extranjero –y a ningún otro– y, por ende, existe un discurso casi natural, de que
el inglés automáticamente abrirá las puertas para tener “éxito” en la vida.
A diferencia del resto de Estados Unidos, el español no ocupa una
posición de menor valor que el inglés en la mayoría de las esferas de
interacción en Nogales, Arizona, con pocas excepciones como en la educación y en otras instituciones gubernamentales. En Nogales, Sonora,
hay más contacto con el inglés que en otras partes de la república mexicana, donde escucharlo a diario es parte de la vida. Para los residentes de
estas ciudades, el bilingüismo es una ventaja incuestionable. Ellos se ubican
dentro de la definición de Lambert como “gente que, debido a su ascendencia, interés o solamente por el lugar de residencia, tienen conexiones
sociales y emocionales con ‘otro’ grupo” (Romaine, 1989) [Traducción
de las autoras].
En el lado estadunidense de la frontera, el mantenimiento del idioma
nativo y el bilingüismo son un hecho cotidiano. El fronterizo bilingüe
utilizará ambas lenguas para diferentes propósitos, con distintas personas
y en diversos contextos (Baca, 2000). Así lo hace notar Lupita con su hija,
a raíz de su formación bilingüe:
Mi hija Angélica platica en los dos idiomas, todo depende de con quién está
hablando [...] Sabe que cuando la persona no habla inglés debe de hablar en
español porque es de mala educación ( UL-L-1 ).
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El bilingüismo se puede diferenciar según las condiciones en que se aprende,
es decir, saber otro idioma puede ser un elemento que contribuye al conocimiento del niño o bien un requisito para sobrevivir en un nuevo
sistema. Elizabeth lo ve como una “inversión” en la educación de sus
hijos: “yo quiero que mis hijos tengan todas las oportunidades posibles,
no quiero que la falta de inglés los limite” ( RE-E-1 ).
En cuanto a la mezcla de ambos idiomas –code-switching– comenzaremos
con un ejemplo por parte de Lupita:
Pero las cosas aquí son así, hay mezcla del 50-50, inclusive lo noto ahora más,
que ya no está recibiendo educación bilingüe; antes o hablaba en un idioma o
en otro, ahora habla más revuelto ( MI-L-4 ).
En las poblaciones méxico-estadunidenses, como en otras donde interactúan
dos idiomas, es común la creación de un código sistemático de fusión de
lenguas. Myers-Scotton (citado en Baca, 2000) analiza cómo ocurre esta
mezcla entre bloques del discurso o entre oraciones separadas, enfocándose en el momento en que ocurre la amalgama dentro de las oraciones “[…]
la mezcla de idiomas no es aleatoria, pero subconscientemente sigue ciertas reglas y restricciones que no violan la sintaxis de ninguno de los dos
idiomas” (Baca 2000).
Según un estudio realizado en los habitantes de Puerto Rico, con más de
dos mil frases donde existen palabras en inglés y español, Zentella (1998)
comprobó que sus creadores respetaban las reglas gramaticales de uno y otro,
y 85% de ellos podían decir estas frases completamente en ambos idiomas,
usando la mezcla como una conducta intergrupal que proveía una identidad
o para dar una naturaleza funcional a fin de enfatizar, aclarar, solicitar o
controlar. En Nogales, Arizona se reafirma este concepto, que refleja Lupita:
No puedo decir si es apropiado o no mezclar los idiomas, porque realmente
todo el tiempo lo consideraba de mala educación, pero aquí, en Nogales, es
una vivencia diaria [...] Mis supervisoras, por ejemplo, así hablan, hasta en el
trabajo [...] Pero, cuando menos lo pienso, ya estoy hablando en los dos idiomas al mismo tiempo ( MI-L-1-2 ).
Incluso de esa manera, la mezcla de idiomas se percibe de distintas maneras por las personas que lo escuchan, por lo que no ha dejado de ser una
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Influencia del contexto social en la educación bilingüe en una zona fronteriza de Sonora y Arizona
forma estigmatizada de referirse, a quienes lo utilizan, como ignorantes
o lingüísticamente incapacitados para usar uno u otro, mostrando que
las percepciones que se tienen con respecto a esta manera de usarlos obedece a las ideologías dominantes, y mucho de esto depende del lado de la
frontera en la que se encuentra; por ejemplo Elizabeth, que reside en el
lado mexicano, lo percibe de manera diferente: “No me gusta, es como si
la gente que lo hace lo hiciera a propósito para demostrarnos que saben
nomás inglés” ( MI-E-1 ).
Hidalgo (1986) analiza las percepciones negativas de los mexicanos con
respecto a la mezcla de los idiomas como “el resultado complejo de asociaciones y prejuicios sociales, culturales, personales y étnicos.” Relaciona
esta percepción negativa con la idea prevaleciente que muchos mexicanos
tienen sobre los que cruzan la frontera norte, como un proceso denigrante
que involucra no sólo explotación económica sino también la pérdida de
valores culturales, incluido el idioma nacional.
Repercusión e influencia en la educación
Como se ha descrito, Nogales, Arizona es una comunidad donde, predominante, se habla español. Sin embargo el inglés se requiere en la educación formal de los hijos para que tengan éxito, de acuerdo con los estándares
escolares, así como para alcanzar mayores posibilidades para su futuro en
ese país. Anteriormente, muchos de los niños migrantes aprendían inglés
en las escuelas públicas mediante programas bilingües, donde había una
transición gradual del español al inglés y las prácticas pedagógicas permitían que adquirieran los conocimientos básicos en español mientras el inglés se introducía como una materia adicional. El método permitía que el
niño perfeccionara su redacción y lectura del español, posibilitaba la adquisición de conceptos académicos y a la vez se adquiría el inglés. De esta
manera, el estudiante no se retrasaba con el programa académico por falta
del idioma mayoritario sin dejar de aprenderlo.
No obstante, la situación para los niños de habla hispana (y de otros
idiomas distintos al inglés) cambió en el año 2000, cuando los votantes
del estado de Arizona aprobaron una ley conocida como la Proposición
203, en la que sólo se autorizaba el uso de inglés, y ningún otro idioma
dentro de las aulas de las escuelas públicas; su intención era limitar la
impartición de la educación bilingüe y reemplazarla con un programa de
“inmersión estructurado al inglés”, que reduce el uso del primer idioma
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del niño a lo más mínimo, con el fin de aclarar o explicar algún concepto.
Idealmente, los estudiantes dejan el programa una vez que hayan demostrado competencia después de dos o tres años, a pesar de que se ha comprobado que se requieren de siete a ocho años para alcanzar suficiente
dominio en el idioma y lograr una participación plena en el salón de clase
(Baker, 1997; Hakuta, 1992).
De preferencia, el profesor deberá poseer habilidad en el idioma nativo
del estudiante, sin embargo esta última condición ha sido difícil satisfacer
en el sistema escolar del estado, donde hay pocos docentes que manejan la
lengua materna de los alumnos o no han tenido experiencia con niños
migrantes. Lupita nota la diferencia en su hija Angélica, pues a ella le tocó
aprender inglés mediante educación bilingüe.
Yo siempre creí que la educación bilingüe no iba a durar y no me sorprendí
cuando pasó esta ley, y eso que voté en contra [...] Angélica, con los dos idiomas, va a tener muchas ventajas [...] y va a tener más oportunidades en el
futuro [...] Yo creo que el propósito de la educación bilingüe es “vamos a enseñar lo básico en el idioma que ellos comprenden”, y me preocupaba que no iba
a aprender inglés. Pero luego me di cuenta de que el programa bilingüe es muy
importante porque los niños salen bien en los dos idiomas (UL-L-5 ).
Uno de los argumentos más fuertes de los oponentes de esa ley es que limitaría
el derecho de los padres a optar por una educación bilingüe; anteriormente,
esta modalidad se consideraba necesaria por la cantidad de niños de habla hispana que migraban a Estados Unidos. De tal forma, una vez más, las políticas
no favorecen a los grupos minoritarios. Lupita se ha dado cuenta de las diferencias al no contar con la educación bilingüe, al afirmar:
Ahora sí yo estoy viendo todos los problemas que tienen los niños con esta
nueva ley, estaba muy bien cómo le enseñaron a Angélica a hablar en inglés
[...] Viendo a todos estos niños, con los papás que no les pueden ayudar ni en
la casa es un problema. Muchas veces Angélica está muy tarde haciendo la
tarea, porque los niños se la llevan hablándole todo el día con preguntas de
la tarea ( RE-L-3 ).
Hasta la fecha, ha habido resistencia de parte de educadores, sin embargo, la realidad es que los padres mexicanos sin voz ni voto y, mucho
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Influencia del contexto social en la educación bilingüe en una zona fronteriza de Sonora y Arizona
menos, sin el idioma, no han podido enfrentar esta política claramente
de corte racista.
Paradójicamente, aunque la lengua dentro de las aulas es el inglés, en
los patios los niños se comunican en su idioma natal, el español, o en una
versión combinada de ambos idiomas.
Como un recurso de conocimiento ( Funds of knowledge ) las familias se
apoyan en una serie de recursos para facilitar el acceso a la lectura en ambos idiomas y ayudar a los hijos, Lupita cuenta:
Lo que tenemos en la casa es el USA Today y el Nogales International y lo
leemos en voz alta para ayudarnos, pero también tengo libros en español,
enciclopedias y diccionarios en inglés y español ( UL-L-4 ).
Asimismo, Lupita da cuenta de que otros niños acuden a su casa por las
tardes para recibir ayuda de su hija con sus tareas.
Identidad fronteriza
La diferencia más grande entre las familias entrevistadas es el hecho de
que viven en distintos lados de la frontera y su identidad se encuentra
moldeada por esta ubicación geográfica. Hay un sentido de “ellos” y “nosotros” cuando las familias mexicanas viven de un lado u otro.
Daniel Tatum (2000) relata cómo la identidad se moldea por características individuales, dinámicas familiares, factores históricos y contextos
sociales y políticos. Al reconocer esta complejidad, cita a Erik Erikson:
Tratamos con un proceso “ubicado” en el núcleo del individuo y también en
el núcleo de su cultura […] en términos psicológicos, la formación de identidad emplea un proceso de reflexión simultánea y toma lugar en todos los
niveles de las funciones mentales, en el cual el individuo se pregunta cómo
percibe que lo juzgan los demás en comparación de sí mismos (Tatum, 2000)
[Traducción de autoras].
Para ejemplificar lo anterior, Lupita menciona que:
Las culturas de nosotros se debe de distinguir a la norteamericana. Debe de
estar orgullosa que es diferente y que es de padres mexicanos que conservan
mucho de la cultura. Inclusive en la escuela le han dado clases de la cultura
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e historia mexicana. Es importante que ella participe en actividades que la
hagan sentir mexicana ( IF-L-1 ).
Lo anterior lo afirma Lupita, al referirse a su hija, en especial a la necesidad de que ella distinga la cultura mexicana de la estadunidense. Angélica
se autodefine como: “Yo soy méxico-americana porque hablo inglés y español. En mi escuela todos son mexicanos. Todos mis amigos son mexicanos” ( IF-L-2 ).
Por el contrario, Andrés, el niño mexicano, hijo de Elizabeth, no necesitó identificarse, por lo menos en el contexto de la entrevista, a la
pregunta ¿qué piensas cuando alguien dice la palabra “mexicano”? contestó con una cara sorprendida: “Pues, ¿cómo que qué pienso? ¡Pues si
soy mexicano!” ( IF-E-1 ).
Conclusiones
Las dos madres de familia entrevistadas coinciden en la importancia que
tiene el inglés en la educación de sus hijos por el hecho de vivir en la
frontera. Para los mexicanos que residen del lado estadunidense, hablar
español en un país donde éste es la lengua minoritaria con estigmas, fortalece los lazos sociales para preservar la cultura o, cuando menos, el
idioma. Para los habitantes de Nogales, Arizona, vivir ahí coloca al español al mismo nivel del inglés debido al alto número de mexicanos en la
zona, por el uso generalizado de la lengua en la mayoría de los contextos
y por la facilidad que hay en el cruce fronterizo.
Por lo tanto, el español es considerado el eje para el desarrollo de la
cultura, por lo que debe prevalecer, fortaleciendo e incrementado las redes sociales y familiares. Por este motivo, el uso de la lengua, los conocimientos y valores de la comunidad se siguen transmitiendo sin ser
cuestionados.
Al mismo tiempo, vivir en Estados Unidos, donde la lengua predominante es el inglés, ha hecho a Lupita darse cuenta de que el no manejarlo
la deja fuera de las esferas políticas externas e internas: ni de su comunidad ni de ese país. Sabe que su hija tendrá acceso a un mejor nivel educativo, podrá expresar su opinión en asuntos que la afecten y participar en
procesos a los que ella no tiene acceso.
Las políticas e ideologías sobre el idioma en Arizona han excluido a
Lupita de aspirar a una vida con más oportunidades, aunque Angélica re970
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Influencia del contexto social en la educación bilingüe en una zona fronteriza de Sonora y Arizona
cibe la educación necesaria para tener aquellas que, tradicionalmente, sólo
serían para angloparlantes.
Desde el punto de vista de Lupita, para Angélica fue benéfico, que
hubiera recibido “algo” de educación bilingüe, antes de ser aprobada la
Proposición 203, ya que su hija maneja ambos idiomas y sabe que sus
raíces no serán olvidadas pues adquirió algunas nociones en el antiguo
sistema. Lupita ha visto que las nuevas políticas han afectado negativamente a los niños más chicos al no haber tenido acceso a la educación
bilingüe, ellos muestran problemas no sólo con el uso de ambos idiomas, sino con el contenido escolar.
Las dinámicas de la lengua varían de cada lado de la frontera, a pesar de
que el cambio de código de idiomas ( code-switching ) es común en ambas
partes. Lupita, aunque en ocasiones ha criticado esta mezcla, reconoce que
también la practica.
Del lado mexicano, a pesar de que el español es el idioma oficial, Elizabeth
y su familia se encuentran en una zona expuesta al inglés y saben que
hablarlo da más oportunidades laborales y profesionales, aunque ni ella ni
su marido lo usen. Para sus hijos, es el segundo idioma que están aprendiendo, pero hablarlo no significa una amenaza a la pérdida de su identidad como mexicanos. Por lo tanto, las familias que se encuentran en EUA ,
¿consideran necesario (o al menos como opción) aprender español por estar tan cerca de México?
La respuesta tiene que ver con el miedo de muchos de los votantes (en
su mayoría anglo-estadunidenses) a la aparición incontrolable y creciente
de una lengua minoritaria. Es por eso que los argumentos de los creadores
de la iniciativa de english only se escudan en que la población que paga
impuestos no tiene por qué apoyar el desarrollo de las lenguas maternas,
eso es “responsabilidad de las familias”. Tal parece que la lógica de los que
promovieron esta política fue buscar la oficialización de un idioma (el
inglés aun no se ha podido proclamar como la lengua oficial en Estados
Unidos) para retardar el crecimiento y aminorar la importancia del idioma nativo del grupo minoritario más numeroso.
Otra realidad en México es que el inglés –y no otra lengua– está adquiriendo una gran importancia y no saberlo también limita el acceso a oportunidades de crecimiento académico, laboral y económico. Así lo expresan
Elizabeth y Pancho, el saber inglés es “ir a lo seguro” y es por eso que
patrocinan la educación bilingüe de sus hijos.
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Artículo recibido: 11 de agosto de 2003
Aceptado: 8 de noviembre de 2004
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