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¿Buscas? - Arquidiócesis de San José

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¿Buscas? - Arquidiócesis de San José
¿Buscas?
3
268
A772b
Arquidiócesis de San José-Vicaría Pastoral Profética
¿Buscas? : Profundización del Kerigma / Arquidiócesis de
San José. – 1ª. ed. -- San José, C.R.: EDITORAMA, 2012.
92 p.; 21 x 13.3 cm. – (Serie ¿Buscas? Hacia un discipulado Misionero; n. 3)
ISBN 978-9977-88-182-9
1.Catequesis de adultos. 2. Evangelización. 3. Vocación
Misionera. 4. Educación religiosa. I. Título.
Diagramación e impresión litográfica:
Editorama, S.A.
Programa Arquidiocesano
de Misión Continental
¿Buscas? III Recorrido
Profundización
del Kerigma
GUÍA PARA EL EVANGELIZADOR
Arquidiócesis de San José
Siglas y abreviaturas
DA
EN
CEC
Documento de Aparecida
Evangelii Nuntiandi
Catecismo de la Iglesia Católica
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
Tabla de contenido
Presentación ...............................................................................
7
I Parte........................................................................................
9
Orientaciones Generales
Justificación ...............................................................................
11
Objetivo General ..................................................................
12
Cartel de Alcance y Secuencia .............................................
13
Orientaciones Específicas para el Equipo ..................................
14
II Parte ......................................................................................
15
Desarrollo de los Encuentros
I Encuentro: Pregón: ¡Anuncio de una vida libre:
llamados a la libertad! ................................................................
17
II Encuentro: “El Ser Humano, imagen y semejanza de Dios”......
51
III Encuentro: “Libres para...” ...................................................
65
IV Encuentro: Celebración: “La Dignidad de la persona humana”.
79
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
7
PRESENTACIÓN
La Iglesia en misión…
¡El gozo y la paz del Señor continúe dando esperanza a sus vidas,
es el firme deseo de su Pastor, quien ora por ustedes para que el
Señor les regale abundantes dones y para que éstos los puedan
poner al servicio de la comunidad cristiana!
En comunión con todos los Obispos de América Latina, reflexionamos en Aparecida, en el año 2007, lo que el Espíritu Santo quiere en esta hora de la nueva evangelización: …“que nuestros pueblos en Él, tengan vida y vida en abundancia” (San Juan, 10, 10).
Como respuesta a este llamado de Aparecida, hemos iniciado en
nuestra Arquidióceis de San José: “La Misión Continental”. Por
ello, en este proceso de caminar juntos, nos une un propósito común: “Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud de vida
que brota del encuentro con Jesús”.
Hemos elaborado unas Guías, con el apoyo de sacerdotes y laicos, que nos permiten ir reflexionando acerca de nuestra vida. Por
ello iniciamos con la Guía número 1, titulada: “¿Vives?”, la cual
ha tenido gran aceptación por parte de quienes han vivido la experiencia de fe. Ahora les presento la Guía número 3, titulada:
“¿Buscas?”, la cual es fruto de la reflexión y el compromiso de
quienes amamos la Iglesia y a Jesucristo, el “Maestro por Excelencia”, quien nos muestra el camino hacia el Padre y nos dice: “Yo
soy el Camino, la Verdad y la Vida” (San Juan, 14 ,6).
Esta Guía propicia la vivencia de un catecumenado post-bautismal
(1) y se fundamenta en el Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos, el cual nos pide que se anuncie abiertamente y con decisión
al Dios vivo, que se ha revelado en Jesucristo, a fin de disponer el
corazón de los evangelizados a la acción del Espíritu Santo, para
que crean, se conviertan y se unan a Él.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
8
La Guía plantea un objetivo general que pretende: propiciar el
encuentro con Cristo, que da origen a la iniciación cristiana, para
que el evangelizado descubra el sentido más hondo de la búsqueda y responda al llamado. Este objetivo tiene su fundamento en el
Documento de Aparecida #278 y en los textos bíblicos: San Juan
1, 38, San Marcos 1, 14 y San Mateo 9, 9, los cuales les invito a
leer y profundizar.
Queremos suscitar en cada uno de nosotros y de ustedes, la
reflexión e interiorización del mensaje de Jesucristo, para dar una
respuesta afirmativa al llamado que Dios nos sigue haciendo a
través de nuestra Iglesia. Este llamado empieza por mi persona,
como Obispo, y continúa hacia los sacerdotes, diáconos, religiosos,
religiosas y ustedes apreciados laicos, que como corresponsables
de la evangelización tienen, al igual que nosotros, el compromiso
de evangelizar en sus familias, en sus ambientes laborales y en todo
lugar donde se encuentren, con su palabra pero principalmente con
su testimonio.
Los animo a seguir, con la fuerza del Espíritu Santo, unidos a
Cristo y a su Iglesia, a transformar el mundo en un mundo donde
reine la paz, el amor y la justicia. No tengan miedo, nos dice Jesús:
“Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia”
(San Mateo 28, 20).
† Mons. Hugo Barrantes Ureña
Arzobispo
1 (Cfr. D.A. 288)
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
I PARTE
ORIENTACIONES GENERALES
¿Buscas?
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
11
JUSTIFICACIÓN
Recomenzar desde Cristo
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud de vida que
brota del encuentro con Jesús” (Propósito Misión Arquidiocesana,
San José, Costa Rica) es el don y la tarea del nuevo Pentecostés, promesa cumplida continuamente en respuesta al clamor de la
Iglesia y la comunidad humana en la que peregrina. Por eso nuestra mayor amenaza “es el gris pragmatismo de la vida cotidiana, de
la Iglesia, en el cual aparentemente todo marcha con normalidad,
pero en realidad la fe se va desgastando y degenerando en mezquindad” (DA 12).
El llamado a una Misión Continental reaviva la pasión por el discipulado misionero. “A todos nos toca recomenzar desde Cristo (Cf.
NMI 28-29), reconociendo que “no se comienza a ser cristiano por
una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un
acontecimiento, con una Persona que da un nuevo horizonte a la
vida y con ello, una orientación decisiva” (DA 12). Transmitir la
fe, ¡cómo apasiona!
«En nuestra Iglesia debemos ofrecer a todos nuestros fieles un
“encuentro personal con Jesucristo”, una experiencia religiosa
profunda e intensa, un anuncio kerigmático y el testimonio personal de los evangelizadores, que lleve a una conversión personal y
a un cambio de vida integral». DA 226
Continuamos desarrollando en nuestras comunidades este proceso
de iniciación en la vida cristiana que ha comenzado por el kerigma
inicial y continúa guiado por la Palabra de Dios, conduciendo a un
encuentro personal cada vez mayor con Jesucristo, perfecto Dios
y perfecto hombre (Cf. Símbolo Quicumque: DS 76), experimentado como plenitud de la humanidad y que lleva a la conversión, al
seguimiento en una comunidad eclesial y a una maduración de fe
en la práctica de los sacramentos, el servicio y la misión (DA 289).
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
12
LA PROFUNDIZACIÓN DEL KERIGMA
EN EL DISCIPULADO MISIONERO
“La evangelización de todos los hombres constituye
la misión esencial de la Iglesia, pues es su vocación
propia” (Pablo VI, 1975. Exhortación Apostólica
Evangelii Nuntiandi, n. 14).
III RECORRIDO TIEMPO ¿BUSCAS?
1. OBJETIVO GENERAL
Descubrir el sentido más hondo de la búsqueda a partir de las tres
crisis existenciales, para suscitar el anhelo de salvación.
El objetivo general está fundamentado en el texto bíblico de Juan
1,38; Marcos 1,14 y Mateo. 9,9. De igual forma en el Documento
de Aparecida en el número 278:
“El Encuentro con Jesucristo. Quienes serán sus
discípulos ya lo buscan (cf. Jn 1, 38), pero es el Señor
quien los llama: “Sígueme” (Mc 1, 14; Mt 9, 9). Se
ha de descubrir el sentido más hondo de la búsqueda,
y se ha de propiciar el encuentro con Cristo que da
origen a la iniciación cristiana. Este encuentro debe
renovarse constantemente por el testimonio personal,
el anuncio del kerygma y la acción misionera de la
comunidad. El kerygma no sólo es una etapa, sino el
hilo conductor de un proceso que culmina en la madurez del discípulo de Jesucristo. Sin el kerygma, los
demás aspectos de este proceso están condenados a
la esterilidad, sin corazones verdaderamente convertidos al Señor. Sólo desde el kerygma se da la posibilidad de una iniciación cristiana verdadera. Por eso, la
Iglesia ha de tenerlo presente en todas sus acciones”.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
13
2. CARTEL DE ALCANCE Y SECUENCIA
III. Recorrido
NOMBRE DEL RECORRIDO:
Sed de Libertad
(Crisis de fe)
OBJETIVO GENERAL DEL RECORRIDO
•
Descubrir el sentido más hondo de la búsqueda a partir de las tres
crisis existenciales para suscitar el anhelo de salvación.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS DEL RECORRIDO
1.
2.
3.
4.
Suscitar una crisis de apertura a partir del reconocimiento del
miedo que en la vida provocan las diferentes esclavitudes, para
que se dispongan al encuentro con el Dios que me ofrece libertad.
Descubrir los miedos que en la vida le han provocado las
diferentes esclavitudes, a partir del anuncio de una vida digna,
para que se dispongan al encuentro con ese Totalmente Otro, que
es Dios.
Descubrir el llamado a la libertad en medio de una situación
concreta, para experimentar el amor de Dios y realizarse en su
vocación.
Celebrar la dignidad de la persona humana, para aceptar el
llamado a la libertad.
TEMAS DEL RECORRIDO
I Encuentro: Pregón: Anuncio de una vida libre.
II Encuentro: “El ser humano, imagen y semejanza de Dios”.
III Encuentro: “Libres para…”
IV Encuentro: Celebración: “La dignidad de la persona humana”.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
14
3. ORIENTACIONES ESPECÍFICAS PARA EL EQUIPO
EVANGELIZADOR
En este recorrido, el catequista ayudará al evangelizado a descubrir que la dignidad humana nos viene de ser creados a imagen y
semejanza de Dios, quien nos llama a compartir su misma vida.
La dignidad es un don y por naturaleza traemos esta dignidad de
personas. A esto se le llama dignidad innata.
Sólo entrando en relación con Dios y conociéndolo a Él, cada ser
humano puede conocerse realmente y podrá entender mejor su
historia y la de los demás, saber de dónde viene, para qué está aquí
y hacia dónde se dirige. Se trata de la presentación, en un lenguaje
existencial, del “plan de salvación” o “designio” de Dios para con
el ser humano.
Como el itinerario de maduración en la fe es una iniciación cristiana, este kerigma se transmitirá gradualmente a lo largo de todo
el tiempo de ¿Buscas?, un elemento a la vez, que se relaciona con
los siguientes. Los dos recorridos anteriores han presentado del
kerigma: el anuncio del sentido cristiano de la vida y la realidad de
Dios como Padre; hemos conversado sobre Dios. En este recorrido
trataremos sobre el ser humano, sobre la realidad de cada uno de
nosotros. Esto nos prepara para el Recorrido IV, el cual versará
sobre el pecado.
El catequista es un discípulo misionero, quien primero vive la experiencia del “Encuentro con Jesucristo”, para luego compartir
con los otros esa experiencia kerigmática, la cual conlleva ir cambiando su forma de pensar y de vivir, aceptando la cruz de Cristo.
Esto hará que el mensaje que comunica tenga mayor fuerza y sea
convincente; a esto se le llama: Conversión.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
II Parte
DESARROLLO DE
LOS ENCUENTROS
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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I ENCUENTRO
PREGÓN
¡Anuncio de una vida libre: llamados a la libertad!
OBJETIVO ESPECÍFICO
Suscitar una crisis de apertura a partir del reconocimiento del
miedo que provocan las diferentes esclavitudes en la vida, para
que se dispongan al encuentro con el Dios que me ofrece libertad.
MOMENTOS DEL ENCUENTRO Y TIEMPO RECOMENDADO
1.
2.
3.
4.
Acogida (20”).
Viendo la Vida (Experiencia humana) (20”).
Buscando la Vida (Experiencia de fe) (30”).
Aceptando la Vida (Respuesta de fe) (30”).
MATERIAL DE APOYO
• Símbolo: gallo o barro.
• Copias del canto: “Pronunció mi nombre”.
• Copias del texto: Cardenal François-Xavier Nguyen Van Thuan.
INDICACIONES
El evangelizador ha de tener claro que para este pregón se debe
tener como referencia, las indicaciones de la Guía para el Evangelizador. Para ello deberá haber vivido el kerigma en su primera etapa (kerigma inicial), el primer y segundo recorrido de este
tiempo: ¿Buscas?
Es importante que el evangelizador no use un lenguaje imperativo,
esto es, palabras como “debe”, “tiene” u otra semejante. Ha de
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
18
hablarse y exponerse cuáles son las consecuencias y características
de una vida libre en Cristo, cuáles son las implicaciones de haber
sido liberado por Cristo y cómo afecta ese acontecimiento mi vida.
Ésta es la actividad principal del encuentro, la tertulia previa es una
preparación que dispone a cada evangelizado para la escucha del
mismo.
El evangelizador tiene que prepararse y, si es del caso, hacer un
esquema del pregón. Al momento del pregón no leerá, sino que
hará una proclama fluida, porque se trata de una narración que sale
desde lo más profundo de su corazón. Es importante que el evangelizador recuerde que el pregón no es solamente un testimonio de
vida, sino el anuncio de Jesucristo en su misma historia de vida.
Por lo tanto, no debe detenerse solo en el hecho de vida, sino que
lo más importante es dejar claro cómo Jesucristo ha cambiado esa
historia y la seguirá cambiando.
No olvide el evangelizador que todo pregón se compone de tres
puntos, igual que los discursos o predicaciones del Kerigma
Apostólico según los Hechos de los Apóstoles:
• Un hecho de la vida.
• Anuncio del misterio de la muerte, resurrección y glorificación de Cristo.
• Exhortación a la conversión, esto es, invitación a aceptar la
salvación.
De igual manera, recordará que ha de anunciar el pregón con la
misma actitud con que uno cuenta a otro una noticia, un acontecimiento que ha sucedido y repercute favorablemente en uno. Este
pregón es interactivo, las actividades de experiencia humana y la
experiencia de fe son simultáneas, van insertas en el pregón mismo, por lo cual el evangelizador deberá tener mucha destreza para
ir desarrollándolo.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
19
DESARROLLO DEL ENCUENTRO
1.
ACOGIDA
1.1 Compartir
Espontánea interacción.
1.2 Saludo personal del equipo evangelizador a cada uno de los
presentes.
1.3 Saludo general. Inicio del encuentro.
El equipo comenzará el encuentro invitando al saludo entre los
participantes, si no lo han hecho. Luego, uno de los miembros del
equipo dará la bienvenida, agradeciendo la presencia de todos.
1.4 Motivación
Se proponen estas dos actividades como motivación. Se puede utilizar
cualquiera de las dos, o bien las dos:
1. El evangelizador introduce espontáneamente el encuentro, señalando
que todos tenemos una dignidad: ser libres y esta libertad solo puede
entenderse conociendo a Dios. Una vez que todos se sientan, pide que
sin levantarse de sus sillas, la tomen sin soltarla, de manera que puedan
movilizarse a saludar a todos las demás personas del grupo.
Luego se les pregunta ¿cómo se sintieron? Esto se hace con el fin de hacer
conciencia que somos prisioneros de cosas que posiblemente no vemos,
creyendo que somos libres, que el hombre más que un ser libre es un ser
capaz, ya que la libertad no trata de hacer lo prohibido, sino que supera
nuestras pasiones egoístas donándonos al otro.
2. El evangelizador dibuja esto en un
papelógrafo, pizarra, etc. y les hace la
siguiente pregunta: ¿qué ves? Y comparte
entre dos y tres respuestas.
Explicación del dibujo: Uno tiene manos, el
otro no, el uno le pide al otro que lo abrace
y éste sufre porque no puede. Representa el
deseo de amar del ser humano que cree que
ama y al final sufre porque no ama. El amor
consiste no en que yo ame, sino que Cristo
murió por mí: por amor.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
20
1.5 Símbolo
Se retoma el elemento del símbolo que se ha venido utilizando. Recuerda el significado del mismo (gallo o barro) y lo
relaciona con la buena noticia que recibirán de la libertad verdadera.
1.6 Breve conversación y canto
a) El equipo evangelizador propone el canto “Pronunció mi
nombre”, en un diálogo sobre el llamado y la respuesta que
presenta el mismo, primero lee la letra y a la vez la va comentando. La primera indicación es que no entonarán toda
la canción. Se da el ejemplo de la última estrofa, se les hace
ver que quizás resultan ser frases muy comprometedoras y la
Iglesia nos deja en la libertad de ir asumiendo una relación
viva con Jesús.
•
Indicaciones para el diálogo sobre el canto:
El evangelizador, con la indicación propuesta en el punto anterior,
tendrá como punto de referencia este diálogo para la primera frase
estrofa y el estribillo.
Leerá por estrofa y la comentará
Ø“Una tarde como tantas Él pasó y pasando tiernamente me
miró, era un hombre como tantos, uno más y pasando por la
barca, me llamó”.
¿Qué significará eso? Cuéntele a la persona que está a su lado
lo que usted interpreta de ese canto (se deja un espacio para
que ellos comenten, luego se les pide compartir):
- ¿Alguno quiere compartir?
- ¿A qué nos llama?
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
21
“Yo no sé cómo decirle, si decirle sí o no, sólo sé que pronunció mi nombre”.
¿Qué interpretan de eso? Hable con la persona que esté a su
lado (nuevamente se les pide compartir entre ellos, al final se
hace un plenario con unos dos o tres participantes).
¿Quién quiere compartir lo que comentó?
•
Reflexión del canto
El evangelizador explica brevemente:
Vamos a ver: ¿qué significa el mar? Es un lugar para el pescador,
un lugar de trabajo, ¿qué significan las redes? “Una herramienta”
y sin esa herramienta no se pesca y si no pesca, no come.
Y dejar las redes en el mar significa renunciar a la seguridad en
Dios. La seguridad del pescador son las redes, es lo que considera
más importante, o sea, lo que está en juego, lo que nosotros consideramos más importante.
•
Entonar el canto:
El evangelizador invita a que, terminada esta parte, todos juntos
entonemos el canto.
Pronunció mi nombre
Una tarde como tantas Él pasó,
y pasando tiernamente me miró;
era un hombre como tantos, uno más,
y pasando por la barca me llamó.
Yo no sé cómo decirle, si decirle sí o no,
solo sé que pronunció mi nombre.
Continua en la siguiente página
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
22
Viene de la página anterior
Y aquí estoy solo ante ti,
meditando todo aquello que oí,
sé que debo de dejar las redes en el mar
mi timón ya desde hoy lo tomarás.
Y después de aquella tarde le seguí,
y olvidando mi pasado descubrí,
que aquel hombre que esa tarde yo encontré,
hoy tendría una sorpresa para mí.
Yo no sé si es su mirada, su manera de vivir,
sólo sé que pronunció mi nombre.
Y aquí estoy...
Desde aquel fugaz instante hasta hoy,
he gastado mi existencia lo que soy,
soy persona que vive en libertad,
soy un barco que navega en alta mar.
Soy apóstol, soy guerrero, pregonero del amor,
porque sé que pronunció mi nombre.
Y aquí estoy...
Introducción al encuentro
a. El tema antropológico
Las semanas anteriores se ha tratado de descubrir un poco más
sobre Dios. Ahora hablaremos un poco más sobre el ser humano.
Se citan algunos ejemplos de lugares donde las personas se reúnen
con motivos de diversión o religiosos. Se pregunta: ¿Cuál es la
actitud que los congrega? ¿Por qué se reúnen? (pueden ayudarse
con estas ideas: por la actitud interior, por la actitud del corazón,
otras).
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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Se puede entonar aquí el canto: “Amar es entregarse” u otro canto
relacionado con la celebración anterior.
b. Religión y relación personal (explicación existencial de
lo que se va a vivir en este tiempo).
Vamos a continuar con la búsqueda y esto lo vamos a hacer
viviendo por etapas, como quien va haciendo un camino y el
camino tiene un recorrido. Esta es la mejor manera para que se
le encuentre algo nuevo a la vida, para que salga de donde está
y entre en algo nuevo; porque estamos acostumbrados a que la
religión son oraciones para pedir cosas y tratar de sacar un milagro
o sacar dudas sobre temas.
Relacionamos la canción con este momento y se reflexiona que:
“la admiración por la persona de Jesús, su llamada y su mirada
de amor buscan suscitar una respuesta consciente y libre desde
lo más íntimo del corazón del discípulo, una adhesión de toda su
persona al saber que Cristo lo llama por su nombre (cf. Jn 10,3).
Es un “sí” que compromete radicalmente la libertad del discípulo
a entregarse a Jesucristo, Camino, Verdad y Vida. (cf. Jn 14,6). Es
una respuesta de amor a quien lo amó primero “hasta el extremo”
(cf. Jn 13,1).
Por ejemplo…
¿Se imagina que la relación con nuestra madre, padre, esposa,
esposo, hijo o hija, nada más se dedicara a pedir cosas?, ¿o que se
limite únicamente a “contar cosas”, ¿cuánto tiempo le dan a esa
relación que se basa en pedir y saber?
c. Razón por la que entramos al nuevo recorrido.
Explicamos ¿por qué entramos al nuevo recorrido?, porque es un
caminar, como si estuviéramos subiendo unas gradas, como avanzando, como dando pasos, cruzando puertas.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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Las personas se relacionan normalmente con Dios de dos formas:
- Cuando hacen oración y están pidiendo cosas.
- Cuando se reúnen a leer la Biblia para aprender cosas nuevas,
para saber cosas, pero no se plantea una relación viva, una relación
personal con ese que llamamos Dios.
d. Relaciones verdaderas
¡Bueno!, una relación humana (no estamos hablando de Dios, estamos hablando de cualquier relación entre dos personas) ¿tiene
futuro si solamente se basa en saber cosas o en pedir cosas?, ¿se
podría decir que esa es una verdadera relación?; o sea, se podría
decir que lo están tomando por interés, que no lo están amando.
e. Consecuencias de una falsa relación
Son los grandes cansancios de nuestra vida, nos hacen sentir cansados y no libres, como oprimidos en el corazón y decimos: es que
no me aman y en consecuencia, no dan ganas de nada. Por ejemplo: nos sentimos como una naranja exprimida, sin zumo, que ya
no echa nada y ya no quiere amar tampoco y pensamos: “Bueno
¿qué hago yo con una cáscara de naranja exprimida?, ¿cuál es el
lugar de la cáscara de naranja exprimida? La basura, el desecho”.
2. VIENDO LA VIDA
El evangelizador puede escoger entre las dos actividades que se
proponen a continuación:
•
Actividad#1:Elpesodelastresleyes:Ellegalismo.
Una anécdota.
Finalidad: comprender los criterios de acción cotidiana de muchas
personas, para que se evidencie que no se vive en un espíritu de
libertad y donación, sino en un espíritu de la Ley.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
25
Ejemplo:
El que vive la ley, muere bajo su peso.
«Un abogado organizó un paseo. Cuando los buses iban de regreso,
una persona adicional se “coló” en uno de los primeros buses que
salió. Al dar la orden de salida del último bus, faltaba un campo para
una señora. El abogado observó atrás un campo vacío y lo pidió para la señora. Pero los que estaban sentados ahí, indicaron que iba un
chiquito y otra señora más allegada a ellos dijo que el campo iba
pagado “de por sí”. Un señor tomó a su niño de seis años, campo
pago, y lo sentó en el regazo y le ofreció el campo a la señora. El
abogado agradeció el gesto pero para sus adentros pensó que todo
contrato garantizaba el campo, que el precio era muy barato para
viajar 100 kilómetros y que las partes se obligan a la ejecución
de buena fe, y que por la actitud de las que no cedieron el campo,
podrían haber sido bajadas del bus… por incumplimiento de la
buena fe. Y qué curioso: el que menos debía cedió el campo. El
bus se varó, por cierto…»
Conclusión (para ser explicado por el evangelizador):
La persona que dio el campo sin obligación de hacerlo, lo hace con
toda la libertad y se siente muy feliz de hacerlo, nadie lo obliga,
escoge amar. Si hubiera que aplicarle todo el peso de la Ley por
obstruir la ejecución del contrato al no cooperar por el bien de
todos, hubieran tenido que ser bajados por “apegados a la Ley”.
El que se apega a la obligación, por la obligación misma, termina
muerto por su peso.
•
Actividad#2.ReseñadelCardenalFrançois-Xavier
Nguyen Van Thuan
La siguiente actividad pretende preparar a los participantes para
vivir existencialmente el pregón. A continuación, el evangelizador
explica que trabajarán con un texto del Cardenal François-Xavier
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
26
Nguyen Van Thuan. Les da una breve reseña de su vida utilizando
los siguientes datos: nació el 17 de abril de 1928 en Vietnam. Fue
ordenado sacerdote el 11 de junio de 1953. Los comunistas de su
país lo acusaron de elaborar un plan contra el gobierno y lo encarcelaron el día de la Asunción de la Virgen: 15 de agosto de 1975.
Monseñor Van Thuan pasó 13 años en las cárceles comunistas,
fue deportado en 1991 y el Papa Juan Pablo II le acogió en Roma.
Nunca más pudo regresar a su patria, ya que el gobierno se lo impidió. Murió en Roma en el año 2003.
Preso por Cristo
Jesús, ayer por la tarde, fiesta de la Asunción de María, fui arrestado. Transportado durante toda la noche de Saigón hasta Nhatrang,
a cuatrocientos cincuenta kilómetros de distancia, en medio de dos
policías, he comenzado la experiencia de una vida de prisionero.
Hay tantos sentimientos confusos en mi cabeza: tristeza, miedo,
tensión. Con el corazón desgarrado por haber sido alejado de mi
pueblo. Humillado, recuerdo las palabras de la Sagrada Escritura:
“Ha sido contado entre los malhechores” (Lc 22, 37). He atravesado en coche mis tres diócesis: Saigón, Phanthiet, Nhatrang, con
profundo amor a mis fieles. Pero ninguno de ellos sabe que su
pastor está pasando la primera etapa de su vía crucis.
Pero en este mar de extrema amargura, me siento más libre que
nunca. No tengo nada, ni un céntimo, excepto mi rosario y la compañía de Jesús y María. De camino a la cautividad he orado: “Tú
eres mi Dios y mi todo”. Jesús, ahora puedo decir como san Pablo:
“Yo, François (Francisco), prisionero de Cristo” (Ef 3,1). En la
oscuridad de la noche, en medio de este océano de ansiedad, de
pesadilla, poco a poco me despierto: “Debo afrontar la realidad”.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
27
“Estoy en la cárcel. Sí, espero el momento oportuno de hacer algo
verdaderamente grande, ¿cuántas veces en mi vida se me presentarán ocasiones semejantes? No, aprovecho las ocasiones que se
presentan cada día para realizar acciones ordinarias de manera extraordinaria”.
Jesús, no esperaré; vivo el momento presente colmándolo de amor.
La línea recta está formada por millones de puntitos unidos entre
sí. También mi vida está integrada por millones de segundos y de
minutos unidos entre sí. Dispongo perfectamente cada punto y mi
línea será recta.
Vivo con perfección cada minuto y la vida será santa. El camino
de la esperanza está enlosado de pequeños pasos de esperanza. La
vida de esperanza está hecha de breves minutos de esperanza.
Como Tú, Jesús, que has hecho siempre lo que le agrada a tu Padre.
Cada minuto quiero decirte: Jesús, te amo; mi vida es siempre una
“nueva y eterna alianza” contigo.
Cada minuto quiero cantar con toda la Iglesia: Gloria al Padre y al
Hijo y al Espíritu Santo...
Residencia obligatoria. Cay-Vong, Nhatrang, Vietnam Central, 16
de agosto de 1975, día siguiente a la Asunción de María.
Guía para el diálogo
Para cualquiera de las dos actividades anteriores se propone el
siguiente diálogo:
El evangelizador les explica que todos tenemos en nuestra vida
situaciones de esclavitud en las cuales no somos felices, en las que
nos sentimos enojados, angustiados, etc. Les pide que reflexionen
sobre su propia vida e intenten descubrir cuáles son esas situaciones de esclavitud, de muerte. Continúa el diálogo ayudado de las
siguientes preguntas:
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
28
•
•
•
•
¿Cuándo me siento encarcelado, prisionero?
¿Cuándo no me siento feliz?
¿En qué momentos de mi vida me he sentido triste, sofocado, angustiado, es decir, no le encuentro sentido o
motivación a seguir viviendo?
¿En qué situaciones concretas de mi vida creo ser libre
pero realmente no lo soy?
El diálogo se hace brevemente, no se contesta pregunta por pregunta, sino que se escucha un par de respuestas a cualquiera de las
preguntas.
üDios imaginado o imaginario
Motivación
Nosotros, quizá, hemos estado viendo nuestra vida un poco así:
con una imagen de Dios pensando que tiene que ser de una forma
y no hemos dejado que Él se apersone en nuestra vida, que Él se
presente, que diga quién es y cómo es Él y por eso nuestras relaciones muchas veces son más imaginarias que reales.
A veces de niños nos da por tener un amigo imaginario y le ponemos nombre. Bien, así tenemos nosotros una relación con Dios,
entonces la relación con Dios es como con una persona imaginaria
que nos la imaginamos, debe ser así: ¿qué es lo que le mueve a
una persona estar pidiendo esto o aquello y lo otro? Solamente
su propia preocupación: ser egoísta. No es libre, no puede dejar
de pensar en sí mismo, no puede dejar de pensar en el dinero, la
comida, el techo, todo lo quiere para sí mismo y una persona que
no es libre ¿cómo se le llama? Un esclavo o un preso.
üEjercicio para comprender la esclavitud
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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a) Introducción
Vamos a tener esta noche un anuncio de una vida libre, porque
tiene muchísimo que ver con lo que hemos venido viviendo, que
ya hemos empezado a sentir, que de verdad el gallo o el barro no
simbolizan en vano sino que nos han empezado a tocar la vida, nos
ha empezado a tocar el corazón, nos ha empezado a tocar donde
nos duele. Eso es lo que se llama: madurez.
b) Ejercicio
Vamos a tener una actividad para tratar de entrar nosotros en la
experiencia de esclavitud. Se van a poner de pie, van a cerrar los
ojos para que puedan imaginarse mejor las cosas.
El catequista de manera creativa indica lo que se van a ir imaginando: Nos vamos a imaginar que nos colocan unas esposas en
nuestras manos, una cadena en nuestros pies, una mordaza en la
boca, una venda en nuestros ojos y una capucha que les llega hasta
el pecho. No pueden ver, ni moverse.
Imaginen que estuvieron siete días de pie en la playa y nada más
oyen el ruido de las olas, una gaviota que suena, la brisa que les
pega, se siente muy sabroso el aire, pero ustedes no pueden disfrutar. Traten de sentir en el corazón, traten de descubrir ¿qué es lo
que sienten al imaginarse amarrados de pies y manos, con la boca
tapada y con una capucha en la cabeza?
c) Elaborar una frase
Aún con los ojos cerrados, van a elaborar en su mente una frase que
describa sus sentimientos, es decir, van a hacer una “oración”, una
“frase”, que describa estos siete días de prisión y de esclavitud.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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Luego se acerca alguien, les quita la capucha, les quita la venda,
les quita la mordaza, les quita la cadena de los pies y les quita las
esposas. Primero, van a ir abriendo los ojos porque les quitan la
venda y la capucha, ahora pueden tragar un poco de saliva porque
les quitaron la mordaza, ahora pueden mover las manos porque les
están soltando las amarras. Ya las soltaron, les quitaron la capucha.
Hace rato pueden abrir y cerrar los ojos y los pies, ya los pueden
mover (termina esta primera parte).
d) Plenario
Se les pide sentarse y que compartan la frase que pensaron, el
pensamiento que tuvieron. ¿Qué sintieron? La frase tiene que estar
relacionada con los sentimientos de ustedes, lo que ustedes sentían
cuando se iba describiendo las cosas que les estaban haciendo y
los días que iban pasando.
•
Indicacionesalequipoevangelizadorparaestaactividad, al momento del plenario:
Las personas suelen comportarse religiosamente. Cuando se les
pide que piensen en una frase, muchas personas dirán frases negativas y se trata de que puedan decirlo, lo que de verdad les saldría
del corazón, hay que dejarlos en la espontaneidad, en la libertad de
responder lo que ellos pensaron.
Estos son algunos ejemplos de lo que las personas religiosas empezarían a decir:
“Dios, me pongo en tus manos.”
“Señor, ten piedad.”
Sin embargo, no se les piden oraciones, sino sentimientos. Inmediatamente se referirán a Dios y no es eso lo que se les pide, porque cuando se está en un ambiente religioso se cree que tienen que
comportarse “religiosamente”. Nadie va a decir una mala palabra,
porque estamos en una reunión religiosa.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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Entonces, eso es importante descubrirlo, ¿quién soy yo aquí?,
¿quién soy yo allá afuera? Si algún evangelizador obtuviese esta
respuesta, confrontará con esta realidad.
Otras respuestas podrán ser estas: (se pone en paréntesis lo que se
puede interpretar de cada uno de los sentimientos para guiar al
equipo evangelizador).
Impotencia (impotencia por no tener poder, por no tener
libertad).
Miedo (el miedo a dejar de ser alguien).
Desesperación (porque el ser humano siente desesperación ante lo que no puede resolver, se da cuenta de que no
es Dios y deja entrever que él solo ha ido resolviendo su
propia vida como si fuera Dios).
Frustración ante lo que pueda pasar (el sentirse despojado de todo aquello que le ha proporcionado seguridad, se
experimenta el no ser nadie, el no ser nada).
Esta actividad enseña cómo superar ser un hombre religioso. Durante
esta conversación hay que evidenciar que la relación con el Dios vivo, es
la verdadera experiencia de Dios. Relacionarse con un falso dios o con
una imagen deformada de Dios es esclavitud, porque lo que interesa no
es dar el mensaje, sino transmitir vida. El tema de la libertad no es solo
racional, es experiencia.
El evangelizador deberá vincular el objetivo o desarrollo del pregón con
esta situación: Nosotros tenemos que pasar del hombre religioso al
hombre cristiano. El hombre cristiano pasa por la realidad de lo que
siente, de lo que vive, eso es muy importante.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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e) Continúa la actividad con otro diálogo
Ahora van a conversar de dos en dos, porque esto nos prepara
para escuchar un anuncio: ¿una persona que está presa es libre?,
ustedes acaban de hacer la experiencia de estar presos, de estar
esclavos. Una persona presa, que está en la cárcel, ¿es libre? o ¿se
puede ser libre y estar en la cárcel? Compartan entre ustedes, de
dos en dos, las respuestas.
Al terminar se les explica que el ejercicio que estamos haciendo se
llama experiencia humana, tener una experiencia de lo humano y
se les pregunta: ¿existe una persona presa que esté libre y un libre
que esté preso? Se escuchan dos respuestas que sean concretas.
Se continúa: y si esto lo hubiéramos hablado en otro ambiente, en
una fiesta de quince años, en una vela, ¿hubiéramos mencionado
a Dios? Quizás no porque estamos condicionados por el ambiente
en el que nos encontramos.
Estar preso no es estar en un espacio encerrado, porque cuando
nos engripamos pasamos encerrados en la casa y a nadie se le ocurre decir que es esclavo, aunque dicen “estoy como encerrado”.
Bien, ¿puede una persona estar libre y ser preso al mismo tiempo?
o ¿ser preso y estar libre? Pero usted acaba de estar preso de pies
y manos, eso ¿es libertad? Y ¿todas las formas de estar preso serán
horribles? ¿Están de acuerdo con que una persona libre puede estar presa y un preso puede ser libre?
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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Se propone este ejemplo de conversación para ubicar al evangelizador en las
respuestas que se pueden encontrar en diferentes situaciones y éste pueda
ayudar al evangelizado a encontrar el sentido de este anuncio de la libertad
(esto no se les expone a los evangelizados):
-Hombre:“Nosotros comentábamos que una persona que anda en la calle,
que anda buscando drogas, asesinando, robando, su vida está hecha leña, se
siente una basura al ir a la cárcel por sus propias condiciones de vida; tal
vez no crea en Dios o no sabe si existe o no existe, porque en la calle no lo
encuentra, pero él…”
-Evangelizador: “Quiero decirte una cosa: entre no creer en Dios y vivir
de un falso Dios, del que uno se imagina, es exactamente igual, ¿qué más?
Evidencia esta afirmación la ruptura entre la religiosidad y el cristianismo”.
-Hombre:“Que esa persona llegó a la cárcel y cuando llegó a la cárcel se dio
cuenta de que en la cárcel, estando preso, puede buscar su libertad, porque
puede llegar a estudiar, puede llegar a dejar las drogas, puede llegar…”
-Evangelizador: “Entonces, la libertad es no tener drogas y todos los
drogados ¿son esclavos? Entonces, la libertad no está en el no consumo de
las drogas, tiene que estar en otra parte. ¿La libertad está en el estudio? Hay
gente que es estudiada y ¿está libre o vive esclava?”
-Hombre: “Esa persona intenta, ahí, reintegrarse a la sociedad, para
que al momento de salir no se sienta preso estando libre, sino que es útil;
que él no va a volver a esa sociedad, a esas cosas que él desertó. Y podrá
recordar que el lugar donde estuvo preso físicamente, no necesariamente
mentalmente, lo hizo libre y al salir no se va a sentir prisionero. La prisión
puede ser más mental, que del corazón y lo espiritual”.
-Evangelizador:“Vamos a ver… durante el día ¿en qué momento ustedes se
sienten sofocados? ¿O la gente? para no hablar de nosotros. Cuando uno va
caminando ahí por la alameda, va caminando por el supermercado, o se sube al
bus, está por el mercado, o en el mall, o en el trabajo, la escuela, el colegio, en el
taller, en la pulpería, en la fábrica, ¿qué momento es más estresante? ¿Cuando
uno está sofocado o que ven que los demás se sofocan? -Al medio día- ¿Por
qué? -El calor- ¿En qué otros momentos la gente está sofocada? -En medio de
mucha gente- ¿Qué más? Cuando la gente está en una presa, cuando llegan los
chiquillos y del colegio y tiran todo, ensucian todo y entran con los pies sucios,
cuando el marido entra a la casa cansado y la esposa le dice: “mirá es que este
chiquito… y lo recibe solo con quejas ¿se siente o no sofocado? Cuando es fin
de mes y falta un día para el pago ¿cómo se siente? Si alguien les ha hecho un
desprecio, ¿qué más? ¿Cuándo más se siente uno sofocado, así, “parado de
uñas”? Cuando con la relación con los otros, ¿cómo le va? ¿Qué es que le salga
mal? Mal cuando no se hace la voluntad de uno.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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ü¿Qué es la libertad?
¿La libertad será hacer lo que a uno le da la gana?, ¿eso es lo que
dice la gente? ¿qué es la libertad? Si se le preguntara a varias personas acerca de la libertad, ¿qué dirían?, ¿Costa Rica es un país
libre? ¿Por qué?
Entonces, cuando uno no hace lo que le da la gana, ¿cómo reacciona?
Se enoja, se ofusca, ¿le dan ganas de vivir? ¿Le dan ganas de morirse?
Quiere decir que cuando uno se siente libre vive, cuando se siente
oprimido es muerte y cuando hay muerte tiene miedo y cuando tiene
miedo no ama, se cuida, se protege, se defiende. Cuando es libre, anda
seguro, no tiene miedo, puede hacer el bien.
¿Qué nos dice el Documento de Aparecida en relación con la libertad?
Vivimos un cambio de época, en el cual se desvanece la concepción integral del ser humano, su relación con el mundo y con Dios;
“aquí está precisamente el gran error de las tendencias dominantes
en el último siglo… Quien excluye a Dios de su horizonte, falsifica el concepto de la realidad y sólo puede terminar en caminos
equivocados y con recetas destructivas”. (cf. D.A. # 44).
“La propia vocación, la propia libertad y la propia originalidad
son dones de Dios para la plenitud y el servicio del mundo”. D.A.
# 111.
“La necesidad de construir el propio destino y el anhelo de
encontrar razones para la existencia pueden poner en movimiento
el deseo de encontrarse con otros y compartir lo vivido, como una
manera de darse una respuesta. Se trata de una afirmación de la
libertad personal y, por ello, de la necesidad de cuestionarse en
profundidad las propias convicciones y opciones”. D.A. # 53.
Con base en lo que plantea el Documento de Aparecida, ahora
nos preparamos a escuchar el Pregón, como quien tiene sed, sed
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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de libertad. Dispongámonos, abramos nuestro corazón y nuestra
mente a escuchar.
3. BUSCANDO LA VIDA
Guía del Pregón Sed de Libertad
3.1 Monición
El evangelizador invita a todos a guardar silencio y crea la
expectación de recibir un mensaje importante.
Recuerda que no habrá preguntas ni interrupciones, sino que en
los encuentros siguientes podrán dialogar ampliamente del tema
propuesto en este pregón.
Entonces, puesto en pie, anuncia que “hemos sido llamados a una
vida libre”, que Dios no quiere que tengamos una vida de esclavitud, de tristeza, de angustia, de soledad, de sufrimiento, sino que nos
ha liberado para que seamos felices y libres, y no seamos ya siervos
de la infelicidad, del egoísmo, del desánimo, del aburrimiento. Dios
nos ha dado todo para que vivamos en libertad, el ser humano tan
sólo tiene que desear vivir y querer esa libertad que Dios le da”.
3.2 Pregón
a) Introducción
1. Lo que observamos. 2. Una historia de prisión.
Para iniciar la introducción al pregón, el evangelizador lanzará la
siguiente pregunta: ¿Usted, es libre o esclavo? Y continúa con su
anuncio:
¡Bien! yo quiero anunciarles algo. Siempre ha habido persecuciones en la historia de la humanidad. Si observamos al ser humano,
éste tiende a quitarle la libertad al otro, ¿verdad?, la gente se siente
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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esclava, las esposas se sienten esclavas de sus maridos, los maridos
se sienten esclavos de las esposas, los hijos se sienten esclavos de
los papás, los papás se sienten esclavos de sus hijos, los vecinos se
sienten como esclavos, como dominados por el vecino, no puede
vivir tranquilo...
(En este momento, como hecho de la vida, se integra la historia del
Cardenal Van Thuan).
Hace unos treinta y cinco años, en el sur de Asia se estableció una
dictadura comunista que quería abolir muchas cosas, entre esas la
religión. Entonces tomaron preso a un obispo joven recién nombrado, se llamaba François Xavier Nguyen Van Thuan.
Este obispo, a los pocos días de ser establecido obispo, tenía mucha
ilusión, lo tomaron preso los comunistas, se lo llevaron a un arresto
domiciliario y luego a la cárcel. Estando en la cárcel lo privaron de
todo, solo le dejaron su ropa, no podía ni celebrar misa. Hablando él
con los carceleros lograba que le trajeran vino y un pedacito de pan,
así consagraba y hacía la misa.
Escribió más de trescientos versículos en pedacitos de papel que
de una u otra forma le llegaban. Y pasaba largas horas de aprisionamiento, largos meses, largos años repitiéndose citas bíblicas.
Este hombre fue liberado después de unos quince años y el Papa
Juan Pablo II lo acogió en Roma y lo hizo cardenal. Ya él murió.
Cuando él estaba preso logró escribir algo que decía: “Voy preso,
me están quitando todo, estoy pensando en el seminario, estoy
pensando en las parroquias, estoy pensando en los proyectos que
traía y todavía soy joven, pero me están quitando todo” (el evangelizador aquí hace referencia a la dinámica recién hecha). Así
como ustedes, a quienes hace un momento les estaban quitando
todo, en un segundo momento se dejaron quitar las cosas por
ambición.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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La posibilidad de caer en la cárcel. Imagínense que en estos
momentos entrara la policía y a cualquiera de nosotros nos llevara
preso con cuatro testigos falsos que aseguran algo de nosotros,
perder la comodidad que tenemos, de la cama en la que dormimos,
la ropa que nos gusta ponernos, la ducha, ya dejamos de hacerla
familiar y el baño deja de ser privado, poder comer a la hora que
queramos, poder ver algún programa de televisión, salir a caminar
si quiero salir a caminar y no poder hacerlo, y no porque justamente
nos hayamos ganado la cárcel, sino porque nos han calumniado.
Así le ha pasado a este hombre y ¿cómo lo resolvió él?, ¿qué dijo
él? Dijo: “Ahora sí, Jesús, que Tú eres todo, porque es lo único
que quedó, quiero decir que estoy preso contigo”. Pero para que él
llegue a decir eso tiene que amar a Jesús, pero para amar a ese tal
Jesús tiene que haberlo conocido antes, y para haberlo conocido
antes, alguien tuvo que anunciarle a ese Jesús.
•
Definicióndelalibertad
Pues yo, en este día, quiero anunciarles a ustedes la libertad. Quiero
anunciarles una vida libre: ¿qué es lo que hace que nosotros seamos libres? No somos ni como los animales, ni como las piedras,
ni el atardecer tan bonito. Nosotros tenemos una gran dignidad, es
decir, una condición por ser personas, somos humanos y una de
las características del ser humano es que tenemos la capacidad de
responder, de ser libres, de responsabilidad. Tenemos la capacidad
de tomar decisiones y de discernir, hacer un juicio: “esto es bueno,
esto es malo, esto es lo que quiero, esto es lo que no quiero” y actuar
conforme a ello y ¡qué raro!, nosotros no actuamos por instinto nada
más, no somos maquinitas.
Un perro no es libre, el perro actúa por instinto nada más, no hace
un gran pensamiento, ni mide las consecuencias, vive a puro instinto, por eso ladra, porque se mueve por instinto. Las piedras, las
hojas no tienen pensamiento, de toda la creación, de todo el universo, el único ser que tiene esta dignidad de pensar y de valer porque es persona, es el ser humano. Digamos: sí a una vida digna.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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•
Vocación a la existencia
A esa libertad es a lo que se le llama dignidad humana. Tenemos una
dignidad, la dignidad de ser libres. El ser humano se nota que está
hecho a imagen y semejanza de alguien, que es capaz de responder,
es capaz de decir sí o no, de escoger: “esto es bueno o es malo”.
Junto con ese llamado a ser persona hay un llamado antes: el llamado a la existencia: yo existo, alguien me llamó a que existiera.
Es como si en la fecundación del óvulo alguien dijera: ¡existes!
Tomar conciencia de que existimos, porque hay un llamado a la
existencia, hay un llamado a la vida humana que nos hace dignos
porque somos libres, nuestra dignidad de ser creados a imagen y
semejanza de Dios: por lo tanto, libres de decir sí o no.
•
Vocación a la vida
El ser humano tiene un llamado a existir, no tiene un llamado a
la muerte. El ser humano muere pero nosotros como sólo vemos
la muerte, nos da miedo la muerte y nos sentimos llamados a la
muerte, es decir, lo peor que nos va a pasar, lo último que nos va a
pasar, es la muerte y al pasarnos la muerte todo se va a acabar. Vas
a morir, no vas a poder hacerlo todo.
b) Hechodelavida
Indicaciones para este momento
Es importante recordar que el evangelizador está haciendo un
anuncio, no un discurso, ni dando “lecciones”. Por ello cuenta sobre su vida, es decir, da un relato también en primera persona. El
evangelizador, para ayudarse puede dar todo el pregón como quien
está contestando esta pregunta: ¿dónde he visto yo ese amor que
precede, acompaña y me va madurando, y en qué sentido?
Uno de los evangelizadores hace un relato de los hechos de su vida
en que ha experimentado cansancio, pesadez, tristeza, decepción,
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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presión, etc. Luego, hace referencia sobre cómo ha podido salir adelante en cada una de esas situaciones, de cómo y en qué momentos
ha experimentado esa vida libre que Dios le regala. Es importante
hablar al menos de una situación concreta en la que vivía esclavizado creyendo ser libre. Cuando esté hablando, ha de tenerse especial
cuidado para que se note el cambio en su vida una vez que escuchó
el anuncio de Cristo.
En el hecho de vida, con el pregón, la intención no es llegar aún,
directamente, a que Cristo lo libró, sino que cuenta su experiencia
personal, en cuáles momentos de su vida se ha sentido más cansado, más apesadumbrado, triste, deprimido, presionado, sofocado, desanimado, sin ilusión, y sobre las verdaderas causas por las
cuáles se ponía y aún se pone así. Esto les permitirá, a los evangelizados, en los encuentros siguientes, descubrir en sus vidas las
situaciones de “muerte”.
Aprovecha el evangelizador para definir “muerte y vida” como
sigue. “Situaciones de muerte” es una expresión sinónimo de esclavitud, tristeza, presión, tensiones, enojos, etc., es decir, situaciones sin vida, donde no se experimenta tranquilidad, alegría,
estar “contento” con quien se es y con lo que se está pasando, por
ejemplo. En el fondo, es el punto del sentido de la vida.
El siguiente es el ejemplo de un pregón. Éste ayudará al evangelizador
a ubicarse en su propia vida, a hacer una introspección y compartir la
experiencia, cómo esta situación le afecta su vida, para que desde ahí
pueda anunciar su propio pregón (no éste).
Yo quiero explicar un poco, aquí, cuando me he sentido libre y cuando
no me he sentido libre en mi vida. Yo muchas veces fui esclavo sin darme
cuenta, creyendo que era libre porque yo creía que la libertad era hacer
lo que a mí me daba la gana. Nunca pensando que los otros podían
apagar mí libertad, o que podían impedir mis planes, porque yo trataba
de que mis planes fueran hechos a pesar del otro. Entonces si yo quería
tener una buena nota, un diez, entonces yo no buscaba los tontos, yo
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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buscaba los vivos, o yo hacía mi trabajo para que se hicieran mis planes
y no me importaba sacrificarme y que los demás se llevaran la nota
igual sin ganársela, porque llevándome la nota, ya no me importaba.
Soportaba una injusticia de que los otros se ganaran la nota, que la
tuvieran aunque no se la habían ganado, esa injusticia yo la pasaba
porque salía ganando ¡tenía yo el diez! Pero la otra injusticia que el otro
tuviera un diez y yo un nueve, esa no la soportaba, aunque el otro se lo
mereciera más que yo. Entonces veía que era un esclavo que yo vivía al
compás de lo que daba mucha ilusión para vivir, que eran las notas. Entonces la Iglesia me ayudó a descubrir que yo era esclavo condicionado
a mi miedo de ser tonto, por mi miedo a no ser importante, por mi miedo
a fracasar en el estudio, por mi miedo a que no me fueran a querer porque no era estudiado, por mi miedo a que no me tuvieran afecto, por no
ser importante en la vida porque según yo era el estudio, el que lo hacía
a uno ser alguien, lo que daba la inteligencia, lo que daba la fama, la
buena fama.
Por eso siempre vivía preocupado de qué dirían, qué pensarían y si alguien decía algo de mí, le reclamaba y si alguien me ponía como un
ladrón, nunca le permitiría eso, si alguien decía que era un vagabundo,
jamás permitirle eso, si alguien decía que tal vez fumaba marihuana,
jamás permitirle eso. Entonces sí estaba aprendiendo muchas cosas,
muchas cosas ¿para qué? Para ser. En el fondo nosotros muchas veces
buscamos la vida, no buscamos la muerte, buscamos ser, no buscamos
no ser.
Y entonces, llegó un momento en que esas ilusiones mías, que son las
fuerzas, la seguridad que yo tenía, no me dieron más, no fueron suficientes para vivir, no me hicieron feliz, no me ayudaron en nada propiamente. A mí esto me llevó al pecado. La gente dice “el pecado”, todavía
creemos un poco en el pecado, pero yo no tenía ese lenguaje que me
llevó a ser esclavo del dinero que lo tenía, me llevó a ser esclavo de la
sensualidad, porque eso me daba, según yo, la libertad, podía hacer lo
que a mí me daba la gana y podía hablar lo que me daba la gana y podía
pensar lo que me daba la gana.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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Vivía una religiosidad, una relación religiosa, no era libre. Y esto es
importante: “Yo era Dios”, porque a ese otro Dios nunca lo había visto,
de ese que tanto hablamos, yo no lo había visto. Había visto que en la
casa sí se hablaba de Dios; se iba a misa, se hacía la primera comunión,
pero en el fondo, el dios que me imaginaba y el Dios que quería hablarme a mí, yo no lo he escuchaba porque no creía, porque no me sentía
amado, por lo tanto, no me sentía libre: Yo me quedaba con el Dios que
me convenía creer, que era el dios de los fuertes, de los poderosos, de los
responsables, de los puntuales, de los cumplidos como yo. Que no era el
Dios que tenía misericordia de los irresponsables, de los pobres, de los
inútiles, de los vagos, de los perezosos, de los defectuosos.
Entonces ese dios mío, ese dios que yo tenía, redefinía mi libertad, la
libertad que yo tenía porque hacía y me garantizaba todo, según yo: yo
me portaba bien y me daba un diez, pero no era un dios que estuviera
de acuerdo con los malos, o sea no era un dios de amor, era un dios de
conveniencia. Cuando uno tiene una relación con un dios falso, como me
pasó a mí, uno vive muerto en vida, es esclavo de todo, anda mendigando afecto, cariño, anda hasta vendiéndose, tiene sexo para tener sólo un
poco de cariño, a veces dan regalos sólo para que se los agradezca. La
vecina se siente sola, entonces se le ocurre hacer un arroz con leche muy
rico y hasta lo adorna para ir donde la vecina y dárselo y así sentir un
poquito de cariño para que le digan “¡Qué rico está, usted siempre tan
atenta!” Pero igual regresa a la casa como si no le hubieran dado las
gracias, es decir, lo que le da libertad, lo que lo hace ser persona, que
no lo hace un animal, que no lo hace una piedra, que no lo hace el sol:
es amar, poder amar; salir de uno y entrar en el otro.
Eso es lo que da la libertad. La libertad es no tener miedo y nosotros
hemos vivido llenos de miedo porque nos amenazan nuestros planes. Ya
un filósofo, Sartre decía: “¿qué es el prójimo? El infierno: no puedo hacer
lo que me da la gana, porque si lo mato me meten a la cárcel. Entonces
no soy libre, ¡mentira que soy libre!, no puedo hacer todo lo que quiera. Y
¿qué hace una mujer cuando da a luz? “cuando da a luz se está dictando
una sentencia de muerte, ¡oh madres que traen hijos al mundo para que
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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mueran! (Este pensamiento es muy destructivo y pesimista. Una opinión
de uno que es esclavo)”
¡Bueno!, eso lo dice un hombre, un ser humano que se siente esclavo,
que no se siente vivo, que no tiene por dentro esa fuerza que da vida, que
todo le tiene que venir de afuera, que si el esposo le hizo cariño, ella se
hizo feliz, que si el hijo le trae buenas notas él vive feliz, que si le aumentaron el sueldo él pega cuatro brincos, ¿eres tú libre o eres esclavo?
3.3 Anuncio del misterio de la glorificación de Dios
Indicaciones para este momento
Es necesario que el evangelizador no se detenga tanto en el hecho
de la vida como en este momento que es el anuncio de Jesucristo,
que les haga ver que Dios es Amor y que como sus hijos nos ama,
con intensidad. Al igual que en una familia, es un amor que precede al mismo nacimiento y que acompaña el crecimiento (en todos
los momentos de la vida). Un amor que, respetando las decisiones
de sus hijos, ofrece al ser humano todo lo necesario para que crezca como persona y sea feliz. Les habla en primera persona, puede
utilizar estas palabras u otras semejantes:
Anuncio
Desde antes de crear el mundo, Dios me eligió. Mientras creaba
todas las cosas, la mente y el corazón de Dios estaban puestos en
mí, su hijo, como el hijo que va a nacer, está presente en la mente
y el corazón de los papás que van preparando todo lo que él va a
necesitar.
Una vez que Dios me creó, su alegría es infinita, alegría que sólo puede ser comparada con la alegría de una mamá que ve por
primera vez a su niño recién nacido. Esta presencia amorosa de
Dios acompaña toda mi vida, comparte mis alegrías y mis penas,
conoce hasta los detalles más pequeños de mi vida.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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Él ha salido a mi encuentro y me ha hecho experimentar su presencia
en todos los momentos de mi existencia. No significa que no voy a
tener pruebas, pero tendré la certeza de que en esos momentos no
voy a estar solo, que Dios me ayudará a caminar y a salir adelante. El
Dios que me ha llamado a la vida quiere mi felicidad, no es un Dios
de muerte y su compromiso conmigo es tal que no puede permitir
que yo sea tragado por el dolor, la angustia, los problemas, etc.
Mi deseo profundo e inapagable de vida, de verdad, de amor y de
felicidad que llevo dentro, no es una ilusión engañosa, sino que es
como un anhelo que Dios ha puesto en mi corazón para que mire
más allá de todo lo que me rodea.
Todo el proyecto maravilloso de Dios con respecto del hombre
tiene un aspecto muy importante: la libertad.
Aquí tiene lugar la parte más intensa del pregón porque el
evangelizador hace notar en su historia la doble vía:
“Hago con mi vida lo que quiero” e “hice lo que quise” (aunque
no sean pecados escandalosos) y la decisión de creer en el amor y
aceptar la propia vida como un llamado de Dios a estar con él. Por
eso puedo elegir entre dos opciones:
La primera: consiste en decir “mi vida es mía y la vivo como yo
quiero”, dejando a Dios de lado y a su proyecto de felicidad para
mí, desconfiando de su palabra y su promesa, dedicándome a pecar, sea cual sea el pecado (pequeño o grande).
La segunda: es entender mi vida como una vocación (llamado
de Dios), como un proyecto que Dios me ofrece y que acepto con
agradecimiento, esforzándome por vivir de acuerdo con la voluntad de mi Señor. Entender mi vida como vocación es comprender
que yo mismo soy un DON y no una casualidad. Es saber que he
sido amado desde antes de existir. Que yo no existía y alguien me
invitó a existir, me regaló la vida sin pedírsela.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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Sólo cuando he decidido relacionarme con Dios, con fe y no con
desconfianza, o creyendo que no existe, he encontrado el cauce a
mi vida y mi persona, alegrándome de ir descubriendo lo que Dios
tiene como proyecto para mí y he encontrado muchas veces paz y
tranquilidad en vez de desesperarme y optar por hacer lo que me
dé la gana.
Ejemplo de cómo el evangelizador puede ilustrar este pregón:
Yo también voy caminando, día a día, entre dudas y problemas,
pero con la confianza, la serenidad y esperando que Dios, con su
Palabra, me dé la valentía ante las dificultades y me capacite para
amar.
Día a día, este es mi reto y mi verdad como cristiano, que corro
riesgo de caer en la muerte. No voy solo, estoy acompañado y
aunque a veces me siento tentado a darme por vencido, “busco el
rostro de Dios” en la oración, la Palabra, la Misa, el grupo al que
asisto y veo el paso de Dios que me saca de esa muerte y me llena
de vida.
Termino contento con ser quien soy y con estar pasando lo que
paso (da ejemplos concretos, si no los da entonces el pregón queda
sin respaldo, como un discurso de bellas palabras).
(Es importante que concluya esta parte hablando de su
vivencia de esclavitud-libertad, de cómo en la experiencia
de haber creído y saberse liberado por Dios ha podido ser
una persona menos dependiente de lo no importante y ha
descubierto lo hermoso de vivir según el querer de Dios)
Es lo que yo vengo a anunciarte, que para ser libre fue para lo
que tú naciste. Tú naciste para ser libre, no para ser un esclavo,
no para estar atormentado, acomplejado, viviendo depresiones,
angustias, amarguras, lleno de traumas, comiéndose las uñas,
tomando té de tilo para poder dormir en la noche, dejando la
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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luz encendida porque te da miedo la oscuridad, te da miedo un
temblor, todo te da miedo, porque tú eres esclavo de la muerte.
Denuncias:
– Estamos dominados por el miedo
Y aquí me uno a la denuncia de Hebreos 2, 14-15, refiriéndose
a la obra de un hombre del siglo I: Jesús de Nazaret, de quien se
supone que le importó tanto cada uno de sus semejantes que vivió
y murió como uno de ellos y dice el texto bíblico (no lo proclama
como en la Liturgia o bien lo dice de memoria):
“…para aniquilar mediante la muerte al señor de la
muerte… y libertar a cuantos, por miedo a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud”.
Denuncio, entonces, que quizás nosotros estamos dominados por
el miedo a no ser amados y nos dejamos llevar por ese miedo, que
es un tipo de miedo a sufrir el desprecio o el rechazo. Es el peso
que el desamor ejerce en nuestros actos, incluso, aunque suene
horrible, “mercadearnos” para merecer la estima. Y ese peso, esas
leyes, las aprendimos en nuestra historia personal.
–
Creemos y vivimos una deformación del ideal de la
libertad
Denuncio que creemos y vivimos una deformación del ideal de
la libertad. Tu comportamiento a veces hace que tengas alguna
muerte en varios sentidos, por ejemplo:
Morir físicamente, ¿qué es morir físicamente? Estos son
comentarios de lo que a veces se dice cuando alguien se muere:
“qué bonito quedó, quedó más bonito que en vida”, “ahora que se
había adelgazado cuarenta libras se muere, le da el infarto, mejor
se hubiera quedado gordo, pero él prefirió curarse y siempre le dio
el infarto”, es la muerte física.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
46
Morir afectivamente, ¿qué es morir afectivamente? Que no te
quieran.
Ejemplo: una vez, en una casa, una señora se había enojado mucho
con su hija, era una señora mayor de setenta y cinco años, la hija
era como de cincuenta. La hija está dolida porque el “día de la
madre” llegó a darle el abrazo, a decirle feliz día de la madre y la
señora se quedó quieta y no la alzó a ver. Esa es la muerte afectiva,
eso es matar a alguien.
Morir emocionalmente: ¿qué es morir emocionalmente? Se ejemplifica con algunos casos que conozcas, donde existe el desprecio
por alguien, especialmente de alguna escena familiar.
Morir económicamente: ¿qué es morir económicamente? según la
sociedad es no tener dinero. Entonces, ¿qué haces? Si con tu simpatía no lo logras, ¿quién te saca? Sólo el dinero y ¿qué hay que
hacer para tener dinero? Trabajar y ¿si no hay trabajo, qué haces?
Pues lo primero que aparezca, ¿entonces qué?, ¿eres libre o eres
esclavo?
Morir socialmente: ¿qué es morir socialmente? te rechazan
totalmente, porque eres enfermo de SIDA o porque vendiste droga,
por ser infiel, u otras situaciones. Te señalan, no te sientes amado.
¿Quién te puede rescatar?
Anuncios.
–
Anuncio de la libertad
Yo les anuncio la libertad, la libertad para la que tú has nacido. Les
anuncio con alegría que tú fuiste creado por Dios para ser libre.
La persona humana es, en su misma esencia, aquel lugar de la naturaleza donde converge la variedad de significados en una única
vocación de sentido. La persona busca siempre la verdad de su ser,
puesto que es esta verdad la que ilumina la realidad de tal modo
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
47
que pueda desenvolverse en ella con libertad y alegría, con gozo y
esperanza. (cf. DA. # 42).
–
Anuncio de Jesús de Nazaret (culmen del pregón)
¿En qué entra el hombre cuando tiene miedo? No entra en una
relación de amor, entra en más esclavitud, entra en más muerte,
porque después su conciencia le dice que esto no está bien. La
libertad no es hacer lo que me da la gana. El verdadero libre es
aquel que hace el bien al otro a costas de sí mismo.
Les anuncio a uno que ha hecho eso por ti, por mí y por toda
la humanidad: “En el rostro de Jesucristo, muerto y resucitado,
maltratado por nuestros pecados y glorificado por el Padre, en ese
rostro doliente y glorioso, podemos ver, con la mirada de la fe el
rostro humillado de tantos hombres y mujeres de nuestros pueblos
y, al mismo tiempo, su vocación a la libertad de los hijos de Dios,
a la plena realización de su dignidad personal y a la fraternidad
entre todos”. D.A. # 32.
–
Anuncio de la conversión, de la llegada del Reino
Yo les anuncio, que aunque tú creas que te has echado a perder,
que así has modelado tu historia, te anuncio que llega el momento
de tu conversión, en que se rompan las cadenas. Porque Él es el
único Liberador y Salvador que, con su muerte y resurrección,
rompió las cadenas opresivas del pecado y la muerte, que revela el
amor misericordioso del Padre y la vocación, dignidad y destino
de la persona humana. Quítate el miedo de sentir que alguien no
te ama, quítate esa historia dura, dolorosa de tu mente. Piensa que
hay Alguien que te ama inmensamente y que entregó su vida por
ti: Jesucristo.
Yo te invito a que vuelves a ser libre de nuevo. ¿Cómo? Entrando
en amistad con Cristo. Y eso es lo que se está proponiendo hermanos, Jesús de Nazaret en el Evangelio de San Lucas nos dice:
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
48
“¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si se pierde
o se disminuye a sí mismo?” Hagamos un alto en nuestras vidas,
permitamos que el Dios Alfarero nos haga de nuevo, de nuevo…,
como entona la Hermana Glenda en uno de sus cantos.
–
Anuncio de la dignidad
Yo les anuncio que cada uno de los que está aquí: ¡vale mucho!,
eso es lo que te interesa a ti, no culpes a otros de la vida que llevas,
porque Él (Jesucristo) se ha querido encarnar gustoso y porque así
lo ha querido, nadie lo ha obligado. Él te ha encontrado como un
tesoro perdido.
Yo les anuncio que la libertad se puede poseer y que es hacia ahí
a dónde vamos. Les anuncio que somos creados a imagen y semejanza de Dios. Nos ha creado libres y nos ha hecho sujetos de
derechos y deberes en medio de la creación. Le agradecemos por
asociarnos al perfeccionamiento del mundo, dándonos inteligencia y capacidad para amar; por la dignidad, que recibimos también
como tarea que debemos proteger, cultivar y promover. (cf. Aparecida # 104).
Te invito a que no tengas miedo a profundizar esto, por eso se
anuncia una vida libre y no una vida de esclavos. Sólo se puede
vivir de dos maneras: en la ley o en la libertad.
–
Vivir bajo la Ley (asociarlo al tema del Pregón I):
¿Qué es vivir en la ley? Las cosas que evito hacer sólo para no
llevarme las consecuencias, ¿cuáles son esas consecuencias?
Por eso les anuncio que una vida libre nos lleva a vivir una libertad, una libertad que no te sofoca, sientes la libertad y la tranquilidad; eso se llama en espiritualidad cristiana: la libertad de los
hijos de Dios. El que vive bajo el espíritu es Cristo que no siente
repulsión ni deseos de venganza, experimentando el desamor, es
lo suficientemente libre para no dejarse arrastrar por la violencia.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
49
Protesta
Por eso me uno al disgusto y a la protesta que a ustedes les causa
sentirse esclavos, porque en realidad es una forma de decir: quiero
vivir y quiero ser libre. Porque si has vivido así es porque tú no
has sido hecho para eso y ese clamor tuyo es la búsqueda, así es
como estás buscando a Dios. Lo que siempre se convirtió en el
argumento para tener separado al hombre de Dios, se convirtió en
la puerta que lo une. Esa queja tuya te lleva a Cristo.
3.4 Exhortación o llamado a la conversión
Concluye con una exhortación a descubrir la verdadera libertad.
Además de invitarles a perseverar en los encuentros sucesivos, ha
de motivarles para que busquen y descubran en sus vidas los actos
y experiencias de liberación de Dios.
Es importante recordarles que todos nos hemos sentido oprimidos
y tristes en algún momento de nuestra vida, pero que en otros instantes nos hemos sentido aliviados. Habrá que motivarles para que
recuerden cómo y por qué tuvieron esas experiencias de liberación
en sus vidas. El evangelizador los invita a poner más empeño en
sus vidas para no atar su corazón a lo pasajero, sino a darlo por
completo a Dios. Claro está, esta invitación a vivir la libertad en
Cristo se reflejará en las cosas que hacen día a día, en lo pequeño
y en lo grande.
Por último, hace ver que todos experimentamos situaciones de
muerte o esclavitud y pocas veces sabemos su verdadero origen,
culpamos a otros, al destino, a la mala suerte o a Dios.
Ya en el IV Recorrido podremos hablar claramente
de dónde nace la muerte: el pecado.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
50
Los exhorto a que perseveren porque los esclavizadores de ustedes los están persiguiendo ¿cuáles son los esclavizadores? En la
misma casa, el estudio, el trabajo, u otras circunstancias como: la
lluvia, la comodidad, el miedo, los hace acobardarse y no los hace
salir de la casa, bajo un aguacero para venir al encuentro, los hace
acobardarse y estar pensando ¡qué pereza, quiero hacer otra cosa!
Esos esclavizadores tratan de destruirnos. Por eso tengan valor,
aunque no le encuentren sentido a lo que venga, como el que toma
una medicina aunque no le guste el sabor.
Como cierre puede utilizar la alabanza: “¡Gloria al Padre y al Hijo
y al Espíritu!”.
4. ACEPTANDO LA VIDA
Terminado el pregón se despiden e invitan a los siguientes encuentros a perseverar para comprender claramente el valor de sus existencias, vidas e historias a la luz del cristianismo y lo que ahora es
escándalo, confusión y dudas, será certeza y alegría, porque cada
uno cree según la historia que haya tenido.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
51
II ENCUENTRO
El Ser Humano, Imagen y Semejanza de Dios
OBJETIVO ESPECÍFICO
Descubrir los miedos que en la vida le han provocado las diferentes esclavitudes, a partir del anuncio de una vida digna, para que
se dispongan al encuentro con ese Totalmente Otro, que es Dios.
MOMENTOS DEL ENCUENTRO Y TIEMPO RECOMENDADO
1.
2.
3.
4.
Acogida (20”).
Viendo la Vida (Experiencia humana) (20”).
Buscando la Vida (Experiencia de fe) (30”).
Aceptando la Vida (Respuesta de fe) (30”).
MATERIAL DE APOYO
Símbolo: gallo o barro.
Copia del canto: “Pronunció mi Nombre”.
INDICACIONES
Teniendo en cuenta el objetivo, el evangelizador ha de considerar
que las imágenes del video muestran que hay realidades humanas
que no son a imagen y semejanza de Dios. El video-foro es una
actividad en la que se muestra un video para que los participantes
compartan las reacciones, comentarios y experiencias suscitadas
por el mismo.
Ciertamente se muestran imágenes de Cristo, pero en el momento
del foro o conversación, se centrará en la situación del hombre, en
cómo vive, qué le pasa, en su condición libre o esclava, de feliz o
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
52
desdichado. Con esta confrontación se le dispone para que en los
encuentros sucesivos aborde existencialmente la libertad humana
y la dignidad.
Es muy importante para el evangelizador tener claro lo siguiente:
“creyentes e incrédulos en que todo lo que existe en la tierra tiene que estar al servicio del hombre. Pero, ¿qué es el hombre? El
mismo ser humano ha dado respuesta a esa pregunta con muchas
opciones, incluso contradictorias.
Unas veces se exalta el hombre como lo mejor que existe y como
señor de todo, libre para decidir el destino suyo. Otras veces, se
deprime hasta la desesperación. La Iglesia es plenamente consciente de esa realidad del hombre: en ocasiones noble y fraterno,
en otras violento y destructivo. Y también es consciente de la pregunta, ¿quién soy yo como persona?.
Sin embargo, la Iglesia puede ofrecer, con el Evangelio en la mano,
una respuesta que ilumine la verdadera condición humana, donde
se explican sus debilidades y al mismo tiempo se puedan reconocer
su dignidad y vocación. Todos tenemos una vocación, no solo la
de ser maestro o mecánico o esposo… sino la de conocer, amar y
servir a Dios y al prójimo.
Los evangelizados viven esa misma situación. En ocasiones
tendrán una estima muy elevada de su persona, vida e historia; en
otras, desprecia sus debilidades, maldice su suerte y lo reprocha
todo. Feliz y triste, contento y disgustado, amable y repugnante,
ilusionado y deprimido. ¡Así somos de cambiantes! Aún más:
ante la realidad de la muerte de otros o la posibilidad de morir,
el evangelizado se pregunta: “entonces, ¿qué es el ser humano?,
¿quién soy yo?, ¿qué he venido siendo?”
El ser humano ha nacido para ser libre: la libertad nos permite
desenvolvernos como personas. Puede ser que usemos la libertad
para nuestro bien o para nuestro mal.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
53
Ubicación del tema
Todo ser humano tiene un valor por ser persona. A esto le llamamos
dignidad. Y la dignidad o valor como personas nos viene de que Dios nos
diera la existencia para que compartiéramos con Él la misma vida que
tenemos. Los evangelizados, muchas veces, igual que el evangelizador
en otros momentos, tienen un concepto sobre la dignidad humana y
sobre lo que le da valor o importancia al hombre. En la sociedad hay
muchas “etiquetas”: los que tienen dinero y los que no, los bonitos y los
feos, los jóvenes y los viejitos, los que visten a la moda y “los que nada
que ver”, etc. Cada persona, sin darse cuenta, se considera en uno o en
otro grupo y según sea el grupo, así cree que vale más o menos que otro
o se siente inferior o superior.
El video-foro ayudará a que los evangelizados descubran las trampas en
las que caen de sentirse a gusto o a disgusto por lo que son o por lo que
tienen o lo que les sucede.
¿Qué papel juega la libertad en este tema? Bueno, que somos libres
y usamos de la libertad para bien o para mal, como se dijo. Nuestra
auténtica dignidad es la de hijos de Dios, por ello somos libres, para
vivir a imagen y semejanza de nuestro Creador. No somos simplemente
materia inteligente, somos hijos de Dios, esa es la gran verdad que, por
sencilla, a muchos cuesta a veces creer. Se puede caer fácilmente en la
trampa de tratar de ser alguien esclavizándose del dinero, el placer, las
amistades por conveniencia, sentimentalismos, etc.
Este bloque tercero busca anunciar la verdad del hombre al evangelizado;
así se le ayudará a descubrir las cosas, situaciones o ventajas de las
que se enorgullece y lo hacen saberse digno. También descubrirá si
esta realidad personal es equivalente a la imagen y semejanza de Dios
(libertad-orgullo-sentirse digno-imagen de Dios).
La Iglesia anuncia el misterio del hombre (GS 12-18), ¿cómo reacciona
el evangelizado a ese anuncio? El video-foro y el encuentro subsiguiente
anunciarán la alegría de que la vida tenga sentido porque somos hijos de
Dios, lo cual no siempre creemos.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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DESARROLLO DEL ENCUENTRO
1. ACOGIDA
1.1 Compartir
Espontánea interacción.
1.2 Saludo personal del equipo evangelizador a cada uno de
los presentes.
1.3 Saludo general. Inicio del encuentro.
El equipo comenzará el encuentro invitando al saludo entre los participantes, si no lo han hecho. Luego, uno de los
miembros del equipo dará la bienvenida, agradeciendo la
presencia de todos.
1.4 Motivación
El evangelizador introduce espontáneamente el encuentro, señalando que todos tenemos una dignidad: ser libres,
y esta libertad sólo puede entenderse conociendo a Dios.
1.5 Símbolo
Se retoma el elemento del símbolo que se ha venido utilizando. Recuerda el significado del mismo (gallo o barro)
y lo relaciona con la buena noticia que recibirán de la libertad verdadera.
1.6 Breve conversación y canto
El evangelizador retoma la dinámica del encuentro anterior con este canto, de manera que para ellos empiece a ser
símbolo del camino que están iniciando, ya que el canto
por sí mismo es una catequesis.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
55
Canto: “Pronunció mi nombre”
Una tarde como tantas Él pasó,
y pasando tiernamente me miró;
era un hombre como tantos, uno más,
y pasando por la barca me llamó.
Yo no sé cómo decirle, si decirle sí o no,
solo sé que pronunció mi nombre.
Y aquí estoy solo ante ti,
meditando todo aquello que oí,
sé que debo de dejar las redes en el mar.
Mi timón ya desde hoy lo tomarás.
Y después de aquella tarde le seguí,
y olvidando mi pasado descubrí,
Que aquel hombre que esa tarde yo encontré.
Hoy tendría una sorpresa para mí.
Yo no sé si es su mirada, su manera de vivir.
Sólo sé que pronunció mi nombre.
Desde aquel fugaz instante hasta hoy,
he gastado mi existencia, lo que soy,
soy persona que vive en libertad,
soy un barco que navega en alta mar,
soy apóstol, soy guerrero, pregonero del amor.
Porque sé que pronunció mi nombre.
1.7 Invocación al Espíritu Santo
Se recomienda hacer esta invocación, solamente si ya ha sido
explicada en el retiro espiritual de este tiempo ¿Buscas?. El animador indica que el Espíritu Santo viene a la vida del ser humano
en su ayuda para decirle y sentir a Dios como Padre, íntimamente
unido a Él, reconciliado y no peleado, que por eso lo vamos a invocar.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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Así, este encuentro no será solamente cosa de hombres. No será
encuentro entre personas humanas, sino sobre todo encuentro de
Dios con su pueblo; por lo tanto, aclara el evangelizador que esta
invocación no es para pedirle cosas o favores o dar gracias. No se
va a alargar esa oración de invocación, dando gracias, ni pidiendo
por enfermos.
Lo que se pretende es decir, por ejemplo, “ven y haznos oyentes,
ven y anímanos”, o algo parecido, una frase corta y luego dos veces el estribillo del canto:
Espíritu Santo ven, ven.
Espíritu Santo ven, ven,
En el nombre del Señor.
2. BUSCANDO LA VIDA
2.1 Motivación
El evangelizador motivará a los presentes para que observen con
atención el video. Insistirá en que, a pesar de que en el video se
presenta a Cristo, centren la atención en la situación de vida del
hombre, en cómo se ve y se siente, si se mira vida o muerte, alegría
o tristeza, esclavitud o libertad en el mundo “real” de la gente de
hoy. En pocas palabras: que observen los resultados del poder de
la libertad humana. En concreto, vamos a valorar cómo vive el ser
humano.
2.2 Video
Se proyecta el video: El Ser Humano, Imagen y Semejanza de
Dios, el cual tiene una duración de 24 minutos.
2.3 Tertulia
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
57
Motivación
Una vez que ha concluido el video, el evangelizador motiva a la
tertulia o foro. Invita a compartir los pensamientos o reacciones
que les provocó. En primer lugar, el evangelizador propone esta
opinión:
Todos somos dignos porque somos libres. El ser humano es libre
para hacer el bien o para hacer el mal. Pero si profundizamos aún
más en los principios cristianos, diríamos: El ser humano es libre
para escoger entre hacer el bien o hacer el bien. La opción del
mal, ni siquiera debería pasar por nuestra mente.
En esta tertulia, la intención es otra: que cada uno descubra que
tiene grandes amores en su corazón y que los sirve atentamente a
cada minuto. Cada uno entrega su vida a lo que más ama y ama
aquello que cree lo va a hacer verdaderamente feliz.
Guía de diálogo
Se les pedirá que al responder las preguntas, eviten los comentarios con mucho adorno y que, por el contrario, sean concretos. Al
compartir podrá emplearse la siguiente guía para ser respondida
voluntariamente entre todos:
¿Qué es el hombre?
¿Qué es la mujer?
¿Quién soy yo? (pausa)
¿En qué consiste mi dignidad?
¿A qué estoy llamado?
¿Estoy vivo realmente o “muerto en vida”?
¿El ser humano quiere ser amado?
¿Podemos ser libres sin amor o amar sin ser libres?
¿ E l a mo r o p rime o d a lib e rta d ? (P a us a ).
¿He ejercido mi libertad para tener una vida auténticamente digna y humana?
¿Afecta eso a otros? ¿Qué he venido siendo hasta hoy? (pausa).
¿Puede una persona ser verdaderamente libre sin Dios? ¿Por qué?
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
58
3. BUSCANDO LA VIDA
3.1 Guíaparacerrarelvideo-foro
El evangelizador concluye el video-foro haciendo una síntesis de
todo lo dicho e intentará complementarlo con las siguientes ideas:
ØIdeas desesperanzadoras
- El hombre no sabe usar su libertad, pero quiere ser feliz y
busca esa felicidad en los lugares equivocados.
- De esta manera, se convierte en víctima de la muerte, de sus
pasiones, de sus egoísmos. Viene, entonces, el sufrimiento y el
dolor.
- El ser humano cae en esta situación porque siempre está
preocupado por garantizarse su felicidad. Le da su corazón a
cosas pasajeras que no lo llenan plenamente.
- Hemos olvidado que ser imagen de Dios significa que hemos
sido creados como alguien que está de frente a Dios y que
tenemos la capacidad de establecer una relación personal y directa con Él: relación de conocimiento, de amor, de amistad y
de comunión. Eres, ante todo: “persona en relación con Dios”.
- El ser humano cree que puede decir qué es lo que más le conviene sin que nadie se meta con él. La persona es feliz cuando
se siente amada y valorada. Lo busca en los demás y no en
Dios, Él es el único que le puede dar su verdadero valor y
hacerlo plenamente feliz.
- El hombre ejerce su libertad buscando ser querido, pero no
todo en lo que pone su corazón lo hace más humano y hermanable.
- El hombre no se conocerá realmente mientras no entre en relación con Dios y lo conozca. Tampoco podrá conocerse hasta
que no entre en relación con todos los hombres.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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ØIdeas esperanzadoras
- El ser humano no es algo, sino ALGUIEN.
- Es capaz de entrar en relación con los demás, de dialogar, de
amar, de comprometerse, de solidarizarse, de respetar, etc.
- El hombre ha sido llamado a la vida, no a la muerte, pero a la
vida en Dios.
- El hombre es capaz de conocer y amar a su Creador; es la única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma.
- Somos libres para amar (construir) o no amar (destruir).
- Al conocer a Dios y a los demás, logrará adquirir conciencia
de sus propios límites y estará dispuesto a acoger a los demás.
Sólo así descubrirá cuánto vale, cuál es su dignidad y podrá
ser libre.
ü Se puede concluir esta parte con la lectura del Salmo 8.
3.2 Para profundizar
Si el evangelizador desea profundizar sobre las ideas del cierre del
video-foro sin que tenga que exponerlo ante el grupo de evangelizados, puede leer para sí mismo y como parte de su preparación
personal, la siguiente explicación:
Descubrirse como persona
El hecho de que tú seas “imagen y semejanza” de Dios puede
explicarse de muchas maneras, pero lo más acertado que podemos
decir para explicarlo, es si te descubres como PERSONA. No eres
solamente algo, sino ALGUIEN. Al descubrirte como persona
eres capaz de entrar en relación con los demás: de dialogar, de
amar, de comprometerte, de solidarizarte, de respetar, etc.
Al crear Dios al hombre lo hizo distinto de las demás criaturas: lo
hizo a su propia imagen y semejanza. De todas las criaturas visibles,
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
60
solo el hombre es capaz de conocer y amar a su Creador; es la única
criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma. Más aún,
el hombre es el único llamado a participar por el conocimiento y el
amor en la vida de Dios. De allí le viene su dignidad al ser humano.
Cada uno existe con la capacidad de entrar en unión con los demás,
de convivir, estar con otros… eso es el amor: la unión. Y somos
libres para destruir o para construir. Y cada uno construye lo que
ama y destruye lo que no ama. Dios crea porque ama. El hombre
destruye porque “ama a medias”.
La libertad del ser humano
La libertad es parte fundamental de la vida del hombre, es don de
Dios, pues sólo en libertad, el ser humano es capaz de amar y Dios
no quiere obligar a nadie a que lo ame. Al abusar de la libertad,
el ser humano comienza a “pasarla muy mal”, perjudicándose a
sí mismo y dañando a los demás. De esta manera se convierte
en víctima de la muerte, de sus pasiones, de sus egoísmos. El ser
humano cae en esta situación porque siempre está preocupado de
garantizarse su felicidad. Defiende a toda costa lo que más le importa, aún por encima de las demás personas. En el fondo parece
que en el corazón de cada persona hay una duda sobre Dios, un
miedo a dejar de existir y dejar de ser amado.
La persona humana siendo libre, al mismo tiempo se vuelve
esclava de todo aquello que piensa que le hará más feliz o resolverá
la intranquilidad de su vida. El egoísmo nos hace prisioneros. El
amor libera. El amor egoísta pone condiciones, el amor de Dios es
incondicional, no tiene límites.
“Quizás has olvidado que ser imagen de Dios significa que tú has
sido creado como alguien que está de frente a Dios y que tienes
la capacidad de establecer una relación personal y directa con Él:
relación de conocimiento, de amor, de amistad y de comunión.
Eres, ante todo, persona en relación con Dios”.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
61
Dios es comunidad de personas
Te creó a su imagen, es decir, no como individuo aislado, separado,
sino como persona invitada a la comunidad con Él y con toda la
humanidad. Estás llamado a abrirte a Dios y abrirte al prójimo,
a hallar a Dios y hallar a los hombres, a comulgar con Dios y
comulgar con los hombres.
Algo más explica el uso edificante o destructivo de la libertad
El ser humano cree que puede decir qué es lo que más le conviene
sin que nadie se meta con él, es que el ser humano es feliz cuando
se siente amado y valorado porque ejerce su libertad buscando ser
querido. No todo en lo que pone el corazón lo hace más humano
y hermanable. Piensa que si lo dejan tranquilo haciendo lo que
le gusta sin perjudicar a otros puede ser muy feliz. La verdad es
que todas las imágenes negativas que observamos en el video tienen su comienzo en que alguna o varias personas quisieron estar
tranquilas a costa de la felicidad de otros, a quienes no amaron
tanto como a sí mismos. También, el ser humano ha olvidado la
relación de amor con Dios y sus demás hermanos, ha perdido de
vista que debe buscar su felicidad y la de los demás, la felicidad
no es personal, sino que la felicidad es de todos y para todos. Lo
contrario es usar a los demás como medios para enriquecerse, sin
importar lo que eso implique.
No te conocerás realmente mientras no entres en relación con
Dios y lo conozcas
Tampoco podrás conocerte hasta que no entres en relación con
todos los hombres. Al conocer a Dios y a los demás lograrás
adquirir conciencia de tus propios límites y estarás dispuesto a
acoger a los demás. Sólo así descubrirás cuánto vales, cuál es
tu dignidad y podrás ser libre. En resumen, si has tropezado en
tu vida es porque has rechazado vivir la voluntad de Dios. La
voluntad de Dios es estar unidos los seres humanos y que éstos
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
62
formen con Él una sola familia. Donde dos pelean y están bravos
hay “muerte espiritual”, donde dos “se contentan” hay vida. Cabe
preguntarnos si hemos querido “vivir” esta existencia humana sin
Dios, engañados, creyendo que obedecer a Dios es amargarnos,
porque hemos creído que Dios es una norma o ley y no el Padre
Misericordioso que sale a nuestro encuentro.
El amor de Dios nos hace libres
Cuando nos aman nos sentimos valorados y estimados,
recuperamos la dignidad y no andamos como mendigos. Vivimos
verdaderamente libres, es decir, sin dejarnos dominar o controlar,
o manipular por un poco de cariño o de aceptación social.
4. ACEPTANDO LA VIDA
4.1 Todos juntos hacemos la siguiente oración
Te pedimos Señor, nos ayudes a mostrar en nuestra vida y en nuestras
obras, tu imagen de amor y misericordia.
Señor, que mi mirada sea tu mirada, que mis gestos sean los tuyos,
que pueda ver a los demás con los mismos ojos con que tú los ves,
encontrando en el otro tu imagen y semejanza como persona a la que
debo amar y respetar.
Danos el don de la oración para que, al aprender a tener una relación
personal contigo, podamos así aprender a relacionarnos con igual amor
con nuestros hermanos.
Señor, que cada uno de nosotros, profundizando en la grandeza del ser
humano, podamos descubrir en nosotros y en los demás, personas a las
que tú amas y en la que descubres tu propia imagen y semejanza. Amén.
Te pedimos Señor, nos ayudes a mostrar en nuestra vida y en nuestras
obras, tu imagen de amor y misericordia.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
63
Señor, que mi mirada sea tu mirada, que mis gestos sean los tuyos, que
pueda ver a los demás con los mismos ojos con que tú los ves.
Encontrando en el otro tu imagen y semejanza como persona a la que
debo amar y respetar.
Danos el don de la oración para que, al aprender a tener una relación
personal contigo, podamos así aprender a relacionarnos con igual amor
con nuestros hermanos.
Señor, que cada uno de nosotros, profundizando en la grandeza del ser
humano, podamos descubrir en nosotros y en los demás, personas a las
que tú amas y en la que descubres tu propia imagen y semejanza. Amén.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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III ENCUENTRO
“LIBRES PARA…”
OBJETIVO ESPECÍFICO
Descubrir el llamado a la libertad en medio de una situación
concreta, para experimentar el amor de Dios y realizarse en su
vocación.
MOMENTOS DEL ENCUENTRO Y TIEMPO RECOMENDADO
1. Acogida (20”).
2. Viendo la Vida (Experiencia humana) (20”).
3. Buscando la Vida (Experiencia de fe) (30”).
4. Aceptando la Vida (Respuesta de fe) (30”).
MATERIAL DE APOYO
• Símbolo: gallo o barro.
• Copia del canto: “Grande es tu amor”.
• Imagen de un hombre esclavo.
INDICACIONES
El punto central es que el evangelizado se pregunte ¿qué es el
hombre, quién es él y qué ha venido siendo? Esto dará pie para
anunciar la verdad sobre el hombre. Para llevar a cabo este encuentro, el evangelizador leerá atentamente todo el esquema propuesto y lo meditará para poder anunciarlo sin vacilaciones.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
66
DESARROLLO DEL ENCUENTRO
ACOGIDA
1.1 Compartir
Espontánea interacción.
1.2 Saludo personal del equipo evangelizador a cada uno de
los presentes.
1.3 Saludo general. Inicio del encuentro.
El equipo comenzará el encuentro invitando al saludo entre los participantes, si no lo han hecho. Luego, uno de los
miembros del equipo dará la bienvenida, agradeciendo la
presencia de todos.
1.4 Motivación
El evangelizador introduce espontáneamente el encuentro, señalando que todos tenemos una dignidad: ser libres
y esta libertad solo puede entenderse conociendo a Dios.
1.5 Símbolo
Se retoma el elemento del símbolo que se ha venido utilizando. Recuerda el significado del mismo (gallo o barro) y lo relaciona con la buena noticia que recibirán de
la libertad verdadera. Adjunta una imagen de un hombre
esclavo (solo para ser observado, ya que esto ayudará a
comprender el encuentro).
1.6 Canto
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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¡Grande es tu amor!
(HermanaGlenda)
Grande es tu amor,
grande tu misericordia,
grande es tu nombre
por toda la tierra. (Bis)
Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos,
la luna y las estrellas que has creado,
pienso ¿qué soy yo para que pienses en mí?,
pienso ¿qué soy yo para que pienses en mí, en mí?
Grande es tu amor… (Bis)
¿Por qué te ocupas del hombre?
¿Por qué piensas en él?
Lo hiciste poco menos que un Dios,
lleno de gloria y honor.
Le has dado todo el poder
sobre lo que Tú has creado.
Le has dado todo el poder sobre lo que tú has creado, ¡oh!
Grande es tu amor… (Bis) (4)
1.7 Invocación al Espíritu Santo
Se recomienda hacer esta invocación, solamente si ya ha sido
explicada en el retiro espiritual de este tiempo ¿Buscas?. El
animador indica que el Espíritu Santo viene a la vida del ser
humano en su ayuda para decirle y sentir a Dios como Padre,
íntimamente unido a Él, reconciliado y no peleado, que por eso
lo vamos a invocar.
Así, este encuentro no será solamente cosa de hombres. No será
encuentro entre personas humanas, sino sobre todo encuentro de
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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Dios con su pueblo; por lo tanto, aclara el evangelizador, que esta
invocación no es para pedirle cosas o favores o dar gracias.
Lo que se pretende es decir, por ejemplo, “ven y haznos oyentes,
ven y anímanos”, o algo parecido, una frase corta y luego dos veces el estribillo del canto:
Espíritu Santo ven, ven.
Espíritu Santo ven, ven,
En el nombre del Señor.
2. VIENDO LA VIDA
2.1 Resumen del Pregón anterior
El evangelizador resume, en cinco minutos, la experiencia concreta
que dio paso al anuncio de Jesucristo en el pregón de la semana
trasanterior.
2.2 Profundización del Pregón: ¿Quién es el hombre,
quién es la mujer?
Luego, directamente les dice a los evangelizados: “no debemos
olvidar que la dignidad humana nos viene de ser creados a imagen
y semejanza de Dios, quien nos llama a compartir su misma vida.
La dignidad es un don y por naturaleza traemos esta dignidad de
personas. Pero sólo viviendo en una auténtica libertad podremos
ser realmente dignos.
Hemos constatado, hasta hoy, que no siempre hemos sido
auténticamente libres. El ser humano no es verdaderamente libre
si no sabe qué hacer con su vida y para saber qué hacer con su vida,
cada persona humana tiene que estar convencida de una verdad: la
verdad sobre qué o quién es el hombre y la mujer.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
69
Cuando no tenemos un rumbo claro, cuando nos falta el amor, esa
libertad se ve impedida a buscar el bien y responder al amor de
Dios. Únicamente entrando en relación con Dios y conociéndolo a
Él, cada ser humano puede conocerse realmente y podrá entender
mejor su historia y la de los demás, saber ¿de dónde viene?, ¿para
qué está aquí?, ¿quién es y hacia dónde se dirige? Entonces, sabrá
qué hacer con su vida.
Cuando no tenemos un rumbo claro y no sabemos qué hacer con
nuestra vida, porque no encontramos un propósito más allá de la
rutina diaria, pareciera que anduviéramos cargando una profunda
herida: la de no tener claro a quién le importo y quién me importa.
El ser humano, sin la confianza que da el sentirse y saberse querido,
vive esclavo de sus pasiones, de sus miedos, de sus angustias,
etc. Esto es precisamente lo que nos ha pasado cuando hemos
considerado que actuamos mal. Al no poder ser libres tampoco
podemos descubrir la dignidad (la propia y la de los demás). Y
al no poder descubrir la grandeza y valor quedamos ciegos para
descubrir nuestra vocación, nuestra misión, la finalidad o sentido
de nuestra existencia.
Solamente cuando interviene Dios, el ser humano es iluminado
en medio de la oscuridad de no comprender la existencia y la vida
en la tierra. Y es necesario un proceso de descubrimiento de uno
mismo, del verdadero Dios vivo y de los demás.
Y la gran verdad, es que hemos sido creados para vivir en
comunidad, en unión con Dios y el prójimo. Esta vivencia en
comunidad exige la búsqueda del bien personal y de nuestros
semejantes (vocación).
Además, parte de nuestra verdad, de la verdad de lo que somos
como seres humanos, es que experimentamos no solo situaciones
buenas, sino también situaciones malas. Todos recordamos hechos
en los que hemos sufrido el mal o lo hemos hecho.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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Parece muchas veces que no tuviéramos libertad para escapar del
mal, lo cual no es cierto. El ser humano es incapaz de resistir por sí
mismo al mal. El hombre no puede alcanzar el bien si no dispone
de su auténtica libertad, la cual es señal de la divina imagen en él.
El hombre es llamado a ser libre para que se descubra como un
digno hijo de Dios, descubra su vocación (llamado a la vida en
Dios) y sea feliz.
Todo esto nos lleva a descubrir que somos hombres y mujeres, que
no somos dioses. Que somos frágiles como el barro y, al mismo
tiempo, llamados a vivir con la grandeza de la dignidad humana.
Quizás hemos pasado toda la vida batallando por ser mejores y
tener las mejores cosas, luchando por alcanzar nuestras ilusiones
en medio de amenazas de fracasos, o incluso desamores y desencantos. ¡Hemos vivido como unos huérfanos sin percatarnos de
la presencia del Padre amoroso! ¡Hemos tenido que valernos por
nosotros mismos sin contar con nadie más que nuestra propia soledad! Y, entonces, hemos “casado” nuestra vida con otras fuerzas
como el dinero, la simpatía, los puestos, las apariencias, el placer,
el prestigio, el apellido, etc., haciendo depender de todos ellos la
felicidad, como si fueran dioses que dan o se llevan la vida cuando
están presentes o cuando carece de ellos.
Nuestra verdad es que no somos dioses, sino hombres; no somos
todopoderosos, ni toda bondad, ni todo conocimiento. Y la realidad más dramática de enfrentar para cada uno y que la enfrentará
solo, ya que nadie más querrá acompañarnos, es la muerte.
Sí, hermanos y hermanas, frente a una persona muerta es usual
preguntarse sobre tantas ilusiones cumplidas o fracasadas, tantos
desvelos y empeños puestos en cada cosa que hizo, tantas preocupaciones y orgullos … Sí, la pregunta es la misma: ¿qué es el ser
humano?, ¿qué sentido tiene nacer para morir?, ¿de qué valió vivir?
Casi por tendencia natural como personas nos resistimos a morir,
nos disgusta pensar que al morir desapareceremos totalmente, nos
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
71
da muchísimo miedo pensar en la definitiva ausencia: dejar de
ser yo.
Está muy bien que nos resistamos a aceptar la muerte como
destino último, como desaparición irreversible de nuestra persona
y esa resistencia la alimenta la semilla de eternidad que llevamos
dentro, es como si un grito sin palabras dijera: ¡no moriré! Es que
somos imagen y semejanza de Dios.
Así, en carne propia, con estas palabras estamos experimentando
que lo somos, porque solamente si se ha amado, ha valido la pena
vivir. El sentido de la vida lo da el amor y Dios nos ha estado
amando, nos está amando, nos estará amando; amar y vivir son lo
mismo; no amar y morir son lo mismo. Y esta sed por vivir, por
seguir siendo alguien, choca frontalmente contra la realidad de la
muerte, respecto de la cual ni las más sofisticadas tecnologías logran dar una respuesta satisfactoria.
Con todo y los desvelos científicos, tan valiosos en sí mismos, aún
así persiste esa hambre que cada uno lleva enraizada en el corazón. Nadie puede evitarse permanentemente la muerte. ¿Qué es,
entonces, el ser humano?
Solo Dios puede romper el silencio que causa la muerte, solo Él
no se queda mudo, solo Él y no nosotros, es el Señor de vida y
muerte, de vivos y muertos, de libres y solo libres. Y la palabra
que pueda decir tendrá sentido solamente cuando pasemos esos
valles oscuros y esas cumbres altas en las que nos vemos metidos
de lleno cada día.
Es pérdida de tiempo cansarse y gastarse intentando inventar una
respuesta que sinceramente tenga valor y nos haga bien, a nuestra
pregunta de quiénes somos, si no es dejando a Dios hablar. La fe,
apoyada en sólidas razones, está en condiciones de dar una esperanza a la angustiosa pregunta sobre el porvenir de cada uno.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
72
En esta “aventura de la vida humana” no estamos solos y no lo
estamos porque nuestra grandeza es la de ser hijos de Dios. Cada
uno puede rechazar la amistad que propone Dios o bien puede
aceptarla.
De hecho, prácticamente todos hemos sido “bautizados”, es decir,
ese Dios vivo “se ha casado” con la suerte y el padecer del hombre. ¡Es Padre, nosotros sus hijos! Y si su deseo es que el hombre
tenga vida y no muerte, felicidad y no amargura, entonces, son
otras las razones y causas por las cuales no nos sentimos verdaderamente libres.
2.3 Guía para el diálogo
El evangelizador introduce unas preguntas en general. La intención
de esta parte es confrontarlos con sus existencias, es decir, es un
enfoque existencial del tema. Por existencial damos a entender que
los participantes midan cómo viven diariamente, cotidianamente,
por lo cual las preguntas se proponen con respecto a cada día, a la
rutina diaria.
Las preguntas son:
• En un día normal, de lunes a viernes, ¿en qué momentos
es de esperar que una persona (sea un joven, un adulto, un
hombre o una mujer), esté más contenta y satisfecha con
lo que está haciendo en ese momento?
• ¿Cuáles pueden ser las situaciones en que dicha persona
se desanima, se siente sofocada, enojada, desmotivada,
desilusionada e incluso fracasada?
El evangelizador deja que los evangelizados opinen
espontáneamente, pidiéndoles que sean breves y concretos. Cuando
considera que por el tiempo (quizás propóngase 20 minutos de
duración del momento de compartir), interviene y explica que esas
situaciones de desánimo las podemos llamar situaciones sin vida o
de muerte, y también situaciones de esclavitud.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
73
Situaciones de muerte en cuanto no se siente “por dentro” estar
vivo. Sentirse vivo es sentirse valorado, esto es, amado. Sentirse
presionado, incómodo, que le exigen mucho y no lo consideran,
son situaciones de muerte. Hemos dicho antes que cada uno se resiste, es más le tiene miedo a morirse, a dejar de ser, a desaparecer
totalmente. Y la vida la da Dios, la muerte está causada por una
“esclavitud”. Dios nos llama hijos, los dioses falsos nos llaman
“esclavos” y nuestra dignidad es la de ser hijos de Dios.
2.4 Foto-palabra
Este momento es muy breve.
Se le pide a cada uno que observe la foto-palabra, en su hoja
de participación o bien una sola
copia que ojalá sea lo suficientemente grande para que todos
la vean de una vez.
Se les dice que reflexionen en
silencio en qué momentos de
un día normal entre semana esa
foto es el retrato propio y qué lo causa.
No se escuchan respuestas, ya que en el momento de la Palabra,
tendrán oportunidad de hacerlo.
3. BUSCANDO LA VIDA
3.1 Motivación
Antes de proceder a la lectura, el evangelizador motiva la actividad
diciendo que vamos a escuchar un relato de la situación de una
persona “esclava” y todo lo que ahí se dice, nosotros lo vamos a
tomar como una representación o símbolo de algunas situaciones
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
74
de la vida personal en un día normal o, incluso, de algún momento
difícil en la historia propia. Uno de los evangelizadores proclama
ese texto y los demás escuchan, no siguen aún la lectura en sus
hojas o Biblias.
Después, se les pide que la lean en silencio y traten de aplicar a sí
mismos ese relato. Por ejemplo, el cementerio representa alguna
situación de presión, de “muerte”, enojo, etc.
3.2 LecturaBíblica.Marcos5,1-20.
“Y llegaron al otro lado del mar, a la región de los
gerasenos. Apenas saltó de la barca, vino a su encuentro,
de entre los sepulcros, un hombre con espíritu inmundo
que moraba en los sepulcros y a quien nadie podía ya
tenerle atado ni siquiera con cadenas, pues muchas
veces le habían atado con grillos y cadenas, pero él
había roto las cadenas y destrozado los grillos y nadie
podía dominarle. Y siempre, noche y día, andaba entre
los sepulcros y por los montes, dando gritos e hiriéndose
con piedras. Al ver de lejos a Jesús, corrió y se postró
ante él y gritó con gran voz: «¿Qué tengo yo contigo,
Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que
no me atormentes». Es que él le había dicho: «Espíritu
inmundo, sal de este hombre». Y le preguntó: «¿Cuál es
tu nombre?» Le contesta: «Mi nombre es Legión, porque
somos muchos». Y le suplicaba con insistencia que no
los echara fuera de la región. Había allí una gran piara
de puercos que pacían al pie del monte; y le suplicaron:
«Envíanos a los puercos para que entremos en ellos».
Y se lo permitió. Entonces los espíritus inmundos salieron
y entraron en los puercos, y la piara – unos dos mil
- se arrojó al mar de lo alto del precipicio y se fueron
ahogando en el mar. Los porqueros huyeron y lo contaron
por la ciudad y por las aldeas; y salió la gente a ver qué
era lo que había ocurrido. Llegan donde Jesús y ven al
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
75
endemoniado, al que había tenido la Legión, sentado,
vestido y en su sano juicio, y se llenaron de temor. Los que
lo habían visto les contaron lo ocurrido al endemoniado y
lo de los puercos. Entonces comenzaron a rogarle que se
alejara de su término. Y al subir a la barca, el que había
estado endemoniado le pedía estar con él. Pero no se lo
concedió, sino que le dijo: «Vete a tu casa, donde los tuyos
y cuéntales lo que el Señor ha hecho contigo y que ha
tenido compasión de ti». Él se fue y empezó a proclamar
por la Decápolis todo lo que Jesús había hecho con él, y
todos quedaban maravillados.”
3.3 Guía para el diálogo
Después de la lectura se deja un espacio en silencio para que cada
quien elabore su propia historia en su mente. Se trata de que cada uno
se vea a sí mismo en las situaciones concretas de esclavitud en las que
vive. Luego oye una o dos historias y fomenta un ambiente amable.
Después, abre el diálogo con las siguientes preguntas, pidiendo
que cada uno procure responder con respecto a sí mismo, sobre su
experiencia particular.
El evangelizador intervendrá para señalar cómo nuestra felicidad
verdadera depende de vivir el llamado a ser hijos de Dios y no
esclavos:
¿Qué es lo que me esclaviza?
¿Cuándo o ante qué no me siento libre?
¿Tengo clara la finalidad de mi existencia? ¿Para qué existo?
¿Qué evita que te liberes de algunas actitudes que te mantienen como esclavo?
Dicen que los hijos y las hijas se parecen a su papá y a su mamá,
¿por tu estilo de vivir podrías decir que estás convencido de corazón
y que te sientes que eres un hijo de Dios?
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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3.4 Conclusión
El evangelizador anima a todos a creer en el amor de Dios, porque
el no haber creído nos ha puesto a vivir situaciones de muerte. Y
el amor de Dios consiste en darnos vida cuando pasamos por estas
situaciones, como un “esposo”, como un compañero de viaje, continuamente y no una única vez en la vida (esto lo destaca y reafirma: Dios nos ayuda a salir de las muertes constantemente y no una
sola vez). Solo el amor tiene el poder de crear y reconstruir la vida,
el odio y el desamor solamente destruye. No estamos condenados
a morir. “¡Alegrémonos somos hijos de Dios!”.
4. ACEPTANDO LA VIDA
4.1 El evangelizador los invita a que en los siguientes días,
hagan una pausa a mitad de jornada o al final de la misma,
para hacer una revisión de vida y descubrir sus esclavitudes, procurando, por medio de la invocación del Espíritu
Santo, asumir para el siguiente día más actitudes de fe y
confianza en Dios.
De igual manera, los invita a meditar en los días venideros, sobre: ¿qué esclavitudes de la sociedad actual participan y urgen de ser liberados?
4.2 Para el siguiente encuentro “Celebración de la Dignidad
de la Persona Humana”, se les pide traer bocadillos para
compartir, preparando lo que traigan con todo el cariño
que le ponen a todo lo que hacen en favor de las personas
más queridas.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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4.3 Oración
Dios y Padre nuestro:
Haznos libres en la verdad y responsables en la entrega diaria de nuestra
tarea.
Ayúdanos a descubrir que el precio de la libertad es la responsabilidad.
Ayúdanos a tener responsabilidad personal para poder responder por
nuestros actos:
en la verdad, en el amor, en la entrega desinteresada.
Ayúdanos a adquirir responsabilidad social para responder a las
necesidades de hermanos esclavizados: por la injusticia, por la
desigualdad, por la discriminación y por el egoísmo.
Danos, Padre, responsabilidad religiosa para disponernos a responder a
tu llamada y a tus planes: en mi vida, en mi familia, en mi comunidad.
En fin, Padre, danos de esa responsabilidad que testimonia que hemos
sido liberados y contagia de vida a los demás, porque hemos creído en
la verdad. Amén.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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IV ENCUENTRO
Celebración de la Dignidad de la Persona Humana
OBJETIVO ESPECÍFICO
Celebrar la dignidad de la persona humana, para aceptar el llamado a la libertad.
MOMENTOS DEL ENCUENTRO Y TIEMPO RECOMENDADO
1. Acogida (20”).
2. Viendo la Vida (Experiencia humana) (20”).
3. Buscando la Vida (Experiencia de fe) (30”).
4. Aceptando la Vida (Respuesta de fe) (30”).
MATERIAL DE APOYO
Símbolo: gallo o barro.
INDICACIONES
En un lugar destacado y bien preparado, estará ubicada la Biblia y
desde allí se proclamará la Palabra.
DESARROLLO DE LA CELEBRACIÓN
1. ACOGIDA
1.1 Bienvenida
Antiguamente, en Oriente, cuando una persona era invitada a una
casa, el dueño lo recibía ofreciéndole agua y lavándole él mismo
los pies antes de entrar en la casa. Esto significaba el respeto y la
consideración que se tenía por el invitado.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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Valdría la pena que como gesto de acogida y significando con ello
la dignidad de cada persona, se pudiera, por parte de los animadores, recibir con el gesto de lavar las manos a cada uno de los participantes en la entrada del lugar donde se realizará la celebración, e
invitando pasar y ocupar un lugar especial que tendrá el nombre de
cada uno en la silla. Debemos dar la idea de que este momento fue
preparado con delicadeza y atención, pensando en cada persona
que participará.
Como variante, esta actividad puede realizarse usando cualquier
otro gesto que en nuestro barrio o comunidad se acostumbra para
manifestar el respeto tenido hacia una persona.
1.2 Saludo general. Inicio del encuentro
El equipo comenzará el encuentro invitando al saludo entre los
participantes, si no lo han hecho. Luego, uno de los miembros del
equipo dará la bienvenida, agradeciendo la presencia de todos.
1.3 Motivación
El evangelizador introduce espontáneamente el encuentro,
señalando que todos tenemos una dignidad: ser libres y que eso es
lo que vamos a celebrar.
1.4 Símbolo
Se retoma el elemento del símbolo que se ha venido utilizando.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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1.5 Canto
Canto: “Renacer la Esperanza”
Ahora lo que más importa es hacer renacer la esperanza,
ahora lo que más importa es hacer renacer la esperanza.
Mujeres, hombres y niños, trayendo flores y miel.
La vida llenan con danzas, girando en un carrusel.
Los pobres ya se alimentan, el pan reparten con fe.
Alegres lo comparten María, Juan y José.
Ahora lo que más importa es hacer renacer la esperanza,
ahora lo que más importa es hacer renacer la esperanza.
Los niños traen en sus voces cantos para conmover.
Saludan la luna de plata, que ven al anochecer.
Ya no existen más razas, ya no existe más color.
En las calles y plazas alaban a nuestro Señor.
Ahora lo que más importa es hacer renacer la esperanza,
ahora lo que más importa es hacer renacer la esperanza.
Ya no valen las clases con tristes separaciones.
Ahora todos tienen rostros y unidos los corazones.
Ven Espíritu Santo, ven y danos tus dones,
Llena al mundo de canto y guía nuestras misiones.
Ahora lo que más importa es hacer renacer la esperanza…. (bis)
1.6 Invocación a al Espíritu Santo
El animador indica que como ya saben a qué viene el Espíritu
Santo a la vida del ser humano, esto es, su ayuda para decirle y
sentir a Dios como Padre, íntimamente unido a Él, reconciliado y
no peleado, lo vamos a invocar.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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Así, este encuentro no será solamente cosa de hombres. No será
encuentro entre personas humanas, sino sobre todo encuentro de
Dios con su pueblo; por lo tanto, aclara el evangelizador, que esta
invocación no es para pedirle cosas o favores o dar gracias. Lo
que se pretende es decir, por ejemplo, “ven y haznos oyentes, ven
y anímanos”, o algo parecido, una frase corta y luego dos veces el
estribillo del canto:
Espíritu Santo ven, ven.
Espíritu Santo ven, ven,
En el nombre del Señor.
2. PRIMER ANUNCIO PARA CELEBRAR:
¡SOMOS LIBRES!, ¡JESUCRISTO NOS DA LIBERTAD!
2.1 Lectura Bíblica
En un lugar destacado y bien preparado, estará ubicada la Biblia
y desde allí se proclamará el Salmo 138: “Señor, tú me sondeas y
me conoces…”
Motivación
Como motivación, un evangelizador dice estas o semejantes
palabras: “Los invito a todos a tener un encuentro fraterno, es
decir, alegrándonos de ser hermanos por cuanto compartimos una
misma raza: somos personas humanas (la ONU, en 1948, afirmó
que sólo hay una raza: la humana).
Nos vamos a hermanar con todos los seres humanos que han
vivido, al igual que nosotros, en este mismo planeta y quizás
han tenido preocupaciones, alegrías y esperanzas parecidas a las
nuestras; pero, sobre todo, nos dispondremos a celebrar juntos la
dignidad, el valor y el respeto que cada uno merece por el simple
hecho de existir. Y existimos, no bajo la mirada acusadora de un
Dios, sino bajo la mirada benevolente del Padre Dios”.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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Proclamación del Salmo
Salmo 139 (138)
Del maestro de coro. De David. Salmo.
Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares.
No ha llegado la palabra a mi lengua,
y ya, Señor, te la sabes toda.
Me estrechas detrás y delante,
me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa,
es sublime y no lo abarco.
¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro;
si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha.
Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra,
que la luz se haga noche en torno a mí»,
ni la tiniebla es oscura para ti,
la noche es clara como el día.
Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias,
porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras;
conocías hasta el fondo de mi alma,
no desconocías mis huesos.
Cuando, en lo oculto, me iba formando,
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
84
y entretejiendo en lo profundo de la tierra,
tus ojos veían mis acciones,
se escribían todas en tu libro;
calculados estaban mis días
antes que llegase el primero.
¡Qué incomparables encuentro tus designios,
Dios mío, qué inmenso es su conjunto!
Si me pongo a contarlos, son más que arena;
si los doy por terminados, aún me quedas tú.
Dios mío, ¡si matases al malvado,
si se apartasen de mí los asesinos
que hablan de ti pérfidamente,
y se rebelan en vano contra ti!
¿No aborreceré a los que te aborrecen,
no me repugnarán los que se te rebelan?
Los odio con odio implacable,
los tengo por enemigos.
Señor, sondéame y conoce mi corazón,
ponme a prueba y conoce mis sentimientos,
mira si mi camino se desvía,
guíame por el camino eterno.
¡Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo!
Momento de compartir
Se repartirá a cada uno el mismo texto para que lo vuelvan a leer
y subrayar, o elegir aquellas frases que más les ha llamado la atención. Luego de un rato de silencio, se invita a los participantes a
compartir lo que el texto les ha hecho sentir.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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Canto:
“Sé que no me dejarás”
(Hermana Glenda)
Sé que no me dejarás,
no me dejarás jamás.
Porque yo soy la obra de tus manos,
porque yo soy obra de tus manos.
Sé que no me dejarás,
sé que no me abandonarás jamás,
porque yo soy obra de tus manos,
yo soy obra de tus manos.
Tengo tanto que agradecerte, Señor,
yo siempre camino ante peligros
y Tú me conservas la vida.
Yo busco los peligros
y Tú siempre me salvas.
No me dejarás jamás,
Tú no me abandonarás jamás,
porque hay algo de Ti en mi mirar,
algo de Ti en mi palabra,
algo de Ti en mi voz,
por eso sé que no me dejarás.
Tú eres fiel conmigo,
cumples tus promesas,
renuevas el vigor de mi aliento,
tu misericordia para conmigo es eterna.
Por eso sé que no me dejarás,
no me dejarás jamás.
Porque yo soy imagen de tu Hijo,
porque yo soy imagen de tu Hijo,
por eso sé que no me dejarás.
No me abandonarás jamás, jamás.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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3. SEGUNDO ANUNCIO PARA CELEBRAR:
¡SOMOSDIGNOS!,¡SOMOSHIJOSDEDIOS!
3.1. Lectura del Magisterio
Para esta lectura se proponen dos opciones. El evangelizador
escogerá una de las dos para proclamar y con estas u otras
parecidas, introduce la lectura del Magisterio:
“La Iglesia tiene opiniones muy serias sobre qué es el ser humano,
cuál es su dignidad y valor. A los documentos donde aparecen dichos comentarios se les llama el Magisterio o enseñanza oficial y
continúa con la lectura:
a) Documento de Puebla
El Documento de Puebla, contiene las conclusiones de la IV
Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe,
reunidos en Puebla, México, en el año 1979; expresa entre otros
temas, el respeto que merece cada hombre y cada mujer.
Vamos a escucharlo, pero no vamos simplemente a escucharlo,
será leído despacio para dar tiempo a que cada uno vaya tomándole
el gusto a cada palabra. Conforme escucha cada párrafo, descubra
cada uno que cada sílaba va dirigida como un homenaje a sí
mismo por la dignidad de ser humano, por el simple hecho de estar
existiendo, por la gran verdad de ser hijo o hija de Dios.
Es grave obligación nuestra proclamar, ante los
hermanos de América Latina, la dignidad que a
todos, sin distinción alguna, les es propia y que,
sin embargo, vemos conculcada tantas veces en
forma extrema. A reivindicar tal dignidad nos
mueve la revelación contenida en el mensaje y en
la persona misma de Jesucristo: Él «conocía lo
que hay en el hombre» (Jn 2, 25); con todo, no
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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vaciló en «tomar la forma de esclavo» (Flp 2, 7)
ni rechazó vivir hasta la muerte junto a los postergados para hacerlos partícipes de la exaltación
que Él mismo mereció de Dios Padre.
Profesamos, pues, que todo hombre y toda mujer,
por más insignificantes que parezcan, tienen en
sí una nobleza inviolable que ellos mismos y los
demás deben respetar y hacer respetar sin condiciones; que toda vida humana merece por sí misma, en cualquier circunstancia, su dignificación;
que toda convivencia humana tiene que fundarse
en el bien común, consistente en la realización
cada vez más fraterna de la común dignidad, lo
cual exige no instrumentalizar a unos en favor de
otros y estar dispuestos a sacrificar aún bienes
particulares.
Condenamos todo menosprecio, reducción o atropello de las personas y de sus derechos inalienables; todo atentado contra la vida humana, desde
la oculta en el seno materno, hasta la que se juzga
como inútil y la que se está agotando en la ancianidad; toda violación o degradación de la convivencia entre los individuos, los grupos sociales y
las naciones.
Es cierto que el misterio del hombre sólo se ilumina perfectamente por la fe en Jesucristo, que
ha sido para América Latina fuente histórica del
anhelo de dignidad, hoy clamoroso en nuestros
pueblos creyentes y sufridos. Sólo la aceptación y
el seguimiento de Jesucristo nos abren a las certidumbres más confortantes y a las exigencias más
apremiantes de la dignidad humana, ya que ésta
radica en la gratuita vocación a la vida que el
Padre celestial va haciendo oír de modo nuevo,
a través de los combates y las esperanzas de la
historia. Pero no nos cabe duda de que, al luchar
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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por la dignidad, estamos unidos también a otros
hombres lúcidos que, con esfuerzo sincero por librarse de engaños y apasionamientos, siguen la
luz del espíritu que el Creador les ha dado, para reconocer en la propia persona y en la de los
demás un don magnífico, un valor irrenunciable,
una tarea trascendente.
Tiene que revalorarse entre nosotros la imagen
cristiana de los hombres; tiene que volver a razonar esa palabra en que viene recogiéndose ya
de tiempo atrás un excelso ideal de nuestros pueblos: LIBERTAD. Libertad que es a un tiempo don
y tarea. Libertad que no se alcanza de veras sin
liberación integral y que es, en un sentido válido, meta del hombre según nuestra fe, puesto que
«para la libertad, Cristo nos ha liberado» (Gál
5, 1) a fin de que tengamos vida y la tengamos en
abundancia como «hijos de Dios y coherederos
con el mismo Cristo» (Rom 8, 17).
La libertad implica siempre aquella capacidad
que en principio tenemos todos para disponer de
nosotros mismos a fin de ir construyendo una comunión y una participación que han de plasmarse
en realidades definitivas, sobre tres planos inseparables: la relación del hombre con el mundo,
como señor; con las personas como hermano y
con Dios como hijo.
Por la libertad, proyectada sobre el mundo
material de la naturaleza y de la técnica, el
hombre -siempre en comunidad de esfuerzos
múltiples- logra la inicial realización de su
dignidad: someter ese mundo a través del trabajo
y de la sabiduría y humanizarlo, de acuerdo con
el designio del Creador.
Pero la dignidad del hombre verdaderamente libre
exige que no se deje encerrar en los valores del
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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mundo, particularmente en los bienes materiales,
sino que, como ser espiritual, se libere de cualquier
esclavitud y vaya más allá, hacia el plano superior
de las relaciones personales, en donde se encuentra
consigo mismo y con los demás. La dignidad de los
hombres se realiza aquí en el amor fraterno, entendido con toda la amplitud que la ha dado el Evangelio y que incluye el servicio mutuo, la aceptación
y promoción práctica de los otros, especialmente de
los más necesitados.
b) Documento de Aparecida
El Documento de Aparecida, contiene las conclusiones de la V
Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, reunidos en Aparecida, Brasil, en el año 2007; expresa entre
otros temas, el respeto que merece cada hombre y cada mujer.
Vamos a escucharlo, pero no vamos simplemente a escucharlo; será leído despacio para dar tiempo a que cada uno vaya tomándole
el gusto a cada palabra. Conforme escucha cada párrafo, descubra
cada uno que cada sílaba va dirigida como un homenaje a sí mismo por la dignidad de ser humano, por el simple hecho de estar
existiendo, por la gran verdad de ser hijo o hija de Dios.
Ladignidadhumana(387-390)
La cultura actual tiende a proponer estilos de ser
y de vivir contrarios a la naturaleza y dignidad
del ser humano. El impacto dominante de los
ídolos del poder, la riqueza y el placer efímero
se han transformado, por encima del valor de la
persona, en la norma máxima de funcionamiento
y el criterio decisivo en la organización social.
Ante esta realidad, anunciamos, una vez más, el
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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valor supremo de cada hombre y de cada mujer.
El Creador, en efecto, al poner todo lo creado al
servicio del ser humano, manifiesta la dignidad
de la persona humana e invita a respetarla (cf.
Gn 1, 26-30).
Proclamamos que todo ser humano existe pura
y simplemente por el amor de Dios que lo creó,
y por el amor de Dios que lo conserva en cada
instante. La creación del varón y la mujer, a su
imagen y semejanza, es un acontecimiento divino
de vida, y su fuente es el amor fiel del Señor. Luego, sólo el Señor es el autor y el dueño de la vida,
y el ser humano, su imagen viviente, es siempre
sagrado, desde su concepción, en todas las etapas
de la existencia, hasta su muerte natural y después de la muerte. La mirada cristiana sobre el
ser humano permite percibir su valor que trasciende todo el universo: “Dios nos ha mostrado
de modo insuperable cómo ama a cada hombre,
y con ello le confiere una dignidad infinita”[1].
Nuestra misión para que nuestros pueblos en Él
tengan vida, manifiesta nuestra convicción de que
en el Dios vivo revelado en Jesús se encuentra el
sentido, la fecundidad y la dignidad de la vida humana. Nos urge la misión de entregar a nuestros
pueblos la vida plena y feliz que Jesús nos trae,
para que cada persona humana viva de acuerdo
con la dignidad que Dios le ha dado. Lo hacemos
con la conciencia de que esa dignidad alcanzará
su plenitud cuando Dios sea todo en todos. Él es
el Señor de la vida y de la historia, vencedor del
misterio del mal y acontecimiento salvífico que
nos hace capaces de emitir un juicio verdadero
sobre la realidad, que salvaguarde la dignidad de
las personas y de los pueblos.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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Nuestra fidelidad al Evangelio nos exige proclamar en todos los areópagos públicos y privados del
mundo de hoy, y desde todas las instancias de la
vida y misión de la Iglesia, la verdad sobre el ser
humano y la dignidad de toda persona humana.
4. GESTO FRATERNO
Se invita a que voluntariamente los participantes expresen con
palabras, los sentimientos que les despierta la verdad del valor
que como persona tienen. Luego de dar oportunidad a cuatro
(máximo), se les invita a que se expresen el respeto y el aprecio
al valor que como ser humano tiene quien está a su lado en este
momento. Podrá ser una palabra de aliento, un abrazo, un apretón
de manos, un buen deseo, por ejemplo.
5. ORACIÓN DEL PADRE NUESTRO
Tomados de las manos se reza o se canta el Padre Nuestro.
Canto
“Quien ha encontrado un amigo”
(Hermana Glenda).
Quien ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro,
y yo te he encontrado a Ti.
Quien ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro,
tú me has encontrado a mí.
Y por un tesoro encontrado en un campo se vende todo para comprarlo.
Quien ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro. (bis)
Y por un tesoro encontrado en el campo
se vende todo para comprarlo.
Yo contigo aprendí a vender mis egoísmos,
yo contigo aprendí a no pensar en mí mismo.
de vida que brota del encuentro con Jesús”.
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Quien ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro, (bis)
quien ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro,
yo te encontrado a Ti.
Quien ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro,
Tú me has encontrado a mí.
Yo por ti encontré a Dios en mi vida, Tú eres el mayor signo de
su amor.
Quien ha encontrado un amigo ha encontrado
un tesoro encontré a Dios por ti, encontré a Jesús por ti.
Se puede repetir la canción “Renacer la Esperanza”.
6. ÁGAPE
Por “ágape” se conoce en la Iglesia a un refrigerio en el cual cada
participante aporta para compartir con los hermanos y hermanas.
Cada uno le servirá a otro, procurando crear un ambiente de amistad y, más que amistad, de hermandad. Comerán juntos y todos se
marcharán hasta que el último haya terminado.
Se despiden persona por persona.
“Compartir la experiencia, la felicidad y la plenitud
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