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Los últimos gritos estudiantiles

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Los últimos gritos estudiantiles
Del 25 de mayo al 7 de junio de 2006 // Diagonal
SABERES // 41
VETO A LA INDUSTRIA MILITAR EN LA UNIVERSIDAD
ESTUDIANTES CONTRA LAS AGRESIONES FASCISTAS
El Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (SEPC) ha conseguido
que el claustro de la Universidad Pompeu i Fabra apruebe una
moción para frenar las colaboraciones existentes entre esta universidad y empresas como Indra, GTD, AGBAR-EMTE, Siemens-TECOSA
y T-Systems, vinculadas a la industria militar.
El Sindicato de Estudiantes (SE) ha comenzado una campaña
contra las agresiones fascistas, después de la petición de dos
años de cárcel por injurias para el dirigente estatal del SE, Rubén
Fernández, solicitada por el reconocido fascista de Guadalajara
que apuñaló a un simpatizante de Juventudes Comunistas.
CICLOS DE RESISTENCIA. En el Estado español, este año de movilizaciones estudiantiles demuestra que el Gobierno del PSOE, a pesar de haber renovado la plantilla ministerial en materia
educativa, no sólo tiene una oposición por parte de
la derecha, sino también de la izquierda más decidida a defender una educación pública, gratuita, de
calidad, laica y democrática. Se cierra un ciclo de
protestas contra la escasa reforma de la LOU y el
opaco Proceso de Bolonia. La financiación universitaria, su autonomía y la invasión de la empresa
privada serán puntos clave en los próximos meses.
CRÓNICA // 11 DE MAYO: HUELGA EUROPEA DE ESTUDIANTES Y MOVILIZACIONES ESTATALES
CANARIAS //
Los últimos gritos estudiantiles
La Laguna
al borde
del colapso
Miguel A. Martín
La jornada del 11 de
mayo ha sido la última
huelga de estudiantes de
este curso. Las protestas
prometen una
continuación.
Laura Corcuera
Redacción
En Cádiz, un pasaclases y un programa de cocina para preparar la
nueva “receta boloñesa” fueron los
previos de una concentración cercana al rectorado de la Universidad
de Cádiz (UCA), a la que acudieron
más de 500 estudiantes. Convocados por la ACME de Cádiz, los estudiantes corearon frases como
“¡Queremos becas, no hipotecas!”, o
“¡Queremos libros, no libretas!”. La
ACME, que entregó 800 firmas de
protesta al rector, ha valorado que
“para una universidad como la de
Cádiz que tiene 17.796 alumnos y
no ha conocido apenas movimiento
estudiantil en sus 26 años de historia, es todo un éxito”.
Durante los preparativos de la
jornada, la ACME de Cádiz sufrió
una persecución por parte de las autoridades de la UCA, que prohibieron una asamblea informativa en la
facultad de Ingeniería. Asimismo, la
Coordinadora del Campus de
Puerto Real envió un correo al profesorado que incidía en el carácter
ilegal de la jornada y alentaba a avisar a los servicios de seguridad. Sin
embargo, el profesorado colaboró
con los estudiantes y permitió la entrada en las aulas.
En la Universidad de Granada
(UGR), más de 400 estudiantes se
Iván
Acciones simultáneas
MADRID.
Lucía Rivas
Miles de estudiantes salieron a las
calles de Catalunya, Euskadi, Galicia, Valencia, Murcia, Madrid o Asturias para mostrar sus decididas
críticas a un proceso nada progresista que consolida la mercantilización de la educación heredada de
los ‘80, y reivindicar la participación
en la reforma de la educación superior dentro del Espacio Europeo de
Educación Superior (EEES).
La Huelga Europea de Estudiantes se convocó en marzo en el
Encuentro de Bakaiku (Navarra),
donde participaron, entre otras organizaciones, la Coordinadora de
Colectivos de La Sapienza de
Roma, Estudiantes Socialistas de
Noruega, Juventudes Comunistas
Revolucionarias de Francia, Asamblea de Estudiantes de Berlín,
Asamblea contra la Mercantilización de la Educación (ACME)Madrid, AGIR-Galicia, Coordinadora d’Estudiants dels Països
Catalans (CEPC), Federación de
Asociaciones Universitarias-Asturias e Ikasle Abertzaleak-Euskadi.
BARCELONA.
GRANADA.
DECLARACIÓN DE BAKAIKU. Todas las movilizaciones hicieron suyo el texto elaborado en el Encuentro de Bakaiku, que defiende la Universidad como espacio público de cooperación, y exige la expulsión de las empresas de la Universidad.
sumaron a la jornada europea y, bajo la consigna de “la universidad no
se vende”, ocuparon las instalaciones del Rectorado para exigir ver al
rector David Aguilar, que accedió a
hablar con los portavoces. Éstos le
hicieron entrega de la Declaración
de Bakaiku, que recoge los principios que deben regir la Universidad
según los estudiantes, así como de
un estudio del alumnado del Máster
en cooperación y desarrollo sobre
el convenio que tienen la UGR y el
Banco Santander. Después de un
Las movilizaciones
vuelven en septiembre
para contrarrestar la
falta de transparencia en
el proceso de Bolonia
compromiso superficial del rector
para estudiar los documentos, la
concentración estudiantil se convirtió en una manifestación espontánea que colapsó el centro de la ciudad, y en un piquete en los comedores del campus. Un mensaje quedó
claro: “Si el rector no firma, verá repetirse días como el de hoy”.
En la Universitat Autònoma de
Barcelona (UAB), la jornada de lucha se concentró en tres días organizados por la Coordinadora de las
asambleas de facultad, Intercampus, que culminaron en la jornada
del 11 de mayo. Las movilizaciones
tuvieron unos potentes previos basados en charlas informativas, una
cena popular y el encierro de la
Universitat de Barcelona (UB) del
día 10. El mismo 11 de mayo tenía
lugar una concentración delante del
Departament d’Universitats, Recerca i Societat de la Informació (DURSI), que convocó la Plataforma
Mobilitzadora en Defensa de la
Universitat Pública (PMDUP).
Consignas como “L’educació es
un dret, no una mercaderia”, se repitieron también en Lleida y
Girona. En Valencia 500 estudiantes se concentraban también en el
Rectorado de la Universidad, convocados por la PMDUP y por el recién creado Sindicat d’Estudiants
dels Països Catalans (SEPC).
En Madrid la ACME convocó,
con el apoyo de otros bloques de estudiantes de izquierdas, una jornada de huelga en la que participaron
cerca de 2.000 estudiantes (4.000
según la ACME). Con el precedente
de la movilización del 4 de abril, las
acciones realizadas en la manifestación del 1º de mayo, un concierto el
6 de mayo en el Centro Social
Ocupado El Cabo, más de 30 charlas en institutos y universidades, y
la ampliación de la red de coordinación en el Foro Social Europeo de
Atenas, la última huelga del curso,
estructurada bajo el lema “Ni fábrica de precarios, ni escuela de élites.
No a Bolonia”, ha propiciado un ambiente de movilización que continuará en septiembre para contrarrestar la falta de transparencia e
implicación que existe en la comunidad universitaria con respecto al
proceso de construcción del EEES.
La jornada también estuvo precedida por otras acciones: el 9 de mayo casi una centenar de estudiantes
de la Universidad Autónoma de Madrid ocupaba la facultad de Derecho
y el 8 de mayo medio millar de estudiantes de Antropología Social se
concentraba ante el Ministerio de
Educación y Ciencia para oponerse
a un grado conjunto con Sociología
en el nuevo mapa de titulaciones.
Las calles de París, Marsella,
Copenhague, Bergen, Berlín y Roma también recogieron los ecos es-
Las calles de París,
Marsella, Copenhague,
Bergen, Berlín y Roma
también recogieron los
ecos estudiantiles
tudiantiles contra el proceso de
Bolonia y las reformas de cada gobierno, en las que entrevén una subida encubierta de las tasas académicas y la consolidación de la empresa privada dentro de los estudios
superiores. Habrá que esperar al final de los exámenes para que el movimiento estudiantil retome las movilizaciones. Coletazos incipientes
que serán recogidos antes del próximo 17 de noviembre. Sólo hay un
verano por delante.
www.nodo50.org/acme
http://barcelona.indymedia.org
HÉCTOR ROJO LETÓN (TENERIFE)
La Universidad de La Laguna (ULL)
vivió el 9 de mayo uno de sus mayores paros. Profesorado, Personal de
Administración y Servicios (PAS),
alumnado y el propio Rectorado se
unieron para presionar al Gobierno
regional de Coalición Canaria (CC).
La huelga logró paralizar la actividad de las facultades. Según los organizadores fue secundada por más
del 90% de la comunidad universitaria y apoyada por más de 500 personas, en una concentración frente a la
Consejería de Educación en Santa
Cruz de Tenerife.
Según Vicente Hernández, portavoz del comité de huelga, “la ULL ha
sufrido acoso político y económico
por parte del Gobierno autonómico”. El principal problema se sitúa
en la falta de acuerdo sobre el contrato-programa, el sistema por el que
las universidades canarias reciben
financiación del Gobierno regional
como garantía de autonomía. “En
2004 se paralizó porque según
Ruano, ex consejero de Educación,
había un conflicto universitario; este
conflicto era la no aceptación por
parte del profesorado del sistema de
complementos retributivos”, relata
Hernández. Para la Consejería, el
principal problema es el déficit de
4,8 millones de euros que arrastra el
centro académico.
Las consecuencias son el estado
de abandono de algunos de sus edificios y facultades como Educación,
Biología, Bellas Artes (ubicada desde hace 28 años en un edificio provisional, lo que provocó una huelga de
un mes en 2002), o el propio Paraninfo. A ello se añade la no adaptación del sistema de retribución del
profesorado desde la LRU a la LOU,
la imposibilidad de contratar docentes sustitutos, la no publicación de la
relación de puestos de trabajo que
afecta al PAS o la falta de presupuestos para realizar actividades de investigación. Esta situación ha provocado un enfrentamiento, al menos
dialéctico, entre los dos rectores canarios. La Universidad de Las
Palmas de Gran Canaria, dirigida
por Manuel Lobo (próximo candidato de CC por Las Palmas), sí ha firmado los contrato-programa con el
Gobierno y ha logrado la adaptación
del sistema de retribución del profesorado a la nueva ley universitaria.
Tras la jornada de huelga se ha
formado una asamblea de estudiantes que, junto a los problemas específicos de la ULL, tratará de difundir
los cambios que le esperan con el
Plan de Bolonia. Al cierre de esta edición, la Consejería parecía ceder ante algunas de las reivindicaciones,
por ejemplo, el desembolso de 25 millones de euros para el nuevo edificio de Bellas Artes, que dejaría de
ser la ‘chabola académica’.
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