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CAPÍTULO 6. EFECTO DEL PERÓXIDO DE HIDRÓGENO EN LA ALTERACIÓN .

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CAPÍTULO 6. EFECTO DEL PERÓXIDO DE HIDRÓGENO EN LA ALTERACIÓN .
CAPÍTULO 6. EFECTO DEL PERÓXIDO DE HIDRÓGENO EN LA ALTERACIÓN
OXIDATIVA DEL UO2.
6.1. Introducción
137
6.1.1. Generación de peróxido de hidrógeno en el seno del repositorio
137
6.1.2. Características generales del peróxido de hidrógeno
138
Mecanismo de degradación por peróxido de hidrógeno en los AOP
139
Efecto de la presencia de carbonatos
141
Efecto del pH
142
Competencia con el oxígeno presente en el sistema
143
Evidencias de la presencia de radicales
144
6.1.3. Estudios de la alteración oxidativa del dióxido de uranio por efecto del peróxido de
hidrógeno
146
Precipitación de studtita
151
6.2. Experimentos realizados en estático
153
6.2.1. Materiales
153
6.2.2. Metodología experimental
153
6.2.3. Resultados
154
Modelización precipitación schoepita
160
6.2.4. Conclusiones parciales de los estudios realizados en estático
163
6.3. Experimentos realizados mediante un sistema dinámico
164
6.3.1. Materiales
164
6.3.2. Metodología experimental
164
6.3.3. Resultados
168
Efecto de la concentración de peróxido de hidrógeno en ausencia de carbonatos
168
Efecto de la concentración de peróxido de hidrógeno a una concentración constante de
2·10-3 mol·dm-3 en bicarbonato
169
-4
-3
Efecto de la concentración de carbonatos en un medio 10 mol·dm en peróxido de
hidrógeno
170
-5
-3
-3
Efecto del pH a dos concentraciones de peróxido (10 y 10 mol·dm ) en ausencia de
carbonatos
173
6.4. Implicación del radical hidroxilo en la reacción entre el UO2 y el H2O2
179
6.4.1. Introducción
179
6.4.2. Materiales
181
6.4.3. Metodología experimental
181
6.4.4. Resultados
182
I. Serie en función de la concentración de t-BuOH
183
II. Serie en función del pH
184
III. Serie en presencia de bicarbonato
185
6.4.5. Discusión de los resultados
186
6.5. Estudios realizados mediante SFM
188
6.5.1. Materiales
189
6.5.2. Metodología experimental
189
6.5.3. Resultados
190
Experimento A. Realizado a una concentración de H2O2 de 5·10-4 mol·dm-3
-6
Experimento B. Realizado a una concentración de H2O2 de 5·10 mol·dm
-3
190
196
6.6. Efecto de la presión y la temperatura en la alteración del UO2 por el H2O2
201
6.6.1. Materiales
201
6.6.2. Metodología experimental
201
6.6.3. Resultados y discusión
203
Efecto de la temperatura en la velocidad de disolución
205
Efecto de la presión en la velocidad de disolución
206
Análisis de la superficie del UO2 al final de la serie mediante SEM
207
6.6.4. Conclusiones
208
6.7. Mecanismo de alteración del UO2 por efecto del peróxido de hidrógeno
209
6.8. Conclusiones
213
6.9. Referencias
214
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
137
6.1. Introducción
El peróxido de hidrógeno es la principal especie molecular responsable de la alteración
oxidativa del CG en el seno del repositorio debido a la α-radiólisis del agua subterránea
[Shoesmith, 2000].
No obstante, los estudios centrados en el efecto de este oxidante en la alteración oxidativa del
CG o en alguno de sus análogos son escasos y en general, están realizados a unas
concentraciones de peróxido de hidrógeno más elevadas que las esperadas en el seno del
repositorio, que son del orden de 10-6 mol·dm-3 según el trabajo de Quiñones et al., (1999).
Los principales trabajos a destacar son el de Shoesmith y Sunder, (1992) y el de Goldick et al.,
(2004) realizados utilizando electrodos de UO2 y de SIMFUEL respectivamente, el de Hiskey,
(1980) realizado en medio carbonato , el de Eary y Cathles, (1983) realizado a pH ácidos ; el de
Giménez et al., (1996) realizado en medio altamente salino a pH 4.7, el de Díaz-Arocas et al.,
(1995) donde estudian el efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración del UO2 a distintas
relaciones S/V, el de Jonson et al., (2003) y Ekeroth y Jonson, (2003) donde estudian la
oxidación del UO2 en función de distintos oxidantes radiolíticos siendo uno de los principales
objetivos estudiar el mecanismo de alteración del UO2 por el peróxido de hidrógeno; y el de
Amme, 2002, realizado sobre pastillas de UO2 tanto en agua desionizada como en agua
subterránea. En los casos en que la fase sólida no se ha indicado se ha utilizado un UO2 en
polvo.
En esta introducción, en primer lugar, se comentarán los cálculos realizados para estimar la
concentración de peróxido de hidrógeno debida a la generación radiolítica en el seno del
repositorio. A continuación, dado que los estudios en que se ha estudiado el comportamiento
del peróxido en la alteración oxidativa del uranio son escasos, se comentan aspectos generales
del peróxido, reactivo muy utilizado en procesos de remediación in-situ de la contaminación de
suelos
por
compuestos
orgánicos,
y
en
los
que
se
estudia
la
cinética
de
oxidación/descomposición del peróxido en presencia de distintos elementos metálicos que
actúan como catalizadores. Finalmente se comentan los principales trabajos realizados en
presencia de fases de uranio y peróxido de hidrógeno.
6.1.1. Generación de peróxido de hidrógeno en el seno del repositorio
Según el trabajo de Quiñones et al. (1999), la concentración de peróxido de hidrógeno
generado en el seno del repositorio se situará alrededor de los 10-6 moles dm-3. Este valor se
ha determinado mediante el código de calculo Maksima utilizando la tasa de dosis α de
referencia a los 1000 años del modelo de alteración de la matriz desarrollado para ENRESA
(Empresa Nacional de Residuos Radioactivos S.A.), que es de 0.035 Gy/s.
138
Introducción
En el mismo estudio se comenta que la presencia de cloruros hacen aumentar la presencia de
especies oxidantes, concretamente en 4 órdenes de magnitud para el oxígeno y 1 para el
peróxido de hidrógeno, mientras que la generación de hidrógeno, especie reductora, disminuye
en tres órdenes de magnitud.
La presencia de hidrógeno, especie fuertemente reductora, tiene una elevada influencia en la
generación de peróxido de hidrógeno, ya que si se considera la ecuación 6.1.
(Ec. 6.1.)
H2 + H2O2 →2 H2O
k = 1.24.10-8 dm3 mol-1 s-1
La concentración de peróxido de hidrógeno generado disminuye en tres ordenes de magnitud,
y hay que tener en consideración que a parte del hidrógeno generado radiolíticamente también
se generará hidrógeno a partir de la degradación del hierro de la cápsula de almacenamiento.
Bruno et al., (1999) estudian el peróxido de hidrógeno generado a partir de 2g de combustible
del tipo PWR, con un grado de quemado de 40 MWd/Kg U en 30 ml de una disolución que
contiene 10 mM en bicarbonato, llegando a las siguientes conclusiones:
•
La cantidad de peróxido de hidrógeno generado en el estado estacionario es de 1.5 x 10-7
mols·dm-3.
•
La presencia de carbonatos hace disminuir la cantidad de peróxido de hidrógeno generado,
seguramente a causa de la recombinación de radicales.
6.1.2. Características generales del peróxido de hidrógeno
Dependiendo de las condiciones del sistema, el peróxido de hidrógeno puede actuar como
ácido, base, nucleófilo, electrófilo, oxidante o como reductor. Pero una de las características
comunes es que en todos los casos es necesario que pase a través de intermedios más
reactivos y concretamente, la oxidación se produce a partir de la formación de radicales con un
elevado potencial de oxidación. [Edwards et al., 1992]
Como se ha comentado, el peróxido de hidrógeno es un reactivo muy utilizado en la
degradación de compuestos orgánicos dentro de los denominados procesos AOP (del inglés
Procesos de Oxidación Avanzada. En estos trabajos se concluye que el proceso de oxidación
del peróxido de hidrógeno esta ligado al proceso de su descomposición, porque los intermedios
responsables de la oxidación de estos compuestos se generan dentro del mecanismo de
descomposición del peróxido de hidrógeno. [Miller y Valentine, 1999]
Concretamente, los AOP que son de interés en nuestro caso, se basan en que cualquier metal
de la primera fila de transición que tenga dos estados de oxidación estables separados por un
electrón es capaz de catalizar la descomposición del peróxido de hidrógeno. [Drago et al.,
1992].
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
139
Además, este metal puede estar tanto en forma de óxido metálico, como ser un ión del metal
en solución o bien como un metal soportado en la superficie de un sólido. [Tennese, 1991] Este
aspecto puede ser muy importante en el repositorio, especialmente, si se consideran los
productos de corrosión del hierro existente en las cápsulas.
Uno de los principales inconvenientes de estos procesos es la autodescomposición del
peróxido de hidrógeno en agua y oxígeno, que implica la pérdida de un reactivo caro. No
obstante, Abbot y Brown, (1990) aunque indican que la autodescomposición no catalizada del
peróxido de hidrógeno es de orden dos respecto la concentración de peróxido de hidrógeno y
aumenta considerablemente al aumentar el pH de la solución por encima de 9, manifiestan que
este proceso es muy lento comparado con los procesos en que interviene un catalizador
metálico. Experimentalmente observan que a pH 9 la autodescomposición del peróxido de
hidrógeno es prácticamente nula.
También hay que considerar el efecto de la temperatura, porque en el trabajo de Edwards et
al., (1992) indican que el proceso de la descomposición del peróxido de hidrógeno a oxígeno y
agua aumenta un factor 2.2 al aumentar la temperatura 10 ºC en el rango entre 20 y 110 ºC.
Mecanismo de degradación por peróxido de hidrógeno en los AOP
En los trabajos consultados se concluye que el proceso de degradación de los compuestos
orgánicos es una consecuencia de la descomposición del peróxido de hidrógeno e indican que
la especie que inicia la cadena de reacciones de descomposición del peróxido de hidrógeno es
su base conjugada, el HO2-. [Miller y Valentine, (1999)]
En general estos trabajos consideran que la transferencia electrónica con la superficie del
catalizador es el paso limitante de la reacción. Hasan et al., (1999) consideran que el
mecanismo se puede dividir en dos partes: en la primera se daría la reacción redox con la
superficie del catalizador, generando radicales libres, mientras que la segunda parte implicaría
una cadena de reacciones que finalizarían con la formación de oxigeno y agua.
En la mayoría de los trabajos, las ecuaciones experimentales de velocidad para el proceso de
descomposición del peróxido o para la degradación del contaminante orgánico son de tipo
bimolecular, de orden uno respecto al metal que cataliza la reacción de descomposición del
peróxido de hidrógeno y de orden uno para la concentración de peróxido de hidrógeno. Por
ello, los datos experimentales, suponiendo que la concentración de metal es constante, porque
lo consideran como un catalizador, son tratados como si el proceso corresponde a una cinética
de pseudo-orden uno respecto a la concentración de peróxido de hidrógeno. Así,
(Ec. 6.2.)
r = k [M] [H2O2] → r = k’ [H2O2]
Esta dependencia lineal con la concentración de peróxido de hidrógeno la observan a bajas
concentraciones de peróxido de hidrógeno, porque a medida que aumentan la concentración
140
Introducción
de peróxido de hidrógeno esta dependencia disminuye. Llegando a observar en algunos casos
que la velocidad del proceso disminuye al aumentar la concentración de peróxido de hidrógeno,
aunque simpre a concentraciones de peróxido de hidrógeno (>10-2 mol·dm-3) muy elevadas
respecto a las concentraciones de interés en el repositorio. Esta disminución está justificada en
base a un modelo de “limitación por sustrato” o por la formación de un peroxo-intermedio poco
reactivo, en los trabajos de Chou y Huang, (1999) y de Salem et al., (2000) respectivamente.
Cuando en estos trabajos indican un mecanismo de reacción para el proceso de
oxidación/descomposición del peróxido de hidrógeno se utilizan pequeñas variantes del
mecanismo inicialmente descrito por Haber-Weiss. En la Tabla 6.1 se muestra el esquema de
reacciones propuesto en el trabajo de Miller y Valentine, (1999) en el que intervienen tanto
reacciones homogéneas como heterogéneas. La primera reacción equivale a la reacción de
Fenton, que es la base de estos procesos.
Tabla 6.1. Reacciones del modelo conceptual de Miller y Valentine, (1999).
Reacciones heterogéneas:
S + H 2 O 2 → S + + OH − + HO •
S + HO2• → S + + HO2−
S + HO • → S + + OH −
S + + H 2 O2 → S + H + + HO 2•
S + + O2− → S + O2
Donde S es la superficie del catalizador
Reacciones homogéneas:
Constante de velocidad (M-1·s-1)
HO2• + H 2 O2 → HO • + H 2 O + O 2
0.5
O2− + H2O2 → HO • + OH − + O2
0.2
O2− + HO2• + H 2 O → H 2 O2 + OH − + O 2
2.7 x 107
HO2• + HO2• → H 2 O2 + O2
8.3 x 105
HO • + H 2 O2 → HO2• + H 2 O
2.7 x 107
HO • + HO 2− → HO2• + OH −
7.5 x 109
HO • + HO2• → O 2 + H 2 O
7.1 x 109
HO • + O2− → O2 + OH −
1.0 x 1010
HO • + HCO3− → CO3−• + OH −
8.5 x 106
HO • + CO32 − → HCO3• + OH −
3.9 x 108
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
CO3−• + H 2 O2 → HCO3− + HO2•
8.0 x 105
CO3−• + HO2− → HCO3− + O2−
5.6 x 107
CO3−• + CO3−• → Productos
2.2 x 106
141
A partir de esta cadena de reacciones obtienen la siguiente ecuación de velocidad, del tipo
Langmuir-Hinshelhood, para el proceso de desaparición de peróxido de hidrógeno.
(Ec. 6.3.)
A × [H2O2 ]0
− d[H2O2 ]
=
dt
B + C × [H2O2 ]0
Donde A, B y C son términos que dependen del mecanismo considerado en cada caso.
La ecuación 6.3 permite explicar los distintos resultados encontrados en la bibliografía, así a
bajas concentraciones de peróxido, el término C x [H2O2]o será pequeño y por tanto, el orden
parcial de la reacción respecto a la concentración de peróxido de hidrógeno será uno. Mientras
que para concentraciones suficientemente elevadas de peróxido de hidrógeno, el proceso se
vuelve independiente de esa concentración.
Efecto de la presencia de carbonatos
Existen estudios que implican a los carbonatos tanto en la generación radiolítica del peróxido
de hidrógeno como en el mecanismo de oxidación por el peróxido de hidrógeno.
Así, Cai et al. 2001, al estudiar la radiolisis γ de una disolución mediante una fuente externa de
Co-60, observaron que la presencia de bicarbonato en sistemas libres de oxígeno se traduce
en un aumento de la generación radiolítica de peróxido de hidrógeno.
Dentro del mecanismo de oxidación por efecto del peróxido de hidrógeno, si se consideran que
los radicales hidroxilo están implicados en el proceso de oxidación por el peróxido de
hidrógeno, entonces los carbonatos pueden actuar como agentes enmascaradores de esos
radicales, mediante las reacciones descritas a continuación [Buxton et al., 2003]:
(Ec. 6.4.)
HCO 3− + OH • → CO 3−• + H 2 O
k= 8.5 x 106 mol-1 l s-1
(Ec. 6.5.)
CO 32− + OH • → CO 3−• + OH −
k= 3.9 x 108 mol-1 l s-1
Considerando que el radical CO3-•.con un E0 de 1.59 V, es menos oxidante que el radical
hidroxilo, que tiene un E0 de 1.9 y de 2.8 V para la reducción a hidroxilo y a agua,
respectivamente [Buxton et al., 2003, Ekeroth y Jonson, 2003], la eficiencia en la oxidación
mediante el peróxido de hidrógeno se podrá ver reducida en presencia de carbonatos.
142
Introducción
En cambio, en el trabajo de Richardson et al., (2000) al estudiar la oxidación de sulfuros por el
peróxido de hidrógeno, observan que los radicales no están implicados en el proceso y
sugieren que esto es debido a que el ión bicarbonato puede actuar como un activador del
peróxido de hidrógeno en la oxidación de sulfuros mediante la ecuación 6.6.
(Ec. 6.6.)
HCO3− + H 2O 2 ↔ HCO 4− + H 2O
Esta activación seria debida a la cinética del proceso y no a un efecto termodinámico, ya que el
potencial de oxidación de esta especie es de 1.8 V, muy similar a los 1.77 V del peróxido de
hidrógeno.
Efecto del pH
Según los trabajos consultados el pH interviene en el mecanismo de oxidación/descomposición
del peróxido de hidrógeno a causa de dos procesos independientes.
Por un lado, como se ha indicado, interviene en el proceso de descomposición del peróxido de
hidrógeno que es un paso previo a las reacciones de oxidación. Así, considerando el equilibrio
ácido base del peróxido de hidrógeno, ecuación 6.7.
(Ec. 6.7.)
H2O2 ↔ HO2-+H+
pKa = 11.6
Al desplazarnos hacia pH más básicos la descomposición del peróxido de hidrógeno
aumentará, y con ello su capacidad oxidativa, porque la mayoría de los estudios consultados
concluyen que el HO2- es la especie que inicia la cadena de reacciones de descomposición del
peróxido de hidrógeno. [Abbot et al., 1990, Tachiev et al., 1999, Nosaka et al., 1997]
Por otro lado, en estudios realizados con catalizadores heterogéneos, el pH modifica la
superficie del sólido y en consecuencia su reactividad frente al peróxido.
Como se ha descrito en el capítulo 4, las superficies hidroxiladas de los óxidos tienen un
carácter ácido-base similar al de los acuocomplejos metálicos, y por tanto pueden tener la
superficie con carga positiva, neutra o negativa según sea el valor del pH de la solución que los
rodea. [Stumm y Morgan, 1981]
Considerando que el peróxido de hidrógeno forma complejos más estables con puntos de
coordinación que sean débilmente básicos como los debidos a la presencia de carga negativa
en la superficie del sólido, en función del pH de punto de carga cero (pHZPC) del sólido de
interés, el pH tendrá un marcado efecto en la capacidad oxidativa del peróxido de hidrógeno.
Así, por analogía con el trabajo de Chou y Huang, (1999), la constante de velocidad de
disolución será más grande para el >UO- que para el >UOH, y este que para el >UOH2+.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
143
Tabla 6.2. Constante de velocidad de la reacción con el peróxido de hidrógeno en presencia de
hierro en fase sólida. [Chou y Huang, 1999]
Especie
K (mol-1 l s-1)
FeIIIOH2+
8.67 x 10-5
FeIIIOH
6.75 x 10-3
FeIIIO-
0.109
En la Tabla 6.3 se resumen los valores del pH del punto de carga cero para el UO2. El valor de
Forsgreen al igual que el valor determinado en la presente tesis que se detalla en el capítulo 4,
está determinado a partir de valoraciones potenciométricas ácido base de suspensiones de
UO2. Mientras que el valor de Sverjensky y Sahai, 1996 corresponde al valor teórico calculado
según su modelo.
Tabla 6.3. pH PZC para el UO2.
pHPZC
Publicación
7.9
Esta tesis
6.7
Fosgreen, 1988
8.9
Sverjensky y Sahai, 1996
Este comportamiento concuerda con lo observado en el trabajo de Watts et al., (1999) donde
indican que el efecto de los fosfatos utilizados como estabilizantes del peróxido de hidrógeno
es debido a que afectan a la carga superficial de los componentes de la arena utilizada como
catalizador de la reacción. Aunque también indican que la estabilización del peróxido de
hidrógeno podría ser debida a una alteración del potencial redox de la solución.
Competencia con el oxígeno presente en el sistema
La mayoría de los trabajos no consideran que el oxígeno pueda competir con el peróxido de
hidrógeno en los procesos de oxidación cuando el peróxido de hidrógeno está presente.
[Millero et al. 1989; Hiskey et al. 1980; Chou et al, 1999 y Ilisz et al. 1998]. Esto es debido a
que la oxidación mediante el oxigeno implica un proceso de 4 electrones, muy lento comparado
con el proceso de 2 electrones para la oxidación por el peróxido de hidrógeno.
Aunque cinéticamente el oxígeno no pueda competir con el peróxido de hidrógeno, algunos
autores indican que la presencia de oxígeno absorbido en la superficie del sólido limita el
acceso de las moléculas de peróxido de hidrógeno, causando una disminución de la velocidad
de oxidación del sólido. [Millero et al. 1989; Hiskey et al. 1980 y Hassan et al. 1999]
144
Introducción
Shoesmith y colaboradores, en base a sus trabajos realizados mediante métodos
electroquímicos, asignan más importancia a la presencia de oxígeno e indican que el oxígeno
presente en la superficie del UO2 generado por la descomposición del peróxido de hidrógeno
es el que controla la velocidad de oxidación del UO2. [Shoesmith y Sunder, 1992, Goldik et al.,
2004]
Noobstante, estos resultados son difíciles de justificar considerando que observan
experimentalmente que la velocidad de corrosión del UO2 es unas 190 veces más rápida por el
peróxido de hidrógeno que por el oxígeno, y si además consideramos que el oxígeno es el
paso final del proceso de oxidación-descomposición del peróxido de hidrógeno, este oxígeno
estaría adsorbido a un punto de coordinación oxidado.
En estos trabajos se indica que la descomposición del peróxido de hidrógeno está catalizada
por la superficie del disco de UO2 porque la estequiometría de la superficie corresponde a
UO2+x, con x entre 0 y 0.33, lo que implica la existencia de óxidos mixtos de U(IV) y U(VI) que
catalizarían la decomposición del peróxido de hidrógeno.
También observan la aparición de burbujas en la superficie, asignadas a la formación de
oxígeno.
Evidencias de la presencia de radicales
Para estudiar si los radicales intervienen en el proceso de oxidación por el peróxido de
hidrógeno se han utilizado dos técnicas distintas. Bien el estudio mediante la técnica del inglés
Spin Trapping (EPR), donde se estabilizan los radicales para aumentar su tiempo de vida y
poder caracterizar-los, o bien mediante el uso de agentes enmascarantes y observar si se
produce algún efecto en la degradación del compuesto orgánico utilizado.
Mediante la técnica del EPR, Hamilton et al., (1997), observan que en medio muy ácido, a un
pH de 0.6, los radicales hidroxilo están implicados en el mecanismo de oxidación del ión de
uranio (IV) por peróxido de hidrógeno porque observan un aducto entre el DMPO (5,5-dimetil4,5-dihidro-3H-pyrrol N-oxido) y los radicales OH.
Parten de una solución de U(VI) 10-3 mol·dm-3 que al estar a pH muy ácido (0.6) se equilibra
con UO2+ (U(IV)) según la ecuación 6.8 y lo hacen reaccionar con una concentración de H2O2
5·10-3 mol·dm-3 según la ecuación 6.9.
(Ec. 6.8.)
UO2 2+ + 2H+ + 2 e-↔ UO2+ + H2O
(Ec. 6.9.)
UO2+ + H2O2 ↔ UO2 2+ + ·OH + H+ (Reacción tipo Fenton)
Según el trabajo de Miller y Valentine, (1999), el butanol es el mejor agente enmascarante de
los radicales hidroxilo, que es la principal especie oxidante generada durante el mecanismo de
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
145
oxidación/descomposición del peróxido de hidrógeno, porque es el más eficiente y el que es
menos susceptible a reacciones secundarias.
En el trabajo de Andreozzi et al. (1999) se reportan las constantes cinéticas de la reacción
entre el butanol y el radical hidroxilo, ver Tabla 6.4:
Tabla 6.4. Constantes de velocidad de la reacción del butanol con el radical OH.
n-butanol + OH
k = 4.6 x 109 M-1 s-1
t-butanol + OH
k = 0.4 x 109 M-1 s-1
Utilizando un óxido de zirconio, Salem et al., (2000) observan una disminución significativa de
la velocidad del proceso al añadir un 20 % de terc-butanol en el sistema, lo que indica que los
radicales hidroxilo están implicados en el mecanismo de reacción.
El estudio más detallado realizado con agentes enmascarantes es el trabajo de Miller y
Valentine, (1999), en el cual observan la implicación del radical hidroxilo y del anión superóxido
en el mecanismo de reacciones del peróxido de hidrógeno mediante el estudio con t-butanol y
con la superóxido dismutasa (SOD), respectivamente.
Concretamente, la presencia de terc-butanol, a una concentración de 0.1 mol·dm-3, hace
disminuir la degradación de fenol por el peróxido de hidrógeno, utilizando como catalizador los
metales presentes en una arena, aunque sólo estudian el contenido de hierro y de manganeso,
en presencia de una concentración de 5·10-3 mol·dm-3 en bicarbonato, a pH 7.6-7.8. Mientras
que indican que el anión superóxido interviene en la formación del radical hidroxilo, porque en
presencia de SOD la velocidad de degradación del fenol también disminuye, pero no observan
reacción directa entre el fenol y el anión superóxido.
Watts et al., (1999) que estudian la degradación de distintos compuestos orgánicos por efecto
de los metales presentes en la arena utilizada como catalizador, indican que un aspecto a tener
en consideración es que las soluciones comerciales estabilizadas de peróxido de hidrógeno
suelen presentar una mayor generación de radicales hidroxilo que las soluciones no
estabilizadas, aún presentando un menor desaparición de peróxido de hidrógeno. En su
estudio la concentración de radicales determinada llega a ser tóxica para los microorganismos
lo que la hace un método no adecuado para la remediación de suelos.
Asimismo, observan que tanto la producción de radicales hidroxilo, como la velocidad de
descomposición del peróxido de hidrógeno y como la concentración de oxígeno en solución
determinadas experimentalmente aumenta al aumentar el pH. Estas observaciones
experimentales son consecuentes con el hecho que el HO2- sea el iniciador del mecanismo de
descomposición del peróxido de hidrógeno, como se ha comentado anteriormente.
146
Introducción
En cambio, como se ha comentado anteriormente, en el trabajo de Richardson et al., (2000)
observan que los radicales no están implicados en el mecanismo a partir del uso de ácido
dietileno-triaminopentaacético (DTPA) como enmascarador de los radicales, sino que sugieren
que el responsable de la oxidación de los sulfuros es el HCO4- (peroxymonocarbonate), debido
a efectos cinéticos.
6.1.3. Estudios de la alteración oxidativa del dióxido de uranio por efecto del peróxido de
hidrógeno
Baker y Newton, (1961) estudiaron la cinética de la reacción entre el U(IV) en solución con el
peróxido en medio ácido HClO4 indicando que el mecanismo principal es una cadena de
reacciones del proceso de oxidación, en la que están implicados tanto el HO2• como especies
de U(V), y que viene acompañada por un pequeña proporción de descomposición del peróxido
de hidrógeno.
Trabajando a una concentración de U(IV) de 1.5-3·10-2 mol·dm-3 a distintas relaciones iniciales
entre el peróxido de hidrógeno y el uranio observando que la relación entre los moles oxidados
de uranio y los consumidos de peróxido de hidrógeno es de 1, esto estaría indicando que el
uranio en solución no cataliza la descomposición del peróxido de hidrógeno en medio ácido.
Como se puede observar en la Tabla 6.5, si en el sistema está presente el oxígeno la constante
de velocidad observada aumenta con la concentración de oxígeno. Este aumento es debido,
según ellos, a que el oxígeno interviene en el mecanismo de oxidación por peróxido de
hidrógeno, pero no a la oxidación de uranio por parte del oxígeno, porque la reacción del U(IV)
con el oxígeno es lenta.
Tabla 6.5. Constantes de oxidación del U(IV) por el peróxido de hidrógeno en medio ácido en
función de la concentración de oxígeno (Baker y Newton, 1961)
% O2
k (mol-1·dm3·min-1)
0%
38-44
21 %
53-54
100 %
56-61
En los trabajos de Bhattacharyya y colaboradores (1981, 1982) estudian la reacción del U(IV)
en solución por el peróxido de hidrógeno a pH ácidos, en medio clorhídrico o sulfúrico
encontrando resultados similares a los del trabajo de Baker y Newton.
Al igual que en el trabajo de Baker y Newton, observan que la relación entre el peróxido de
hidrógeno consumido y el uranio oxidado es próxima a uno, e indican que la reacción
transcurre a través de un mecanismo que incluye el U(V) y los radicales hidroxilo.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
147
Dependiendo de la acidez del medio, la energía de activación del proceso (Ea) varía entre 55 y
75 KJ·mol-1.
Hiskey, (1980) estudia la velocidad de disolución del UO2 en función del pH, de la
concentración de peróxido de hidrógeno y de la concentración de carbonatos en medio
carbonato, observando que la especie que realmente influye en la velocidad de disolución del
UO2 es el bicarbonato y no el carbonato.
Observa que el efecto del pH es despreciable en la zona de pH 9-11 y a partir de los resultados
experimentales propone la siguiente ecuación experimental de velocidad:
(
)
(Ec. 6.10.) r mol·m −2·s −1 = k × [H 2 O 2 ]
0.5
[
× HCO 3−
]
0.5
(k = 6.8·10 )
−5
Eary y Cathles, (1983) estudiaron la cinética de disolución del UO2 en medio ácido sulfúrico, en
función del pH y de la concentración de peróxido de hidrógeno entre 10-6
y
10-2 mol·dm-3,
encontrando que a pH 1.5, el orden parcial de reacción de disolución es de orden uno respecto
al peróxido de hidrógeno, que dependiendo de las condiciones les precipita un peróxido de
uranio y proponen el siguiente mecanismo para la alteración oxidativa del UO2 por efecto del
peróxido de hidrógeno.
Paso 1: Adsorción del H2O2 en la superficie del UO2. Ecuación 6.11.
K
eq
(Ec. 6.11.) ≡ UO2 + H 2 O 2 ←

→ ≡ UO2 − H 2 O 2
Paso 2: Oxidación del UO2 mediante un mecanismo electroquímico en la superficie y posterior
liberació, rápida del uranio oxidado a la disolución. Ecuación 6.12.
UO → UO 22 + + 2e −  (rápida )
k ' (lenta )
→ 2
→ UO22 + + 2OH −
(Ec. 6.12.) ≡ UO 2 − H 2 O 2 ←
  
−
−
H
O
2e
2OH
+
→
 2 2

Christensen, (1991) al estudiar la disolución de UO2 observa que la relación entre el peróxido
consumido y el uranio disuelto es muy elevada, superior a 1000, y que esta diferencia no puede
venir justificada por el ligero aumento del U(VI) presente en la superficie determinado mediante
SIMS. Hay que señalar que en 6 días, en ausencia del UO2 un 20 % del peróxido de hidrógeno
se había descompuesto, por lo que la relación entre el peróxido de hidrógeno y el uranio puede
estar sobredimensionada.
En algunos de los experimentos llega a observar la formación de burbujas sobre la superficie,
asignadas al oxígeno formado por la descomposición del peróxido de hidrógeno, mientras que
en un experimento realizado con una concentración de peróxido de hidrógeno de 5·10-2
mol·dm-3 a pH 8 observan la formación de una capa de studtita (UO4.4H2O).
148
Introducción
En el mismo trabajo utilizan el terc-butanol como agente enmascarador de los radicales
hidroxilo generados por radiación γ externa para poder estudiar el efecto de los radicales O2-.
Mediante métodos electroquímicos, Shoesmith et al. (1992) estudian la alteración de un disco
de combustible tipo CANDU en medio perclorato a pH 9.5 en presencia y ausencia de
carbonatos.
A partir de estos resultados indican que el orden parcial de la reacción de corrosión del UO2
varía en función de la concentración de peróxido de hidrógeno. Así:
•
A [H2O2] < 10-4 mol·dm-3. el potencial de corrosión depende linealmente de la
concentración de peróxido de hidrógeno.
•
A 10-4 < [H2O2] < 10-2 mol·dm-3. La superficie de UO2 se encuentra tamponada por la
descomposición de peróxido de hidrógeno.
•
A [H2O2] > 10-2 mol·dm-3. Los depósitos de U(VI) en la superficie del disco bloquean el
proceso de descomposición del peróxido de hidrógeno. En presencia de carbonato no se
forman estos precipitados y la descomposición de peróxido de hidrógeno continua incluso a
elevadas concentraciones de peróxido de hidrógeno.
En el conjunto de sus trabajos concluyen que la superficie parcialmente oxidada de uranio,
(UO2+x) es capaz de catalizar la descomposición del peróxido de hidrógeno en oxígeno más
agua, y que este oxígeno es el que controla el proceso de corrosión del material en la zona
donde es independiente de la concentración de peróxido de hidrógeno.
Observan una disminución en la relación entre el U(VI)/U(IV) a pH superiores a 12. Para
explicar este comportamiento plantean como hipótesis que en esas condiciones la
descomposición del H2O2 es tan rápida que el potencial redox que se consigue en la superficie
del disco es menor y que por ello se oxida menos la superficie.
Al igual que lo observado por Schoesmith y colaboradores, Goldik et al., (2004) observan
mediante métodos electroquímicos a pH 9.8 utilizando SIMFUEL como fase sólida que la
superficie parcialmente oxidada es capaz de catalizar la descomposición del peróxido de
hidrógeno. Esta descomposición del peróxido de hidrógeno viene controlada por la desorción o
la reducción del oxígeno (que proviene de la descomposición del peróxido de hidrógeno)
absorbido.
Los experimentos realizados por Giménez et al., (1996) están realizados con un UO2 no
irradiado en un medio altamente salino, 5 mol·dm-3 en NaCl. Considerando que esta especie
entrará en la cadena de reacciones de los radicales formados durante la reacción con el
peróxido de hidrógeno, puede ser que el mecanismo de reacción sea ligeramente distinto y por
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
149
tanto que los resultados no sean directamente comparables. Encuentran la siguiente ecuación
empírica para elproceso de disolución.
(
)
(Ec. 6.13.) log r mol·m −2·s −1 = -8.1(± 0.2) + 0.99 (± 0.07 ) × log [H 2 O 2 ]
En el trabajo de Bruno et al., 1998, calculan o reportan ecuaciones de velocidad para el
proceso de disolución del UO2 por el peróxido de hidrógeno de los trabajos publicados en la
bibliografía hasta ese momento, al final obtienen la siguiente ecuación de disolución del UO2,
válida para una concentración de peróxido de hidrógeno superior a 5·10-3 mol·dm-3.
(
)
(Ec. 6.14.) log r mol·m −2·s −1 = -7.7 (± 0.2) + log [H 2 O 2 ]
En su tesis doctoral, Lucchini, (2001) estudia la cinética de disolución de un disco de UO2 en
función de la radiólisis de la disolución por efecto de un flujo de iones de He provenientes de un
ciclotrón, reportando velocidades de disolución del UO2 en función de la concentración de
peróxido de hidrógeno presente en el sistema a pH entre 3.2 y 4.7.
En la Figura 6.1. se muestran las velocidades de disolución del UO2 en medio peróxido de
hidrógeno en los trabajos citados anteriormente.
-4
-1
-7
Eary
-8
Giménez
-9
Hiskey
log r (mol·m ·s )
-6
-2
-5
Christensen
-10
Lucchini
-11
Shoesmtih
-12
-13
-7
-6
-5
-4
-3
-2
-1
0
log [H2 O2 ]
Figura 6.1. Velocidades de corrosión del UO2 en función de la [H2O2] obtenidas en la
bibliografía. Christensen con UO2 dopado a pH=8, Eary y Cathles a pH 1.5, Giménez et al. con
UO2 no irradiado a pH=8, Hiskey a pH 9.8 con una concentración de carbonatos de 0.5 mol·dm3
, Lucchini con irradiación externa a pH 3.8, 4.2 y 4.7 y Shoesmith y Sunders con combustible
tipo CANDU a pH=9.5.
En la Figura 6.1 se observan dos zonas claramente diferencias. Por un lado observamos las
velocidades de disolución obtenidas a pH básico en ausencia de carbonatos en los trabajos de
Christensen, Giménez y Shoesmith, y por otro lado las velocidades obtenidas en presencia de
150
Introducción
un agente complejante, ya sean los protones en el caso de Eary y Cathles o los carbonatos en
el caso de Hiskey, y que como en el caso del oxígeno, son más elevadas que las primeras.
También se observa que en presencia de agentes complejantes la linealidad de la velocidad de
disolución en función de la concentración de peróxido de hidrógeno se mantiene en todo el
rango de concentraciones de peróxido de hidrógeno estudiado, mientras que en ausencia de
estos agentes se ha propuesto un cambio en el comportamiento a concentraciones de peróxido
de hidrógeno cercanas a 10-4 mol·dm-3.
Un caso aparte es el trabajo de Lucchini, ya que considerando el procedimiento experimental,
donde se irradia el UO2 con una fuente externa de iones He, y la composición de la solución
lixiviante, parece razonable pensar que la velocidad determinada no depende solamente del
peróxido de hidrógeno generado, sino que habrán otras especies generadas radiolíticamente
como los radicales, que hacen aumentar la velocidad de disolución.
En el trabajo de Ekeroth y Jonson, (2003) estudian la alteración de un UO2 en polvo, en función
de la concentración de peróxido de hidrógeno entre 3 y 9·10-3 mol·dm-3 a tres concentraciones
de bicarbonato distintas, 1, 10 y 100 mmol·dm-3.
Los resultados obtenidos indican que en ausencia de bicarbonatos el paso limitante es la
disolución del U(VI) oxidado en la superficie del UO2 y no la oxidación del mismo.
Consideran que la reacción de oxidación del UO2 por el peróxido de hidrógeno es de pseudoorden uno, encontrando un exceso de peróxido en el balance de masas entre el peróxido de
hidrógeno y el UO2, lo que podría ser un indicativo de que en esas condiciones experimentales
existe descomposición del peróxido de hidrógeno a agua y oxígeno.
Explican que el peróxido de hidrógeno puede actuar como un oxidante que aporta o bien un
electrón o bien dos electrones en el mismo paso, así dependiendo de cómo actúe, la reacción
entre el H2O2 y el UO2 propuesta será:
(Ec. 6.15.) Oxidante de un electrón (reacción tipo Fenton):
H 2 O 2 + UO 2 (S ) → UO 2+(sup ) + OH − + OH •
(Ec. 6.16.) Oxidante de dos electrones:
H 2 O 2 + UO2 (S ) → UO22 + + 2 OH −
Independientemente de cual sea el proceso que suceda en realidad, que esté actuando como
un oxidante de uno o de dos electrones, indican que el paso limitante de la reacción es la
transferencia electrónica de un solo electrón.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
151
Precipitación de studtita
En el trabajo de Eary y Cathles, (1983), como se ha comentado estudiaron la disolución de UO2
por efecto del peróxido de hidrógeno. Una de las observaciones es que la velocidad de
disolución del UO2 aumenta al disminuir el pH hasta llegar a un pH límite, distinto en función de
la concentración de peróxido de hidrógeno en que se produce una disminución en la velocidad
al disminuir el pH. Esto es debido a la formación de un peróxido de uranio que precipita y que
por tanto retira uranio de la solución.
Esta fase secundaria, también ha sido observada en otros estudios de laboratorio [Christensen,
1991, Wang et al., 1981, Díaz-Arocas, 1995, Sattonay et al., 2001, Amme, 2002, McNamara et
al., 2003], en las lavas formadas después del accidente de Chernovyl [Anderson, et al., 1993,
Burakov et al., 1997] y en los yacimientos naturales de Shinkolobwe, en el Zaire [Delinees, et
al., 1983] y en el de Menzenschwand, en Alemania [Walenta, 1974]
Christensen, (1991) observan la formación de UO4·2H2O en la superficie de un disco de UO2
después de oxidar durante 6 días la superficie con una concentración inicial de 5·10-2 mol·dm-3
con un pH tamponado mediante borax a 8.
Wang et al., (1981) observaron mezclas de schoepita-studtita sobre un monocristal de UO2.
En el trabajo de Díaz-Arocas, (1995) estudian el efecto de la concentración de H2O2 en la
disolución del UO2 a distintas relaciones S/V (100, 500, 1000 m-1) observando la formación de
una capa de studtita en la superficie del UO2 al trabajar con concentraciones de peróxido de
hidrógeno superiores a 10-3 mol·dm-3. Después de 11 días ha desaparecido entre un 35 y un 50
% del H2O2 inicial, e indican que se observan burbujas en la superficie del UO2 asignadas a la
formación de oxígeno como producto final de la descomposición del peróxido de hidrógeno.
En el trabajo de Sattonay et al., (2001) que corresponde a una parte del trabajo de Lucchini,
donde el peróxido de hidrógeno proviene de la radiólisis alfa a través de la irradiación de un
disco con UO2 con un flujo de partículas de He proveniente de un ciclotrón observan que la
formación de el peróxido de uranio limita la velocidad de oxidación del UO2 por parte del
peróxido de hidrógeno. No obstante a concentraciones de peróxido de hidrógeno inferiores a
10-4 mol·dm-3, se considera que la fase secundaria que precipita es la schoepita y no la studtita.
También observaron que al aumentar el flujo de radiación, el pH de la solución disminuye y
aumenta la generación de H2O2.
Amme, (2002) estudia la formación de fases secundarias en un pastilla de UO2 no irradiado en
medio de peróxido de hidrógeno, entre 10-5 y 10-2 mol·dm-3 encontrando la formación de studtita
a [H2O2] > 10-3 mol·dm-3.
152
Introducción
McNamara et al., (2003) han observado la formación de studtita y de metastudtita en la
superficie del CG al dejar durante 2 años 1 gramo de unas partículas, entre 50 y 250 µm, de
CG de 30.2 MWd·Kg U-1 en contacto con 8 ml de agua desionizada.
En base al estado del conocimiento actual no se puede establecer un mecanismo de alteración
oxidativa del UO2 por efecto del peróxido de hidrógeno. Por ello, de la misma forma que los
experimentos planteados en oxígeno como oxidante, es necesario realizar estudios en estático
en los que se pueden seguir tanto la evolución de la concentración de peróxido de hidrógeno
como la de uranio en solución para determinar la cinética tanto del proceso de oxidación como
del de disolución.
No obstante, tanto los resultados encontrados con esta metodología como en los trabajos
consultados en la bibliografía indican que uno de los inconvenientes de esta metodología en las
condiciones experimentales de interés, es que se pueden formar fases secundarias de uranio.
En consecuencia también se han realizado estudios mediante reactores dinámicos con la
finalidad de evitar la formación de estas fases y poder determinar más adecuadamente la
velocidad de disolución del UO2 en función de distintos factores, como el pH, la concentración
de peróxido de hidrógeno o la concentración de carbonatos.
Los resultados encontrados en medio bicarbonato mediante ambas metodologías sugerían que
los radicales hidroxilo están implicados en el mecanismo de alteración del UO2 por el peróxido
de hidrógeno en esas condiciones, por ello, se han realizado estudios en estático para estudiar
la implicación de estos radicales mediante el uso de terc-butanol como agente enmascarante,
de acuerdo a la metodología consultada en la bibliografía.
Asimismo, con objeto de estudiar la cinética de precipitación de fases secundarias en la
superficie de dióxido de uranio se ha utilizado la técnica de la microscopía de fuerza, (SFM).
Finalmente, se conoce que la temperatura influye en el mecanismo de oxidación por el
peróxido de hidrógeno, y además, las condiciones de presión y temperatura serán importantes
en el repositorio, por ello se han realizado estudios en función de la temperatura y de la
presión.
En base a todos estos datos se han realizado los siguientes estudios, con la finalidad de poder
establecer un mecanismo de alteración del UO2 por efecto del peróxido de hidrógeno como
oxidante.
•
Efecto de la concentración de peróxido de hidrógeno, entre 10-5 y 10-3 mol·dm-3, en la
velocidad de oxidación y de disolución del UO2 mediante un reactor estático.
•
Variación de la velocidad de disolución del UO2 mediante un reactor dinámico en función
de la concentración de peróxido de hidrógeno, entre 10-6 y 5·10-4 mol·dm-3, con (2·10-3
mol·dm-3) y sin bicarbonatos, en función de la concentración de bicarbonatos, entre 10-4 y
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
153
10-2 mol·dm-3 a una concentración constante de peróxido de 10-4 mol·dm-3, y en función del
pH, en el rango 3.5- 10.5 a dos concentraciones de peróxidos distintas, a 10-5 y 10-3
mol·dm-3.
•
Experimentos realizados mediante reactores en estático en los que se ha estudiado la
implicación del radical hidroxilo en el proceso de alteración del UO2 por el peróxido de
hidrógeno mediante el uso de terc-butanol como agente enmascarante de esos radicales.
•
Estudio del proceso de disolución y de precipitación sobre la superficie de un disco de UO2
mediante la técnica de la microscopía de fuerza (SFM) a escala nanométrica a dos
concentraciones de peróxido distintas, 5·10-6 y 5·10-4 mol·dm-3.
•
Efecto de la presión, entre 1 y 32 atmósferas, y de la temperatura, entre 20 y 50 ºC, en la
velocidad de disolución del UO2 mediante un reactor dinámico a una concentración fija de
peróxido de hidrógeno.de 10-4 mol·dm-3.
6.2. Experimentos realizados en estático
En estos experimentos se ha estudiado el efecto de la concentración de peróxido de hidrógeno,
variando la concentración entre 10-5 y 10-3 mol·dm-3, en la velocidad tanto de oxidación como
de disolución del UO2 a pH 6 en un medio 0.1 mol·dm-3 en NaClO4. Asimismo se han realizado
dos experimento en presencia de 10-3 mol·dm-3 en bicarbonato a dos concentraciones de H2O2,
10-4 y 5·10-4 mol·dm-3.
6.2.1. Materiales
Se han utilizado 2.3 g de UO2 no irradiado, suministrado por Enusa (Empresa Nacional del
Uranio, S.A.), molturado y tamizado entre 10 y 50 micras, con un área superficial específica de
0.27±0.02 m2 g-1 determinada mediante el método de BET.
Como agente oxidante se ha utilizado el H2O2, preparada a partir de una solución comercial de
H2O2 estabilizado, con una concentración del 30 %.
Para preparar el medio iónico se ha utilizado NaClO4 y NaHCO3, mientras que el pH se ha
ajustado mediante la adición de HClO4 o de NaOH.
A excepción del hidróxido de sodio que ha sido suministrado por la casa Panreac, los otros
reactivos han sido suministrados por la casa Merck. Todos ellos de calidad para análisis.
6.2.2. Metodología experimental
Los experimentos se han realizado en un reactor estático de forma cilíndrica construido en
metacrilato, con un diámetro interno de 6 cm por 8 cm de altura, con un volumen de 200 ml de
solución lixiviante.
154
Experimentos realizados en estático
Para prevenir la fotodescomposición del H2O2 en el reactor se ha evitado la incidencia de la luz
sobre el mismo cubriéndolo con una lámina de aluminio. En estas condiciones se ha
comprobado mediante la realización de un blanco que la solución de peróxido es estable
durante un mínimo de 125 horas.
Antes de iniciar cada experimento se lavó el sólido utilizando una solución de HClO4 diluida
hasta pH 3 para eliminar las posibles fases oxidadas presentes en la superficie del sólido.
Tanto durante el proceso de lavado del sólido como durante los experimentos se ha mantenido
un flujo constante de nitrógeno, al que se le habían eliminado las trazas de oxígeno mediante
un lavado con una amalgama de Hg-Zn en medio ácido. Este flujo de nitrógeno también ha sido
utilizado como sistema de agitación para mantener la solución homogénea.
Los experimentos se han realizado a temperatura ambiente manteniendo la fuerza iónica
constante a 0.1 mol·dm-3 mediante la adición de NaClO4 o mezclas NaClO4/NaHCO3 variando
la concentración de H2O2 entre 10-5 y 10-3 mol dm-3.
Para estudiar el efecto combinado entre el H2O2 y los carbonatos se han realizado dos
experimentos con una concentración de 10-3 mol dm-3 en HCO3- y a 10-4 y 5·10-4 mol dm-3 en
H2O2.
Periódicamente se tomaban muestras para el análisis de la concentración de uranio y de la de
peróxido que se filtraban inmediatamente con un filtro de un tamaño de poro de 0.2 µm. A
continuación se determinaba la concentración de peróxido mediante el método de la
quimioluminiscencia (CL) y se acidificaba el resto de la muestra para el análisis del uranio
mediante el análisis por fluorescencia láser.
El pH se ha determinado mediante un electrodo combinado de pH conectado a un pH-metro
modelo micropH de la casas Hamilton y Crison respectivamente.
La composición de la superficie del sólido se ha analizado mediante la deconvolución del pico
U4f(7/2) obtenido mediante Espectroscopía Fotoelectrónica de Rayos-X (XPS) en un equipo PHIPerkin Elmer ESCA System Multianalyzer 5500.
6.2.3. Resultados
En las Figura 6.2 y Figura 6.3 se muestran, respectivamente, la evolución de la concentración
de uranio y la de peróxido de hidrógeno en solución para los experimentos realizados sin
carbonatos, mientras que en las Figura 6.4 y Figura 6.5 se compara la evolución de la
concentración de uranio en solución en ausencia y en presencia de una concentración de 10-3
mol·dm-3 en bicarbonatos a una [H2O2] = 10-4 mol·dm-3.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
155
-3
[U(VI)] (mol·dm )
1E-04
[H2O2]= 10-5 M
1E-05
[H2O2]= 3.10-5 M
[H2O2]= 5 10-5 M
[H2O2]= 10-4 M
1E-06
[H2O2]= 5 10-4 M
[H2O2]= 10-3 M
1E-07
0
2
4
6
8
10
12
Tiempo (d)
Figura 6.2. Evolución de la concentración de U(VI) en función del tiempo. La línea punteada
corresponde a la solubilidad de la schoepita a pH 6.
-3
[H2O2] (mol·dm )
1.0E-02
1.0E-03
[H2O2]=10-5 M
[H2O2]=3 10-5 M
[H2O2]=5 10-5 M
1.0E-04
[H2O2]=10-4 M
[H2O2]= 5 10-4 M
[H2O2]= 10-3 M
1.0E-05
1.0E-06
0
1
2
3
4
5
6
Tiempo(d)
Figura 6.3. Evolución de la concentración de H2O2 en función del tiempo.
El perfil de la concentración de uranio en solución es similar en todos los experimentos. Al
inicio se produce un rápido aumento de dicha concentración hasta llegar a un máximo al cabo
de uno o dos días dependiendo de la concentración de peróxido utilizada. Posteriormente la
concentración va disminuyendo ligeramente con el tiempo, y que ha sido interpretada como
debida a la precipitación de una fase secundaria.
Como según los datos disponibles en la bibliografía en estas condiciones la fase secundaria
más probable que precipite es la schoepita, un hidróxido de uranilo, en la misma figura se ha
representado la solubilidad de esta fase calculada a partir de la base de datos termodinámica
de la NEA [Grente et al., (1992), Guillaumont et al., (2003)]. Se puede observar que la
schoepita se encuentra sobresaturada en todos los experimentos.
156
Experimentos realizados en estático
No se ha considerado la precipitación de ningún peróxido de uranio porque en el momento que
empieza la disminución en la concentración de uranio, asignado al momento en que empieza la
precipitación, la concentración de peróxido es muy baja, con lo que no se sobrepasa el límite
de solubilidad de estos peróxidos.
En todos estos experimentos el pH se ha manteniendo prácticamente constante e igual a
5.9±0.2.
-3
[U(VI)] (mol·dm )
1.E-04
1.E-05
1.E-06
1.E-07
0
2
4
6
8
Tiempo (días)
10
12
[HCO3-]=10-3 M
[HCO3-]=0 M
Figura 6.4. Evolución de la concentración de U(VI) en función del tiempo a una [H2O2] = 10-4
mol·dm-3 con y sin carbonatos.
La Figura 6.4 nos muestra dos hechos relevantes. Por un lado en presencia de carbonato
posterior a la liberación inicial, no se observa ninguna disminución en la concentración de
uranio, debido a la formación de complejos estables entre el U(VI) y los carbonatos. Por otro
lado, y al contrario que lo observado al utilizar el oxígeno como oxidante, la velocidad inicial de
disolución del uranio es más rápida en ausencia de carbonatos.
Una posible explicación al cambio del comportamiento en las velocidades comparando las dos
especies oxidantes, oxígeno y peróxido de hidrógeno, es que los radicales estén presentes en
el mecanismo de reacción por el peróxido de hidrógeno, y que según la recombinación
radicalaria entre el carbonato y el radical hidroxilo, según la ecuación 6.4, la presencia de
bicarbonato se traduce en una disminución de la velocidad de disolución del UO2.
A pesar de que la liberación inicial de uranio es más lenta, la desaparición de peróxido es más
rápida en presencia de carbonatos. Nuevamente, se atribuye este efecto a la recombinación
radicalaria del bicarboanto con los radicales hidroxilo.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
157
-3
[H2O2] (mol·dm )
1.E-04
9.E-05
7.E-05
5.E-05
3.E-05
1.E-05
0
0.5
1
Tiempo (días)
1.5
2
[HCO3-]=10-3 M
[HCO3-]=0 M
Figura 6.5. Evolución de la concentración de H2O2 en función del tiempo a una [H2O2] = 10-4
mol·dm-3 en ausencia y en presencia de bicarbonatos (10-3 mol·dm-3).
A partir de la pendiente correspondiente a la evolución inicial de la concentración frente al
tiempo se ha calculado la velocidad de oxidación y de disolución del UO2 según la ecuación
6.17.
(
)
(Ec. 6.17.) r mol·m −2 ·s −1 =
(
) ( )
pendiente mol·dm −3 ·s −1 × V dm3
ASup,Total m2
( )
donde V es el volumen del sistema (200 ml) y A el área superficial total (0.62 m2).
La velocidad de oxidación del UO2 se ha estimado a partir de la evolución de la concentración
de peróxido, mientras que la pendiente de la concentración de uranio ha sido utilizada para
calcular la velocidad del proceso de disolución del UO2.
Las velocidades determinadas para ambos procesos se muestran en la Tabla 6.6, mientras que
en la Figura 6.7 se muestran las velocidades de disolución del UO2 en función de la [H2O2].
Tabla 6.6. Velocidades en medio H2O2 y reactor estático.
[H2O2]
(mol dm-3)
log rdiss
(mol m-2 s-1)
log rox
(mol m-2 s-1)
10-5
-10.4±0.1
-9.6±0.1
3·10
-5
-10.0±0.1
-9.3±0.1
5·10
-5
-9.8±0.1
-9.1±0.1
-9.6±0.1
-9.3±0.1
-9.4±0.1
-9.0±0.1
-9.4±0.1
-8.9±0.1
-10.6±0.1
-8.7±0.1
-10.7±0.1
-8.4±0.1
10
-4
5·10
10
-4
-3
10-4 (HCO3- 10-3 M)
5·10
-4
(HCO3-
-3
10 M)
158
Experimentos realizados en estático
Las velocidades de oxidación determinadas son más elevadas que las correspondientes al
proceso de disolución. Esta observación también ha sido observada en otros trabajos
consultados, así la relación entre el uranio liberado y el peróxido de hidrógeno consumido no
supera el 80 % en los trabajo de Jonsson et al., (2003). Según Sunder et al., (2004) esto es un
indicativo de que existe descomposición del peróxido de hidrógeno sobre la superficie del UO2.
No obstante, este hecho puede ser debido a dos factores, bien que sea consecuencia de la
descomposición del peróxido de hidrógeno como propone Shoesmith o bien, al igual que
ocurría en los estudios con oxígeno, que parte del uranio oxidado permanece en la superficie.
Considerando que no se ha observado descomposición del peróxido en los experimentos
realizados como blanco, sin fase sólida, parece probable considerar que el segundo proceso
sea el más importante, aunque no se puede descartar que la superficie del UO2 actúe como
catalizador del proceso de descomposición del peróxido de hidrógeno a agua y oxígeno.
Por ello se ha estudiado la composición de la superficie mediante XPS, obteniéndose a partir
de la deconvolución del pico mostrado en la Figura 6.6, que la composición de la superficie es
UO2.36±0.03, muy próxima a U3O7, que como se ha indicado en el capítulo 1, corresponde a la
estequiometría observada en los experimentos realizados en aire. Este hecho indicaría que el
proceso de oxidación del UO2 en medio oxígeno y en medio peróxido de hidrógeno ha de ser
parecido. La muestra corresponde a el estado del sólido a las 10 horas de lixiviación, después
de la liberación inicial, pero antes de que se considere que se haya iniciado la precipitación de
una fase secundaria, por tanto queda demostrado que parte del uranio oxidado permanece en
la superficie, sin pasar a la disolución, contribuyendo a la diferencia entre las velocidades
determinadas para ambos procesos.
25000
20000
Counts (a.u)
15000
10000
5000
0
-5000
374
376
378
380
382
384
386
388
390
Binding Energy (eV)
Figura 6.6. Deconvolución del pico U4f7/2 correspondiente a la superficie del UO2 al finalizar el
experimento realizado a una concentración de peróxido de hidrógeno de 10-3 mol·dm-3 a pH 6.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
159
-9.5
-2
-1
log rdis (mol·m ·s )
-9
-10
-10.5
-11
-5.5
-5
-4.5
-4
-3.5
-3
log [H2O2] (mol·dm )
-3
-2.5
Sin NaHCO3
NaHCO3 10-3 mol dm-3
Figura 6.7. Velocidades en medio H2O2 y reactor estático. La línea punteada corresponde a una
pendiente igual a uno.
En la Figura 6.7 se pueden apreciar que se produce un cambio en el comportamiento en
función del rango de concentración de peróxido de hidrógeno considerado. Así, para
concentraciones de peróxido de hidrógeno inferiores a 10-4 mol·dm-3, la velocidad de disolución
del UO2 depende linealmente de esa concentración, mientras que a concentraciones más
elevadas la velocidad de disolución del UO2 es independiente de la concentración inicial de
peróxido utilizada.
Así, válida para concentraciones de H2O2 entre 10-5 y 10-4 mol·dm-3 a pH 6 se ha obtenido la
siguiente ecuación empírica de la velocidad de disolución del UO2:
(
)
(Ec. 6.18.) log r mol·m -2 ·s -1 = −5.8 (± 0.2 ) + 0.93 (± 0.04 ) × log [H 2 O 2 ]
Estos resultados son muy similares a la interpretación que realizó Shoesmith y colaboradores
de sus resultados, en que observaban un cambio de comportamiento según el rango de
concentración de peróxido de hidrógeno utilizado. Así, en la presente tesis se ha observado un
cambio en el orden parcial de reacción respecto a la concentración de peróxido de hidrógeno, a
concentraciones de peróxido de hidrógeno inferiores a 10-4 mol·dm-3 el orden parcial de
reacción es muy próximo a la unidad, mientras que a concentraciones más elevadas el orden
es prácticamente cero.
En la Figura 6.8 se comparan las velocidades obtenidas en este apartado con los resultados
publicados en la bibliografía en ausencia de bicarbonatos a un pH entre 8 y 9.5. Se han
comparado a pesar de que el pH es diferente, porque la dependencia de la velocidad de
disolución del UO2 en función del pH en medio peróxido de hidrógeno, en este rango de pH, 6 a
160
Experimentos realizados en estático
9.5 es prácticamente nula, como se discutirá en los estudios en función del pH mediante un
sistema dinámico.
-2
-1
log rdis (mol·m ·s )
-7
-8
-9
Christensen
Giménez
-10
Shoesmtih
Esta tesis
-11
-12
-13
-6
-5
-4
-3
-2
-1
0
log [H2O2]
Figura 6.8. Comparación de las velocidades obtenidas en función de la concentración de
peróxido de hidrógeno con las velocidades publicadas en ausencia de carbonatos.
A pesar de que el comportamiento es muy similar, la constante de velocidad es cerca de dos
órdenes de magnitud más elevada que en los trabajos con los que se han comparado los
resultados. Esta diferencia, aunque las ecuaciones están obtenidas a distinto pH, es debida
principalmente a que las ecuaciones son válidas para rangos de concentraciones de peróxido
de hidrógeno distintos, y se ha observado experimentalmente que el proceso depende del
rango de concentración de peróxido de hidrógeno.
Modelización precipitación schoepita
Partiendo de la hipótesis que la schoepita es la fase secundaria formada en los experimentos
sin carbonato, se ha intentado modelizar la disminución observada en la concentración de
uranio en solución a partir de la constante de solubilidad recogida en la base de datos de la
NEA (Grente et al., 1992, Guillaumont et al., 2003), ecuación 6.19, considerando la cinética del
proceso de precipitación de esta fase.
(Ec. 6.19.) UO2OH+ + 2H2O ⇔ UO3·2H20 (s) + H+
log K =4.81
Como se ha indicado anteriormente, se ha considerado que la fase que precipita es la
schoepita, un hidróxido y no un peróxido como la studtita porque en las condiciones
experimentales utilizadas, de acuerdo con los otros trabajos publicados, (Amme, 2002;
Satonnay, 2001; McNamara, 2003; Díaz-Arocas, 1995), no es de esperar la precipitación de la
studtita y porque la concentración de peróxido en el momento en que se inicia la disminución
en la concentración de uranio en solución es prácticamente nula en todos los casos.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
161
Según Lasaga y colaboradores la mejor aproximación que se puede realizar para estudiar una
cinética de precipitación de una fase está basada en el hecho que esta precipitación no
empieza hasta que existe un cierto grado de sobresaturación (Lasaga et al., 1994). Este
comportamiento ha sido observado en estos experimentos, porque tal como se muestra en la
Figura 6.9, la velocidad inicial de precipitación está altamente influenciada por el grado de
saturación respecto a la schoepita.
La velocidad de precipitación está calculada a partir de la pendiente de la concentración de
uranio frente al tiempo, considerando como tiempo cero, cuando se inicia la precipitación, el
tiempo correspondiente a la medida de concentración de uranio en solución más elevada.
-1
-10.5
-2
log rp (mol·m ·s )
-10
-11
-11.5
-12
-12.5
-13
0
0.2
0.4
0.6
0.8
log S.I.
Figura 6.9. Influencia del índice de saturación en la velocidad inicial de precipitación de la
schoepita.
Por ello se ha modelizado la disminución de la concentración de uranio mediante el código
RETRASO (REactive TRAnsport of SOlutes, Saaltink et al. 1998), donde la velocidad de
disolución y/o precipitación depende de varios términos como la constante de velocidad, la
actividad de las especies en solución y de una función denominada lejos del equilibrio, derivada
de la teoría Burton-Cabrera-Frank (BCF) y que depende del grado de saturación respecto a la
fase de interés. Así, lejos del equilibrio la velocidad de precipitación es elevada e independiente
de este término, mientras que la velocidad disminuye de forma no lineal a medida que nos
acercamos al equilibrio.
Para realizar la modelización se han considerado las siguientes hipótesis:
•
La schoepita es la fase secundaria que precipita
•
La precipitación comienza en el momento en que se ha determinado la concentración de
uranio en solución más elevada.
•
El área superficial del UO2 se mantiene constante durante todo el experimento.
162
•
Experimentos realizados en estático
Se asume que el proceso de disolución es despreciable durante la precipitación.
La ecuación de la velocidad de precipitación, ecuación 6.20, implementada en el código de
cálculo del programa RETRASO queda así de la siguiente manera:
Nk
(Ec. 6.20.) r m = ζ m × σ m × ∑ k mk
Nc + N x
k =1
∏
pmki
ai
(
θ mk
× Ωm
−1
)
ηmk
Dónde: rm = velocidad de disolución o precipitación del mineral (mol m-2 s-1)
ζm = +1 (precipitación) o -1 (disolución)
km = constante de velocidad (mol m-2 s-1)
σm = área superficial específica (m2 m-3)
aip = término relativo a los efectos catalíticos de algunas especies
θ = determinado a partir de los experimentos (normalmente se considera 1)
η = determinado a partir de los experimentos (normalmente 2 para sólidos)
Ω= índice de saturación (SI)
El mejor ajuste obtenido se indica en la Tabla 6.7 mientras que en la Figura 6.10 se muestra el
ajuste del modelo para cada experimento. Este ajuste se realizó variando el valor de la
constante de precipitación y a dos valores de η, 2 por ser el valor recomendado para sólidos y
1.8 que corresponde al valor determinado a partir de la representación log rp frente log (Ω-1).
Tabla 6.7. Parámetros utilizados en la modelización.
σm = 1 m
θ=1
η=2
Km = 6·10-6 mol·m-2·s-1
pH 6
Considerando las hipótesis planteadas se pueden explicar de forma razonable la disminución
observada en la concentración de uranio a distintas concentraciones de peróxido de hidrógeno
utilizando una constante cinética de precipitación para la schoepita de 6·10-6 mol·m-2·s-1.
Se ha observado experimentalmente que cinética del proceso de precipitación sigue la teoría
propuesta por Lasaga y que la velocidad de precipitación de esta fase depende del grado de
sobresaturación respecto a la solubilidad de la schoepita.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
163
Figura 6.10. Ajuste obtenido para η = 2 y Km = 6·10-6 mol·m-2·s-1.
Es importante señalar que uno de las limitaciones de los modelos para predecir la alteración de
la matriz es la necesidad de considerar los procesos de precipitación como instantáneos
porque no se dispone de datos acerca de las cinéticas de precipitación. En consecuencia el
valor obtenido no se puede comparar con otros resultados publicados en la bibliografía, y por
tanto supone un primer valor experimental para esta fase.
6.2.4. Conclusiones parciales de los estudios realizados en estático
La tendencia general de los experimentos realizados en ausencia de carbonatos muestran una
liberación inicial de uranio seguido de una disminución en la concentración.
Esta disminución se ha podido modelizar considerando la precipitación de schoepita, un
hidróxido de uranilo. La cinética de precipitación de esta fase depende del grado de
164
Experimentos realizados mediante un sistema dinámico
sobresaturación de la misma. El mejor ajuste para las distintas concentraciones de peróxido de
hidrógeno se ha obtenido con una constante cinética de precipitación de 6·10-6 mol·m-2·s-1.
La desaparición de peróxido de hidrógeno es más elevada que la liberación de uranio, lo que
se traduce en que la velocidad de oxidación es superior a la de disolución. Mediante XPS, en
ausencia de carbonatos, se ha demostrado que la superficie del UO2 se encuentra
parcialmente oxidada, con una composición cercana a U3O7.
La presencia en la disolución de una concentración de 10-3 mol·dm-3 en bicarbonato produce un
aumento en la desaparición de peróxido de hidrógeno pero una disminución en la liberación de
uranio, debido a las reacciones de recombinación radicalaria que se hayan descritas en la
bibliografía.
6.3. Experimentos realizados mediante un sistema dinámico
Mediante este sistema se ha estudiado la variación en la velocidad de disolución del UO2 en
función de la concentración de peróxido de hidrógeno, en presencia y ausencia de carbonatos,
en función de la concentración de carbonatos a una concentración constante de peróxido y en
función del pH a dos concentraciones de peróxido de hidrógeno.
6.3.1. Materiales
En los experimentos realizados mediante un sistema dinámico se ha utilizado como fase sólida
UO2 no irradiado con un tamaño de partícula entre 100 y 320 µm con un área superficial
específica de 0.010±0.001 m2·g-1 determinada mediante el método de BET [Brunover et al.,
1938].
Como agente oxidante se ha utilizado el H2O2, preparada a partir de una solución comercial de
H2O2 estabilizada, con una concentración del 30 %.
Para preparar la disolución se ha utilizado H2O2, NaClO4 y NaHCO3, mientras que el pH se ha
ajustado mediante la adición de HClO4 o de NaOH.
Todos los reactivos utilizados son de calidad para análisis, y a excepción del hidróxido de sodio
que ha sido suministrado por la casa Panreac, los otros reactivos han sido suministrados por la
casa Merck.
6.3.2. Metodología experimental
Los experimentos se han realizado a temperatura ambiente mediante el sistema experimental
mostrado en las Figuras 6.11 y 6.12.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
165
UO2
Columna
pH-metro
Salida de N2
Entrada de N2
Muestra
Bomba peristáltica
Figura 6.11. Dispositivo experimental utilizado en los experimentos realizados de forma
dinámica en medio peróxido de hidrógeno.
Figura 6.12. Fotografía del sistema dinámico utilizado en medio H2O2.
Siguiendo el camino que recorre la disolución primero encontramos el depósito de alimentación
de 2.5 dm3 de capacidad, por el que se hace circular un flujo de nitrógeno purificado mediante
una amalgama Hg-Zn en medio ácido para minimizar las interferencias causadas por el
oxígeno atmosférico.
A continuación, impulsada mediante una bomba peristáltica, Gilson, modelo Minipuls-3, la
disolución se hace circular a través de una columna de la casa Kontes. Posteriormente la
disolución pasa a través de una celda de metacrilato para la medida en línea del pH y
finalmente se recoge la muestra para el análisis posterior de la concentración de uranio y de la
de peróxido de hidrógeno.
166
Experimentos realizados mediante un sistema dinámico
La columna de 1 cm de diámetro es regulable en altura desde 0 hasta 10 cm. En nuestro caso,
para minimizar los procesos de difusión se ha ajustado la altura al volumen que ocupa el
aproximadamente un gramo de UO2 no irradiado utilizado en los experimentos, que
corresponde a un espesor de unos 2-3 mm.
Para evitar la fotodescomposición del peróxido se recubrió todo el sistema con una lámina de
aluminio para eliminar la incidencia de la luz.
El pH se ha medido con un electrodo Crison, referencia 82-02 conectado a un pH-metro GLP22 de la misma casa comercial.
De forma periódica se recogían durante un tiempo cronometrado, alícuotas de la solución a la
salida del reactor, que eran pesadas para determinar el caudal exacto de cada muestra. Al
igual que en los experimentos realizados de forma estática, estas muestras líquidas eran
filtradas de inmediato con un tamaño de poro de 0.2 micras para realizar el análisis de peróxido
mediante el método de la quimioluminiscencia y acidificadas para el análisis del uranio en
solución mediante uno de los dos métodos descritos en el capítulo 3.
Los experimentos se han realizado utilizando un flujo entre 0.18 y 0.21 ml·min-2, caudales, que
como se muestra en la Figura 6.13, son adecuados para determinar la velocidad de disolución
en nuestro sistema porque en esas condiciones la velocidad de disolución del UO2 es
independiente del caudal utilizado ya que la concentración de uranio en el estado estacionario
es inversamente proporcional al caudal utilizado. [Casas et al., 1994].
1.2E-06
-3
[U(VI)] (mol dm )
1.1E-06
1.0E-06
9.0E-07
8.0E-07
7.0E-07
6.0E-07
5.0E-07
4.0E-07
2
4
6
8
10
-1
1/Q (min·ml )
Figura 6.13. Concentración de uranio frente al inverso del caudal.
Corresponde al experimento realizado con una concentración de 10-4 mol·dm-3 en peróxido de
hidrógeno y de 10-3 mol·dm-3 en HCO3-.
Mediante esta metodología experimental se han realizado las cinco series experimentales que
se detallan en la Tabla 6.8 y en las que se ha estudiado el efecto de la concentración de
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
167
peróxido con y sin carbonatos, el efecto de los carbonatos y el efecto del pH a dos
concentraciones de peróxido distintas en la disolución oxidativa del UO2.
Tabla 6.8. Condiciones experimentales en los estudios dinámicos con H2O2.
Serie
Rango estudiado
Efecto de la [H2O2] sin carbonatos
5·10-6 – 5·10-4 mol·dm-3
Efecto de la [H2O2] a [HCO3-] = 2·10-3 mol·dm-3
10-6 – 5·10-4 mol·dm-3
Efecto de la [HCO3-] a [H2O2] = 10-4 mol·dm-3
10-4 –10-2 mol·dm-3
Efecto del pH a [H2O2] = 10-5 mol·dm-3
3.5 – 10.5 mol·dm-3
Efecto del pH a [H2O2] = 10-3 mol·dm-3
3.5 – 10.5 mol·dm-3
La velocidad de disolución se ha calculado a partir de la concentración de uranio en el estado
estacionario según la ecuación:
(
)
(Ec. 6.21.) r mol ⋅ m −2 ⋅ s −1 =
Q × [U(VI)]
AT
donde Q es el caudal en dm3·s-1 (~0.19) y AT es el área superficial total en m2 (~0.01).
Para mostrar como evolucionan la concentración de uranio, la de peróxido y el pH en solución
en el sistema, como ejemplo, en la figura 6.14, se muestran los resultados obtenidos en el
experimento realizado en ausencia de bicarbonatos a una concentración de peróxido de
hidrógeno de 5·10-4 mol·dm-3 con un pH inicial de 5.8.
7
6.5
-3
Concentración (mol·dm )
1.0E-03
1.0E-04
6
1.0E-05
5.5
5
1.0E-06
4.5
1.0E-07
pH
[U(VI)]
[H2O2]
pH
4
0
2
4
6
8
10
12
Tiempo (días)
Figura 6.14. Evolución de la concentración de uranio, de peróxido y del pH con el tiempo.
Experimento realizado en ausencia de bicarbonatos a una concentración de peróxido de
hidrógeno de 5·10-4 mol·dm-3 con un pH inicial de 5.8.
168
Experimentos realizados mediante un sistema dinámico
6.3.3. Resultados
Para garantizar que la solución lixiviante es estable se ha seguido la concentración de peróxido
en el depósito de alimentación en todos los experimentos realizados. La disminución en la
concentración, en ninguna de las series, ha superado el 2 % al cabo de 7 días, que es el
tiempo que la disolución permanece en el depósito de alimentación con el caudal utilizado.
Cuando los experimentos eran más largos se preparó nueva solución una vez a la semana.
A parte de seguir la estabilidad de las soluciones en el depósito de alimentación, se ha testado
la estabilidad en las distintas condiciones de interés. Así, como ejemplo, en la Figura 6.15 se
muestra la estabilidad de una disolución de 10-4 mol·dm-3 en H2O2 a pH 3.
-3
[H2O2] (mol·dm )
1.2E-04
1.1E-04
1.0E-04
9.0E-05
8.0E-05
0
100
200
300
400
500
Tiempo (horas)
Figura 6.15. Estabilidad de una disolución de H2O2 a pH 3.
Como se observa, la estabilidad de esta solución es superior al tiempo de uso de la misma, ya
que las soluciones se han utilizado como mucho durante unas 200 horas.
Efecto de la concentración de peróxido de hidrógeno en ausencia de carbonatos
En esta serie se ha variado la concentración de peróxido de hidrógeno entre 5·10-6 y 5·10-4
mol·dm-3 obteniéndose las velocidades mostradas en la Figura 6.16.
Al igual que ocurría en los experimentos realizados con un sistema estático, los resultados
obtenidos se interpretan considerando un cambio en el comportamiento a concentraciones de
peróxido de hidrógeno alrededor de 10-4 mol·dm-3. Mientras que para concentraciones más
pequeñas el orden parcial de la reacción de disolución del UO2 respecto a la concentración de
peróxido de hidrógeno es próxima a uno, a concentraciones más elevadas la velocidad es
independiente de la concentración de peróxido de hidrógeno.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
169
-9.5
-2
-1
log r (mol·m ·s )
-9
-10
-10.5
-11
-5.5
-5
-4.5
-4
-3.5
-3
log [H2O2]
Figura 6.16. Velocidad de disolución del UO2 en función de la concentración de peróxido de
hidrógeno en ausencia de bicarbonatos.
Así, para concentraciones de peróxido de hidrógeno inferiores a 10-4 mol·dm-3 se obtiene la
siguiente ecuación experimental de velocidad:
(
)
(Ec. 6.22.) log r mol·m -2 ·s -1 = −5 (± 1) + 0.95 (± 0.2 ) × log [H 2 O2 ]
Si comparamos la ecuación 6.22 con la 6.18, obtenida en los experimentos en estático, se
observa que tanto la dependencia con la concentración de peróxido de hidrógeno, como la
constante son muy similares. Esto es debido a que las velocidades de disolución del UO2
determinadas mediante ambas metodologías son parecidas y significa los dos sistemas se
pueden utilizar indistintamente para la determinación de la velocidad de disolución del UO2
porque se obtienen resultados comparables.
Efecto de la concentración de peróxido de hidrógeno a una concentración constante de
2·10-3 mol·dm-3 en bicarbonato
En esta serie se ha variado la concentración de peróxido de hidrógeno entre 10-6 y 5·10-4
mol·dm-3 a una concentración constante de 2·10-3 mol·dm-3 en bicarbonato obteniéndose las
velocidades mostradas en la Figura 6.17.
Se ha utilizado esta concentración de bicarbonatos porque corresponde a la concentración
indicada en el modelo conceptual de la evaluación del repositorio en un entorno granítico según
el modelo español, ENRESA2000 [Cera et al., 2000].
Al igual que lo observado en ausencia de carbonatos la velocidad de disolución depende
linealmente de la concentración de peróxido de hidrógeno para concentraciones del mismo
inferiores de 10-4 mol·dm-3, mientras que la dependencia a concentraciones superiores es
prácticamente nula.
170
Experimentos realizados mediante un sistema dinámico
-8
-2
-1
log r (mol·m ·s )
-8.5
-9
-9.5
-10
-10.5
-11
-6.5
-6
-5.5
-5
-4.5
-4
-3.5
-3
log [H2O2]
Figura 6.17. Velocidad de disolución del UO2 en función de la concentración de peróxido de
hidrógeno en presencia de una concentración de 2·10-3 mol·dm-3 en bicarbonatos.
Así, para concentraciones de peróxido de hidrógeno inferiores a 10-4 mol·dm-3 se obtiene la
siguiente ecuación experimental de velocidad:
[
(Ec. 6.23.) log r  mol·m - 2 ·s -1  = −6.4 (± 0.3 ) + 0.58 (± 0.06 )× log H O
2 2


]
Si comparamos la ecuación 6.23 con las ecuaciones 6.18 y 6.22, observamos que el orden
parcial de reacción respecto a la concentración de peróxido ha pasado de ser
aproximadamente 1 cuando en el sistema no hay carbonatos a 0.6 en presencia de una
concentración de bicarbonatos de 2·10-3 mol·dm-3.
Un orden parcial de reacción es indicativo según Stumm, (1981) que el proceso que controla la
velocidad de disolución es la transferencia electrónica en la superficie, y en este caso el orden
parcial fraccionario puede ser debido a las reacciones paralelas entre el bicarbonato y el
peróxido descritas anteriormente.
Efecto de la concentración de carbonatos en un medio 10-4 mol·dm-3 en peróxido de
hidrógeno
En esta serie se ha variado la concentración de bicarbonato entre 10-4 y 10-2 mol·dm-3 a una
concentración constante de peróxido de hidrógeno de 10-4 mol·dm-3 obteniéndose las
velocidades mostradas en la Figura 6.18.
Al contrario que en las dos series en función de la concentración de hpr, en este caso la
velocidad de disolución del UO2 mantiene la misma dependencia con la concentración de
bicarbonato en todo el rango estudiado.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
171
-8.5
-2
-1
log r (mol·m ·s )
-8
-9
-9.5
-10
-10.5
-11
-5
-4.5
-4
-3.5
-3
-2.5
-2
-1.5
-1
log [HCO3]
Figura 6.18. Velocidades de disolución del UO2 en función de la concentración de bicarbonatos
a una [H2O2] = 10-4 mol·dm-3. La línea punteada corresponde a la velocidad determinada en
ausencia de carbonatos a pH 6.
En función de la concentración de bicarbonato se obtiene la siguiente ecuación experimental de
velocidad:
[
(Ec. 6.24.) log r  mol·m -2 ·s -1  = −6.4 (± 0.7 ) + 1.0 (± 0.2 )× log HCO 3


]
Considerando que la velocidad de disolución del UO2 es prácticamente independiente del pH
en el rango de pH entre 6 y 9 se comparan las velocidades obtenidas en este apartado,
obtenidas a un pH alrededor de 8 y en presencia de bicarbonatos, con la velocidad
determinada a esa concentración de peróxido pero a un pH de 5.8 y en ausencia de
bicarbonatos.
Al comparar estas velocidades se observa que dependiendo de la concentración de
bicarbonato la presencia de los mismos pueda significar tanto una disminución de la velocidad
de disolución a bajas concentraciones de bicarbonato, como un aumento a elevadas
concentraciones. Observándose el cambio de comportamiento a una concentración de
bicarbonatos alrededor de 10-3 mol·dm-3.
Este resultado es comparable al obtenido mediante el reactor en estático, donde la presencia
de 10-3 mol·dm-3 en bicarbonato a dos concentraciones de H2O2 (10-4 y 5·10-4 mol·dm-3)
implicaba una reducción significativa en la velocidad de disolución del UO2.
Este cambio del comportamiento al variar la concentración de bicarbonato es un indicativo que
los bicarbonatos están implicados en dos procesos independientes.
172
Experimentos realizados mediante un sistema dinámico
Por un lado, igual que en los experimentos estáticos, la formación del radical carbonato a partir
de la reacción entre el radical hidroxilo y el bicarbonato parece ser capaz de provocar una
disminución en la velocidad de disolución.
Pero por otro lado, la formación de complejos estables entre el uranio oxidado y los carbonatos,
al igual que se ha observado en medio oxígeno, favorece la disolución del uranio, por lo se
puede producir el aumento en la velocidad de disolución.
Dependiendo de la relación entre la concentración de peróxido, la de bicarbonato y del área
superficial disponible, predominará uno u otro proceso, con lo que la velocidad de disolución
del UO2 en presencia de bicarbonatos puede ser más rápida o más lenta que en ausencia de
los mismos.
Este resultado permite interpretar el trabajo de Amme, (2002) en el que observa una
disminución en la disolución de un disco de UO2 debido al peróxido al cambiar la disolución
lixiviante de agua desionizada a agua subterránea, que entre otros elementos tiene una
concentración de 1.6·10-3 mol·dm-3 en bicarbonato.
Conclusiones parciales al efecto del peróxido de hidrógeno en presencia de carbonatos
En presencia de una concentración de bicarbonatos de 2·10-3 mol·dm-3, al igual que lo
observado en ausencia de bicarbonatos, se produce un cambio en el orden parcial de la
reacción de disolución del UO2 en función de la concentración de peróxido de hidrógeno a una
concentración de 10-4 mol·dm-3. Pero mientras que para concentraciones inferiores a ese valor,
la dependencia era cercana a la unidad en ausencia de bicarbonatos, a una concentración de
2·10-3 mol·dm-3 en bicarbonatos el orden parcial de la reacción es de 0.6.
Este orden de reacción fraccionario se explica considerando las reacciones paralelas que se
pueden producir entre el peróxido de hidrógeno y el bicarbonato.
El orden parcial de la reacción de disolución del UO2 en función de la concentración de
bicarbonatos a una concentración inicial constante de peróxido de hidrógeno de 10-4 mol·dm-3
es de 1 en todo el rango estudiado, entre 10-4 y 10-2 mol·dm-3.
Si comparamos las velocidades de disolución del UO2 en función de la concentración de
bicarbonatos con la velocidad determinada en ausencia de los mismos se observa que
dependiendo de la concentración de bicarbonatos utilizada, la velocidad determinada es más
lenta a concentraciones de bicarbonato inferiores a 10-3 mol·dm-3 en bicarbonato o más rápida,
a concentraciones más elevadas. Esto es un indicativo que los bicarbonatos están implicados
en dos procesos de forma independiente, por un lado participan en las reacciones de
recombinación radicalaria con el radical hidroxilo, formado durante la reacción entre el peróxido
de hidrógeno y el UO2, y por otro lado, facilitan la liberación del uranio oxidado a la disolución
por la formación de complejos estables entre el U(VI) y los carbonatos.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
173
Efecto del pH a dos concentraciones de peróxido (10-5 y 10-3 mol·dm-3) en ausencia de
carbonatos
En estas serie se ha variado el pH, desde 3.5 hasta 10.5 a dos concentraciones de peróxido de
hidrógeno distintas, 10-5 y 10-3 mol·dm-3 obteniéndose las velocidades mostradas en la Figura
6.19.
-8.5
-2
-1
log r (mol·m ·s )
-8
-9
[H2O2]=1E-5
[H2O2]=1E-3
-9.5
-10
-10.5
-11
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
pH entrada
Figura 6.19. Velocidades de disolución del UO2 en función del pH a dos concentraciones de
peróxido de hidrógeno.
Si nos centramos en la serie realizada a una concentración de peróxido de hidrógeno de 10-5
mol·dm-3 al igual que lo observado en medio oxígeno al disminuir el pH en la zona ácida se
produce un aumento significativo en la velocidad de disolución. En cambio, mientras que en
medio oxígeno no se observaba ninguna variación en la velocidad en la zona básica, en medio
peróxido se produce un aumento de la velocidad de disolución al aumentar el pH entre pH 7 y
pH 10.5.
En cambio a una concentración de 10-3 mol·dm-3 en peróxido de hidrógeno la velocidad de
disolución es independiente del pH a un pH inferior a 5. Además la velocidad de disolución
determinada a pH 3.5 es menor que para el experimento realizado a una concentración de 10-5
mol·dm-3 en peróxido de hidrógeno. Estas observaciones parecen conducir a que en el
experimento realizado con la mayor concentración de peróxido de hidrógeno se produce la
precipitación de alguna fase secundaria que inhibe el proceso de disolución.
Eary y Cathless (1983) ya observaron que a pH ácidos en medio peróxido se producía una
disminución en la velocidad de disolución. Encontraron que por debajo de un pH crítico, según
la ecuación 6.25, que depende de la concentración de peróxido utilizada, la velocidad de
disolución se volvía independiente del pH, encontrando que en esas condiciones la superficie
174
Experimentos realizados mediante un sistema dinámico
se encontraba cubierta por una capa fina de un peróxido de uranio formado de acuerdo a la
reacción 6.26.
(Ec. 6.25.) pH < (1.22±0.08) x log [H2O2] – (0.8±0.2)
(Ec. 6.26.) UO22 + + H2O2 + x H2O ⇔ UO4 ⋅ x H2O + 2H +
Donde x es 2 para la metastudtita o 4 para la studtita.
El aumento en la zona ácida se explica por la formación de complejos estables entre los
protones y el uranio oxidado superficialmente. Mientras que según el comportamiento del
peróxido de hidrógeno descrito en la bibliografía existen dos posibles explicaciones que
justifiquen el aumento observado a pH básico.
En primer lugar se encuentra descrito que la especie que inicia el proceso de
oxidación/descomposición del peróxido de hidrógeno es su base conjugada, el ión HO2-, que
está favorecida a pH básicos ya que el pKa del H2O2 es de 11.7.
En segundo lugar, también se encuentra descrito que la adsorción de H2O2 se encuentra
favorecida en puntos de coordinación cargados negativamente como los que corresponderían a
la especie UO-, que también se verá favorecida por los pH básicos considerando que el pHzpc
determinado en la presente tesis para el UO2 es de 7.9.
A partir de la serie realizada a menor concentración de peróxido de hidrógeno, se han ajustado
las constantes y el orden parcial de reacción con respeto al protón en todo el rango de pH
estudiado ajustando las velocidades de disolución del UO2 a la ecuación experimental 6.27,
obteniendo el ajuste indicado en la Tabla 6.9 y en la Figura 6.20.
(Ec. 6.27.)
rdis = kH* [H+]n + k0* + kOH* [H+]m
donde k* = k [H2O2]
Tabla 6.9. Ajuste obtenido para la serie con una [H2O2] = 10-5 mol·dm-3.
k*
k
kH
7·10
-6
7·10-1
k0
3·10-11
3·10-6
kOH
4·10-21
4·10-16
n
0.98
0.98
m
-0.98
-0.98
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
175
-8
-1
log r (mol·m ·s )
-8.5
-2
-9
-9.5
-10
-10.5
-11
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
pH entrada
Figura 6.20. Ajuste del modelo empírico a las velocidades obtenidas a una [H2O2] = 10-5
mol·dm-3
Si aplicamos este modelo a otras concentraciones de peróxido de hidrógeno obtenemos el
ajuste mostrado en la Figura 6.21, donde se muestran los resultados obtenidos en las otras
series de la misma tesis y los resultados publicados en la bibliografía en ausencia de
bicarbonatos.
-5
Modelo 5e-6
Modelo 1e-5
-6
Modelo 1e-4
-2
-1
log r (mol·m ·s )
Modelo 5e-5
-7
Modelo 5e-4
-8
Modelo 1e-3
-9
Modelo 5e-3
[H2O2]=1E-3
-10
Dinámico
-11
Christensen
Eary&Cathles
-12
Giménez
Lucchini
-13
1
2
3
4
5
pH
6
7
8
9
10
11
Shoesmith
Figura 6.21. Ajuste del modelo en función del pH. (Ver texto para una explicación detallada de
la leyenda.)
La serie [H2O2]=1E-3 hace referencia a las velocidades de disolución obtenidas en la serie en
función del pH a una concentración de peróxido de hidrógeno de 10-3 mol·dm-3 dentro de este
mismo apartado en la presente tesis. Como se ha indicado anteriormente, a pH ácidos la
velocidad de disolución es independiente del pH, lo que se ha atribuido a la precipitación de un
176
Experimentos realizados mediante un sistema dinámico
peróxido de uranio. Asimismo se observa que el modelo no es capaz de reproducir las
velocidades determinadas experimentalmente.
La serie dinámico, hace referencia a las velocidades de disolución determinadas mediante un
sistema dinámico en función de la concentración de peróxido de hidrógeno a un pH próximo a
6. Siguiendo la notación, color del cuadrado, color de la cruz, los distintos puntos corresponden
respectivamente a la concentración de peróxido de hidrógeno siguientes: negro-gris: 5·10-6
mol·dm-3, negro-blanco: 10-5 mol·dm-3, gris-negro: 5·10-5 mol·dm-3, gris-blanco: 10-4 mol·dm-3,
negro-negro: 5·10-4 mol·dm-3. Como se puede observar, el ajuste del modelo es muy bueno a
concentraciones inferiores a 10-4 mol·dm-3, esto es consecuente con los resultados obtenidos
anteriormente, dónde se observó un cambio de comportamiento a dicha concentración de
peróxido de hidrógeno.
Los puntos correspondientes a la serie Christensen, están obtenidos a una concentración
constante de peróxido de hidrógeno de 5·10-2 mol·dm-3, por lo que el ajuste del modelo no
puede reproducir las velocidades medidas, pero hay que recordar, que en este trabajo han
observado la formación de un peróxido de uranio en la superficie.
El trabajo de Eary y Cathles está realizado en medio sulfúrico a pH 1.5 con uan concentración
variable de peróxido de hidrógeno entre 10-6 y 10-2 mol·dm-3. El modelo es capaz de reproducir
la velocidad determinada a una concentración de 5·10-6 mol·dm-3, mientras que a
concentraciones más elevadas, el modelo sobreestima la velocidad de disolución. En este
trabajo también han observado la precipitación de studtita en la superficie del UO2.
El punto del trabajo de Giménez, corresponde a una concentración de 10-3 mol·dm-3 en
peróxido de hidrógeno, por lo que el modelo tampoco reproduce la velocidad medida.
En el trabajo de Lucchini, se indican las concentraciones de peróxido de hidrógeno medidas
experimentalmente, que son 3.5, 1.9 y 0.48·10-3 mol·dm-3 a pH 3.8, 4.2 y 4.7 respectivamente.
Se observa que el modelo reproduce adecuadamente el comportamiento en función del pH,
aunque para ajustarse a las velocidades determinadas experimentalmente, se necesita
considerar una concentración de peróxido de hidrógeno de 5·10-3 mol·dm-3, que no difiere
demasiado de la concentración determinada experimentalmente si consideramos que para el
modelo propuesto, la concentración de peróxido de hidrógeno corresponde a la concentración
de peróxido de hidrógeno inicial, mientras que la determinación experimental corresponde a la
concentración remanente después de la reacción con el UO2. En este trabajo también han
observado la formación de un peróxido de uranio en la superficie del disco de UO2 utilizado.
Finalmente, las velocidades del trabajo de Shoesmith mostradas corresponden al rango de
concentraciones de peróxido de hidrógeno entre 2·10-5 y 1.2·10-4 mol·dm-3, por lo que el modelo
no es capaz de reproducir los resultados.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
177
Como se observa en la Figura 6.21, el modelo de alteración del UO2 por efecto del peróxido de
hidrógeno en función del pH de la solución, a excepción del trabajo de Shoesmith en que las
velocidades están determinadas mediante métodos electroquímicos, es capaz de explicar los
resultados obtenidos a concentraciones de peróxido de hidrógeno inferiores a 10-4 mol·dm-3.
Esta observación es consecuente con los estudios realizados en función de la concentración de
peróxido de hidrógeno a un pH constante o en presencia de bicarbonatos, donde se ha
observado un cambio de comportamiento respecto a la concentración de peróxido de
hidrógeno en torno a una concentración de 10-4 mol·dm-3.
En cambio, cuando la concentración de peróxido es más elevada, el modelo no es capaz de
reproducir las velocidades determinadas experimentalmente, especialmente en los casos en
que se ha observado o se ha supuesto que precipita alguna fase secundaria de uranio.
Finalmente, en la Figura 6.22 se compara el modelo propuesto con los datos obtenidos
utilizando CG en ausencia de bicarbonatos.
-6
-2
-1
log r (mol·m ·s )
-7
-8
Modelo 5e-7
-9
Modelo 5e-6
Modelo 5e-5
-10
Eriksen, 1995
Grambow, 1989
-11
Grambow, 1996
-12
-13
2
3
4
5
6
pH
7
8
9
10
11
Figura 6.22. Aplicación del modelo de pH por efecto del peróxido de hidrógeno a velocidades
de alteración del CG en ausencia de carbonatos.
El trabajo de Eriksen, (1995) está realizado utilizando un CG tipo PWR con un grado de
quemado de 40 MWd·tU-1. Utilizan un reactor autoclave que les permite estudiar la generación
de H2, O2 y H2O2. La concentración de peróxido de hidrógeno que se ha determinado es de
6·10-7 mol·dm-3.
Si comparamos la concentración de peróxido de hidrógeno determinada experimentalmente,
6·10-7 mol·dm-3, con la concentración de peróxido de hidrógeno que necesita el modelo para
reproducir la velocidad de disolución, que es de 2·10-6 mol·dm-3, vemos que es más elevada,
concretamente es el doble que la determinada. Existen dos factores que ayudan a comprender
178
Experimentos realizados mediante un sistema dinámico
esta diferencia. Por un lado, al igual que la observación realizada con el trabajo de Lucchini, el
modelo está ajustado a partir de la concentración inicial de peróxido de hidrógeno, mientras
que la determinada corresponde a la concentración de peróxido de hidrógeno remanente en la
disolución. Por otro lado la radiolisis del agua por la radiación emitida por el propio CG
generará otras especies oxidantes a parte del peróxido de hidrógeno, que también contribuirán
al proceso de disolución del CG.
El trabajo de Grambow et al., (1996) está realizado con un CG del tipo LWR, con un grado de
quemado de 50.4 MWd·tU-1 y en un medio altamente salino, 5 m en NaCl. Los experimentos se
han realizado con distintas fracciones de ese CG, utilizando una pastilla, fragmentos entre 1 y 2
mm y con polvo con un tamaño de partícula de unas 15 µm. Concretamente, los dos puntos
con una velocidad de disolución más baja están realizados utilizando el polvo de CG, y
justifican la disminución en la velocidad en base a que al tener más área superficial, la
capacidad como tampón redox de la superficie es más elevada.
Hay que considerar que al estar las velocidades obtenidas en un medio altamente salino, y
como los iones cloruro participan en las reacciones de recombinación radicalaria, puede ser
que hayan otros mecanismos que intervengan en el proceso de alteración del CG.
Las velocidades correspondientes a la serie Grambow, 1989 están obtenidas a partir de los
datos mostrados en la figura 2 del trabajo de Forsyth y Werme, (1986), obtenidas con un CG
del tipo BWR en una solución saturada al aire. Sólo se han considerado las velocidades
obtenidas a pH ácido porque en estas condiciones el carbonato presente inicalmente en la
solución se va en forma de CO2(g) y entonces se pueden comparar las velocidades como si
estuvieran obtenidas en asuencia de carbonatos. Aunque hay que tener en consideración que
en el sistema está saturado con oxígeno y que al ser CG podrán haber otras especies
generadas radiolíticamente, se observa que con una concentración de 5·10-6 mol·dm-3 en
peróxido de hidrógeno se reproduce el comportamiento observado en función del pH, a
excepción del punto a pH 3, donde velocidad disminuye respecto al punto obtenido a pH 3.4,
por lo que es probable que se haya formado alguna fase secundaria de uranio.
Como se observa en la Figura 6.22, las velocidades de disolución del CG determinadas en
ausencia de carbonatos en función del pH siguen la misma evolución frente al pH que la
prevista por el modelo, así en la zona entre pH 7y 9 la velocidad de disolución es prácticamente
independiente del pH, mientras que a pH inferiores a 5.5 el modelo reproduce bien el aumento
de la velocidad observado en el trabajo de Grambow, (1989).
Conclusiones parciales a los estudios en función del pH
A una concentración de peróxido de hidrógeno de 10-5 mol·dm-3 la evolución de la velocidad de
disolución del UO2 aumenta al disminuir el pH para valores inferiores a 6, es estable entre pH 6
y 9 y vuelve a aumentar por encima de pH 9.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
179
La evolución a una concentración de peróxido de hidrógeno de 10-3 mol·dm-3 es similar,
exceptuando que a pH ácidos se produce la precipitación de una fase secundaria de uranio,
posiblemente un peróxido de uranio, que hace que se produzca una disminución de la
velocidad de disolución a pH 3 respecto a la obtenida a una concentración de peróxido de
hidrógeno de 10-5 mol·dm-3.
Se ha propuesto una ecuación de velocidad experimental, válida en todo el rango de pH, que
es capaz de explicar las velocidades determinadas en función de la concentración de peróxido
de hidrógeno en ausencia de bicarbonatos. La ecuación propuesta, ecuación 6.27., es válida
para concentraciones de peróxido de hidrógeno inferiores a 10-4 mol·dm-3, siempre que no se
produzca la precipitación de ninguna fase secundaria.
Según el modelo propuesto, se pueden explicar las velocidades de disolución del CG utilizando
una concentración de peróxido de hidrógeno entre 5·10-7 y 5·10-5 mol·dm-3.
6.4. Implicación del radical hidroxilo en la reacción entre el UO2 y el H2O2
6.4.1. Introducción
Según la reacción de Fenton, ecuación 6.28, el radical hidroxilo es el principal agente oxidante
formado durante las reacciones de oxidación / descomposición por el peróxido de hidrógeno,
siendo además este radical la especie con un potencial de oxidación más elevado.
(Ec. 6.28.) M (n ) + H 2O 2 ↔ M (n + 1) + OH − + HO •
donde M hace referencia a un metal que actúa como catalizador de la reacción con dos
estados de oxidación estables separados por un electrón.
En el apartado 6.1 se ha descrito que uno de los métodos más utilizados para estudiar la
implicación de radicales en el mecanismo de una reacción, es el uso de agentes
enmascarantes de dichos radicales. Concretamente, para el radical hidroxilo el agente más
utilizado, porque es el más eficaz y es menos susceptible de sufrir reacciones secundarias, es
el terc-butanol. Por ello ha sido el agente enmascarante utilizado en el presente trabajo. En la
ecuación 6.29 se muestra la reacción del terc-butanol con el radical hidroxilo.
(Ec. 6.29.)
(CH 3 )3 COH + HO •
→ • CH 2 C (CH 3 )2 OH + H 2O
k = 6·10 8 [Buxton et al., 2003]
Según el trabajo de Jonsson y colaboradores, [Ekeroth y Jonsson, (2003), y Jonsson et al.,
(2004)] el mecanismo que describe la reacción entre el peróxido de hidrógeno y el UO2 varía
según el peróxido de hidrógeno actúe transfiriendo de forma simultánea uno o dos electrones.
El mecanismo propuesto en ambos casos se indica de la ecuación 6.30 a la ecuación 6.32.
180
Implicación del radical hidroxilo en la reacción entre el UO2 y el H2O2
Transferencia de un electrón
(Ec. 6.30.) H 2 O 2 + UO 2 (S ) → UO 2+(sup ) + OH − + HO •
k1
(Ec. 6.31.a.)
UO2+(sup ) + HO • → UO 22(+sup ) + OH −
(Ec. 6.31.b.)
UO2+(sup ) + H 2 O 2 → UO 22(+sup ) + OH − + HO •
(Ec. 6.31.c.)
UO2+(sup ) + UO 2+(sup ) → UO 22(+sup ) + UO 2 (sup ) k4 (lenta)
k2
k3
Transferencia de dos electrones de forma simultánea
(Ec. 6.32.) H 2 O 2 + UO2 (S ) → UO22 + + 2 OH −
k5
En base a estas reacciones, si el peróxido de hidrógeno transfiere dos electrones, la relación
entre el número de moles de peróxido de hidrógeno consumidos y el número de moles de
uranio oxidado es 1, mientras que si actúa transfiriendo sólo un electrón, esta relación puede
variar entre 1 y 2 dependiendo de la relación entre los procesos descritos en las ecuaciones
6.31.a, 6.31.b. y 6.31.c.
Además, cuando en el sistema también están presentes los carbonatos hay que tener en
consideración las siguientes reacciones. (Ecuaciones 6.33 a 6.35.)
(Ec. 6.33.) H 2O 2 + HCO 3− → HCO 4− + H 2O
k= 2.0 x 10-3 s-1 a pH 7.4 [Richardson et al., 2000]
(Ec. 6.34.) HCO3− + OH • → CO 3−• + H 2O
k= 8.5 x 106 mol-1 dm3 s-1 [Buxton et al., 2003]
(Ec. 6.35.) CO 32− + OH • → CO 3−• + OH −
k= 3.9 x 108 mol-1 dm3 s-1 [Buxton et al., 2003]
Considerando que el potencial de oxidación del ión peroxomonocarbonato (HCO4-) es muy
similar al del peróxido de hidrógeno, 1.8 y 1.77 V respectivamente, es de esperar que la
cinética de oxidación del UO2 por el HCO4- sea muy similar a la cinética de oxidación del UO2
por el peróxido de hidrógeno. [Ekeroth y Jonsson, 2003]
Por el contrario como el potencial redox del radical carbonato es menor que el del radical
hidroxilo, si los radicales hidroxilo están implicados en la reacción entre el UO2 y el peróxido, es
de esperar que se produzca una disminución en la velocidad de disolución del UO2, si la
reacción transcurre por la ecuación 6.34 o por la ecuación 6.35.
En base a estas observaciones, se han realizado tres series de experimentos en los que se ha
estudiado la oxidación del UO2 por el peróxido de hidrógeno a una concentración de 10-5
mol·dm-3 en dos reactores paralelos en estático, conteniendo uno de los dos terc-butanol como
agente enmascarante de los radicales hidroxilo. La primera serie se ha realizado para
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
181
determinar la concentración óptima de terc-butanol. La segunda en ausencia de bicarbonatos
en función del pH y la tercera, a dos concentraciones de bicarbonato, 8·10-4 y 2·10-3 mol·dm-3.
El objetivo de estos experimentos es determinar la relación entre el número de moles de
peróxido de hidrógeno consumidos y los moles de uranio oxidado, así como estudiar la
participación de los radicales hidroxilo en la alteración oxidativa del UO2 comparando los
resultados obtenidos en el reactor con y sin terc-butanol.
6.4.2. Materiales
Se han utilizado 1.1 g de un UO2 no irradiado, suministrado por Enusa (Empresa Nacional del
Uranio, S.A.), molturado y tamizado entre 50 y 100 micras, con un área superficial específica
de (4.4 ± 0.1)·10-2 m2·g-1 determinada mediante el método de BET.
Todos los experimentos se han realizado a una fuerza iónica de 0.1 mol·dm-3 ajustada
mediante la adición de NaClO4, mientras que el pH se ha ajustado mediante la adición de
HClO4 o de NaOH.
Como agente enmascarante del radical hidroxilo se ha utilizado terc-butanol suministrado por la
casa Merck, variando la concentración entre 10-3 y 10-1 mol·dm-3.
A excepción del hidróxido de sodio, que ha sido suministrado por la casa Panreac, los otros
reactivos han sido suministrados por la casa Merck. Todos los reactivos utilizados son de
calidad patrón analítico.
6.4.3. Metodología experimental
Los experimentos se han realizado en reactores estáticos construidos en TFTE de 300 ml de
capacidad, conteniendo inicialmente 250 ml de disolución por la que se hace pasar un flujo de
N2, al que se le han eliminado las trazas de O2 mediante el lavado con una amalgama de HgZn en medio ácido.
Para evitar la interacción del sólido con el sistema de agitación se han utilizado unos agitadores
magnéticos flotantes dentro de los reactores.
Los experimentos se han realizado en dos reactores de forma paralela. El primero, utilizado
como blanco, contenía UO2 no irradiado como fase sólida, H2O2 como oxidante y mezclas
NaClO4/NaHCO3 para ajustar el medio iónico. El segundo reactor contenía además tercbutanol.
Periódicamente se han sacado muestras para el análisis de la concentración de uranio,
mediante ICP-MS y la de peróxido de hidrógeno mediante el método de la quimioluminiscencia.
El pH se ha monitorizado dentro del reactor mediante un electrodo combinado de pH conectado
a un pH-metro Crison modelo GLP-22.
182
Implicación del radical hidroxilo en la reacción entre el UO2 y el H2O2
En la Figura 6.23 se muestra una fotografía del sistema utilizado.
Figura 6.23. Sistema experimental para el estudio del efecto del t-butanol.
En la Tabla 6.10 se resumen las condiciones experimentales utilizadas en las tres series.
Tabla 6.10. Condiciones experimentales de los experimentos realizados en el estudio de la
implicación del radical hidroxilo. Las concentraciones están en mol·dm-3.
[HCO3-]
[H2O2]
Serie
[terc-BuOH]
I
10
-5
---------
10 a 10
II
10-5
----------
10-2
III
-5
-4
10
8·10 a 2·10
-3
-3
10
-1
-2
pH
7.7
3.5 a10
8.5-9
6.4.4. Resultados
Se ha realizado un estudio preliminar sin fase sólida donde se ha comprobado que las
soluciones de peróxido de hidrógeno son estables durante todo el tiempo de experimentación
en las distintas condiciones experimentales, tanto si la solución contiene o no terc-butanol.
Para analizar los resultados obtenidos se han determinado las velocidades de disolución del
UO2 a partir de la pendiente inicial de la concentración de uranio frente al tiempo según la
ecuación 6.36.
(
)
(Ec. 6.36.) r mol·m −2 ·s −1 =
(
) (
pendiente mol·dm −3 ·s −1 ×V dm 3
ASup,Total m 2
( )
)
donde V es el volumen del sistema (250 ml) y A el área superficial total (~0.05 m2).
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
183
Se ha determinado la relación entre el número de moles de peróxido consumido y el número de
moles de uranio oxidado. Para determinar estos moles de uranio oxidado, se ha considerado
tanto el uranio disuelto a lo largo del experimento como los moles de uranio oxidados que
permanecen en la superficie.
Estos moles de uranio oxidados que permanecen en la superficie han sido calculados a partir
de la concentración de uranio en disolución procedente de un lavado rápido del sólido al
finalizar cada experimento, durante 30 minutos, con 50 ml de una solución de HClO4 a pH 3.
Como ejemplo, en la Figura 6.24 se muestra la evolución tanto de la concentración de uranio
como de la de peróxido de hidrógeno en solución en función del tiempo. Los valores
corresponden al experimento realizado a un pH de 7.1±0.2 en ausencia de bicarbonatos con
1.2E-05
3.0E-06
1.0E-05
-3
3.5E-06
[H2O2] (mol·dm )
-3
[U(VI)] (mol·dm )
una concentración de terc-butanol de 10-2 mol·dm-3.
2.5E-06
8.0E-06
2.0E-06
6.0E-06
1.5E-06
4.0E-06
1.0E-06
5.0E-07
2.0E-06
0.0E+00
0.0E+00
0
20
40
60
U-sin
U-t-BuOH
H2O2-sin
H2O2-t-BuOH
80
Tiempo (horas)
Figura 6.24. Evolución de la concentración de uranio y de peróxido de hidrógeno en función del
tiempo. La gráfica corresponde al experimento realizado en ausencia de carbonatos a una
concentración de terc-butanol de 10-2 mol·dm-3 y un pH inicial de 7.1±0.2.
I. Serie en función de la concentración de t-BuOH
Según la relación entre la concentración de t-BuOH y la de catalizador utilizadas en la
bibliografía [Miller y Valentine, 1999; Andreozzi et al., 1999; Chou y Huang, (1999)], con el área
superficial del UO2 y la relación S/V utilizadas en esta tesis, una concentración en terc-butanol
de 10-2 mol·dm-3 sería adecuada para realizar el estudio. No obstante, se ha realizado un
estudio preliminar para determinar la concentración óptima de t-butanol en el sistema
experimental.
Concretamente se ha realizado un estudio a una concentración de H2O2 de 10-5 mol·dm-3
variando la concentración de terc-butanol entre 10-3 y 10-1 mol·dm-3 a un pH de 7.7±0.2. Los
resultados obtenidos se muestran en la Figura 6.25.
184
Implicación del radical hidroxilo en la reacción entre el UO2 y el H2O2
2.0E-10
-2
-1
r (mol·m ·s )
1.8E-10
1.6E-10
1.4E-10
1.2E-10
1.0E-10
0
0.02
0.04
0.06
0.08
0.1
0.12
-3
[t-BuOH] (mol·dm )
Figura 6.25. Velocidades de disolución del UO2 en función de la concentración de t-butanol
En dicha figura se observa que en estas condiciones experimentales la presencia de t-butanol
hace disminuir la velocidad de disolución del UO2 hasta un 30 %. El efecto del terc-butanol
aumenta al aumentar la concentración de 10-3 a 10-2 mol·dm-3, pero no se observa ninguna
variación al pasar de 10-2 a 0.1 mol·dm-3, por tanto, los estudios posteriores se han realizado a
una concentración de 10-2 mol·dm-3 en t-butanol.
II. Serie en función del pH
Se ha variado el pH entre 3.5 y 10 a una concentración constante de H2O2 de 10-5 mol·dm-3 en
un medio de 0.1 mol·dm-3 NaClO4 y con una concentración de 10-2 mol·dm-3 en terc-butanol.
En la Tabla 6.11 y en la Tabla 6.12 se muestran las condiciones experimentales y los
resultados obtenidos en el reactor sin terc-butanol y en presencia del mismo respectivamente.
En ambas tablas el término n(H2O2)/n(Uox) hace referencia a la relación entre el número de
moles de peróxido de hidrógeno consumidos y los moles de uranio oxidado.
En medio ácido, los moles de uranio oxidados en la superficie son despreciables respecto a los
moles de uranio en la disolución, mientras que a pH básicos llega a ser más importante la
contribución del uranio oxidado en superficie que el presente en la disolución. Esta observación
es concordante con los resultados obtenidos mediante XPS publicados en la bibliografía
[Torrero et al., 1997], donde a pH ácidos la superficie del UO2 corresponde a una
estequiometría de UO2.0 mientras que a pH neutros o básicos la estequiometría observada
mediante XPS llega a ser próxima a UO2.33.
Como se observa en las tablas 6.10 y 6.11, el pH de la solución, a excepción de los
experimentos realizados a pH neutro, se ha mantenido constante (± 0.1 unidades). Asimismo
no se observa ninguna variación significativa en el pH entre los reactores con y sin terc-butanol.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
185
Tabla 6.11. Resultados obtenidos en el reactor sin t-butanol.
[H2O2]
(mol·dm-3)
pH inicial
pH final
1.2E-05
3.5
3.5
3.1E-09
1.2
9.3E-06
4.0
4.1
7.4E-09
0.8
1.0E-05
7.0
7.7
1.8E-10
1.8
9.7E-06
8.2
8.2
2.2E-10
2.2
1.0E-05
7.0
7.7
1.8E-10
1.8
1.0E-05
10.0
9.8
2.0E-10
1.9
rdisolución
n(H2O2)/n(Uox)
(mol·m-2·s-1)
Tabla 6.12. Resultados obtenidos en presencia de una concentración de 10-2 mol·dm-3 en tercbutanol
[H2O2]
(mol·dm-3)
pH inicial
pH final
rdisolución
(mol·m-2·s-1)
n(H2O2)/n(Uox)
1.2E-05
3.5
3.5
2.7E-09
1.2
8.9E-06
4.0
4.0
8.6E-09
0.8
1.1E-05
7.2
7.8
1.3E-10
2.0
9.7E-06
8.2
8.3
1.8E-10
2.6
1.1E-05
7.2
7.8
1.3E-10
2.0
1.0E-05
10.0
9.9
9.6E-11
2.1
La velocidad de disolución del UO2 aumenta a pH ácidos, mientras que se mantiene
prácticamente constante en el rango entre pH 7 y 10, siguiendo el mismo comportamiento que
el observado en los experimentos realizados en dinámico. Si se compara la velocidad de
disolución por efecto del terc-butanol, excepto en el experimento realizado a pH 4, se observa
una ligera disminución de la velocidad en presencia del agente, aunque esta diferencia se
puede considerar dentro del error experimental.
III. Serie en presencia de bicarbonato
Se han realizado dos experimentos, manteniendo fijas las concentraciones de t-BuOH y de
peróxido de hidrógeno en 10-2 y de 10-5 mol·dm-3 respectivamente, a dos concentraciones de
bicarbonato distintas, 8·10-4 y 2·10-3 mol·dm-3.
En la Tabla 6.13 se muestran los resultados obtenidos en los dos experimentos realizados en
presencia de bicarbonato.
En estos experimentos se observa un aumento del pH que es más acusado en ausencia del
agente enmascarante. Si los radicales hidroxilo están implicados en la alteración del UO2 por
hpr, hay que tener en consideración la reacción entre el carbonato y el radical hidroxilo,
186
Implicación del radical hidroxilo en la reacción entre el UO2 y el H2O2
ecuación 6.5, para dar radical carbonato e hidroxido. Como esta reacción estaría más limitada
en presencia del agente enmascarante, el aumento del pH sería menos acusado.
Tabla 6.13. Resultados obtenidos.
[t-BuOH]
(mol·dm-3)
[HCO3-]
(mol·dm-3)
[H2O2]
(mol·dm-3)
pH inicial
pH final
rdisolución
(mol·m-2·s-1)
n(H2O2)/n(Uox)
0
8·10-4
9.9E-06
8.3
9.3
5.7E-10
1.3
-3
9.5E-06
8.4
9.1
1.5E-09
0.9
8·10-4
9.7E-06
8.3
8.5
4.7E-10
1.5
-3
9.5E-06
8.4
9.1
1.7E-09
0.9
2·10
10-2
2·10
Al igual que en los experimentos realizados a pH ácido, la contribución del uranio oxidado en la
superficie es menor que la contribución del uranio en disolución, aunque en este caso no se
pueden despreciar en la determinación de la relación entre el número de moles de peróxido de
hidrógeno y de uranio, especialmente en el experimento realizado con menor concentración de
bicarbonato.
6.4.5. Discusión de los resultados
A partir del mecanismo propuesto anteriormente por Jonson y colaboradores, la relación entre
el número de moles de peróxido de hidrógeno desaparecidos y los moles de uranio oxidado no
puede ser superior a 2 a menos que haya descomposición del peróxido de hidrógeno. Por
tanto, en los experimentos realizados a pH más básico, no se puede descartar que el peróxido
de hidrógeno se descomponga sin contribuir a la alteración oxidativa del UO2.
Esta observación está justificada considerando que está descrito en la bibliografía que la base
conjugada del peróxido es la especie que inicia la cadena de reacciones de descomposición
del peróxido de hidrógeno, favorecida a pH básicos y como manifiesta Shoesmith, (2000), en
estas condiciones la capa oxidada de UO2, donde el uranio está presente en varios estados de
oxidación, puede favorecer el proceso de descomposición catalítica del peróxido de hidrógeno.
Además, si los radicales están implicados, en presencia del agente enmascarante, la relación
entre el número de moles de peróxido de hidrógeno consumidos y de uranio oxidado
aumentará porque se limitaría el proceso descrito en la ecuación 6.31.a.
En presencia de bicarbonatos, considerando la reacción descrita en la ecuación 6.5, se puede
producir un aumento del pH de la solución.
En la Tabla 6.14 se resumen las relaciones determinadas en las series II y III tanto en
presencia como en ausencia de terc-butanol.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
187
Tabla 6.14. Resumen de las relaciones entre el número de moles de peróxido de hidrógeno
consumido y los moles de uranio oxidados.
pH
[HCO3-]
(mol·dm-3)
Sin t-BuOH
Con t-BuOH
n(H2O2)/n(Uox)
n(H2O2)/n(Uox)
3.5
0
1.2
1.2
4.0
0
0.8
0.8
7.0
0
1.8
2.0
8.2
0
2.2
2.6
7.0
0
1.8
2.0
10.0
0
1.9
2.1
8.3
-4
8·10
1.3
1.5
8.4
2·10-3
0.9
0.9
La relación en el reactor sin terc-butanol presenta dos grupos claramente diferenciados. Por un
lado están los experimentos realizados en ausencia de bicarbonatos a pH neutro y básico, en
los que la relación entre el número de moles de peróxido de hidrógeno consumidos y de uranio
oxidado es próxima a dos, lo que según el mecanismo es un indicativo que el peróxido de
hidrógeno actúa transfiriendo un solo electrón, y que por tanto los radicales hidroxilo están
presentes en el mecanismo de oxidación del UO2 por peróxido de hidrógeno.
Por otro lado, en los experimentos realizados a pH ácido o en presencia de bicarbonatos la
relación es más próxima a uno, por lo que no se puede concluir si el peróxido de hidrógeno
transferirá uno o dos electrones, no obstante, la evolución del pH en medio carbonato, parece
indicar que los radicales hidroxilo están implicados en el mecanismo de la reacción.
Pero si se comparan las relaciones entre los reactores con y sin terc-butanol, se observa que
en presencia de terc-butanol, la relación entre el peróxido de hidrógeno y el uranio aumenta en
el experimento realizado con una concentración de bicarbonatos de 8·10-4 mol·dm-3, lo que es
un indicativo de que el peróxido de hidrógeno actúa transfiriendo un electrón, en el que los
radicales hidroxilo están implicados.
Este aumento en la relación también se observa en los experimentos realizados a pH básico y
neutro, lo que confirma la implicación del radical en estas condiciones.
Finalmente, en los experimentos a pH ácido y el realizado a una concentración de bicarbonato
de 2·10-3 mol·dm-3, no se ha podido observar ninguna variación por la adición de terc-butanol,
lo que estaría indicando que en estas condiciones los radicales hidroxilo no están implicados
en la reacción de oxidación del UO2, y que el peróxido de hidrógeno actúa transfiriendo dos
electrones de forma simultánea.
188
Estudios realizados mediante SFM
Estos resultados indican que el estado de la superficie controla el mecanismo de oxidación del
UO2 por el peróxido de hidrógeno, que depende de la presencia de agentes complejantes del
ión uranilo.
No obstante, la relación de 1 en el número de moles entre el peróxido de hidrógeno y el uranio
se puede explicar a partir de la transferencia de un electrón. Así, en todos los casos la reacción
de oxidación del UO2 por el peróxido de hidrógeno se inicia según la reacción de Fenton,
descrita para el uranio en la ecuación 6.30. A continuación, dependiendo de la disponibilidad de
puntos de coordinación, el radical hidroxilo formado en esa reacción, pasa a la disolución o
bien se une a la superficie del UO2.
Si el radical pasa a la disolución, considerando que la cinética de los procesos de
recombinación radicalaria es muy rápida, la probabilidad de que ese radical hidroxilo vuelva a
reaccionar con la superficie de UO2 es muy baja, y por tanto se puede considerar que es uno
de los procesos que contribuyen a la descomposición de peróxido de hidrógeno. Este hecho
implicaría la necesidad de que otra molécula de peróxido de hidrógeno reaccionara con la
superficie de UO2, parcialmente oxidada a U(V), para dar U(VI) en superficie, que en una
posterior etapa pasaría a la disolución, con lo que el balance entre el peróxido de hidrógeno y
el uranio sería 2.
En cambio si el radical se une a la superficie, éste reaccionaría inmediatamente, ya que según
Jonsson k2 es unas 1500 veces k3, con lo que el balance global es que cada molécula de
peróxido de hidrógeno aporta dos electrones, e implica que cada molécula de peróxido de
hidrógeno oxida el U(IV) a U(VI), con lo que el balance de masas seria 1.
6.5. Estudios realizados mediante SFM
Una de las mayores lagunas existentes en las bases de datos que alimentan a los modelos de
alteración de la matriz para la evaluación de la seguridad del repositorio hace referencia a las
constantes cinéticas de precipitación de fases secundarias.
Por ello, en el presente trabajo se ha estudiado la alteración de la superficie de UO2 como
análogo del CG en medio de peróxido de hidrógeno a escala nanométrica, mediante la técnica
de la microscopía de fuerza (SFM) como complemento a los estudios anteriores y para poner a
punto un método que permita determinar la velocidad de precipitación de fases secundarias.
Para complementar estos estudios, al igual que en el caso del oxígeno, se han realizado
análisis mediante DRX y microscopia electrónica de rastreo ambiental (ESEM).
Como se ha explicado en el capítulo 3, la técnica del SFM permite el estudio de la superficie
del sólido a escala nanométrica, pudiendo observarse los cambios debidos a la interacción de
la misma con la solución, a causa de procesos tan interesantes como la corrosión, la
pasivación, o la mineralización (Komai et al. 1996, Kowal et al. 1997, Resch et al. 1997,
Schmitz et al. 1997, Römer et al. 2000).
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
189
Se han realizado dos experimentos en un medio 0.1 mol·dm-3 en NaClO4 a dos concentraciones
de peróxido de hidrógeno distintas, de 5·10-4 mol·dm-3 y de 5·10-6 mol·dm-3.
6.5.1. Materiales
Se han utilizado dos discos provenientes de una pastilla cilíndrica de UO2 sinterizado
suministrada por ENUSA (Empresa Nacional del Uranio, S.A.), de 10mm de diámetro por 14
mm de longitud, que fue laminada en secciones de aproximadamente 1 mm de espesor en el
servicio de lámina fina de la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona.
Posteriormente, se ha pulido mecánicamente una cara mediante discos abrasivos de polvo de
alúmina, de 1 micra, hasta obtener una superficie especular.
Debido a la pequeña área superficial del disco de UO2, no se ha podido determinar
experimentalmente esta área mediante el método de BET. Por ello, se ha estimado su valor a
partir del área BET determinada para una pastilla entera proveniente del mismo lote [Torrero,
1997], considerando la relación superficie / volumen en ambas geometrías.
En la Tabla 6.15. se muestran las características físicas del disco de UO2 utilizado.
Tabla 6.15. Parámetros físicos de los discos de UO2 utilizados en los experimentos de SFM.
Experimento
[H2O2] mol·dm-3
Peso (g)
Espesor (mm)
Área superficial (m2·g-1)
A
5·10-4
0.92
1.1
7.1·10-4
B
5·10-6
0.79
1.1
9.2·10-4
Para la captura de las imágenes al aire en modo tapping mediante SFM se han utilizado puntas
de silicio monocristalino, modelo NCH nanosensors de la casa Pointprobes. Estas puntas son
de forma piramidal, tienen un radio de curvatura de 10 nm, con una constante de fuerza de 35
N·m-1 y una constante de resonancia alrededor de los 300 KHz.
Los otros reactivos empleados, con calidad para análisis, han sido el perclorato de sodio y
bicarbonato de sodio para preparar el medio iónico de la solución y el peróxido de hidrógeno
estabilizado con una concentración del 30 %, todos ellos suministrados por la casa Merck.
6.5.2. Metodología experimental
Ambos experimentos se han realizado en un reactor en discontinuo construido en metacrilato,
de forma cilíndrica, con un diámetro interno de 6 cm por 8 cm de alto, conteniendo 200 ml de
solución preparada a una fuerza iónica de 0.1 mol·dm-3 en NaClO4.
Para prevenir la fotodescomposición del peróxido de hidrógeno se evitó la incidencia de la luz
en la solución cubriendo el reactor con una lámina de papel de aluminio.
190
Estudios realizados mediante SFM
Se hizo circular por el reactor un flujo de nitrógeno al que se le habían eliminado las trazas de
oxígeno mediante una amalgama de Hg/Zn en medio ácido, para minimizar la interferencia
causada por el oxígeno y los carbonatos atmosféricos. No obstante, considerando que durante
el proceso de captura de imágenes, el disco estaba expuesto al aire durante unos 40 minutos,
es difícil considerar una exclusión total de estos agentes del sistema.
Periódicamente se tomaban alícuotas para determinar la concentración de U(VI) y de H2O2 en
solución. Cada cierto tiempo se retiraba el disco del reactor para adquirir las imágenes de SFM,
trabajando en modo Tapping mediante un cabezal Extended Multimode SFM Head controlado
por un equipo Nanoscope IIIa electric controller, ambos de Digital Instruments Veeco Metrology
Group. Hay que señalar que previo a la colocación del disco en el cabezal del microscopio, se
limpiaba la superficie con agua y etanol para eliminar posibles partículas que no formaran parte
de la superficie. La captura de las imágenes de SFM se ha realizado al aire.
La concentración de U(VI) en solución se analizó mediante ICP-MS, mientras que el peróxido
de hidrógeno se determinó mediante el método de la quimioluminiscencia.
El disco para el experimento A, realizado a una concentración de peróxido de 5·10-4 mol·dm-3,
fue utilizado directamente después del pulido mecánico sin más preparación porque se estudio
el proceso de eliminación de las fases superficiales oxidadas mediante un estudio realizado en
continuo, en una celda comercial acoplada al cabezal de SFM, mediante una solución de 2·10-3
mol·dm-3 en bicarbonato de sodio.
En cambio, en el disco utilizado en el experimento B, realizado a una concentración de
peróxido de 5·10-6 mol·dm-3, se depositaron unas máscaras de carbono de la misma manera y
en iguales condiciones que en el disco utilizado en el estudio con oxígeno como oxidante. A
continuación, se eliminaron las posibles fases oxidadas en la superficie mediante un lavado con
una solución de HClO4 a pH 3 una vez que ya se habían depositado las máscaras de carbono.
6.5.3. Resultados
Experimento A. Realizado a una concentración de H2O2 de 5·10-4 mol·dm-3
Eliminación de la capa oxidada.
Como se ha comentado, antes de colocar el disco dentro del reactor, se limpió la superficie del
mismo mediante una solución de 2·10-3 mol·dm-3 en HCO3- en un reactor en continuo acoplado
directamente al cabezal de SFM, trabajando con un flujo de 0.1 ml·min-1.
Durante este estudio las imágenes de SFM se capturaban en modo tapping, pero con una
punta adecuada al sistema, ya que ésta, estaba sumergida en fase acuosa. Concretamente la
punta utilizada ha sido de la casa Olympus (Japón), construida en SiN, de forma triangular y
con una constante de fuerza 0.4 N/m.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
191
Al principio estas imágenes se capturaban continuamente, a un ritmo de una imagen por
minuto. Al cabo de unos 30 minutos la microtopografía permanecía constante, por ello y para
minimizar la interacción entre la punta de SFM y la superficie del disco, se continuo la
lixiviación, pero capturando las imágenes de SFM de forma esporádica.
El análisis posterior de la concentración de uranio, cuya evolución se muestra en la Figura 6.26
corroboró que se había llegado al estado estacionario y, por tanto, en principio la superficie se
encontraba libre de fases oxidadas. En esta figura se observa un rápido incremento en la
concentración de uranio, pasando por un máximo a los 45 minutos.
2.0E-07
-3
[U(VI)] (mol·dm )
2.5E-07
1.5E-07
1.0E-07
5.0E-08
0.0E+00
0
0.5
1
1.5
2
2.5
3
3.5
Tiempo (horas)
Figura 6.26. Evolución de la concentración de uranio durante el lavado en el experimento A.
En la Figura 6.27 se muestran las imágenes de SFM tomadas a tiempo cero (a) y al cabo de 3
horas (b). La única diferencia significativa es que los granos se muestran más definidos en la
superficie limpia debido a la disolución de la capa oxidada, pero no se produce ninguna
variación significativa en la morfología.
Figura 6.27. Imágenes SFM de la superficie antes (iz) y después (der) del lavado con HCO3-.
192
Estudios realizados mediante SFM
Disolución por efecto del peróxido de hidrógeno
La evolución de la concentración de uranio y de peróxido de hidrógeno frente al tiempo se
muestran en la Figura 6.28, mientras que las imágenes de SFM realizadas a distintos tiempos
de experimentación (inicial, 2.9, 5.9 y 13.1 días) se muestran en la Figura 6.29.
6E-04
5E-04
-3
1E-05
[H2O2 ] mol dm
-3
[U(VI) ] (mol·dm )
1E-04
4E-04
1E-06
3E-04
2E-04
1E-07
1E-04
1E-08
0E+00
0
2
4
6
8
10
12
14
Tiempo (días)
U(VI)
H2O2
Figura 6.28. Evolución de la concentración frente al tiempo en el experimento A
Utilizando la pendiente de la concentración de uranio frente al tiempo durante los primeros tres
días se ha estimado la velocidad de disolución de la pastilla, obteniéndose una velocidad de
disolución del UO2 de 1.1±1·10-9 mol·m2·s-1. Esta velocidad es ligeramente más elevada que la
velocidad obtenida en los experimentos previos realizados con un UO2 pulverizado entre 10 y
50 micrones que es de 4·10-10 mol·m2·s-1.
Esta diferencia se ha asignado al error realizado al estimar el área superficial específica de la
pastilla, porque no se ha considerado que la interacción de la superficie con la punta de SFM
sea la responsable de ese aumento, ya que el número de imágenes capturadas ha sido
relativamente pequeño y estas imágenes se han capturado en modo tapping.
La observación de las imágenes de la Figura 6.29 muestra que durante los primeros tres días
no se forma ningún precipitado, mientras que a los seis días se ha formado un precipitado que
continua creciendo con el tiempo.
Este resultado viene corroborado por el análisis de la rugosidad de la misma serie de
imágenes, mostrado en la Tabla 6.16, en el que se observa que durante el lavado la rugosidad
superficial disminuye ligeramente debido a la disolución de la capa oxidada. Durante el proceso
de disolución la variación es mínima, indicando que se mantiene la microestructura. Finalmente
se aprecia un aumento significativo debido a la formación y al crecimiento de la capa
precipitada.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
193
Figura 6.29. Imágenes SFM correspondientes al experimento A. a) inicial, b) a los 2.9 días, c) a
los 5.9 días, d) a los 13.1 días.
Tabla 6.16. Análisis de la rugosidad de la superficie (Experimento A)
Tiempo (días)
Rugosidad (Ra en nm)
Antes lavado
7.6
0
6.6
2.9
7.1
5.9
22.0
13.1
31.5
Para poder observar con más detalle los efectos de la disolución en la superficie, en la Figura
6.30, se muestran a una escala más ampliada, de 6 µm, las imágenes correspondientes al
inicio del experimento y después de tres días lixiviando el disco con el H2O2.
194
Estudios realizados mediante SFM
Figura 6.30. Detalle de las imágenes de SFM al inicio y a los tres días en el experimento A.
En la Figura 6.30 se aprecian claramente los efectos producidos por la disolución, han
desaparecido la mayoría de los granos finos, revelando las fisuras y grietas existentes en el
material sinterizado. Asimismo, estas cavidades se han hecho más amplias y profundas.
En este experimento, al no disponer de referencias verticales en la superficie, la velocidad de
disolución se ha determinado a partir del cambio entre la altura promedio de la superficie y la
altura de distintos pozos, tal y como han realizado otros autores. [Jordan et al., 1999, De
Giudici y Zuddas, 2001]
A partir de estos estudios se ha estimado un cambio en la altura entre 2.6 y 8.5 nm·día-1 que
corresponde, según la ecuación 6.37 a una velocidad de disolución de 1.4-4.6·10-9 mol·m-2·s-1.
El intervalo corresponde a las medidas realizadas en tres pozos distintos de forma
independiente.
(Ec. 6.37.) rdis =
(
h(m )·δ Kg·m −3
(
PA Kg·mol
−1
)
)·t (s )
Donde h es la variación de la altura, δ la densidad del UO2 igual a 10960 Kg·m-3 [webminerals,
2003], PA el peso atómico del uranio y t el tiempo.
Esta velocidad de disolución es ligeramente superior a la determinada a partir de las medidas
de uranio en solución, que era de 1.1±1·10-9 mol·m2·s-1, esto es debido a que la velocidad
determinada a partir del estudio de la sección corresponde a la velocidad de disolución de una
zona con defectos superficiales respecto a la disolución de la superficie, y consecuentemente
presentan una velocidad de disolución más elevada.
Una vez finalizado el experimento se procedió a estudiar el precipitado formado, de color
amarillo y de aspecto iridiscente debido a su pequeño espesor mediante difracción de rayos X
(DRX) y mediante microscopía electrónica de rastreo medioambiental (ESEM).
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
195
En la microtopografía del sólido obtenida por ESEM (Electroscan 2020), mostrada en la Figura
6.31, se observa que la capa de precipitado es homogénea por toda la superficie, incluso por
las paredes de las grietas. A partir de esta imagen se ha determinado que el tamaño de los
cristales del precipitado es de 200-300 nm. Este valor concuerda con las estimaciones a partir
de las imágenes de SFM.
Figura 6.31. Microtopografía del disco obtenida por ESEM al final del experimento A.
En el difractograma mostrado en la figura 5.12, se observan dos fases cristalinas, el UO2 inicial
y un peróxido de uranio, por tanto se pudo determinar que la fase precipitada correspondía a la
studtita (UO4·4H2O). [Debets, 1963]
Figura 6.32. Difractograma de rayos X del disco al finalizar el experimento A.
196
Estudios realizados mediante SFM
Una vez identificada la fase, se estimó su velocidad de precipitación a partir de la ecuación
6.38.
(Ec. 6.38.) r pre =
(
h(m )·δ Kg·m −3
(
)
)
PA Kg·mol −1 ·t (s )
Donde h es el promedio de altura de la capa formada, δ la densidad de la Studtita igual a 3460
Kg·m-3 [webminerals, 2003], PA el peso atómico del uranio y t el tiempo.
El espesor de la capa precipitada es de 35 y 50 nm a los 5.9 y a los 13.1 días respectivamente.
A partir de este crecimiento se ha estimado que la velocidad de precipitación de la studtita esta
entre 8 y 32·10-10 mol·m-2·s-1.
Este estudio ha sido el primero que ha encontrado la formación de esta fase a una relación
sólido/volumen tan baja (3.3 m-1) en comparación con otros trabajos de la bibliografía. Por
ejemplo los ratios usados en Díaz-Arocas et al. (1995) fueron 100, 500 y 1000 m-1, y en
McNamara et al. (2003) que utilizó 1 g de combustible gastado en 8 ml de agua. Incluso la
concentración de peróxido de hidrógeno es menor que la determinada por Lucchini (2001) en
sus experimentos de irradiación del UO2 mediante un flujo de iones de He, en que podía medir
concentraciones de peróxido de hidrógeno superiores a 10-3 mol·dm-3.
Como se ha indicado en el apartado 6.2, no se han podido encontrar datos acerca de las
cinéticas de precipitación de fases secundarias de uranio, y por ello no se pueden comparar
estos resultados con otros provenientes de la bibliografía, por ello se comparará con la cinética
de precipitación de la schoepita determinada en el apartado 6.2 de la presente tesis.
Utilizando la constante de solubilidad de la studtita publicada en la bibliografía, según la
ecuación 6.41, el índice de saturación respecto a la studtita a los 6 días es uno.
(Ec. 6.31.) UO4·nH2O + 2 H+ ↔ UO22+ + H2O2 K = 1.3·10-3 [Alonso, 1963]
Si comparamos la velocidad de precipitación de la schoepita, apartado 6.2 con la de la studtita,
observamos que la segunda está cinéticamente favorecida, ya que las respectivas velocidades
de precipitación son entre 1.7·10-13 y 1.2·10-11 mol·m-2·s-1 para la schoepita y de 8 a 32·10-10
mol·m-2·s-1 para la studtita.
Experimento B. Realizado a una concentración de H2O2 de 5·10-6 mol·dm-3
En el segundo experimento se disminuyó la concentración de peróxido de hidrógeno dos
ordenes de magnitud, siendo el principal interés estudiar si en estas condiciones también se
podia formar la studtita como fase secundaria.
Partiendo de un disco nuevo, una vez pulida a 1 micra se depositaron tres máscaras de
carbono tal y como se ha explicado en el capítulo 3. Posteriormente, antes del inicio de los
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
197
experimentos se eliminaron las fases oxidadas en la superficie mediante una solución de HClO4
a pH = 3.
Tal como se puede apreciar en la Figura 6.33, y al igual que ocurría con las máscaras del
experimento realizado con oxígeno como oxidante, éstas tenían una forma volcánica debido al
haz cónico del microscopio.
Figura 6.33. Imagen obtenida mediante SEM de las máscaras de carbono en el experimento B.
Las flechas indican las tres máscaras de carbono depositadas.
En la Figura 6.34 se muestra la evolución de la concentración de uranio y la de peróxido de
hidrógeno en solución. En ella se observa, que a diferencia de lo observado en el experimento
realizado a una concentración de 5·10-4 mol·dm-3 en peróxido, la concentración de uranio
4E-07
4E-06
3E-07
3E-06
2E-07
2E-06
1E-07
1E-06
-3
5E-06
[H2O2] (mol·dm )
5E-07
-3
[U(VI)] (mol·dm )
siempre va aumentando, aunque presenta un cambio significativo en la pendiente a los 4 días.
0E+00
0E+00
0
10
20
Tiempo (días)
30
40
U(VI)
H2O2
Figura 6.34. Evolución de la concentración frente al tiempo en el Exp. B.
198
Estudios realizados mediante SFM
Finalmente, cuando la concentración de oxidante esta por debajo del límite de detección (< 10-7
mol·dm3), la velocidad de disolución de uranio se hace prácticamente nula, como era de
esperar al agotarse el oxidante presente en el sistema e indicando que la posible interferencia
por el oxígeno atmosférico, debido a que periódicamente se abre el reactor para tomar las
imágenes de SFM, es despreciable.
A partir de la pendiente en la concentración de uranio durante los primeros cuatro días se ha
calculado que la velocidad de disolución de uranio es de 8(±1)·10-11 mol·m-2·s-1.
Si comparamos este valor con la velocidad determinada a la misma concentración de peróxido
de hidrógeno en los experimentos realizados con UO2 molturado mediante un sistema
dinámico, apartado 6.3, observamos que nuevamente, al igual que en el experimento realizado
a una concentración de peróxido de hidrógeno de 5·10-4 mol·dm-3, la velocidad determinada en
el estudio mediante SFM vuelve a ser ligeramente más elevada, 8·10-11 mol·m-2·s-1 por 3.1·10-11
mol·m-2·s-1 en los experimentos dinámicos.
Además la relación entre las velocidades determinadas entre ambos métodos en las dos
concentraciones de peróxido de hidrógeno es similar, 2.75 y 2.3-3 a 5·10-6 y 5·10-4 mol·dm-3
respectivamente, por lo que parece confirmar que la diferencia se puede asociar a un error en
la estimación del área superficial de los discos utilizados.
En la Figura 6.35 se muestra la zona estudiada mediante SFM. Las tres zonas más blancas
corresponden a las tres máscaras de carbono.
Figura 6.35. Dominio estudiado mediante SFM.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
199
En la Figura 6.36 se muestra una ampliación de las imágenes tomadas al inicio y al finalizar el
experimento.
Figura 6.36. Detalle de la topografía de la superficie inicial y final
Si nos centramos en la evolución de toda la serie, a simple vista, las distintas imágenes no
aportan demasiada información. Esto es debido a que la velocidad de disolución es pequeña y
no hay ninguna formación de fases secundarias, y por tanto, los cambios en la topografía son
también pequeños.
Pero si se estudia la ampliación de la superficie correspondiente al inicio y al finalizar el
experimento se observa la misma evolución que lo observado durante los primeros días del
experimento A. Debido al proceso de disolución de la superficie, las grietas y poros se han
hecho más anchos y profundos.
En la Tabla 6.17 se muestran los resultados obtenidos del análisis de rugosidad utilizando una
caja de 4.06 µm2. Este estudio confirma que la morfología de la superficie se mantiene a lo
largo de todo el experimento.
Tabla 6.17. Análisis de la rugosidad superficial.
Tiempo (días)
Rugosidad (Ra en nm)
0.0
11.9
1.1
11.3
3.9
11.6
7.0
12.3
13.9
11.6
21.0
10.2
24.0
10.5
28.8
9.3
35.2
8.7
200
Estudios realizados mediante SFM
Para calcular la velocidad de disolución a partir del estudio de los perfiles de las imágenes de
SFM se ha utilizado la sección mostrada en la Figura 6.37, obteniéndose la variación en la
altura, respecto al carbono de referencia, frente al tiempo mostrada en la Figura 6.38.
Figura 6.37. Análisis de la sección utilizado para calcular la velocidad de disolución.
320
Altura (nm)
300
280
260
240
220
200
180
Gris
Negro
0
5
10
15
20
25
30
35
40
Tiempo (días)
Figura 6.38. Estimación de la velocidad de disolución a partir del análisis de la sección
mediante SFM con una [H2O2] de 5·10-6 mol·dm-3.
Durante los primeros días, para los puntos grises situados a 4.3 µm en la Figura 6.37, se ha
calculado que la velocidad de disolución es de 3.4-5.2·10-10 mol·m-2·s-1.
Aunque se disponían de referencias verticales que permiten medir la velocidad de disolución
respecto a un punto inalterable de la superficie, en este caso las máscaras de carbono, la
velocidad determinada a partir del análisis de las secciones es más elevada que la velocidad
determinada a partir de la concentración de uranio en solución porque al igual que ocurría en el
experimento realizado en oxígeno como oxidante, el proceso de disolución, a escala
nanométrica, es tan lento que sólo se ha podido estimar la velocidad de puntos altamente
reactivos y que por consiguiente no son representativos del proceso global de disolución.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
201
6.6. Efecto de la presión y la temperatura en la alteración del UO2 por el H2O2
En estos experimentos se ha estudiado el efecto de la presión a 1 y 32 bares y de la
temperatura entre 20 y 50 ºC en la cinética de disolución del UO2 debido a una concentración
de 10-4 mol·dm-3 en peróxido de hidrógeno, en presencia de una concentración de bicarbonatos
de 3·10-3 mol·dm-3 mediante un sistema en continuo.
6.6.1. Materiales
Se han utilizado 1.022 g de UO2 no irradiado, suministrado por Enusa (Empresa Nacional del
Uranio, S.A.), molturado y tamizado entre 100 y 320 micras, con un área superficial específica
de 0.009±0.001 m2 g-1 determinada mediante el método de BET.
La disolución lixiviante utilizada en los experimentos es una solución de 10-4 mol·dm-3 en H2O2 y
de 3·10-3 mol·dm-3 en NaHCO3 con una fuerza iónica de 0.1 mol·dm-3 ajustada mediante la
adición de NaClO4. La solución lixiviante se ha mantenido en contacto con el aire con el fin de
asegurar el equilibrio entre la solución y el CO2 atmosférico y mantener así constante la
concentración de carbonatos.
6.6.2. Metodología experimental
El sistema experimental se muestra en la Figura 6.39. Siguiendo el camino que recorre la
disolución encontramos el depósito de alimentación, la bomba de pistón con control de la
presión incorporado, el reactor, sumergido en un baño termostatizado para realizar los
experimentos a temperatura y finalmente el sistema de recogida de muestras.
Figura 6.39. Dispositivo experimental utilizado en los experimentos de presión y temperatura.
Los experimentos se han realizado mediante un reactor de flujo continuo con agitación
constante, denominado CSTR (del inglés Continuus Stirrred Tank Reactor) de 97 ml de
202
Efecto de la presión y la temperatura en la alteración del UO2 por el H2O2
capacidad, construido con acero inoxidable AISI 316, diseñado para soportar una presión y
temperatura máximas de 110 atmósferas y 110 ºC respectivamente.
Periódicamente se tomaban alícuotas de la solución para el análisis de la concentración de
uranio, mediante ICP-MS y del peróxido de hidrógeno mediante el método de la
quimioluminiscencia. Al igual que en los casos anteriores las muestras eran inmediatamente
filtradas con un filtro con un tamaño de poro de 0.2 µm, y acidificadas para el análisis de uranio.
Las condiciones experimentales se detallan en la Tabla 6.18. Se han realizado un total de 8
experimentos a diferentes condiciones de presión y temperatura a un caudal nominal de 0.6
ml/min en un medio de 10-4 mol·dm-3 en H2O2 y de 10-3 mol·dm-3 en bicarbonato.
Tabla 6.18. Condiciones experimentales de los experimentos realizados
Presión
Experimento
[Pa]·10
6
Temperatura
[bar]
[K]
[ºC]
UO1-20
1
1
293
20
UO6-20
6
6
293
20
UO16-20
16
16
293
20
UO32-20
32
32
293
20
UO32-30
32
32
303
30
UO32-50
32
32
323
50
UO1-30
1
1
303
30
UO1-50
1
1
323
50
La duración de los experimentos ha sido de entre 5 y 15 días, dependiendo del tiempo que ha
tardado el sistema en llegar al estado estacionario. Como ejemplo, en la Figura 6.40 se
muestra la evolución de la concentración de uranio correspondiente al experimento UO1-20.
2.5E-06
-3
[U(VI)] (mol·dm )
3.0E-06
2.0E-06
1.5E-06
1.0E-06
5.0E-07
0.0E+00
0
3
6
9
12
15
Tiempo (días)
Figura 6.40. Evolución de la concentración de uranio en el experimento UO1-20.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
203
6.6.3. Resultados y discusión
En la Tabla 6.19 se muestran las velocidades de disolución del UO2 y la concentración de
peróxido de hidrógeno a la salida del reactor cuando el sistema se encuentra en el estado
estacionario.
Tabla 6.19. Resultados obtenidos en los experimentos a presión y temperatura.
Experimento
r·109
(mol·m-2·s-1)
log r
[H2O2]·105
(mol/dm3)
UO1-20
1.08±0.16
-8.97±0.06
5.57
UO6-20
2.20±0.30
-8.66±0.06
7.24
UO16-20
1.62±0.26
-8.80±0.07
8.12
UO32-20
1.07±0.14
-8.97±0.05
2.41
UO32-30
2.22±0.39
-8.66±0.08
2.50
UO32-50
2.93±0.38
-8.54±0.06
1.25
UO1-30
1.99±0.34
-8.71±0.07
5.86
UO1-50
2.41±0.30
8.62±0.05
1.73
Primeramente, se ha comparado la velocidad de disolución del UO2 obtenida en el experimento
UO1-20, con la velocidad determinada en el apartado 6.3 de la presente tesis obtenido a la
misma concentración de peróxido de hidrógeno pero con una concentración de bicarbonatos de
2·10-3 mol·dm-3. Las velocidades determinadas son (1.1±0.2)·10-9 mol·m-2·s-1 y (1.6±0.3)·10-9
mol·m-2·s-1 respectivamente, por lo que las velocidades determinadas mediante ambos
sistemas son comparables y es un indicativo del buen funcionamiento del sistema.
En la Figura 6.41 y en la Figura 6.42 se han representado la velocidad de disolución del UO2 y
la concentración de peróxido de hidrógeno determinadas en el estado estacionario en función
de la temperatura.
3.5E-09
-1
2.5E-09
-2
r (mol·m ·s )
3.0E-09
2.0E-09
P 1 atm
1.5E-09
P 32atm
1.0E-09
5.0E-10
0.0E+00
0
20
40
60
Temperatura (ºC)
Figura 6.41. Variación de la velocidad de disolución con la temperatura.
204
Efecto de la presión y la temperatura en la alteración del UO2 por el H2O2
En la Figura 6.41 se observa que la velocidad de disolución aumenta con la temperatura,
mientras que el cambio de la velocidad con la presión a cada una de las temperaturas es
menos importante, ya que las diferencias observadas se encuentran dentro del error en la
determinación de la velocidad.
-3
[H2O2] (mol·dm )
7.0E-05
6.0E-05
5.0E-05
4.0E-05
P 1 atm
3.0E-05
P 32 atm
2.0E-05
1.0E-05
0.0E+00
0
20
40
60
Temperatura (ºC)
Figura 6.42. Variación de la concentración de salida del peróxido de hidrógeno con la
temperatura.
En la Figura 6.42 se observa que hay un cambio de comportamiento en la concentración de
peróxido de hidrógeno determinada a la salida del reactor a una temperatura de 30 ºC. Así, a
pesar que se produce un aumento en la velocidad de disolución del UO2 la concentración de
peróxido de hidrógeno es independiente de la temperatura entre 20 y 30 ºC, mientras que entre
30 y 50 ºC la desaparición del peróxido de hidrógeno es más elevada, de acuerdo con la mayor
velocidad de disolución del UO2 y con lo expuesto en el trabajo de Edwards, (1992), dónde
indica que la descomposición del peróxido de hidrógeno aumenta al aumentar la temperatura.
Este cambio de comportamiento también se observa si observamos la evolución de la
concentración de peróxido de hidrógeno en función de la presión. Mientras que en el rango de
temperaturas entre 20 y 30 ºC la concentración de peróxido de hidrógeno disminuye un factor
2.3 al aumentar la presión de 1 a 32 bares, la variación de la concentración de peróxido de
hidrógeno a la temperatura de 50 ºC es mucho menor, y se puede entender en base a que la
velocidad de disolución del UO2 es ligeramente más elevada a una presión de 32 bares.
Considerando la presencia de bicarbonato en el sistema y que la mayor desaparición de
peróxido de hidrógeno no se traduce en un aumento de la velocidad de disolución del UO2 se
ha considerado que la presión, a 20 y a 30 ºC favorece el proceso de descomposición del
peróxido de hidrógeno. En la bibliografía no se han podido encontrar estudios en que estudien
la influencia de la presión en la descomposición del peróxido de hidrógeno para comparar con
estos resultados.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
205
Efecto de la temperatura en la velocidad de disolución
El efecto de la temperatura en la velocidad de disolución se estudia a partir de la ecuación de
Arrhenius. En la ecuación 6.39 se muestra la ecuación integrada considerando que la energía
de activación es independiente de la temperatura.
 −Ea 



(Ec. 6.39.) k = A × e RT
donde la Ea es la energía de activación de la reacción y A es el denominado “factor de
frecuencia”.
La representación del log k frente al inverso de la temperatura nos permite calcular la energía
de activación del proceso, y un cambio en la pendiente es un indicativo de que ha cambiado el
mecanismo o la etapa que controla la reacción. [Stumm y Morgan, 1981]
En la Figura 6.43 se representa la velocidad de disolución del UO2 en función del inverso de la
temperatura para las dos presiones estudiadas, 1 y 32 bares.
-2
-1
log r (mol·m ·s )
-8.2
-8.4
-8.6
1 atm
-8.8
32 atm
-9
-9.2
0
0.02
0.04
0.06
1/T (ºC)
Figura 6.43. Velocidad de disolución en función del inverso de la temperatura
A partir de la pendiente de los datos representados en la Figura 6.43, y según la ecuación de
Arrhenius se ha calculado la energía de activación para las dos series entre 20 y 30 y entre 30
y 50 ºC. La energía de activación calculada se muestra en la Tabla 6.20.
Tabla 6.20. Energía de activación para la alteración del UO2 por el peróxido de hidrógeno.
Presión (bar)
Temperatura
Ea (KJ·mol-1)
1
20-30
45.3
1
30-50
7.8
32
20-30
54.1
32
30-50
11.3
206
Efecto de la presión y la temperatura en la alteración del UO2 por el H2O2
Según el trabajo de Lasaga, (1984), energías de activación por debajo de 40 KJ·mol-1 sugieren
que los procesos de disolución están controlados por el proceso de difusión de las especies
presentes en el medio hacia y desde la superficie, mientras que valores entre 40 y 85 KJ/mol
indican que el proceso de disolución viene controlado por los mecanismos de reacción
superficial.
Si observamos las energías de activación mostradas en la Tabla 6.20 se observa que entre los
30 y los 50 ºC se produce un cambio en el proceso que limita la velocidad de disolución.
Considerando lo manifestado por Lasaga, a bajas temperaturas, entre 20 y 30 ºC, la energía de
activación indicaría que la velocidad de disolución está controlada por la reacción superficial
entre el peróxido de hidrógeno y el UO2, mientras que a temperaturas más elevadas, la
velocidad de la reacción superficial aumenta y la reacción pasa a estar controlada por el
proceso de difusión.
Este cambio en el mecanismo a los 30 ºC también ha sido observado al analizar los resultados
de la Figura 6.42, donde se muestra la concentración de peróxido de hidrógeno a la salida del
reactor.
La energía de activación determinada en el rango de 20 a 30 ºC es comparable con otros
resultados publicados en la bibliografía, que se encuentran en el rango entre 20 y 60 KJ·mol-1
tanto para combustible nuclear gastado [Gray, 1992], como para dióxido de uranio [Aronson,
1957;Shortmann y De Sea, 1958; Hiskey, 1979, Eary y Cathles, 1983] y también para uranitita
[Grandstaff, 1976]
Efecto de la presión en la velocidad de disolución
La presión interviene directamente en la velocidad de una reacción porque afecta al volumen
de activación (∆V#) que corresponde a la diferencia del volumen molar entre las especies en el
estado de transición y el volumen molar de los reactivos.
Asimismo, la presión también puede intervenir de forma indirecta en la velocidad del proceso,
porque la forma y la concentración de los reactivos pueden variar con la presión.
Las ecuaciones que describen el efecto de la presión en la velocidad de reacción son análogas
a las ecuaciones que describen el efecto de la presión cuando el sistema se encuentra en el
equilibrio. Por tanto, a partir de la ley de Van’t Hoff y partiendo de la hipótesis de que el término
∆V# es independiente de la presión, la ecuación integrada que define el efecto de la presión en
la constante de velocidad se muestra en la ecuación 6.40. [Brezonik, 1994]
(Ec. 6.40.) ln
k P − ∆V # × (P − 1)
=
k1
R ×T
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
207
En realidad se conoce que el término del volumen de activación no es independiente de la
presión, aunque se considera independiente porque se ha determinado que la variación con la
presión es pequeña. Además en las pocas reacciones en que se ha determinado el valor del
volumen de activación, los valores reportados se encuentran en el rango de ± 20 cm3·mol-1.
A partir de la ecuación 6.40 y considerando el rango recomendado en el volumen de activación,
de ± 20 cm3·mol-1, la constante de velocidad a una presión de 32 atm será entre un 0.97 y un
1.03 veces la constante de velocidad a la presión de una atmósfera, por lo que el efecto de la
presión esperado es muy limitado.
En la Figura 6.44 se muestra la variación del logaritmo de la velocidad de disolución en función
del término (P-1)/T.
-7.5
-2
-1
log r (mol·m ·s )
-7
-8
-8.5
-9
-9.5
-10
0
0.5
1
1.5
2
(P-1)/T
Figura 6.44. Variación de la velocidad de disolución frente a (P-1)/T
A partir de estos resultados, y de acuerdo con las observaciones del trabajo de Brezovik, se ha
considerado que el efecto de la presión en las condiciones experimentales utilizadas es
despreciable, tal y como ha sido sugerido al analizar las velocidades de disolución mostradas
en la Figura 6.41.
Utilizando oxígeno como oxidante, Hiskey, (1980) y Shortman y DeSea, (1958) también
encontraron que el proceso de disolución del UO2 es independiente de la presión entre 1 y 10
bares.
Análisis de la superficie del UO2 al final de la serie mediante SEM
En la Figura 6.45 se muestran las imágenes obtenidas por microscopia electrónica de rastreo
(SEM) correspondientes al sólido al inicio y una vez finalizados todos los experimentos a 550 y
a 2200 aumentos.
208
Efecto de la presión y la temperatura en la alteración del UO2 por el H2O2
Figura 6.45. Imagen de microscopia electrónica de rastreo (SEM) obtenida al inicio (izquierda) y
al final de los experimentos (derecha). a) escala 100 µm, b) 20 µm.
La comparación de estas imágenes nos muestra que el ataque ha sido bastante agresivo.
Especialmente la disolución ha sido importante en los límites de grano, pudiéndose distinguir
los mismos al final de la serie de experimentos. No obstante, en la imagen obtenida a una
escala de 20 µm se observa que también ha habido disolución en las caras de los granos.
Finalmente indicar que el ataque ha sido homogéneo en todas las partículas del sólido,
indicando que el contacto entre la solución y el sólido ha sido correcto.
6.6.4. Conclusiones
Las velocidades de disolución del UO2 obtenidas a la presión de un bar son comparables con
las obtenidas mediante otros sistemas experimentale en la presente tesis.
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
209
Las observaciones indican que se produce un cambio en la etapa que controla el proceso de
disolución con la temperatura, así a temperaturas inferiores a 30 ºC, el control de la velocidad
es debido a las reacciones superficiales, mientras que a 50 ºC, la difusión de las especies
desde y hacia la superficie parece ser el proceso que controla la velocidad global de disolución.
La energía de activación determinada es de 49±6 y de 10±2 KJ·mol-1 entre 20 y 30 ºC y entre
30 y 50 ºC, respectivamente.
En las condiciones experimentales utilizadas, el efecto de la presión en la velocidad de
disolución del UO2 es despreciable. Solamente se observa una ligera variación a una
temperatura de 50 ºC y una presión de 32 bares. Esta variación en la velocidad también se
observa en la concentración de peróxido de hidrógeno determinada, pero no se puede
determinar si la mayor desaparición de peróxido de hidrógeno hace aumentar la velocidad de
disolución o si la mayor velocidad hace aumentar el consumo de peróxido de hidrógeno.
A temperaturas de 20 y 30 ºC, la presión favorece la desaparición del peróxido de hidrógeno
sin que esto suponga un aumento en la velocidad de disolución del UO2. Considerando la
presencia de bicarbonatos en el sistema esto ha sido considerado como un indicativo de que la
presión en esas condiciones favorece el proceso de descomposición del peróxido de
hidrógeno.
El análisis de la superficie mediante SEM ha revelado un ataque homogéneo, preferencial en
los límites de grano, aunque también se observa que las partículas de UO2 han sufrido ataque
en las caras de los granos.
6.7. Mecanismo de alteración del UO2 por efecto del peróxido de hidrógeno
Evidencias experimentales observadas en la presente tesis
En base a todos los resultados encontrados a partir de los estudios de la presente tesis, a
continuación se resumen las observaciones más importantes de cara a establecer un modelo
conceptual para la alteración oxidativa del UO2 por el peróxido de hidrógeno.
Se ha demostrado la implicación del radical hidroxilo en el mecanismo de alteración del UO2
por el peróxido de hidrógeno en las siguientes condiciones:
•
A pH neutro y básico en ausencia de bicarbonatos.
•
En presencia de bicarbonatos siempre que la relación entre la concentración de
bicarbonato y los moles de uranio superficiales sea baja.
Cuando el proceso de disolución es más rápido que el proceso de oxidación por la presencia
de agentes complejantes, ya sea por los protones a pH ácido o por los bicarbonatos, siempre
que estén por encima de una concentración umbral que depende de la relación entre el área
210
Mecanismo de alteración del UO2 por efecto del peróxido de hidrógeno
superficial y su concentraciones, la superficie del UO2 se encuentra libre de fases oxidadas, y
en estas condiciones no se ha podido demostrar la implicación del radical hidroxilo.
Partiendo de la hipótesis de que el paso inicial de la oxidación del UO2 no ha de diferir por la
presencia o no de agentes complejantes, a continuación se plantea un modelo conceptual para
la oxidación del UO2 por el peróxido de hidrógeno.
Modelo conceptual del mecanismo de la disolución oxidativa del UO2 por el peróxido de
hidrógeno
Paso 1: reacción directa entre el UO2 y el H2O2 de acuerdo a la reacción de Fenton, ecuación
6.41.
(Ec. 6.41.) H 2 O2 + UO2 (S ) → UO2.5 (sup ) + OH − + HO •
Después del primer paso es dónde se plantea la influencia de la presencia de agentes
complejantes. Así, en presencia de una cantidad suficiente de ellos, la superficie de UO2 se
encontrará libre de fases oxidadas, y de acuerdo al esquema mostrado en la Figura 6.46, el
radical hidroxilo generado en el primer paso es capaz de reaccionar con la superficie de UO2.
Paso 2a:
O2 U
H2O2
O2U
H2O2
O2 U
H2O2
O2U
O
O2U
OH
O2U
H2O2
O2U
H2O2
O2 U
O2 U
O2 U
H2O2
H2O2
H2O2
H2O2
H
H2O2
O2U
H2O2
O2U
OH
O2U
OH
O2U
H2O2
O2U
H2O2
H2O2
Figura 6.46. Reacción entre el peróxido de hidrógeno y la superficie del UO2 en presencia de
agentes complejantes del uranilo.
Este proceso dejaría dos puntos de coordinación de la superficie con un U(V), en los que se
podría dar la reacción de desproporción, ecuación 6.42
(Ec. 6.42.) UO2.5 (sup ) + UO2.5 (sup ) → UO2 (sup ) + UO3 (sup )
O bien que otra molécula de peróxido de hidrógeno reaccionará de forma equivalente al paso
2a, pasando estos dos puntos de U(V) a U(VI). En cualquiera de los dos casos, la reacción
global indica que cada mol de peróxido de hidrógeno oxidaría un mol de U(IV) a U(VI).
En el trabajo de Santos et al., (2004), donde se estudia la oxidación de SIMFUEL mediante
métodos electroquímicos, se demuestra la existencia de estas fases superficiales de U(V).
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
211
Por otro lado, si en la disolución no existe una cantidad suficiente de agentes complejantes que
favorezcan la disolución del uranio oxidado, en la superficie del UO2 se formará una capa
parcialmente oxidada, y el radical hidroxilo generado en el primer paso será liberado a la
disolución de acuerdo con el esquema mostrado en la Figura 6.47.
Paso 2b:
O2 U
O2 U
O2 U
O2 U
O2 U
H2O2
H2O2
H2O2
H2O2
H2O2
H2O2
O 2U
H2O2
O 2U
H2O2
O 2U
O
O 2U
OH
O 2U
H2O2
H2O2
H
H2O2
O2 U
H2O2
O2 U
H2O2
O2 U
OH
O2 U
O2 U
•OH
H2O2
Figura 6.47. Reacción entre el peróxido de hidrógeno y la superficie del UO2 en ausencia de
agentes complejantes del uranilo.
Considerando que las cinéticas de los procesos de recombinación radicalaria son muy rápidas,
es razonable suponer que la probabilidad de que los radicales transferidos a la solución puedan
volver a reaccionar con la superficie de UO2 es prácticamente nula. En este caso, se puede
considerar que los radicales liberados a la disolución participarán en una cadena de reacciones
radicalarias, como las indicadas en el modelo radiolítico, Quiñones et al., (2000), cuyo
resultado final será la generación de oxígeno y agua, que son los productos de descomposición
del peróxido de hidrógeno.
En el caso de que se produzca el paso 2b, la superficie estaría parcialmente oxidada, con un
uranio con estado de oxidación 5, y por tanto sería necesaria otra molécula de peróxido de
hidrógeno para oxidar este U(V) a U(VI) en la superficie, con lo que el balance entre el número
de moles de peróxido de hidrógeno consumidos y de uranio oxidado sería 2.
Se ha considerado que los dos pasos descritos, 2a y 2b, pueden ocurrir de forma simultánea, y
el peso de cada uno estará controlado por la probabilidad de que el radical hidroxilo pueda
reaccionar con la superficie del UO2, la cual está relacionada con la disponibilidad de puntos de
coordinación en función de la liberación del uranio oxidado a la disolución.
Así, dependiendo de la relación entre el proceso 2a y 2b, la relación entre el número de moles
de peróxido de hidrógeno que desaparecen y el número de moles de uranio que se oxidan
puede variar desde 1, si el paso 2b es despreciable, hasta 2 si el paso 2a no es significativo.
Según esto, el principal parámetro que controla el mecanismo de oxidación del UO2 por el
peróxido de hidrógeno es el estado de la superficie del UO2, pero no hay que olvidar otros
aspectos puestos de manifiesto a lo largo de este capítulo, como son la recombinación
212
Mecanismo de alteración del UO2 por efecto del peróxido de hidrógeno
radicalaria entre el bicarbonato y el radical hidroxilo y el efecto del pH, que puede afectar tanto
a la superficie del UO2 como a la cinética de descomposición del peróxido de hidrógeno.
Finalmente, e independientemente de que se haya dado el paso 2a o el 2b, el uranio (VI)
presente en la superficie sería liberado a la disolución mediante reacciones análogas a las
planteadas en el MAM para el caso del oxígeno, ecuaciones 6.43 a 6.45. [Merino et al., 2004]
(Ec. 6.43.) ≡UO3 + H+ → UO2 (OH)+
kH= 5 M-1·s-1
(Ec. 6.44.) ≡UO3 + H2O → UO2(OH)2(ac)
kH2O = 10-5 M-1·s-1
(Ec. 6.45.) ≡UO3 + HCO3- → UO2CO3(ac)
kHCO3 = 5·10-2 M-1·s-1
Hay que tener en consideración que dependiendo de las condiciones experimentales, se puede
producir la precipitación de alguna fase secundaria de uranio, y que por tanto afectará a la
relación entre los dos pasos propuestos en el mecanismo.
En el supuesto que se quiera aplicar el modelo de la alteración de la matriz a temperaturas
superiores a la ambiental, también hay que tener en consideración el hecho de que se ha
observado que al aumentar de 30 a 50 ºC, el proceso de disolución deja de estar controlado
por la reacción superficial entre el peróxido de hidrógeno y el UO2 para estarlo por la difusión
del peróxido de hidrógeno desde y hacia la superficie.
El modelo conceptual propuesto no contradice ninguna de las observaciones experimentales
realizadas hasta el momento, sino que además permite explicar los resultados obtenidos por
otros autores que han estudiado la reacción entre el uranio y el peróxido de hidrógeno.
En el trabajo de Jonsson y colaboradores [Jonsson et al., 2003, Ekeroth y Jonsson, 2004] no
han podido determinar la presencia de radicales hidroxilo libres en solución, debido a que su
tiempo de vida en la solución no es suficiente como para ser detectados mediante el método
indicado en el trabajo.
En cambio, indican que la transferencia electrónica de un solo electrón es el paso que controla
la oxidación del UO2 por el peróxido de hidrógeno.
La presencia de una capa parcialmente oxidada favorece la descomposición de peróxido de
hidrógeno a oxígeno y agua. Esta reacción ocurriría a través de radicales intermedios,
principalmente el radical OH y el radical HO2. [Sunder et al., 2004]
Además, tanto la implicación del radical hidroxilo, como el hecho que la relación entre el
peróxido de hidrógeno consumido y el uranio oxidado es uno a pH ácido, también ha sido
observado en estudios con U(IV) en solución. [Baker-Newton, 1961, Bhattacharyya 1981,
Hamilton, 1997]
Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
213
6.8. Conclusiones
1. La evolución de la concentración de uranio en los experimentos realizados en un sistema
estático en medio peróxido de hidrógeno presenta inicialmente un rápido aumento seguido por
una disminución de dicha concentración con el tiempo. Esta disminución ha sido atribuida,
cuando en el sistema no queda peróxido de hidrógeno, a la precipitación de schoepita, con una
velocidad de precipitación que depende del grado de saturación respecto a la misma, entre
2·10-13 y 1·10-11 mol·m-2·s-1. En cambio, cuando en la disolución están presentes tanto U(VI)
como peróxido de hidrógeno en solución, se ha caracterizado la precipitación de studtita en la
superficie del UO2 mediante DRX. La velocidad de precipitación de la studtita determinada
experimentalmente está entre 8 y 32·10-10 mol·m-2·s-1, por lo que la precipitación de studtita está
favorecida cinéticamente respecto a la precipitación de schoepita.
2. Se ha determinado la velocidad de disolución del UO2 en función del pH, de la
concentración de peróxido de hidrógeno y de la concentración de bicarbonato, determinándose
las ecuaciones empíricas de velocidad recogidas en la Tabla 6.21 y en la ecuación 6.27.
Tabla 6.21. Condiciones experimentales de las series con sus respectivas ecuaciones
empíricas de velocidad.
Serie
Rango
estudiado
Ecuación empírica de velocidad
Efecto de la [H2O2]
sin carbonatos a
pH 6
5·10-6 – 5·10-4
mol·dm-3
log r(mol·m-2·s-1) = −5(±1) + 0.95(±0.2) × log[H 2 O 2 ]
Efecto de la [H2O2]
a [HCO3-] = 2·10-3
mol·dm-3
10-6 – 5·10-4
mol·dm-3
log r(mol·m-2·s-1) = −6.4(±0.3 ) + 0.58(±0.06 ) × log [H 2 O 2 ]
Efecto de la [HCO3-]
a [H2O2] = 10-4
mol·dm-3
10-4 –10-2
mol·dm-3
log r(mol·m-2·s-1) = −6.4(± 0.7 ) + 1.0(± 0.2) × log HCO 3−
[
]
2.1. En función de la concentración del peróxido de hidrógeno, tanto en presencia como en
ausencia de bicarbonato se ha observado un cambio de comportamiento a una
concentración de peróxido de hidrógeno de 10-4 mol·dm-3. A concentraciones más elevadas
el proceso de disolución es prácticamente independiente de la concentración de peróxido
de hidrógeno utilizada, mientras que a concentraciones más bajas la velocidad depende
linealmente de la concentración utilizada.
2.2. En medio peróxido de hidrógeno el bicarbonato participa en dos procesos independientes:
la complejación del ión uranilo en solución y la recombinación radicalaria con el radical
hidroxilo, por ello, dependiendo de las condiciones experimentales, la presencia de
bicarbonatos se traduce, en el primer caso, en un aumento y, en el segundo, en una
disminución de la velocidad de disolución del UO2.
214
Referencias
2.3. En función del pH, válida para concentraciones de peróxido de hidrógeno inferiores a 10-4
mol·dm-3 en el rango de pH entre 3.5 y 10.5, se ha determinado la siguiente ecuación
empírica de velocidad.
(Ec. 6.27.) rdis (mol·m-2·s-1) = kH* [H+]n + k0* + kOH* [H+]m = 7·10-1 [H+]0.98 + 3·10-6+ 4·10-16 [H+]-0.98
donde k* = k [H2O2]
3. Se ha estudiado, mediante ensayos en estático, la implicación del radical hidroxilo en el
mecanismo de oxidación del UO2 por el peróxido de hidrógeno, tanto en función del pH como
en presencia de carbonatos, mediante el uso del terc-butanol como agente enmascarante de
dichos radicales. La implicación del radical hidroxilo ha quedado demostrada a pH neutros y
básicos y a bajas concentraciones de bicarbonato, mientras que a pH ácidos o a elevadas
concentraciones de bicarbonatos los resultados experimentalmente no permiten asegurar la
participación del radical en la alteración oxidativa del UO2 por peróxido de hidrógeno.
4. Se ha estudiado el efecto combinado de la presión, a 1 y a 32 bares, y de la temperatura,
entre 20 y 50 ºC, a una concentración de peróxido de hidrógeno de 10-4 mol·dm-3 con una
concentración de bicarbonatos de 3·10-3 mol·dm-3. Mientras que el efecto de la presión es
despreciable en el intervalo estudiado, la velocidad de disolución del UO2 aumenta con la
temperatura. La energía de activación determinada para el proceso de disolución del UO2 por el
peróxido de hidrógeno a presiones entre 1 y 32 bares es de 49±6 y de 10±2 KJ·mol-1 a 20-30
ºC y a 30-50 ºC, respectivamente. A partir de estas energías de activación, se deduce que a
temperaturas inferiores a 30 ºC, la velocidad estaría limitada por el proceso de reacción
superficial entre el peróxido de hidrógeno y el UO2, mientras que a 50 ºC el proceso pasaría a
estar controlado por la difusión del peróxido de hidrógeno desde y hacia la superficie del UO2.
5. Se ha propuesto un modelo conceptual para el mecanismo de alteración del UO2 por efecto
del peróxido de hidrógeno, basado en la reacción de Fenton, seguido por la reacción bien con
el radical hidroxilo generado en la primera etapa o bien con otra molécula de peróxido de
hidrógeno. El estado de la superficie, que depende de la presencia de agentes complejantes en
la disolución de ensayo, es la que controla la probabilidad de que suceda uno u otro de los dos
caminos indicados. Este modelo permite explicar los distintos comportamientos observados,
tanto en presencia como en ausencia de bicarbonatos.
6.9. Referencias
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Efecto del peróxido de hidrógeno en la alteración oxidativa del UO2.
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