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Valoración agronómica de la variedad de tomate Caramba

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Valoración agronómica de la variedad de tomate Caramba
Valoración agronómica de la variedad de tomate Caramba
(Lycopersicon esculentum) en invernadero: Ensayo de distintos patrones
E. Rubio1, I. Farran1 y S. Sádaba2
1
Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos. Universidad Pública de Navarra.
Campus Arrosadía, 31006 Pamplona. Email: [email protected]
2
Instituto Navarro de Tecnología e Infraestructuras Agroalimentarias (INTIA). Av.
Serapio Huici nº 22, 31610 Villava (Navarra).
Resumen
En este trabajo se ha estudiado el comportamiento agronómico de la variedad
de tomate Caramba injertada sobre los patrones Beaufort y Maxifort y cultivada a
una o dos guías en invernadero, evaluando tanto parámetros de producción y
desarrollo vegetativo, como de calidad del fruto obtenido, con especial incidencia en
el sabor del mismo. Las plantas injertadas mostraron un mayor desarrollo
vegetativo que las plantas sin injertar, destacando el portainjertos Maxifort por su
mayor vigor. En cuanto al rendimiento del cultivo, no se observaron diferencias
significativas en ninguno de los tratamientos, si bien se observó un aumento de la
proporción de tomates de calibre muy grande (>102mm) en las plantas injertadas
sobre Maxifort. La variedad Caramba sin injertar fue significativamente más precoz
que las plantas injertadas. En cambio, al final del ciclo de cultivo, fueron las plantas
injertadas a una guía las que mostraron producciones superiores al resto de
tratamientos. Las plantas injertadas a dos guías pueden resultar de interés ya que
permiten reducir la densidad, con el consiguiente ahorro de planta y bajada del
coste. La utilización de la técnica del injerto no afectó al contenido de sólidos
solubles totales del fruto, pero los tomates de las plantas injertadas a una guía
mostraron una mayor firmeza. Asimismo, se apreció una ligera pérdida de calidad
gustativa del tomate injertado, aumentando el parámetro harinosidad a un grado
intermedio y disminuyendo el sabor y la jugosidad con respecto al tomate de la
planta sin injertar.
Palabras clave: injerto, producción, densidad de plantación, calidad
INTRODUCCIÓN
En Navarra, el tomate es el principal cultivo en los invernaderos fríos durante
primavera y verano. En 2013 se produjeron 118.528 t de tomate, siendo 6.120 t de tomate
fresco y el resto tomate industria (Coyuntura agraria). Se cultiva en ciclo corto, con
plantaciones en marzo y recolecciones que finalizan normalmente en el mes de agosto.
Son varias las variedades que se vienen cultivando, en función de la técnica de
producción y del mercado al que van dirigidos, respondiendo en general a un producto de
calibre medio-grande y liso o un poco acostillado. Existe también, en el cultivo del
tomate, una inquietud por la mejora del sabor de los frutos que se cultivan, siendo ésta
una característica que cada vez es más valorada por los productores y demandada por
consumidores.
El injerto de hortalizas comenzó a utilizarse para solucionar problemas de
enfermedades de suelo debidas al uso intensivo del mismo, injertando cultivares locales
sobre portainjertos introducidos de fuera (Lee et al., 2010). En España las primeras
referencias del injerto en hortícolas aparecen a finales de los años 70 y actualmente es el
169
país con mayor aplicación de esta técnica en Europa (Hoyos, 2012). Se estima que la
cantidad de planta hortícola injertada en España rondaría los 140 millones (Lee et al.,
2010), de los cuales unos 75 millones serían de tomate (Hoyos, 2012). El método más
utilizado en la práctica del injerto en tomate es el de “empalme” o “descabezado”, donde
se mantiene únicamente el sistema radicular de la planta portainjertos y se une la parte
aérea de la variedad a injertar mediante un tubo de silicona (Ozores-Hampton y Ortez,
2010). Los patrones utilizados son selecciones de cruzamiento Lycopersicum esculentum
x Lycopersicum hirsutum, muy vigorosos y con numerosas resistencias (Hoyos, 2007).
La técnica del injerto en cultivos hortícolas ha surgido como alternativa a la
desinfección de suelos en invernadero, sin embargo la utilización de este tipo de plantas
puede suponer unos cambios importantes en el desarrollo de las mismas, en la forma de
vegetar, en como producen y cuando lo hacen. En este trabajo se ha estudiado el
comportamiento agronómico de la variedad Caramba injertada sobre distintos patrones en
cultivo en suelo en invernadero, con el fin de evaluar en nuestras condiciones de cultivo,
tanto parámetros de producción como de calidad del fruto obtenido, con especial
incidencia en el sabor del mismo.
MATERIAL Y MÉTODOS
El ensayo se desarrolló en la Finca Experimental del Instituto Navarro de
Tecnologías e Infraestructuras Agroalimentarias (INTIA) en Sartaguda (Navarra) en un
invernadero bitunel con doble cámara de 15 m x 40 m, con ventilación cenital por ventana
corrida en toda la longitud del invernadero y en las dos naves de cultivo. La cubierta es un
film de la marca Luminance THB. La orientación del invernadero fue este - oeste, con
líneas de cultivo orientadas de norte a sur. El material vegetal utilizado fue la variedad de
tomate Caramba y los portainjertos Beaufort y Maxifort (De RuiterSeeds).
Se realizó un ensayo de bloques al azar, con 4 bloques y una densidad de
plantación de 2,2 guías.m-2. Los factores a estudiar fueron los patrones (Beaufort y
Maxifort) y el sistema de poda (1 o 2 guías por planta). Como testigo se utilizó la
variedad Caramba sin injertar, lo que supuso un total de 5 tratamientos (Tabla 1).
Tabla 1. Descripción de los tratamientos realizados.
Código
MC-1G
MC-2G
BC-1G
BC-2G
C
Variedad
Caramba
Caramba
Caramba
Caramba
Caramba
Patrón
Maxifort
Maxifort
Beaufort
Beaufort
Sin injertar
Nº de guías
1
2
1
2
1
La plantación del cultivo tuvo lugar el 19 de marzo de 2013, en ciclo corto,
comenzando la recolección el 17 de junio y terminándola el 19 de agosto. La temperatura
del invernadero se mantuvo entre 12 y 25ºC, con una humedad relativa de 60-70%. Con la
aparición de las primeras flores se instaló una colmena de Bombus terrestris para mejorar
la polinización del cultivo. Se realizó un control biológico de plagas, colonizando el
invernadero con el depredador Macrolophus caliginosus en el momento de la plantación.
No se detectaron incidencia de plagas ni enfermedades en todo el ciclo de cultivo.
Las variables estudiadas fueron encaminadas a determinar la producción del
cultivo y la calidad del fruto. Semanalmente, se llevó a cabo el control de producción por
170
calibres en las 4 repeticiones de cada tratamiento; y se tomaron muestras de frutos en
distintos momentos del ciclo para analizar la firmeza (durómetro Shore-A, Neurtek), el
contenido de sólidos solubles (refractómetro) y realizar un análisis sensorial (panel de
cata compuesto por 7 catadores debidamente entrenados). Tras la obtención de los datos
se procedió al análisis estadístico de las variables cuantitativas del ensayo mediante un
análisis de la varianza, en el que se rechaza la hipótesis nula de que todas las medias son
iguales con un nivel de significación del 5%. Para la separación de medias se utilizó el
test de Tuckey.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
El desarrollo vegetativo de las plantas a lo largo de cultivo fue normal, sin
observarse ninguna anomalía en el crecimiento de ninguna de las plantas. Las plantas de
tomate injertadas y conducidas a una guía presentaron una altura significativamente
mayor que el resto de tratamientos, sobre todo en las plantas injertadas sobre el
portainjertos Maxifort. En este caso, las plantas mostraron también un diámetro del tallo
significativamente mayor al control y a las plantas injertadas sobre Beaufort (datos no
mostrados).
Producción
Para estudiar la producción total del cultivo se consideró la acumulada hasta los
155 días post-plantación (DPP), analizando también la producción por calibres. Las
diferencias observadas tanto en la producción total como en la producción clasificada por
calibres no fueron estadísticamente significativas entre el control y los tratamientos, ni
tampoco entre los diferentes tratamientos (Figura 1).
20
kg.m-2
15
a
a a
a a
C
10
a
5
a a a a aa
aa
a
BC-1G
aa a aa
a a aa a a aa a a
BC-2G
0
Total
>102 102 - 82 82 - 67 67 - 57
<57
Calibre
Figura 1. Producción total y producción por calibres de la planta de tomate en los
distintos tratamientos. Letras iguales indican que no existen diferencias significativas.
Sin embargo, resulta interesante remarcar que las plantas de tomate injertadas a
una guía concentraron el 38% de la producción en calibres muy grande (>102mm),
mientras que en la variedad Caramba sin injertar, la proporción de tomates de calibre muy
grande (>102mm) fue ligeramente inferior (27%). Estos resultados ponen también de
manifiesto la idoneidad de conducir las plantas injertadas a dos guías, permitiendo
reducir la densidad sin afectar a la producción, con el consiguiente ahorro de planta y
bajada del coste. Esto estaría especialmente indicado en el caso del portainjerto Maxifort,
probablemente propiciado por el mayor vigor que éste induce a la planta (Hoyos, 2007).
171
Analizando la producción mensual (Figura 2) se pudo observar como en el mes de
junio, la planta control
ntrol sin injertar tuvo una producción significativamente mayor que las
plantas injertadas, indicando una mayor precocidad en la entrada en producción. Mientras
que en el mes de agosto, al final de la fase de recolección, la planta injertada sobre el
portainjertos
injertos Maxifort a una guía tuvo una producción significativamente mayor que el
control. Esto puede ser debido a que las plantas con mayor vigor soportan mejor el estrés
térmico causado por las altas temperaturas del verano y se recuperan mejor del estrés
fisiológico que produce el desarrollo del fruto en la fase inicial de producción.
14
12
a
a a
a a
C
kg.m-2
10
BC
BC-1G
8
6
4
2
a
b
b b b b
a
ab
b
BC
BC-2G
ab
MC
MC-1G
MC
MC-2G
0
Junio
Julio
Agosto
Figura 2. Producción mensual (kg.m-2) de la planta de tomate en los distintos
tratamientos. Letras iguales indican que no existen diferencias significativas.
Parámetros de Calidad
La firmeza del tomate disminuyó a lo largo del cultivo (Figura 3), lo que podría
deberse al cambio en la composición química de los frutos ya que en la última
recolección, a los 155 DPP, se recogieron tomates con mayor grado de madurez. Se ha
descrito que la dureza del tomate está relacionada con la ruptura de la pared y membrana
celular, la activación e inactivación de las enzimas, y la interacción de unos procesos con
otros (Zapata et al., 2007).
Figura 3. Evolución de la dureza durante el cultivo de la variedad control y los distintos
tratamiento. Cada punto representa la media de cuarenta tomates.
Al analizar estadísticamente los distintos tratamientos se observaron diferencias
significativas en la dureza del fruto, siendo
siendo las plantas injertadas a una guía las que
produjeron los tomates con mayor firmeza independientemente de la fecha de cosecha.
172
Entre el control y las plantas de tomate injertadas a dos guías las diferencias no fueron
significativas. Los grados Brix dan una idea de la cantidad de azúcares y otros sólidos
solubles. En este trabajo no se observaron diferencias significativas en el contenido de
sólidos solubles totales entre los distintos tratamientos. Además, los grados Brix en los
tomates del ensayo fueronn similares a los del tomate “Feo de Tudela” (tomate de
referencia en el análisis sensorial), con valores entre 4 y 6 (Figura 4). Estos valores se
encuentran dentro del rango de sólidos solubles que según Aguayo-Giménez
Aguayo Giménez y ArtésArtés
Calero (2001) tiene que tener
tener un tomate para que posea un aroma y un sabor óptimos.
Figura 4. Grados Brix de los tomates empleados en el análisis sensorial. Los datos
representan la media de 10 tomates por tratamiento, analizados en dos momentos
distintos de la campaña (134 DPP y 155 DPP). Letras iguales indican que no existen
diferencias significativas.
En la figura 5 se puede observar como los tomates mejor valorados en el panel de
cata fueron el control y el de referencia con mejor aroma, sabor y jugosidad.
Figura 5. Resultados del análisis sensorial de los tomates ensayados y del tomate utilizado
como referencia, Feo de Tudela. Mayor lejanía al centro de la gráfica indica mayor
grado de aceptabilidad del atributo por el catador.
En cuanto a la harinosidad, todos los tomates
tomates injertados obtuvieron un valor
intermedio muy similar, mientras que el control y el de referencia no presentaron
harinosidad. En el resto de los atributos analizados los valores obtenidos de cada tomate
van en una dirección u otra dependiendo del atributo.
at
173
CONCLUSIONES
La utilización de injertos en la variedad Caramba produjo diferencias en cuanto al
desarrollo de la planta, siendo las plantas injertadas sobre el portainjertos Maxifort las que
presentaron mayor vigor, sobre todo a una guía. El uso de plantas injertadas en la
variedad Caramba no afectó de manera significativa a la producción de tomate, ni la total
ni por calibres. La producción en la variedad Caramba sin injertar fue significativamente
más precoz que en las plantas injertadas. En cambio, en la parte final del periodo
productivo, las plantas injertadas sobre el portainjertos Maxifort a una guía obtuvieron un
rendimiento significativamente mayor que el de las plantas sin injertar. En estas plantas
también se apreció un aumento en la proporción de frutos de calibre muy grande
(>102mm).
Las plantas injertadas a dos guías resultan de interés desde un punto de vista
económico ya que permiten obtener una misma producción con menos densidad de
plantación, con la consiguiente bajada del coste inicial de implantación del cultivo.
El empleo de plantas de tomate injertadas influyó sobre el parámetro de calidad
dureza del fruto, siendo los tomates de las plantas injertadas a una guía los que mostraron
mayor firmeza. Mientras que el contenido de sólidos solubles totales en los tomates no se
vio afectado. Del análisis sensorial realizado se desprende que el uso de planta injertada
en la variedad Caramba empeora ligeramente la calidad del tomate, aumentando el
parámetro harinosidad a un grado intermedio y disminuyendo el sabor y la jugosidad con
respecto al tomate de la planta sin injertar, que mostró en estos parámetros un
comportamiento muy similar al tomate de referencia “Feo de Tudela”. No obstante, sería
aconsejable repetir estos ensayos con un mayor número de catadores para definir las
características organolépticas del tomate injertado.
Referencias
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tomate procesado en fresco. I Congreso Nacional de Ciencia y Tecnología de
Alimentos. Granada.
Coyuntura agraria. http://www.cfnavarra.es/agricultura/coyuntura/4.pdf
Hoyos, P. 2007. Situación del injerto en horticultura en España: especies, zonas de
producción de plante, portainjertos. Horticultura, 199:12-25.
Hoyos, P. 2012. El injerto en pepino corto tipo español (Cucumis sativus L.).
Recomendaciones para su empleo en la zona centro de España. Tesis Doctoral,
Universidad Politécnica de Madrid.
Lee J.; Kubota C.; Tsao SJ.; Bie Z.; Echevarria P.H.; Morra L.; Oda M. 2010. Current
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Horticulturae, 127: 93-105.
Zapata L.; Gerard L.; Davies C.; Oliva L. y Schvab M., 2007. Correlación matemática de
índices de color del tomate con parámetros texturales y concentración de carotenoides.
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Ozores-Hampton, M. y Ortez, O., 2010. Introducción a la Tecnología de Injertos a la
Industria de Tomate en la Florida: Beneficios Potenciales y Retos. Departamento de
Horticultural
Sciences,
Universidad
de
la
Florida.
(UF/IUFAS).
http://edis.ifas.ufl.edu/pdffiles/HS/HS118700.pdf
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